jueves, 11 de mayo de 2023

Ojo al Dato


Torreznos

Hughes

Larga se está haciendo la campaña, y no ha empezado. Isabel Díaz Ayuso, favorita en las quinielas, la tomó en las últimas horas con la justicia social, «invento de la izquierda para promover el rencor, perpetuar la lucha de clases y promover la cultura de la envidia». Algo así dijo, y sonaba a eco, no tanto de la envidia igualitaria de Fernández de la Mora como de Thomas Sowell, el economista norteamericano, que distinguía entre una justicia real y una justicia social o cósmica, según él, otra forma de llamar a la envidia.

Aunque la izquierda se haya especializado en producir social justice warriors, no parece buen negocio dejarles el monopolio de algo tan delicado. Ni siquiera es del todo ajustado a la realidad. ¿No viene parte de la legislación social de Bismarck? Pero no hemos de irnos tan lejos. La derecha española tuvo en la figura de Eduardo Dato a un pionero en la justicia social. Bastaría leer su monografía dedicada al particular, largo discurso presentado en la Academia de Ciencia Morales y Políticas, para ver que algo le interesó el asunto. Allí la define como «el cumplimiento del deber en que todo hombre está de reconocer la personalidad y la dignidad ajenas y de ayudar a su fortalecimiento y expansión mediante la implantación, como normas de conducta en la sociedad, de la conciliación de intereses, de la elevación de vida material e intelectual, de la tolerancia y mutuo respeto, del bien y del amor (…). La realización de esta justicia social compete ciertamente en una parte al Estado».

Pero Dato no se quedó en lo académico. Fue pionero de la legislación social en España...
 

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