martes, 28 de abril de 2026

La Biblia en verso


San Jerónimo, por Caravaggio


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Lo dijo en la primera movida del Golfo el general Schwarkopf: “Ir a la guerra sin Francia es como salir a cazar ciervos sin tu acordeón”. En su promoción del caos mundial, el imperio anglo puede salir a cazar ciervos sin acordeón, pero no a bombardear civiles (las víctimas de todo lo que cae del cielo son siempre civiles) sin “su” Biblia.


¡Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman, / que habría que llegar hasta ti, Cazador! –dice Rubén a Roosevelt.


A estos tipos no se les cae de la boca, la Biblia. “Porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales” (Efesios 6:12), citaba, al hilo del bien versus el mal, Robert Mueller, director del FBI. “Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará a sí mismo” (Mateo 6:34), citaba, al hilo de la confianza en Dios (fundamento del dólar), Collin Powell. Era 2003 y, al decir de Wollin, estaban impulsando el nuevo reino de la mitología, en el que unas fuerzas ocultas se empeñan en destruir un mundo creado para los hijos de la luz, que son los neocones.


Trump-47 confiesa no ser cristiano, pero siendo Trump-45 agarró una Biblia y al jefe del ejército, Milley, y fue a retratarse a la iglesia de Saint John, vandalizada en las protestas por la muerte de George Floyd. Tucker Carlson, que conoce bien a esta tropa, teme que la rapiña del Pérsico se plantee como una guerra religiosa del cristianismo contra el islam, concepto que cuenta con el apoyo retórico de la derecha española, cuyos partidos políticos tienen a sus Savonarolas comprados en los chinos agitando contra el Papa “las aguas heladas del cálculo egoísta”. Un ayatolá muerto y un Papa silenciado indica que los alienados van en serio. El secretario de Guerra trumpiano se pone su traje de Pee-wee para dar por liebre de la Biblia el gato de un monólogo de Tarantino que justifique los bombardeos desde el cielo (hacen suya la versión del cernícalo Saramago según la cual “la Biblia es matar, matar y matar”), y la directora espiritual del Presidente, Paula White, se viste de San Jerónimo para reescribir la Biblia de modo que quede claro que Trump es Jesucristo. Se trata de hacer pasar la violencia imperial por violencia religiosa, mito que ya desmontó en su día el teólogo W. T. Cavanaugh, para quien la idea de que la religión tiende a promover la violencia es parte del acerbo cultural convencional de las sociedades occidentales, emperradas en vender la moto de la “democracia liberal” en Oriente Medio. Lo que Cavanaugh llama “mito de la violencia religiosa” no fue sino la guasa liberal para suprimir el acceso de la religión al poder público.


[Martes, 21 de Abril] 

Cuarta de la temporada madrileña con variado encierro de toros portugueses. Los adioses. Pepe Campos & Moore

 




PEPE CAMPOS


Plaza de toros de Las Ventas, Madrid.
Domingo, 26 de abril de 2025. Cuarta corrida de toros de la temporada madrileña. Variado encierro de toros portugueses. Media entrada. Tarde primaveral.

Cinco toros de Palha (de procedencia compleja, en la actualidad con predominio de origen Baltasar Ibán), bien presentados, serios, de fina lámina (el tercero, escurrido, con cara, y cuarto, castaño, cornivuelto), primero y tercero cinqueños; nobles, a excepción del sexto que desarrolló sentido; mansos; el primero encastado; el segundo desgastado en varas, manejable; el tercero flojo; el cuarto castigado en varas; el sexto, castaño, flojo. Un toro de Couto de Fornilhos (procedencia Conde de la Corte), lidiado como quinto, corniveleto, escurrido, manso, con calamocheo. 

Terna: Sánchez Vara, de Guadalajara, de verde manzana y oro; veintiséis años de alternativa; doce festejos en 2025; tímidas palmas y silencio. Francisco José Espada, de Fuenlabrada (Madrid), de blanco y oro con cabos blancos; diez años de alternativa, tres festejos en 2025; algunas palmas con pitos y división. Luis Gerpe, de Seseña (Toledo), de salmón y oro, con cabos negros; diez años de alternativa; seis festejos en 2025; silencio y herido (herida en la región parietal y en el mentón; traumatismo en el hemitórax derecho, y puntazo en el muslo derecho).

