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miércoles, 27 de mayo de 2026

Paradigmas

          


Francisco Javier Gómez Izquierdo


            Un preso majarón que conocí a finales de los 90 -aún estábamos en la cárcel vieja de Córdoba- sabía dónde aparcaban los platillos volantes cuando venían a la Tierra y era un fanático de la palabra paradigma y paradigmático. Todo era un cambiar el paradigma; paradigmáticas las novias, paradigmáticos los toros y políticos con distintos paradigmas no le contestaban a un invento con sus detallados planos que les había enviado para hacer llover cuando se quisiera con muy poco coste. Aquel orate tenía problemas de convivencia con sus parejas y vecinos y lo mismo le daba pegar a los prójimos que quemarles la casa.


       -Yo soy bueno y me considero una eminencia, pero nadie me entiende. Civilizaciones vendrán que cambiarán el paradigma- no se cansaba de repetir Custodio "el paradigmático".


      Paradigma es palabreja que nunca me gustó. Me parecía jerga de estultos hasta que Custodio la convirtió en "changarrona" y me pareció un poco carnavalera. Ahora que el antiguo presidente Zapatero ha espantado a muchos discípulos -permanecen los fanáticos y yo creo que muchos deudos- me he acordado de los paradigmas de Custodio porque la semana pasada, en la misma fecha del huracán zapateril y estando servidor en Barbate, a uno de los mitos de Cádiz le ha pasado lo que a Zapatero. Le han cambiado el paradigma. El Subiela, que anda mucho por Barbate, iba a ser el maestro de ceremonias, nadie más a propósito que él, a petición de los que llevan los asuntos mollares del Carnaval de Cádiz, de otro homenaje a Juan Carlos Aragón, y van..., plantando su estrella en la plaza Fragela, la que está frente al Falla. J. Carlos Aragón es Dios en Cádiz. Sin ir mas lejos, mi chico lo idolatra, pero resulta que su segunda mujer, Paqui, se ha dirigido al Ayuntamiento a protestar porque dice que ya está bien de tanto reconocimiento con un tipo que maltrató física y psicológicamente. Le acompañó en la denuncia la primera mujer, Loli, que también tuvo lo suyo y lo cuenta en una carta. La tercera, Luisa, es la viuda que iba a participar en el homenaje. Aporta Paqui sentencia firme condenatoria y se queja con amargura, dolida fue a las radios y recibió a los periódicos, del silencio de los carnavaleros más prestigiosos "...todos lo sabían y lo han callado; el Kichi, su colega, lo sabía, y aún así cambió el nombre del colegio Andalucía y lo bautizó Juan Carlos Aragón; las mujeres del Palillero también lo sabían y miraron para otro lado; todos, todos en Cádiz lo sabían". El Kichi sólo ha sabido contestar que Paqui tiene razón. Su pareja Teresa, que tampoco es la primera, dice que el nombre de Andalucía era muy bonito para un colegio, y es que para sostener lo que se quiere aparentar es obligado cambiar de paradigma, porque hay principios que no se sostienen a poco que se fije uno. Juan Carlos Aragón "el Capitán Veneno" fue precursor y rotundo bastión de Andalucía Adelante ante las imposiciones de Pablo Iglesias que quiso colocar en Cádiz cuando lo de Podemos  a sus pretorianos. Llegó el coplero a explicar al de la coleta lo que significaba "malage" en un magnífico artículo con el que me reí mucho y que sirvió para separar un partido andaluz soberanista, anticapitalista y no se cuántas cosas más del metomentodo de Madrid. A todo el personal del partido  emergente, según cuentan estos días, los sesudos analistas políticos, les ha pillado lo de "Juancálo" con el paso cambiado, pero como son hábiles en disfrazar los paradigmas -cambiaron el nombre del Carranza y han cambiado la letra del himno de Andalucía. En vez de "..por España y la Humanidad", cantan ".. por los pueblos y la Humanidad"- por una vez han respetado la decisión de un Ayuntamiento de derechas que ha suspendido el homenaje y está claro que el genio, el ídolo, el mito, ya no va a tener estrella frente al Falla por muy excelentes que sean sus coplas.


     -"En shock y triste por lo de Juan Carlo Aragón". José Ignacio García, aspirante a presidente de la Junta de Andalucía desde Adelante Andalucía, ha dicho con fecha 24 de mayo de 2026 .

domingo, 22 de febrero de 2026

La confianza del ministro


 

Francisco Javier Gómez Izquierdo


           Mi gremio depende de él. Me jubilé siendo él ministro. Nunca me han gustado las manifestaciones, pero asistí a varias contra este hombre y sus medidas, tanto las de por acción como por las de omisión... En sus comienzos como Señor Todopoderoso de Interior nos daba la impresión, a los funcionarios de prisiones, de que disfrutaba en el Congreso reprendiendo nuestras reivindicaciones y defendiendo al modo seráfico las ocurrencias de los Primeros Grados tramitadas por Asociaciones de Querubines. Llegué al convencimiento de que odiaba a mi colectivo. "Toda reclamación de un interno debe ser comunicada inmediatamente al Juzgado de Vigilancia" nos dieron un día por escrito. El funcionario sabe que los internos reclaman cosas muy raras. "Que en el paquete de Fortuna del colomato man salío papeles de pelódicos y ésto me pasó tamíen en la cárcel del Botafuegos". "Solicito me cambien el espejo de la celda porque me veo muy gorda" "Que necesito camisetas y calzoncillos del vestuario", "pol que no me pasan a mí po los permisos".  El ministro se acampanaba en el Congreso y acusaba a mi gremio: "...la cadena penitenciaria se rompe por el eslabón mas débil, el del preso, y yo no lo voy a consentir", clamaba y se sentaba recibiendo aplausos de gentes que está claro que no saben lo que aplauden.


A mí me ha parecido el ministro de peores sentimientos para con  nosotros "los boquis" y por lo que he ido observando con los "pikolos" su animadversión es semejante. El ministro ha hablado en muchas ocasiones de confianza y fulano, o sea Óscar, fue jefe de la UDEF "por tenerle confianza", "de José Ángel no hay policía que tenga nada que decir. De absoluta confianza. Si no existiera un policía así, habría que inventarlo". Confianza. ¡Ah, la confianza! ¿Cómo se llega a la absoluta confianza? ¿Y cómo en dos días se niega hasta el educado y simple saludo?


     Voy mucho por Barbate y allí llegó en el 2018 un Tecol. que puso a muchos narcos delante de los jueces. Leí que diez mil detenciones y catorce mil toneladas de droga, pero al ministro no le inspiraba confianza el Tecol. David, alguien con el que sí tenía confianza le habló cosas del Grupo OCON de Barbate  y en el 2022 lo deshizo, pero en el Congreso dijo que no había que tomar la decisión como una relajación en la vigilancia. Que se iba a perseguir con más eficacia lo que pasa en el Estrecho. ¡¡Ya, ya!! Ya se sabe lo que pasó en el 2024 en el puerto de Barbate. Y lo que está pasando en todas las calas y playas del Sur donde se aparcan las lanchas desde Almería hasta Huelva con tanta tranquilidad que cualquier día van a aparecer gorrillas pidiendo el euro.

 
     Si al ministro le hablaron mal del Tecol David, creemos que sería alguien de mucha confianza, tal que el Óscar de las paredes llenas de euros -encontraron veinte millones pero se cree que tiene guardados otros tantos- o el DAO éste que a saber qué cosas contaba. Puede que hasta le hablara pestes de la mujer policía a la que acosaba. ¿Y cómo denuncia la afectada sin el temor reverencial que se le supone? ¿Y éso de que me diga ella si le he fallado, cómo se come?  Entre los cuerpos con escalafón sabemos qué cosas son inconvenientes y el calvario que te puede tocar si pides justicia. El ministro fue Juez pero no se le nota. Cree en los soplos de su gente de confianza más que en las leyes. Y ésta no es presunción disparatada. Sólo hay que ver cómo se coló la ilegal amnistía en el Gobierno al que pertenece. Si hubiera sido Juez como el Derecho exige... pues, hubiera dimitido. Yo, que soy un mindundi, así lo hubiera hecho.


