Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Otra vez la burra al trigo. El trigo fue Lisboa, y el burro, el Real Madrid, ahora de Arbeloa, atropellado por el Benfica de Mou, para regocijo de las viudas de Xabi, que son más pesadas aún que las de Keylor Navas, aquéllas que recibieron a escobazos a Thibaut Courtois, cuando Courtois se pasó al lado bueno de la Historia, y le hacían memes con una imagen suya en una parada de autobús, rotulada “Una parada de Courtois”, que de esa cochambre mediática venimos y en esa cochambre mediática estamos.
–Si un pintor uniera el cuello de un caballo a una cabeza humana e introdujera diversas plumas por todos lados, unidas por las extremidades, de modo que terminara en una hermosa mujer sobre un pez, ¿contendrían la risa, amigos, tras admitir la vista?
He aquí el llamado “monstruo de Horacio” en el arranque de su “Arte poética”, de donde Mary Shelley extrajo su Frankestein, y Arbeloa, su alineación en Lisboa.
El dibujo del Real Madrid en Lisboa volvió a ser el monstruo de Horacio que nos dejara Xabi Alonso, superado en todo por un equipo de picapedreros a las órdenes de Mourinho. “Esto no es un equipo campeón”, diría luego Mbappé, que había hecho un par de goles para nada, pues ahora deberá jugar una eliminatoria a dos partidos para seguir en Champions, con lo bien que pintaba febrero, libre de compromisos, para improvisar con Pintus la pretemporada que no se hizo en julio por culpa del Mundial de Clubes. Dos partidos contra el equipo más “jartible” del mundo, el Benfica de Mou, que nos va a permitir degustar “Os Mourinhiadas”. De “Os Luisíadas” de Camoes, la epopeya de los hijos de Luso, a “Os Mourinhiadas”, la epopeya de los hijos de Mou.
Mónaco y Villarreal fueron espejismos: el dibujo de Valverde y Camavinga en los laterales para incorporarse por dentro y apabullar en el centro del campo parecía un hallazgo. Pero en Lisboa volvió Carreras, en línea con Asencio y Huijsen, ninguno de los cuales da para un Real Madrid, cuando el City de Guardiola se ha hecho en enero con Marc Guéhi, del Crystal Palace, por veinte millones, que son los diez que se pagaron al Liverpool por llevar a Trent al Mundial más los diez al Leverkusen por la libertad de Xabi Alonso.
Asencio y Huijsen nuncasumarán por Militao y Rudiger, y una de las cosas más graciosas de este monstruo de Horacio que regresó en Lisboa es que el mejor pie en la defensa para sacar el balón es el de Courtois. A Carreras alguien ha de decirle lo que Di Stéfano a su portero en el Valencia, que se autogoleó en un despeje: “No le pido que me pare las que vayan dentro, pero haga el favor de no meterme las que vayan fuera”. “Carreras, no le pido que estorbe a Prestianni, pero haga el favor de no estorbar a Vinicius”. Carreras, que es Lucas con el pelo de Feliciano López, no defiende porque ataca, pero no ataca porque defiende, y donde más se le ve es encerrando a Vinicius contra la raya. La alternativa es Fran García, tan pavoroso como el resto del banquillo, de donde salió corriendo Endrick, bendito Endrick, para que se le olvidara jugar al fútbol. Lopetegui pasó a la historia porque ninguneó a Vinicius y Xabi lo hará porque ninguneó a Endrick.
Vinicius y Endrick, dos brasileños de carácter, eso que le falta a Rodrygo, que en Lisboa salió al césped con el ceño fruncido porque llovía. Si tú juegas con Rodrygo y el contrario juega con Otamendi, siempre ganará Otamendi, que es un Jordi Alba tatuado con citas de Laclau, como el Errejón de aquel tuit que parecía la fórmula del sistema de Xabi Alonso: “La hegemonía se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales. Afirmación-apertura”. Lo que nadie podrá negarle a Rodrygo es su facilidad para borrarse de los marrones, esta vez autoexpulsándose con el italiano Massa, un árbitro clase CTA (muy lejos de la categoría de los Oliver y los Turpin), de los que le van a caer muchos al Madrid, ahora que Florentino le reclama a Ceferino una “leurada” mareante por la movida de la Superliga, gracias a la cual la Champions cambió de formato y disparó los millones.
[Sábado, 31 de Enero]