Suerte de varas. Como ejemplo de la decadencia de la suerte de varas en los tiempos actuales (a no ser que los piqueros viajen a San Agustín del Guadalix y hagan el paseíllo en la Feria de los Tres puyazos), exponemos lo sucedido en varas en el cuarto toro de Palha. Primera vara, Francisco José Navarrete, en contraquerencia, trasera, el toro empuja, se le aplica metisaca y se le tapa la salida en una vara larga, el astado sale al capote; segunda vara, Adrián Navarrete, al toro se le mete debajo del caballo, la puya se le coloca caída, y se le receta metisaca al astado que sale suelto.

La corrida de Palha (remendada con un toro de Couto de Fornilhos) nos vino a continuación de nuestra presencia en la Feria del Aficionado celebrada este fin de semana en San Agustín del Guadalix. Fue el cuarto festejo que presenciamos sin solución de continuidad. Y esto pesó (por la excelencia vivida en Guadalix) a la hora de valorar el juego variado de los toros portugueses que ayer se corrieron en Las Ventas, que en líneas generales permitieron que se les pudiera hacer faenas tras haber sido pasados por la trituradora del caballo de picar. En este particular, como es de dominio común, nos encontramos ante uno de los males de la lidia actual, la poca preocupación de matadores, banderilleros y varilargueros por hacer las cosas bien a la hora de picar a los astados. Tenemos anotado que se puso en óptimas condiciones a los toros para ser picados, en la segunda vara al tercer toro, y al sexto en sus dos compromisos. Aparte está el asunto de dónde caen las puyas, y el correlativo manejo barrenador de las mismas. Para matar a los toros de Palha (que ya no dan tanto miedo como antaño) tuvimos la consabida terna de toreros modestos que han toreado muy poco en temporadas anteriores. En este sentido hay que valorar que estos matadores poco placeados tienen el arrojo de ponerse delante de los toros de una divisa que las denominadas figuras no ven, como se suele decir, ni en pintura. A pesar de ello, esto no debe ser óbice para que la crítica que se les haga sea la debida o la correcta. Nada de permisividad. Así es la vida en la tauromaquia.


Dispuestos a analizar la corrida de ayer de los Palha (incompleta), se nos viene a la mente, a la memoria, un aspecto a propósito —aunque aparentemente no tenga nada que ver— sobre la larga carrera de algunos matadores de toros, que nunca les lleva al hecho de saber decir adiós a la afición y retirarse para disfrutar de un merecido descanso rodeados de su familia, esposa e hijos (según se exponía en el Cossío al cerrar la biografía de muchos matadores de toros de otras épocas). Estamos asistiendo a un tiempo en el que para que un espada se retire del mundo de los toros tiene que aproximarse a la edad de la pensión o a la de ir a una residencia. Tal vez suceda porque los toros de hoy ya no son tan fieros como en aquellos tiempos lejanos cuando no existía el evolucionado encaste Domecq. Un linaje éste que ha tomado los derroteros de la humillación, de la flojedad, de lo que se denomina tener clase, no de la bravura, ni de la casta, sino disponerse para la colaboración con el torero e ir hacia adelante en las embestidas con obediencia, en definitiva, de disponerse hacia el arte para ser toreado por un artista. Ante esta realidad los matadores actualmente suman años de alternativa, uno tras otro, hasta sobrepasar el cuarto de siglo, desde que se midieron por primera vez a un astado cooperante. Un amplio ramillete de estoqueadores de toros artistas están aproximándose a la treintena de años de doctorado. Uno de ellos es un «ser» superior muy especial, que se fue hace poco pero que volvió ipso facto, que sufrió un percance mítico y ya está en la parrilla de salida de los entrenos que le llevarán a la sucesiva reaparición.


Por el tipo de toro que ha toreado no debería relacionarse, lo que más arriba hemos comentado, con la carrera de Sánchez Vara, un matador con abundantes años de alternativa y muy sufrido en lidias duras y en tragos amargos ante toros de verdad (recordemos que estoqueó a Cazarrata de Saltillo, hace ahora diez años, y por ello pasará a la historia), y que ha matado toros de Reta, un hecho heroico y colosal. Ayer tarde volvió a torear en Las Ventas, y no es que estuviera mal; no obstante, es posible que debiera plantearse ese adiós necesario (tras haber luchado tanto) y que la mayoría de los toreros no saben vislumbrar, ayudados del toro artista que les permite seguir en la brecha, que no es el caso de Sánchez Vara, un torero que difícilmente ha podido estirarse confiado ante la cara de un toro. Ahí dejamos el comentario sobre los adioses, título, por cierto, de una de las grandes novelas de Juan Carlos Onetti, de temática totalmente alejada de la tauromaquia. Sánchez Vara, ayer tarde, recibió a su primer toro a porta gayola y con una serie de verónicas saliendo de esa suerte, rematadas con una buena media (lo mejor de sus lidias), toreó a ese astado, que era encastado y noble, con ligereza y rapidez, sin el suficiente reposo, en una labor de trámite, sin acoplarse; lo mató en la suerte contraria de un pinchazo bajo y de una estocada caída. Al cuarto de la tarde, un toro manejable, le volvió a aplicar velocidad a sus lances y pases, en tarea desvaída. Mató de un pinchazo en la suerte contraria, y una estocada, de nuevo, caída, y delantera en la suerte natural. Mató al sexto toro tras ser herido Luis Gerpe, en la suerte contraria, de un pinchazo tendido soltando, más un pinchazo muy bajo, y, finalmente, de media estocada caída. Banderilleó a sus dos toros sin ensamble.