    Las cárceles, la policía, el Derecho en general... De la degradación institucional participa activamente el ministro. Quedo a la espera de hasta dónde llega su... 

miércoles, 11 de febrero de 2026

El 100.2 (Sobre Txeroki y la alarma social)

 


Uvas Maduras
Gil de Siloé en la Cartuja de Miraflores


Francisco Javier Gómez Izquierdo


                Hará unos quince años -no puedo precisar la fecha con exactitud- entró un interno a cumplir pena de cuatro años y seis meses, condena que quedó así por refundición a la triple de la mayor. El interno andaba en la treintena, estaba felizmente casado, tenía dos hijas, trabajo estable, coche e hipoteca cuyo pago iba asumiendo con responsabilidad y excelente disposición desde hacía varios años de hacer vida honrada. El joven Rafael fue un prenda de los quince a los veinte y al acabar los seis o siete juicios le quedó pagar por su vida delictiva, eso: cuatro años y seis meses. Clasificado en 2º Grado, lo normal, a su entrada,  los vecinos y mucha gente de Córdoba que conocían su magnífica superación a las drogas se movieron para conseguir que pudiera salir a seguir en su trabajo y atender a su prole. Hasta tal punto fue la movilización que TODOS LOS AFECTADOS por su vida maleante aportaron a los juzgados correspondientes su sincero perdón. ´"El perdón del ofendido", concepto éste que no se quiere en el nuevo Derecho, por oler a Ley Divina. Por lo que sea, no entro en consideraciones, cuando a los seis meses se le volvió a clasificar, la Junta de Tratamiento votó que no al tercer grado, con la incomprensión de muchos compañeros que tratábamos a Rafael y no escondo que de mi indignación particular.


     La política llevaba tiempo sobando el recurso del 100.2 para que los directores de las prisiones convencieran a sus equipos de tratamiento de lo conveniente en "determinados casos": "...la conveniencia de aplicar un programa concreto de tratamiento adecuado a las características específicas del interno encaminado a la consecución del fin de la reinserción..." He aquí el argumento "científico" para aplicar el 100.2 por el que el interno clasificado en 2º Grado sale a trabajar durante el día y regresa al régimen cerrado de noche. "Ejecutividad inmediata" remata el apartado 2 del artículo, no sin antes precisar que "tal MEDIDA EXCEPCIONAL necesitará de la ulterior aprobación del Juez de Vigilancia". Ustedes esperan saber qué pasó a Rafael cuando se le buscó esta solución. Pues la Junta de Tratamiento siguió que nones y al año sí que le concedieron el 100.2, que no el Tercer Grado. Servidor cree que el Derecho amparaba y tendría que haber sido generoso con las circunstancias de Rafael, pero...


     Una de las causas de la negación de terceros grados es la alarma social del delito y es cosa que bien parece a todo el mundo. Un violador, un matamujeres y hasta un o una matahombres por vicio o maldad, crean alarma social. Tipos así, y tipas, no merecen terceros grados, ni permisos, ni condicional a no ser que tengan una conversión a los principios de urbanidad y respeto a lo Pablo de Tarso. A Miquel Garikoitz Aspiazu, condenado a más de cuatrocientos años, preventivo aún por otras causas -"no te miran el permiso porque te queda algo por ahí", ha dicho servidor durante más de treinta años a miles de internos en los patios carcelarios- le han concedido el 100.2 con el visto bueno y necesario de la Consejera de Justicia del País Vasco, de la parcialidad del PSOE que lleva a la Sagrada Familia en su nombre: María Jesús San José. Creo que Garikoitz Aspiazu lleva 17 meses en Martutene y al parecer en este tiempo ya se han reunido datos suficientes para justificar su puesta en semilibertad. Me gustaría saber si ha limpiado tigres, ha fregado suelos comunes, ha repartido en el officce... y etc. aspectos que el funcionario valora, aunque sabe que luego los equipos deciden conforme ordenen los políticos. Hemos conocido con estupor una clasificación en  Tercer Grado en CUATRO DÍAS y mi humilde parecer es que con insolente descaro se está utilizando el 100.2 como pensaba el que lo ideó y no para lo que parece que se redactó. ¿O no les parece más apropiado recurso legal para el infortunado Rafael que para el tal Txeroki con el que sus víctimas no tendrán nunca descanso?


     Permitan que haga una pregunta: ¿Qué miembro del Equipo de Tratamiento (Director, Subdirector, Jefe de Servicio, Médico, Psicólogo, Jurista, Educador, Trabajador social) se atreve a decir que no a la petición de los miembros de ETA, sabiendo que alguno es capaz de "chivárselo" a los internos, o mejor, tener un desliz delator de su negativa? ¿Y a este Txeroki, quien le ha dado trabajo u ocupación?  ¡¡Ay, la alarma social en los delitos!!

martes, 23 de diciembre de 2025

El triunfo de los cananeos





Francisco Javier Gómez Izquierdo


        Al poco de aprobar la oposición a funcionario de prisiones coincidí con un compañero que había dejado el seminario metido ya en los años de Teología y ¡cómo no! solía echar mano de la Biblia para explicar todo, "... porque todo está en la Biblia." Paseando entre reclusos por el patio de la cárcel de Pamplona, se acercó un interno a preguntar "al Cura" y a servidor en voz alta, para que le oyeran el resto de presos, una tontería del tipo "¿me pueden apuntar al libro del médico?" y agachando la cabeza nos susurró "El Peralta lleva un baldeo". Efectivamente. El Peralta, al cachearlo, escondía un pincho taleguero en la manga de la chupa y me gustó el remate del "Cura", al redactar el parte: "A los cananeos los maldijo Noé, pero al final se han sabido hacer necesarios". Así, estuve un tiempo con esas tonterías que me atacan a veces, de llamar cananeos a los delatores, a los chivatos, a los "sapos" que dicen los narcos de América, como hice patrón de los futbolistas a San Hugo de Grenoble, firma que solía poner en mis párrafos sobre "el fúrbo" en aquéllos años, a cuenta de un cuadro que colgaba en el atrio de la Cartuja de Miraflores y que lleva décadas desaparecido.


      Desde la llegada del VAR, se han ido incorporando legiones a la aceptación de la pestífera novedad y ya es totalmente imposible que desaparezca lo que mi compañero "El Cura" al que hace muchos años perdí la pista -creo que anda por Logroño-, seguramente llamaría Cam en vez de VAR, por ser Cam el padre de Canáan, el primero de los cananeos. Es cosa sabida que Cam, al ver la desnudez de Noé, su padre embriagado, fue a chismorreárselo a los hermanos Sem y Jafet, y éstos como corresponde a buenos hijos "...tomaron un manto, se lo echaron sobre los hombros, y caminando hacia atrás cubrieron la desnudez de su padre. Como miraban en dirección opuesta no lo vieron desnudo.." Noé maldijo a Cam y etc. Miguel Ángel, que sabía de arte, puso en cueros en la capilla Sixtina a Noé y sus hijos para significar, supongo, que lo malo no es la desnudez del cuerpo, sino el cuchicheo de los malvados que fabrican escándalos a la desprotegida inocencia.


      En los principios del VAR, y aún hoy, mantenía y mantiene servidor que cinco centímetros ni validan ni invalidan un fuera de juego. Acierta el árbitro tanto pite el "órsay" como deje seguir. Actúa conforme al reglamento : "en caso de duda no se sanciona". Hoy el VAR te saca un fuera de juego de dos milímetros y el vulgo en general, jaleado por los locutores del tele aplauden el infame chivatazo que destroza una monumental jugada que ha merecido millones de aleluyas en, un poner, la final de un Mundial. ¿Y qué decir de un gol parido desde un córner o una falta que no lo han sido? "Aaaahhh, es que ahí no tiene que entrar el VAR", dicen los Mateu y los Uzquiano con la complacencia del espectador de sofá que no va nunca a los estadios. Lo que peor llevo es el regocijo de los júligans cananeos. Ésos que saltan de alegría cuando se anula un golazo porque hay que creer en la línea que traza una inteligencia que no es humana como el fútbol cuando nació, sino artificial como los vasos de plástico. Una inteligencia a la que se han amarrado los que se niegan a pensar por riesgo a jaquecas.. Vuelvo a la Biblia y confieso que seguiré "clamando en el desierto" y declarando maldita la plaga del VAR, insólito monumento adorado por una perversidad cananea que la mayoría del mundo del fútbol acepta como norma "bien escrita". Una norma que en su desarrollo puede ser pirateada -ahora se dice jaqueada ó hackeada ó algo así- en directo por un pirata experto en trastocar chismes interneteros y quebrantar la voluntad de una sociedad orgullosa de ejercer de cananea. 

