domingo, 22 de febrero de 2026

La confianza del ministro


 

Francisco Javier Gómez Izquierdo


           Mi gremio depende de él. Me jubilé siendo él ministro. Nunca me han gustado las manifestaciones, pero asistí a varias contra este hombre y sus medidas, tanto las de por acción como por las de omisión... En sus comienzos como Señor Todopoderoso de Interior nos daba la impresión, a los funcionarios de prisiones, de que disfrutaba en el Congreso reprendiendo nuestras reivindicaciones y defendiendo al modo seráfico las ocurrencias de los Primeros Grados tramitadas por Asociaciones de Querubines. Llegué al convencimiento de que odiaba a mi colectivo. "Toda reclamación de un interno debe ser comunicada inmediatamente al Juzgado de Vigilancia" nos dieron un día por escrito. El funcionario sabe que los internos reclaman cosas muy raras. "Que en el paquete de Fortuna del colomato man salío papeles de pelódicos y ésto me pasó tamíen en la cárcel del Botafuegos". "Solicito me cambien el espejo de la celda porque me veo muy gorda" "Que necesito camisetas y calzoncillos del vestuario", "pol que no me pasan a mí po los permisos".  El ministro se acampanaba en el Congreso y acusaba a mi gremio: "...la cadena penitenciaria se rompe por el eslabón mas débil, el del preso, y yo no lo voy a consentir", clamaba y se sentaba recibiendo aplausos de gentes que está claro que no saben lo que aplauden.


A mí me ha parecido el ministro de peores sentimientos para con  nosotros "los boquis" y por lo que he ido observando con los "pikolos" su animadversión es semejante. El ministro ha hablado en muchas ocasiones de confianza y fulano, o sea Óscar, fue jefe de la UDEF "por tenerle confianza", "de José Ángel no hay policía que tenga nada que decir. De absoluta confianza. Si no existiera un policía así, habría que inventarlo". Confianza. ¡Ah, la confianza! ¿Cómo se llega a la absoluta confianza? ¿Y cómo en dos días se niega hasta el educado y simple saludo?


     Voy mucho por Barbate y allí llegó en el 2018 un Tecol. que puso a muchos narcos delante de los jueces. Leí que diez mil detenciones y catorce mil toneladas de droga, pero al ministro no le inspiraba confianza el Tecol. David, alguien con el que sí tenía confianza le habló cosas del Grupo OCON de Barbate  y en el 2022 lo deshizo, pero en el Congreso dijo que no había que tomar la decisión como una relajación en la vigilancia. Que se iba a perseguir con más eficacia lo que pasa en el Estrecho. ¡¡Ya, ya!! Ya se sabe lo que pasó en el 2024 en el puerto de Barbate. Y lo que está pasando en todas las calas y playas del Sur donde se aparcan las lanchas desde Almería hasta Huelva con tanta tranquilidad que cualquier día van a aparecer gorrillas pidiendo el euro.

 
     Si al ministro le hablaron mal del Tecol David, creemos que sería alguien de mucha confianza, tal que el Óscar de las paredes llenas de euros -encontraron veinte millones pero se cree que tiene guardados otros tantos- o el DAO éste que a saber qué cosas contaba. Puede que hasta le hablara pestes de la mujer policía a la que acosaba. ¿Y cómo denuncia la afectada sin el temor reverencial que se le supone? ¿Y éso de que me diga ella si le he fallado, cómo se come?  Entre los cuerpos con escalafón sabemos qué cosas son inconvenientes y el calvario que te puede tocar si pides justicia. El ministro fue Juez pero no se le nota. Cree en los soplos de su gente de confianza más que en las leyes. Y ésta no es presunción disparatada. Sólo hay que ver cómo se coló la ilegal amnistía en el Gobierno al que pertenece. Si hubiera sido Juez como el Derecho exige... pues, hubiera dimitido. Yo, que soy un mindundi, así lo hubiera hecho.


    Las cárceles, la policía, el Derecho en general... De la degradación institucional participa activamente el ministro. Quedo a la espera de hasta dónde llega su...