Francisco José Espada, inició su trabajo ante su primer toro con verónicas movidas, le puso al caballo sin ajuste (tras haber sido llevado el toro con suavidad, anteriormente, en dos templados lances por Iván García). Con la muleta abusó de torear despegado y por fuera, con la pierna de salida retrasada; muy veloz, sin temple, buscando la cercanía, de perfil, y, por lo tanto, ahogando la embestida del toro. Mató de un bajonazo en la suerte contraria. Al quinto, de Couto de Fornilhos, en una labor muy similar a su primer astado, tuvo el inconveniente del cabeceo del toro, molesto por su amplia cuerna, y de nuevo buscó las cercanías, al hilo del pitón, característica del toreo de este matador; que liquidó al toro en la suerte contraria, tras pinchazo y una estocada baja.


Luis Gerpe, fue el torero más dispuesto y el que peor suerte tuvo. En el tercero, un toro flojo, que se descompuso, se mantuvo con firmeza, en una pelea sin lucimiento; le faltó ahormar más al toro, aunque el calamocheo del astado impedía toda colaboración. Mató de cuatro pinchazos, y una estocada en la suerte contraria. En el sexto, otro toro flojo y que desarrolló malas intenciones, pues se le revolvía iniciado el muletazo, sufrió una cogida al querer sacarle partido y no rectificar. Se fajó y dejó buena impresión.








ANDREW MOORE


















FIN

Martes, 28 de Abril

 


Cola con morsas



Felicidades a Tomás


Cabo Tomás Martín de Vidales, con dos bichos de Leganés, izquierda, y La Dehesa, derecha 

Castrillo del Val, Burgos


lunes, 27 de abril de 2026

Feria del Aficionado en San Agustín del Guadalix. Dos días y un chaparrón para apagar el incendio de los Reta de Casta Navarra. Márquez & Moore



JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ


Cada año, desde hace ya cinco, esperamos estas fechas del último fin de semana de abril para renovar los votos en San Agustín del Guadalix con esa importante asociación de pura Utilidad Pública llamada Club 3 Puyazos. Cada año, por estas fechas, se produce una peregrinación de amantes del toro de lidia y de la suerte de varas, convocados por la llamada del crotoreo de las cigüeñas para penetrar en el coso donde impera la veneración al dios/toro. Si la academia platónica estaba presidida por la conocida frase «Ἀγεωμέτρητος μηδείς εἰσίτω» (Que nadie que ignore la geometría entre aquí), la modesta plaza de toros de San Agustín lo está por la extravagante aseveración «Aquí todo el mundo ha pagado su entrada. No hay invitaciones», extravagante en el contexto del vigente negocio taurino, para demostrar que lo que dentro de la plaza va a suceder no entra dentro de los cánones de dicho negocio. Para evitar sorpresas, los minuciosos organizadores presentan en la plaza un reloj previamente escacharrado, lo cual es un aviso a navegantes de que quien venga a practicar ese moderno toreo de «parar el tiempo y detener relojes» no debe estar en esta feria, por estar ya previamente escacharrado el peluco y no ser necesaria su presencia.


A la convocatoria del Club 3 Puyazos acuden en masa los conversos desde Aragón, desde Valencia, desde Cataluña, desde Extremadura y las dos Castillas, desde Madrid y Andalucía, Murcia y Albacete, desde la Francia y la Italia o la Gran Bretaña y los sitios que me dejo, con la ilusión puesta en la sugerente propuesta de carteles y la seguridad en que primordialmente se tratará de que las cosas sean, como decía Rafael el Gallo, «arrematás».