jueves, 4 de diciembre de 2025

Sin Ducados en el talego



Francisco Javier Gómez Izquierdo


        Fali, a quien todos llamamos "La Chismosa", sin que se enfade, me ha preguntado esta mañana en lo de Antonio que por qué no se vende Ducados en el Economato de las cárceles. Fali "La Chismosa" parece que echa todas las tarde ante seis o siete televisores encendidos y por la mañana da cuenta del repertorio a Antonio y a los doce fijos continuos que sobre las ocho y medio tomamos el café con tostada. Al parecer, Don Ábalos, el que fue ministro, no puede fumar Ducados porque no lo venden en Soto del Real. Explico al curioso auditorio tabernario que en cada Módulo hay una tiendecita en la que atienden dos o tres internos que gozan de la confianza del Funcionario de Economato. En cada centro hay varios puntos de venta; en Córdoba, 15 módulos más Ingresos y Enfermería hacen 17. Si a los internos de los Módulos sumamos los cinco o seis del central donde se recibe mercancía y se montan los pedidos de cada Módulo, no bajan de cincuenta los presos que dependen de los funcionarios de Economato. Cada Módulo tiene sus particularidades, y así en el que hay muchos musulmanes la venta de latillas de caballa con tomate es exagerada, en Enfermería todo tipo de dulces... y en todos, atún y tabaco. Aún estaba servidor en activo cuando se extendió el consumo del tabaco picado por el precio prohibitivo de las cajetillas de marcas conocidas y además como se legalizó la venta del librillo en los Centros Penitenciaios, la mayoría de internos se pasó al tabaco de líar. El Economato es un estanco más y puede pedir a Tabacalera como cualquier estanco, pero recuerdo que ya por el 2017 y 2018 en Córdoba sólo se pedía Fortuna, Winston, Marlboro y Camel como rubio y Ducados de negro. El resto,  picadura. Es lógico que si en el Módulo de don Ábalos no hay nadie que fume Ducados, el interno responsable de ese punto de venta cuando hace el pedido al central no lo pida, lo que no quiere decir que no lo haya en el Central y pueda solicitarlo en el pedido semanal. De todos modos, no me extraña que los presos ya no fumen ni Fortuna, ni Camel, ni Marlboro... ni Ducados, y los fumadores se pasen el día liando cigarrillos sin que el funcionario pueda sospechar siquiera que se están liando los porros ante sus narices. Cuando se pasaba el recuento y la celda olía a lo que olía, la coartada del preso era el Bisonte , "ná, funcionario, unos bisontes que nos hemos fumao". Ahora, en algún  Modulo de Respeto creo que los internos tienen que pedir permiso para ir al "tigre" y aplacar las ansias.


      Es curioso. Cuando servidor era joven hace más de medio siglo, las parcialidades que hoy abominan del tabaco y aplauden la subida de su precio (el paquete de Ducados pasa de las mil pesetas. 1033) como si fuera justo y necesario castigar con multas a los pecadores, se rasgaban las vestiduras cuando los Gobiernos de Franco, Suárez, Felipe... subían el Celtas y el Ducados "al peón de la construcción", porque el Ducados era de currantes menesterosos; el Winston, de los "caballistas" de güisquería; y el Camel, de los pijos redomados. "Puñalada trapera al pobre" decían los periódicos. Si además subían los garbanzos, una cosa muy del gusto de  Fraga, comerlos y restregarlos en el Congreso, el remate al proletariado era mortal de necesidad. Cuando los obreros de la Construcción eran los que fumaban Ducados, uno cree que los pisos, que es de lo que ahora habla todo quisque y no de la subida del tabaco, eran más asequibles que ahora y un obrero de fábrica -mi padre, sin ir mas lejos- con cuatro, cinco, seis hijos... compraba pisos de cien metros y daba estudios a la prole. Ahora, ingenieros hay que si quieren comer garbanzos no pueden fumar ni en sueños y lo de comprar piso de cien metros... pues ¿qué quiere que le diga? Lo mas rápido para prosperar es cometer fechorías económicas de las gordas. Si salen mal, a la cárcel, donde se supone que los amigos de "toa la vía y por los que tanto has hecho" te meterán algo en peculio, por lo menos para el tabaquillo. 

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Por La Merced



Francisco Javier Gómez Izquierdo

 

         Ayer, San Lino, segundo Papa, víspera de la Merced, patrona de los frecuentadores de cárceles, o sea presos y funcionarios de prisiones, "boquis", salieron estos últimos por las calles de Madrid a explicar al personal las penurias a las que son sometidos por la autoridad gubernamental. Quién suscribe, que ha pertenecido al gremio y aún hago míos sus quebrantos, maliciaba desde hace años la deriva de la institución y así lo puse aquí cuando aún estaba en activo.

       "Fueraparte" el sindiós de que un funcionario de prisiones no sea considerado agente de la autoridad, circunstancia tan insólita que escandaliza hasta la mayoría de los internos a su cargo, la reivindicación más acuciante de ayer era la temeridad -mis compañeros pusieron negligencia- de los barandas del Ministerio conocidos como don Fernando Marlaska, ministro, don Ángel Luis Ortiz, secretario general de II PP, y Miguel Ángel Vicente, director general de Educación Penal y Reinserción Social. Aseguran los funcionarios que el tercero en el escalafón, Miguel Ángel Vicente, ordena "con énfasis" a los directores de las cárceles que suavicen el tratamiento a los internos procurando no clasificar en primer grado, restando importancia a los incidentes regimentales. El funcionario de prisiones es consciente de la falta de conocimiento que tiene la sociedad de hasta dónde pude llegar la maldad de un individuo. Dos majarones, dos sicopatones, dos esquizofrénicos, dos coléricos, dos...  en un módulo hacen insoportable la vida de los otros cien y si además de vesánicos miden dos metros y pesan 120 kilos -pequeñitos hay que reconcentran la mala leche- reducirlos cuando se les desata la furia y agreden a sus compañeros es tarea peliaguda, laboriosa y muy peligrosa que deben solventar los funcionarios. En mi época, con partes disciplinarios de por medio se aplicaba el Primer Grado al interno que acumulara "méritos" sin que la Dirección General de II PP desautorizara los procedimientos. Bueno, a partir del dos mil, y con las modas políticas de que los terroristas no eran tan malos, se empezó a suavizar el Régimen, pero ese interno refractario a todo tipo de Tratamiento que no se corta lo más mínimo en agredir a quien se ponga por delante y con más saña a los funcionarios... ese interno existe. Existe el degenerado que tiene relaciones sexuales en los vis a vis con cuñada en presencia del hermano, con las misma hermanas, e incluso con la madre, cosa ésta que nunca se podría demostrar en juicio, pero de la que tuvimos conocimiento allá por los 80, con una madre que a la salida de una comunicación familiar con el hijo, confesó "...pobrecito, no cuesta nada darle un poco de alegría". Hace unos días, y cuando una psicóloga entrevistaba a un interno, éste, monstruo sin bridas, se sacó el "mandao" y se masturbó sin miedo ni vergüenza. Este acto depravado que en libertad -"en la calle", decimos los del gremio-  costaría al guarrón una condena segura, es posible que los barandas del Ministerio lo quieran dejar en un "pelillos a la mar".

      Las agresiones a los funcionarios, numerosísimas y a diario, están en un disparadero al que no se le ve solución pues el incremento de "inadaptados" en los módulos, más que consentido, ordenado por el Ministerio, está siendo incontrolable a la par que desmoralizador. Es entendible que la sociedad en general no esté al tanto de la crueldad y perversidad de ciertos sujetos nacionales y extranjeros, pero que a los barandas del Ministerio no les quepa en la cabeza la iniquidad e inmoralidad que adorna a un tanto por ciento de la población reclusa, uno cree que los hace incapaces para gestionar y solventar la "problemática" penitenciaria.