La propuesta de 3 Puyazos para 2026 ha consistido en una novillada y dos corridas de toros, todas ellas en el formato de desafío ganadero.


I. 2 novillos de Herederos de D. Salvador Guardiola y 2 novillos de Isaías y Tulio Vázquez para Joao D’Alva y Jesús de la Calzada.


La novillada cumplió en lo que la ciencia puede medir, que es la presentación, y defraudó a no pocos espectadores en el juego del ganado, del que se esperaba un comportamiento de mayor agresividad. Bien es verdad que se vieron emocionantes suertes de varas, trabajo denodado de los picas y voluntad a raudales por parte de los ya no tan jóvenes novilleros. Valió más la ilusión puesta por la afición en el cartel que el resultado práctico aunque, qué diablo, era un gusto ver a los Pedrajas de Tulio y a los villamartas de Guardiola a los que ya creíamos extinguidos. La salida del segundo guardiola, Oye-Poco, número 30, fue un viaje en el tiempo al ver la perfección de su lámina, su impecable trapío que proclamaba a los cuatro vientos la pureza de su estirpe. Lástima que un deplorable tercio de varas, que aquí también se da a veces, nos dejase sin apreciar si las condiciones para la lidia del novillo se correspondían con la belleza de su estampa. Su hermano, Escogido, número 38, entró por tres veces al caballo sin dejar una gran huella en la afición. Nos reencontramos con los tulios en San Agustín hace un par de años, tras lustros sin saber de ellos, y ya nos vamos acostumbrando a tenerlos, aunque sea de novillos, una vez al año frente a nosotros. Mantienen la costumbre de echarlos a la plaza con un crotal en cada oreja, a saber por qué,  con lo feo que queda. El primero, Ilustre, número 11, serio y cuajado, ofreció un interesante primer tercio con tres puyazos y uno más con el regatón sin que su pelea en varas fuera de las que se relatan a los nietos. A éste, lo mismo que al primero, lo recibió D’Alva a porta gayola, vaya usted a saber por qué, pues nadie se lo demandaba. El segundo Tulio fue Obeso, número 22, del que apenas reseñaremos otra cosa que el puyazo que recibió de manos de Juan Antonio Agudo. Con estas pequeñas desilusiones nos vamos a almorzar, porque a la tarde nos espera un cartel de «No hay billetes»


II. 3 toros de Prieto de la Cal y 3 toros de Reta de Casta Navarra para Sánchez Vara, Joseíllo y Francisco Montero.


Ligero, número 71, fue el veragua que abrió plaza entre ovaciones. Éste, al igual que el resto del ganado que envió Tomás Prieto desde La Ruiza, era de una presencia impecable, un tratado zoomórfico digno de la Escuela de Veterinaria. La presencia de sus productos o la paridad de la presentación del ganado son signos que sirven para distinguir a un ganadero escrupuloso de otro que no lo es, y en ese sentido a los tres jaboneros que salieron por chiqueros no se les podía poner un pero. En comportamiento fueron distintos: este primero recibió las buenas varas de Francisco Navarrete y Sánchez Vara no se quiso confiar, dando esa impresión que a veces da de estar ratoneando sin querer echar al aire la moneda. El segundo de los de Prieto de la Cal, corrido en tercer lugar, fue Hocicón, número 22, que no brilló de manera especial en las tres entradas al caballo del primer tercio y ante el que Francisco Montero se plantó con decisión y ganas de no pasar desapercibido. El trabajo del gaditano se fue desarrollando de poder a poder con un toro que nunca se entregaba, basando principalmente su labor en la mano derecha, consiguiendo por momentos someter al toro a despecho de sus intenciones y llegando netamente al pétreo corazón de la afición por su disposición y su coraje. Cuando cobró una estocada entera se le reconoció su labor con una merecida oreja, que el diestro se guardó para sí, sin arrojarla al tendido. El tercer veragua fue Veragueño (sic), número 47, corrido en quinto lugar que brilló en el tercio de varas frente a Juan Antonio Agudo, el cual recibió sonadas ovaciones por su excelente labor, su monta y la precisión de su trabajo con la vara de detener. Para Joselillo fue un mundo el trasteo con el toro, que no estaba dispuesto a dar nada más que peligro a eso de la muleta, pues los Veraguas para lo que sirven, como bien sabían nuestros abuelos, es para el caballo, y si éste no lleva peto, mejor.