     De vuelta de la ruta mañanera, al pasar por el Zumbacón me he parado en la iglesia de San Antonio, donde tiene aposento la Virgen de la Merced, nuestra patrona. Está expuesta al pie del altar y no sé por qué, me ha parecido más triste que otras veces. Compañeros, he pedido que mire por vosotros.

miércoles, 23 de abril de 2025

DDPF

Funcionarios y presos con sus hijos

Cárcel de Córdoba. Principios de los 60


             Francisco Javier Gómez Izquierdo


              Confieso que con motivo de varias noticias llegadas al móvil enviadas por personal del gremio en el que estuve activo, me invade cierta desazón y una sincera preocupación por mis compañeros a los que la desidia y la evidente animadversión del Ministerio los tiene en el abandono, como el de las lágrimas negras.


       Hablo de prisiones y sus funcionarios. En Francia ha aparecido un grupo denominado Derechos de los presos franceses que lleva dos semanas atentando contra las cárceles, quemando vehículos de los funcionarios de prisiones y señalando a los trabajadores con las intenciones que pueden suponer. Firman como DDPF y lo más inquietante es que el señor ministro de la Francia no tiene idea de quien puede estar detrás de los actos de terrorismo.


        Los presos de las mafias francesas son chungos. Muy chungos. Dos o tres años antes de la Expo de Sevilla, se detuvo en Córdoba a dos marselleses en un hostal discreto (no contaban con la vigilancia a los hoteles en la época para que el terrorismo no estropeara los fastos del 92). Se habían alojado a seis kms. para colocar el oro robado -"¡aquéllos plateros, ya sabusté!"- de las cajas de seguridad de bancos galos. Recuerdo que llegó un fiscal francés el día del ingreso en prisión; estuvo toda la tarde con ellos. El juicio por tenencia de armas fue rápido y llamativa la toma de la ciudad por los GEOS escoltando el furgón que llevaba a la pareja hasta los juzgados. Condena y rápido traslado a Francia para ser allí juzgados por asesinatos en uno de los atracos. En esos días en Córdoba les incautamos en su celda unas pilas y cables y se les sancionó con aislamiento. No se me olvidará la mirada de Stephen Lanza, uno de los dos marselleses diciendo al subdirector de Seguridad: "éstas muerto", cuando se le comunicó la medida disciplinaria. Tipos como Lanza y Checchi se han multiplicado en Europa. Controlan grupos mafiosos que tienen vida propia. La película Los miserables, de hace cuatro o cinco años, sobre los suburbios parisinos nos enseña qué cosas pasan en los barrios no sólo de París, sino de todas las ciudades, sin que las policías se atrevan a profundizar, maniatadas por políticos pusilánimes cuando no cómplices y por grupos autodenominados "los buenos y solidarios" que no callan ni debajo del agua.


     Detrás del salvajismo de estos días en Francia sólo pueden estar las bandas mafiosas controladoras de drogas que seguro se disfrazan con capas de empatía y caridad ante cualquier tribulete al que escogerán como altavoz no se sabe si por colega o por incauto y simplón. Aquí en Córdoba hubo un asesino que ya preso se sintió Robin Hood y escribió libros en plan anarquista repartidor de la riqueza de los poderosos. Por cierto, éste salió de prisión francesa en el último septiembre. Lavazza se llama y seguro que muchos lo recuerdan, "mancao" como el Lute.  Lo preocupante de esta peligrosa novedad que tiene por objetivo a los funcionarios de prisiones es que se convierta en epidemia y al llegar a España se junte el peligro de las mafias con la inquina del Ministerio. Dios no lo quiera. 

lunes, 18 de noviembre de 2024

SARRI (FRONDOSO)

  

Árbol fosilizado y encarcelado para que ni escape ni le saquen

 en la Sierra de la Demanda


María Jesús San José 

        

Francisco Javier Gómez Izquierdo


          A usted, pastor de ovejas, ¿qué le parecería que un mozo simpático con certificado de buen chico por ser "verde", le trajera un lobo amarrado para cuidar de su ganado? Se supone que muy mal. Es más, si servidor fuera ese pastor, me parecería un insulto ¿Y si tras negarse a tan estrafalaria ocurrencia el "verde-verde animal" le obligara a aceptarlo esgrimiendo una orden ministerial?


        Pensará usted que he perdido el juicio este último mes entre las encinas de los montes de Toledo y los robles de la Demanda preguntando semejantes disparates, pero no otra comparación se me ocurre, (¡bueno, sí! que en mitad de una misa en catedral el obispo reparta cantos de río entre los fieles para ver quién tiene más puntería con un Cristo Crucificado) y lo peor es que cualquier día serán corrientes indignidades semejantes al sindiós de este fin de semana en la cárcel de Martutene.


       La máxima autoridad en los asuntos penitenciarios de las Vascongadas ha permitido, mejor pongamos propiciado, que un grupo abertzale humille y se recochinee no sólo de los funcionarios de prisiones de servicio este último sábado en la prisión donostiarra, sino de todo el colectivo al que servidor ha pertenecido casi cuarenta años. Cuarenta años se cumplirán el día de San Fermín del 2025 de la fuga de Joseba Pikabea (asesino) y Joseba Sarrionandía (secuestrador) metidos en altavoces de los grandotes tras un concierto de los de buena voluntad penitenciaria, fuga que convirtió a Sarrionandía en célebre gudari, merced al "sarri sarri" de Kortatu que servidor y demás compañeros tuvimos que soportar hasta la náusea en los tiempos de funcionarios en Pamplona. En los sanfermines del 86 y 87, las choznas del entorno al parque Antoniutti, eran un continuo  "du bi falta direlakoz / rekuento generalean" y aquel "sarri sarri sarri sarri sarri..." leñador que llamaba a la danza descoyuntada en los jardines de la Ciudadela. No ha de negarse el ingenio en la huida, pero en casos como el concierto aquél procede un recuento antes de que los músicos abandonen el último rastrillo. Es ésto cosa sabida entre los de mi gremio, pero ya se sabe que donde hay patrón no manda marinero.


     A la consejera de Justicia y Derechos Humanos del País Vasco le ha parecido bien y oportuno rememorar como merece la gesta de Pikabea y Sarrionandía y ha invitado a viejos conocidos de servidor como Henri Parot, integrante hogaño de cierta aristocracia presidiaria muy estimada por el barandeo carcelario, a la actuación en el patio, supongo, de la prisión del cantante de Kortatu, Muguruza de apellido. A los funcionarios de servicio creo que les conminó a mirar y padecer en silencio. Es la consejera mujer que uno no sabe si cree que todo le está permitido por la santidad de su nombre, María Jesús San José, o es un simple peón con el que juegan cabezas tan abyectas como inmorales. 

lunes, 7 de octubre de 2024

Escrupulosos Terceros Grados. El caso Harriet Iragui


 Harriet Iragui, condenado a 128 años de cárcel, y María Jesús San José, consejera de Justicia en el Gobierno Vasco


Francisco Javier Gómez Izquierdo



       Preguntado Don Marlaska, ministro de los asuntos de las cárceles -y que tengo entendido no ha perdido la condición de juez-, por el tercer grado penitenciario concedido a Harriet Iragui, conocido criminal, por estar sus crímenes aún recientes y vivos los familiares de los asesinados, y que fue capturado en el presente siglo, el señor ministro se ha puesto estupendo invocando un Estado de Derecho en el que se nota que no cree, porque imagino entiende el significado del sintagma y ha soltado al tribuleterismo, muchos de cuyos miembros incomprensiblemente le adoran y jalean que "...hay que respetar escrupulosamente las decisiones tomadas conforme a las leyes".  Le ha faltado añadir "..y el reglamento".


     La generosidad mostrada por conmilitones de la parcialidad de Don Marlaska en el Gobierno vasco me pilló, inquietantes casualidades, caminando por la calle Feria hacia la del Gran Poder, la Alameda de Hércules y a la Macarena, ya saben, zona de paseo recomendable a cualquier visitante que a Sevilla llegue. Paseando, pues, la otra mañana, en el televisor sin voz en un bar de la calle Feria apareció la cara "del Iragui", conocido por quien suscribe, y debajo un rótulo en el que pude ver 3er grado escrito así, con el tres más la "e" y la "r". "No puede ser" dije a mi fiel compañera y uno, que no está en tiempo de pensar en cárcel, ni en presos, ni cosa parecida, le vino que aquí precisamente es donde el asesino asesinó y donde fue capturado al poco tras rendición tenida por indecorosa entre los de su ralea. "...estoy herido, no tengo armas", son los gritos que el terrorista dirigía a la policía que lo tenía rodeado en una obra del barrio de la Macarena y de los que se hizo eco la prensa de aquellos días -finales del 2000-. 


     Iragui, para demostrar abertzalismo -en realidad no pasa de cerril pistolero- a sus jefes y a los "escribidores" del Gara se dedicó a montar peloteras con los funcionarios de prisiones "¡que no me dejo cachear!", gritaba a los de Valdemoro; en Córdoba, donde pasó parte de su condena, también se resistía con amenazas: "¡lo váis a pagar caro!" "¡Os arrepentiréis!", y así, en este plan. Denunciado por mis compañeros, los jueces no se sabe en base a que principios legales, no consideraron delito las amenazas de palabra del sicario, las mismas que denunciadas por una novia histérica sirvieron para encarcelar preventivamente a un "atontao" con ventanas a la calle, conocido por Custodio. Sentenció el juez que el asunto se resolviera reglamentariamente, con sanciones de privación de paseos, sanción que en Primer grado carece casi de fundamento.


     No sé como hay que interpretar ahora la ley y el reglamento, pero hasta cuando uno estaba en activo, si no se barría y se fregaba en las zonas comunes, no había beneficios penitenciarios; si no había asunción  del delito, no se concedían permisos; lo de abonar la responsabilidad civil los internos lo arreglaban pagando la familia cuotas de a cincuenta euros mensuales en el juzgado, para con los recibos demostrar el requisito exigido para alcanzar permisos y terceros grados... y no hablemos del requisito indispensable del arrepentimiento. "Cómo no haga usted terapia de habilidades sociales no cuente con permiso", se dice al preso que pegó al padre y al vecino que se puso en medio. El arrepentimiento es sentimiento del que carece no sólo Iragui, sino también la mayoría de los de su banda -he conocido un etarra y un grapo verdaderamente arrepentidos y ambos antes del año 2000, cuando se jugaban de verdad el pellejo ante los suyos-, además de los rufianes que compadrean con los Iraguis que en España son y que disfrutan con el daño que son capaces de infligir, militando en un racismo antiespañol del que parece que don Marlaska quiere hacerse cómplice. De cómo los colegas de los Iraguis y tantos otros rufianes parecidos aprietan las ubres del Estado hasta que se agote la leche dentro de sus calderos, servidor prefiere recogerse en particular cartuja y he decidido sacarme papeles de tonto.


      ¿Cómo es posible que la ley que regula los procedimientos policiales la redacten los Iraguis y la aprueben, consientan y aplaudan los Marlaskas? ¿Hasta dónde puede llegar la desfachatez de un Gobierno que mas parece obsesionado con la destrucción del Estado que por la prosperidad de sus ciudadanos? "Va con ellos... Marlaska va con ellos, hermano. Va con los malos.." me dice esta mañana un policía nacional vecino de los que trasladan delincuentes de la cárcel a los juzgados.


    "Respeto escrupuloso", dice D. Marlaska para con su colega consejera de Justicia en el País Vasco que tiene nombre tan cristiano, María Jesús Sanjosé, que se ha de entender toma decisiones divinas. No. No se me quita la sensación de que me toman por tonto. Mañana voy a preguntar en qué ventana se recoge la solicitud para ser inscrito como tonto.

miércoles, 29 de mayo de 2024

Pulido o el arte de la estafa


La tonta


Francisco Javier Gómez Izquierdo


           Me preguntaba antier un colega de ocupación -el funcionario de prisiones aprueba una oposición para quitarse del paro y tener un trabajo fijo; con los años se convierte en profesional- que quién fue el Truji que menté hace unos días y si él lo conoció. No sé por qué se me ocurrió cambiar de nombre a Fernando Pulido, un sujeto que ustedes pueden buscar en el yutú ése, poniendo "Fernando Pulido y Loco de la colina" y verlos a los dos de charla paseando por el patio de enfermería de la "prisión vieja" de Córdoba (la nueva se abrió en agosto del 2.000). En la vetusta grabación de aquel programa que se tituló "Cuerda de presos" se ve a Pulido ya mayor y hastiado, pero se le nota atento a la posible presencia de cualquier interno soplón que pudiera adivinar hasta sus pensamientos. Lo que no cree el espectador, usted mismo si busca el vídeo, es que ese señor flaco y medio "desbaratao" haya sido capaz de engañar a tantos como cuenta. Fernando Pulido engañó a más. A muchos más de los que presume ante Jesús Quintero y de modos que no caben en cabeza humana. Fernando Pulido, como los políticos del siglo, sabía que no era difícil engañar al prójimo muchas veces y que cuanto mayor fuera la disparatada propuesta, mas consideración y respeto conseguía el engañador.


        Los ordenanzas de las cárceles solían ser presos con buen comportamiento y si estos ya salían de permiso y estaban cerca de la condicional se les destinaba a carga y descarga, comunicaciones, oficinas de Régimen... que eran dependencias en las que se pisaba calle y era fácil la huida. Este Pulido, formidable amanuense de cualquier alfabeto y de los más sofisticados tipos de letra, así como escrupuloso falsificador de los más exigentes documentos, sobre todo de la Armada en la que no pasó de marinerito y de la que quiso ser almirante, estuvo de ordenanza de Régimen en el Puerto de Santamaría en vida de Franco y presume de sacar, previa falsificación de las órdenes judiciales ¡claro está!, a más de treinta presos de la cárcel. En el vídeo acusa "...a un maricón" (en los 90 aún se podía decir maricón sin escandalizar conciencias, incluso las más puras) por no sacarle junto "... a su querido", remata el ya anciano timador. Fernando Pulido se vestía de capitán de navío, se presentaba en el mejor hotel de las Canarias, decía que le destinaban como la máxima autoridad de las islas, enviaba unas nóminas disparatadas al director del importante banco al que se había presentado previamente con las pompas y solemnidades propias del cargo del que presumía y el director adelantaba "la panoja" de seis meses con serviles inclinaciones y sin la mínima vacilación. Pues así, esta suplantación tan estrambótica (tal que el obispo de Rojas en Belorado) muchas veces y en muchos lugares. En el tiempo de la grabación con el Loco de la Colina se averiguó para sus permisos una residencia que no fue otra que la de oficiales en Córdoba y es circunstancia que descubrió Rafael R. llevando unas garrafas de aceite al comedor de los militares. Lo vio bajando unas escaleras y el Pulido se echó el dedo a los labios para que el bueno de Rafael, montillano de ley, no lo delatara, pero Rafael se sintió en la obligación de avisar al suboficial que había en la entrada, del personaje que allí se alojaba. El sargento o similar casi denuncia a Rafael por difamación del no recuerdo qué clase de oficial y Rafael marchó riéndose por lo bajini con un "...coméroslo con patatas".


      Fernando Pulido nos consideraba a nosotros, los funcionarios de vigilancia, unos "pringaos". No nos lo decía a la cara, pero lo notábamos cuando ante cualquier disparate de tipo tan problemático exigía la presencia del Director, que era el que entendía "..mis sircustansias..". En el mundo "...sólo hay que tontos y luego otros musho más tontos de los que hay que aprovecharse", era retahíla que gustaba repetir y que a mí me viene cada dos por tres en estos tiempos de tantos Pulidos con títulos sin falsificar. Titulaciones legales de toda legalidad para las que ya no se precisa atuendos acordes a su categoría.

domingo, 17 de marzo de 2024

Muerte en la cárcel

 

 

La última vez que protesté en la calle



            Francisco Javier Gómez Izquierdo

            Gracias a espantosos vericuetos diseñados por las parcialidades que se dedican y viven muy ricamente de la política, en España los delincuentes gozan de honorabilidad y si por empeño de los jueces que se han estudiado el Código Penal algunos de ellos entran en la cárcel a cumplir condena, elementos de esas parcialidades que llegan hasta ministros se apiadan por televisión simulando misericordia. Si a estos próceres se les recriminan las inclinaciones insultan altaneros además de tomar por tontos a los españolitos normalitos como usted y servidor.


            Servidor se jubiló hace cinco años de funcionario de prisiones y por entonces ya era nuestro barandísima don Marlaska, señor al que escuché un indigno desprecio en sede parlamentaria contra mi gremio. "...la cuerda siempre se rompe por donde es más débil", soltó sin ningún pudor en los días que un gigante de Burkina Fasso nos apalizaba sin duelo y sin consecuencias. "..a mí Fabrizio sólo me llama mi papá.." decía el coloso al que alguien de un equipo de tratamiento pretendía sacar de Aislamiento. En Cataluña, donde las competencias penitenciarias las cogió la Generalidad, no quiero imaginarme el calvario de tener a tu custodia los que son tus jefes, pero sí que supongo la desmoralización y relajación que semejante sindiós acarreó al colectivo de funcionarios que ejerce en Cataluña. "No pintamos ya nada, pero no puedo mover a la familia" me dijo un colega que se quedó cuando el cambio de competencias.
        La muerte de la cocinera "de la calle" en Tarragona a manos del rumano Iulian sí que se pudo evitar a mi modesto parecer por las siguientes razones: 1/ El tipo huele a psicópata pues "estaba pagando" por la muerte de una mujer que no quería casarse con el, conforme dice la prensa y ésta es alerta que los equipos de tratamiento (ellos son los que dan los destinos porque el olfato del funcionario de patio ya "no es científico"), psicólogos mediante, deben advertir. 2/ Iulian tuvo comportamientos o palabras que la trabajadora asesinada comunicó al equipo directivo (siempre según lo leído y escuchado en prensa) y ante semejante llamada de atención cuando servidor ejercía, Iulian no hubiera vuelto a pisar la cocina. 3/ Dice la prensa que tras un tiempo fuera del destino, se le reincorporó al mismo, y aquí algo tendrá que decir el equipo de tratamiento, el administrador que suele ser el responsable de la Cocina y por supuesto el Director, cargo éste que suele ser del gusto del Secretario General, en este caso la Consejera. 4/Es difícil imaginar que en la cámara frigorífica entren el interno y la trabajadora a la vez. Es situación muy extraña, pero debido a la escasez de personal pude que se prescinda tras la comida del funcionario de cocina, pues allí están destinados presos de confianza.


       Prefiero no seguir. La realidad es que al funcionario de prisiones de hoy la Administración le impide conocer a los internos: su peligrosidad, sus antecedentes en algaradas o peleas, si han agredido a funcionarios o presos... Don Marlaska pregunta mucho por las estadísticas sobre cursillos, terapias, talleres... y nunca por la salud y los quebrantos que padecen sus funcionarios. Esto es así con don Marlaska. Con los barandas de Cataluña, uno cree que es aún mucho peor. 

jueves, 28 de diciembre de 2023

La fuga del "Pastilla"


Locutorios

Francisco Javier Gómez Izquierdo


            Muchas son las veces que servidor ha reivindicado desde aquí las quejas de los funcionarios de prisiones, cuerpo ninguneado y uno cree que hasta despreciado por los barandas del Ministerio en el que manda don Marlasca. No vengo hoy a referir las continuas fatigas y desalientos del gremio que la mayoría de los ciudadanos considera, por falta de conocimiento, imponderables que van en el sueldo. No. Me permito, ya jubilado de rastrillos, celdas y reglamentos, llamar la atención a los funcionarios de servicio el día 23 de diciembre en Alcalá Meco que, creo con pesar, descuidaron la vigilancia y custodia de un interno joven llamado Yusuf.


        No me creo casi nada de lo que a mí ha llegado ni lo que he oído esta mañana en la radio del coche, pero en el episodio hay un detalle que a los que sabemos cómo debe funcionar la comunicación nos llama la atención. "Salió mezclado con once familiares". Esto de mezclarse tras una comunicación tanto sea por locutorio como vis a vis es cosa que no puede producirse. Usted ha visto películas malas en las que varias familias están en una sala ocupando cada familia una mesa junto al preso que visitan. Eso es mentira. En las comunicaciones por locutorio la familia entra por una parte del edificio que sería zona de libertad y va a dar a un corredor en el que hay varias cabinas o locutorios con un cristal blindado a través del cual habla con el interno, hasta 40 minutos creo que es la duración máxima. Cuando acaba la comunicación el interno sale a un rastrillo y queda entre dos puertas, siempre en zona de prisión mientras las familias salen por la puerta por la que han accedido desde la zona de libertad, digamos. ¿Cómo llegó el interno a la zona de los familiares? Sólo hay una respuesta. El funcionario, porque estaba solo, o los funcionarios por falta de atención, dejaron las puertas de los rastrillos abiertas (el rastrillo es zona entre dos puertas y hasta que no se cierra una no se abre la otra) y luego no sé si en el Departamento de comunicaciones o en el rastrillo de entrada al devolver los DNI no se contaron los individuos que iban recogiendo los carnés. Los funcionarios funcionaron de cualquier manera, de prisa y sin rigor, supongo, y no como procede, a saber: la primea puerta del rastrillo cerrada y en la segunda puerta del rastrillo abierta un 20/% para que sólo quepa una persona, el funcionario con los once carnés va nombrando al titular que no saldrá hasta oír su nombre. Es más, si servidor hubiera estado allí, servidor y la mayoría de mis compañeros, sabría que tengo once carnés y por el natural instinto que se ha de tener en la cárcel, hubiera contado los individuos según se acercaban o ya dentro del rastrillo con las dos puertas cerradas y se hubiera detectado que sobraba uno.


        No recuerdo una fuga así. Mellizos o internos parecidos a familiares que en la comunicación vis a vis se cambian de ropa e intentan salir junto a la visita familiar dejando al gemelo o primo que se parece esperando que el funcionario vuelva a cachear tras acompañar a los familiares hasta el rastrillo de salida. Casos así los he visto, pero éste al parecer fue tras una comunicación por locutorio. Comunicación en la que no debe haber contacto físico con los visitantes.


      No creo un mamoneo de funcionario con interno -que es lo que me han soltado unos cuantos Rafaeles esta mañana- por las características de éste y el escaso tiempo en Alcalá. Más bien se han dado un cúmulo de circunstancias preñadas de descuido, suficiencia o torpeza, cosa ésta tampoco descartable, pero el caso es que nos han puesto un poco en ridículo a los "boquis". Les prometo que a mí me ha sentado muy mal.


      Compañeros, mas allá del carácter peligroso del joven en un módulo de respeto, más allá de la falta de personal, más allá de la obsesión de los que mandan porque el funcionario de vigilancia no sepa de la peligrosidad o conflictividad de internos que de repente te ingresan en un módulo trasladado no se sabe de dónde ni por qué causas, más allá de primeros grados camuflados como segundos, más allá de los que mandan, ésta es coladura propia. Como ésta no ha pasado y es muy difícil que vuelva a ocurrir. Ésta es como si vives en una plaza a la que acuden yonquis y un día te vas de casa y dejas la puerta abierta. Abierta de par en par. Lo normal es que al volver eches cosas a faltar.

miércoles, 15 de noviembre de 2023

La amnistía

 


    

El interno/a

     

       EXPONE:


       Suseñoría el jues de Bigilancia

      Lescribo a suseñoría mu acomediadamente y con tol respecto qusté se merece, polque habemos visto yo y mi compi de chabolo en el tele ques de mi compi y siempre pone los tilidiario y las teltulias cami no me gustan pelo como es del el tele yes amás mu güena gente pos yo me confolmo. Como digo sale en el tele que nos van a dal lamnistía (mi compi dice que no, pero es que mi compi está un poco pallá pola coca, ¿sabusté?) y yo se la pido a suseñoría polque yo en verda no hice ná, que mi abogado me dijo que filmara y filmé cuatro años y yo no tinia que habele echo caso. Yo estaba en condicional polque me pillaron en la cangú ocho sacos namás daseitunas y lo malo que también 237 gramos de jachís. Vale, lo hice y yastá. Pero como li digo a suseñoría estaba en condicional y el municipá de mi pueblo que me jartaba a palos cuando quiría no me dejaba entlal a la discoteca polque la discoteca era de surmano y es verdad que le insurté y cuando vino pamí le di mala patá y se mancó al caer y me metieron atentao. Vale, eso es lo quistoy pagando y me queda pol pagal  un año y once mese.

      Comol Gobieno va dal lamnistía yo pido que se maplique polque mire suseñoría lo que me nesecitan mis siquillo que tengo cuatlo y a mi mujel la probetica le dan mu poco en layuntamiento y en las caritas. Mi compi de chabolo dice que lamnistía es sólo pa delincuentes de mu lejos daquí qui tien muchos dinelos, pero mi compi Faliki ya le digo que no anda mu bien de la molondra. Los funcionario disen que ellos no saben como va a funcionar y a cuántos nos van a sacal, pero yo creo que ellos tien una poca de jindama polque otla ves que hubo lamnistía ace una pila daños ellos lo pasaron mu mal los probeticos, la verdá, polque a los que no eran políticos y no habían matao pulicías y pikolos pos no los sacaron y aquello iguá estuvo mumalamente y ya los gobienos no se les escurrirá repetilo y si lo repiten pos pué que nos levantemos ante las injusticias tan claras, pero yo pido a suseñoría que me laplique porque suseñoría a estudiao que tos semos iguales pa las leyes y que tos moros o tos cristianos y que nostamo locos tos y que ami me corresponde por Derecho de toda legalida lamnistía

        Esgrasia quespera merecer

                                                                                                                            Filmado: R.

viernes, 10 de noviembre de 2023

Delincuentes

 



Galería y oficina de funcionario


Francisco Javier Gómez Izquierdo


            Uno de los momentos en los que más aprendía el funcionario de prisiones, si ponía interés, era durante el tiempo que iba del final del desayuno hasta la salida a los patios en una galería. Servidor se plantaba al principio de la misma con la espalda pegada a la puerta del Departamento -la oficina del funcionario era la primera celda habilitada para la función- y miraba el frenético bulle-bulle de los yonquis, mercaderes y demás individuos obsesionados unos con trueques enfermizos, y otros, ventajosos. A servidor le vigilaban veinte pares de ojos que le entorpecerían la llegada al pequeño zoco situado a unos treinta metros, bloqueando la escalera, simulando una discusión, uno que quiere que le apunte al médico... Servidor esperaba a que cayera la manzana y se fijaba en los mechacas, en los que hacían de peritos y por supuesto en los kíes...,  pero también se me escapaban muchos, tal que un preso normal pero con poderío, caballistas se les llamaba entonces, no sé ahora, podía haber echado el ojo a un reloj Bentley u otra marca buena y rara que escapaba a la apreciación general y que un choro se había encontrado en la Mezquita dentro de una mariconera; también había internos que acababan rápido su limpieza de celda y bajaban ligeros para estar siempre como sin querer a la vista del funcionario y así no tener problemas. "Pocapena" subía de la planta baja a la celda 68 en la segunda con un "jaral" (pantalón) en la mano, el "Rorro" un "loraco" (radiocasette) a la 72, una "chupa" de cuero subía el "Choquero" también a la 68... El "Búho" guiaba a un "período" primaveras (un recién entrado en la cárcel) al fondo de la galería de la planta baja para no ser visto por el funcionario y comprarle las relucientes "Wambas" (zapatillas) por un cafelito y un fortuna... ó por nada. Por la cara. "Porque yo aquí soy más que tú, pringao y ahora vete a mamarla y si te choteas a los boquis primero te corto la lengua y luego los huevos hasta que te desangres."


        El boqui, o sea el funcionario de prisiones, distingue o distinguía los caracteres de todo tipo de delincuentes. Sólo con moverse; por los andares, como decía Luis Aragonés de los buenos futbolistas. Hablo de delincuentes. De personas que cometen delitos y son condenados por ellos. El boqui suele ser desconfiado y estima como delincuentes que no tienen remedio a los que estando en prisión como preventivos han cometido ya otros delitos anteriormente. El delincuente refractario a toda medida de reinserción suele ser sincero y contundente: "...mirusté yo ésto es que no lo voy a dejar. No tengo otro modo de vivir. Si consiguiera un palo bueno.. ¡yo qué sé! Pero tampoco. Querría más, pa mis niños, pa mi familia, buen buga, querría chaleres, un apartamento en la playita..  es que no podemos parar ¿sabusté?"


       Viene lo anterior a cuento porque en la tele ha salido estos días un hombre rellenito que al parecer, y según pone en el Diario, estudió un módulo de formación profesional, y al que ha encargado el aspirante a presidente del Gobierno de España negociar con unos tipos mal encarados a los que se les nota el desprecio al prójimo y un feroz racismo selectivo. De entre los negociadores ventajistas hay uno que anda, se mueve y se viste como si fuera un kie. Creo que estuvo condenado y metido en la cárcel por un secuestro de la Eta. También le acusan, ahora mismo, de blanquear dinero de un narco de toda la vida que hasta ha salido en películas. Veo otra que mueve las manos y el abrigo como perita en engañar a todo tipo de autoridades judiciales. Al que dicen el Fugitivo tiene una jeta, pero jeta, jeta... Con gente así, al que estudió el módulo le han debido pedir hasta las zapatillas pintureras con las que entró uno de los días en un ascensor de Waterloo. Servidor sabe que el del módulo no va a entregar sus zapatillas. Servidor teme que el del módulo y su señor han entregado las zapatillas, los garbanzos, los tomates, la Sanidad, la Educación (¡¡oh, la Sanidad y Educación que se pierde con los millones que deben algunos!!)... de todos los españoles, a una banda de delincuentes abusones. Delincuentes con papeles de delincuentes.


      Decir ésto, creo que es de fachas.

sábado, 11 de marzo de 2023

Más sobre (las cárceles) 1977

 



El libro que esclarece. La COPEL

 

Francisco Javier Gómez Izquierdo
        
     Por abundar sobre la situación carcelaria española a finales de los 70, de la que la película Modelo 77 pretende erigirse como ejemplo de Memoria Histórica, recomiendo el libro de reciente publicación Las prisiones españolas durante la transición en el que participan varios autores coordinados por el catedrático de Derecho Penal de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid, Don Ricardo M. Mata Martín. Presentado por Don Carlos García Valdés, nadie más docto en Derecho, necesidades y vicisitudes penitenciarias, una treintena de especialistas, Doctores, catedráticos, Juristas, Funcionarios penitenciarios de distintas escalas, de Director a simple Ayudante (fui invitado y algo puse desde mi pedestre perspectiva), cuentan lo que vivieron y lo que quedó escrito. Así, Don José Manuel Palma Herrera, catedrático en la Universidad de Córdoba, recoge el ambiente y los sucesos del verano de aquel año echando el ojo a los periódicos ABC y El País y lo que escribieron los secretarios judiciales:


     "....fueron varias las huelgas que tuvieron lugar a lo largo de 1977 en la prisión de Córdoba. Así, el 22 de julio, el mismo día en el que fueron trasladados -"secuestrados" en idioma del GRAPO- a Córdoba 43 reclusos de la cárcel de Carabanchel (ese traslado tuvo su razón de ser por el importante motín -hasta 700 presos participaron en el- en la prisión madrileña que se extendió a muchas otras prisiones), los internos paralizaron los talleres negándose a trabajar y permaneciendo en el patio. De los 43, 31 pertenecían a la COPEL. Unos días después, el 9 de agosto, veía a la luz la noticia de que Abelardo Collado Araújo, miembro fundador y dirigente del GRAPO encarcelado en Córdoba, preparaba una fuga. Un episodio que parecía argumento de película a la vista de las circunstancias que rodearon al hecho, pues fue su suegra, Aurora Ferreira Caldas, la que le hizo llegar, en un paquete de alimentos, cinco hojas de sierra y otros útiles que podían ser utilizados para la fuga, procediéndose a la detención de la Sra. Ferreira en la estación de tren a fin de investigar si estaba al tanto de lo que portaba el paquete o si simplemente había sido utilizada. Días mas tarde, el Director de la prisión informaba sobre como la Sra. Ferreira había comunicado con su yerno los días 3, 4 y 5 de agosto, y que este último día había acudido a un bazar ferretería próximo a la prisión, donde había comprado cinco hojas de sierra de 31 centímetros de longitud y dos candados de la misma marca, color y tamaño de los que se utilizaban para cerrar una serie de trampillas de la prisión..."  Añade el señor Palma Herrera:  "...Apenas dos años más tarde, en diciembre de 1979, Collazo Araújo conseguirá fugarse de la prisión de Zamora con otros cuatro reclusos, muriendo finalmente por disparos de la policía en Madrid el 29 de agosto de 1980 cuando, tras montarse un dispositivo para su detención, el terrorista sacó un revólver con intención de disparar a los agentes".


     Los que hayan tenido interés verdadero en los episodios acelerados de aquellos años recordarán que además de Abelardo Collazo Araújo, en la misma fuga de Zamora escaparon Fernando Hierro Chomón, Enrique Celdrán Calixto, Francisco Brotons Beneyto y Juan Martín Luna, los tres primeros acusados de secuestrar al general Villaescusa y Antonio María de Oriol, y los dos últimos del asesinato de un militar.  Estoy seguro que alguno les sonará.


         Don Carlos García Valdés, nombrado Director General de II. PP. en marzo del 78 (se fue en el 80, nada mas aprobarse la L.O.G.P.), sale en la película,y le dice al supuesto Kíe que se ha inventado el director "..tengo 31 años. Como usted". Recuérdense las edades de los promotores de la fuga de la Modelo: 18 Dieguito y 17 Ugal Cuenca. Por cierto, esa reunión sí tuvo lugar. En El Dueso y con varios cabecillas de los disturbios. Un tal Daniel Pont, otro fundador de la COPEL, que sí estuvo, lleva años aclarando lo que se habló allí y el asunto del enfrentamiento a puñaladas en el mismo Dueso entre los GIL: Grupos Incontrolados en Lucha, que también procedían de Carabanchel. Los despacha con "algunos eran yonquis".


        Tiene dicho Don Carlos García Valdés:  "...cuando el atentado, fue en Semana Santa, el lunes siguiente fui al Congreso a seguir negociando la Ley Penitenciaria. El atentado fue en abril del 79, no me acuerdo si el 7, un miércoles santo. Aniversario de Haddad, una cosa siniestra. Fíjese usted las palabras de Bandrés con ETA en Soria. "Carlos, me alegro mucho que estés bien. No ha sido ETA. Si es ETA, te mata". Nunca, ni siquiera con ETA era un tema personal, tal vez por la cercanía de Soria, tal vez por el trato, tal vez porque en Basauri se les permitía galerías independientes... el GRAPO era otra cosa, una locura... disparatado todo" (Entrevista a García Valdés, 2015).

jueves, 9 de marzo de 2023

La cárcel en 1977



 

Memoria, Centro, Galería y Recordatorio

 de la Modelo de Barcelona

 

Francisco Javier Gómez Izquierdo

           El 2 de junio de 1978, cuarenta y cinco presos se fugaron de la cárcel Modelo de Barcelona a través de las cloacas. El organizador pretendía que fueran 600 los huidos, pero la insólita vomitera de presos por las alcantarillas fue atajada por los sorprendidos municipales y guardias civiles encargados de la vigilancia exterior de la prisión. Esto lo puede comprobar usted en cualquier periódico de la época o en la wikipedia ésa.


            Es Historia que el gobierno de principios de la Transición amnistió a los presos llamados políticos (julio del 76); que amplió la gracia a los terroristas (mayo del 77) y que los llamados presos sociales se sintieron (con toda la razón del mundo) discriminados. Éstos, en respuesta al ninguneo gubernamental formaron en Carabanchel la Coordinadora de Presos en Lucha, COPEL, preñada por la ideología de los GRAPO, que exigía el indulto general y "una segunda oportunidad". Esa COPEL carabanchelera se apoderó de las prisiones e hizo insoportable la convivencia a la mayoría de los presos y al cuerpo de funcionarios de prisiones. Un grupo "altruísta" de abogados recorría las cárceles y se entrevistaba con los cabecillas de la organización para coordinar las acciones a seguir. Poca literatura hay sobre los Grupos Armados de los Presos en Lucha, GAPEL, la rama violenta de la COPEL. Motines, quema de celdas, colchones y mobiliario, subidas a los tejados, muertes en las algaradas de las que sólo queda memoria la de Agustín Rueda, pero no las de por ejemplo los dos carbonizados anónimos en la prisión de Torrero. Una continua conflictividad en la que los portavoces de la COPEL seguidos de un numeroso cuerpo pretoriano se acercaban al centro de vigilancia, echaban a los funcionarios y rompían y quemaban ésa y las dependencias que se le ocurría al más perturbado.

 

Contaba Xirinachs, aquel cura nacionalista catalán que con el tiempo se declaró etarra, que los funcionarios de la Modelo estaban aterrorizados y acudían a sus reuniones pro-amnistía a pedir que presionara al Gobierno para que se aprobara una amnistía general. Hubo mucho politiqueo, mucho sobeteo y engaño desde el Congreso y la prensa a los presos "sociales", los comunes, hasta que apareció la figura de Carlos García Valdés con su privilegiada cabeza y el problemón penitenciario con acumulación de presos preventivos, suciedad y vetustez de los establecimientos, escaso presupuesto en comidas y en atención sanitaria y, ¡por qué no reconocerlo!, alguna mano más larga que otra en algún funcionario demasiado pegado a los principios del movimiento, se empezó a tranquilizar a base de mucho sacrificio.

 
    Vi la película en el Movistar y desde el primer minuto fue un continuo entrarme gatos en la barriga. Con el disimulo de novelar la situación de las prisiones a finales de los 70 (la COPEL) y la fuga de los 45 en el año 78 de la Modelo, los autores, quizás inspirados en las memorias de Dieguito el Malo nos presentan un ramillete de verdugos, que no funcionarios de prisiones, a cual más despreciable. El más indeseable, el Jefe de Servicios con bigote fascistón y que por supuesto no libra ningún día. Siempre está trabajando. Un mafioso repugnante al que el ingenuo espectador desea la muerte al instante. No. En la película no aparecen "Dieguito el Malo", el cerebro de la fuga . El "pringao" que entra con traje de chulaco no puede ser.  El es un buen chico al que ha engañado el hijo de un empresario, tan buen chico que recrimina al funcionario de ingresos la brusquedad con un homosexual de 17 años detenido por la Ley de Vagos y Maleantes; "...es un niño", le dice.  Tampoco el Kíe de la barba con el que comparte celda porque Juan Diego Redondo Puertas, Dieguito el Malo, el considerado nº1 de la COPEL de la Modelo, tenía en 1976, año en el que empieza la historieta cinera, 16 años. ¡¡16 años y líder de la COPEL!! Sí. Él se lo contó a los periodistas, a los políticos y luego en el libro... Contó ufano sus fugas y cuando intentó la de Burgos dice que  encontró siete cadáveres, como siete pecados capitales en una dependencia subterránea. El caso es que Juan Diego Redondo Puertas, "Dieguito el Malo" y un hermanastro del Vaquilla, Antonio Ugal Cuenca, el "Tonet", "el bandolero de la autopista" (un niño también de 17 años) dirigieron la fuga. Antes se hicieron dueños de la cárcel. La destrozaron. La recorrían a su libre albedrío. Por eso excavaron desde enfermería sin ser molestados por los funcionarios, ¡tan sanguinarios!, como los retrata el director de la película. Los tenían entretenidos atendiendo los "chinazos" y el interno que no se atrevía a darse el tajo con la cuchilla en el brazo se lo daban los de la COPEL, al grito de "brazos arriba".


      La película, con el único interés de humillar a los funcionarios saca a éstos persiguiendo torpones una gallina que han lanzado desde la calle unos manifestantes pro-amnistía, requiriendo dinero para las pólizas de las reclamaciones, incluso llega el director a idiotizar a un "boqueras" que sólo en el patio entre un centenar de pobres criaturitas reparte amnistías e indultos descojonándose de toda la población reclusa. ¡Cuánto desconocimiento sobre lo que aconteció en las prisiones entre el 76 y el 80 y que fácilmente memorizan los que no vivieron días tan convulsos!


      Una cosa debe quedar clara. Los presos "sociales", los comunes, tenían razón en sus protestas. Los políticos sacaron sus réditos a costa de las cárceles y por supuesto los abogados. "Qué buen traje se ha comprado usted", le dice el protagonista al abogado "altruista" que la primera vez lo visitó vestido de proletario.


      ¡Ah! Hay un señor que sin duda alguna merece el reconocimiento de presos, funcionarios y la sociedad española entera. Se llama CARLOS GARCÍA VALDÉS, fue el Director General de Instituciones Penitenciarias y aún vive. Sobrevivió a un atentado fallido (al GRAPO se le atascó el arma). Sucedió a Jesús Haddad, asesinado en marzo del 78 también por el GRAPO, rabadán de la COPEL. Dieguito el Malo tiene escrito que Don Carlos lo mandó a Herrera de la Mancha ilegalmente en 1980 cuando sólo tenía 20 años.