El primero de los Reta fue Picuezo, número 51, corrido en segundo lugar, que vino a aumentar nuestra noción del concepto de «peligro». Helder Pries se encargó de picarlo. El animal se portó de una manera distinta en cada vara de las que tomó: salió suelto, se empleó y, estando remiso a acudir, vio cómo Helder Pries, valientemente, se adelantaba hasta más allá del tercio con su caballo buscando a la fiera y olvidándose de las rayas blancas. Joselillo estuvo hecho un tío ante este imprevisible toro venido de otra época, peleando guapamente por obtener muletazos que parecían imposibles de obtener y mostrando su disposición y su valentía, y habría tenido mayor recompensa si la espada hubiera sido más certera.


El cuarto de la tarde, Señor, número 53, esperaba a Sánchez Vara para conocerle de cerca y presentó sus credenciales derribando el caballo que montaba Aillet en su primer encuentro. Puso banderillas cuarteando, sin atender a los que le demandaban que las pusiese con una silla, y un par al violín que fueron ovacionados. En la faena de muleta dio otra dimensión distinta a la del veragua, siendo el toro probablemente aún más complicado. No le volvió la cara al reto y sin perder la sonrisa se las vio con las tarascadas y trapacerías del toro, en las que la cornada estaba siempre presente. Muy entero y con mucho oficio el alcarreño, dio la vuelta al ruedo tras doblar el de Reta. Y para acabar la tarde de emociones sin tasa, sale Trolero, número 52, castaño chorreado, con los mismos ojos de loco que sus hermanos, pero aún más feroces, acaso el más casta navarra de los tres lidiados. Ahí se va Gabin Rehabi a picarle, cosa que hace de manera exquisita, con una monta como nunca habíamos visto en un caballo de picar y Tornay está superior con los palos. Luego, la prueba de fuego para Montero, con el toro aquerenciado en tablas, robándole los muletazos en una faena de purísima emoción en la que le saca los pases de dos en dos, y a veces de uno en uno no sabemos ni cómo. El toro detesta los espacios abiertos y defiende su peligrosa mansedumbre pegado a los tableros y Montero le da la pelea en donde el toro decide a base de valor, denuedo y torería muy añeja y muy degarrada, cosechando recias ovaciones del público en pie. En este toro debería haber cortado la oreja que le abriese la Puerta Grande, pero la mala colocación del estoque y la tardanza del animal en morir le privaron del triunfo grande.


Como remate, al doblar el toro se desató un descomunal aguacero que puso a todos en fuga y empapados, sin poder comentar en los corrillos la sensacional tarde de toros que acabábamos de contemplar.


III. 3 toros de Dolores Aguirre y 3 toros de José Escolar para Damián Castaño, Juan de Castilla y Maxime Solera.


Todavía bajo la impresión de lo contemplado el día anterior nos encontramos con todos los atónitos aficionados, todos bajo la potente impresión de lo vivido la tarde precedente.


Podemos decir que el mejor lote de la mañana le correspondió a Damián Castaño, Clavituerto, número 45, de Dolores Aguirre y Carpintero, número 77 de José Escolar fueron sus oponentes y en ellos se pusieron, una vez más de manifiesto las luces y las sombras de Damián. Muy hermosa la lámina del doloresaguirre, que pasó por la cosa equina sin brillar en demasía y demostrando su clase y humillación. Damián aprovechó con conocimiento los inicios del toro en dos series emocionantes, incluyendo esos desmayos que tanto le gustan a veces y echando todo a perder por el largo metraje de la faena. «Pronto y en la mano», decía Antoñete, y si un toro puede quedar exprimido en cuatro series es absurdo alargar aquello en un declive que a nadie conviene. Faena larga y muy a menos y espadazo. El toro de Pepe Escolar se lo brindó a doña Isabel Lipperheide, ganadera de Dolores Aguirre, él sabrá por qué. El toro era como mejicano, como esos de Victorino que «hacen el avión» y Castaño se hinchó a darle muletazos, que el animal no le ponía ni medio pero. Castaño aprovechó al toro pero el recuerdo del día anterior era muy fuerte como para entregarse a ese tipo de faena más al uso. Mató mal, como suele. Juan de Castilla reaparecía tras un grave percance. Sorteó a Postinero, número 29, de José Escolar, y a Burgalés, número 27, de Dolores Aguirre. El de Escolar se arrancó con brío a los cites desde el penco y luego Juan de Castilla estuvo a la altura de las condiciones del toro y de sus complicaciones, demostrando el oficio que atesora y una adecuada colocación. Resultó prendido sin consecuencias al entrar a matar. En el de Dolores Aguirre se montó el bochinche cuando se desvirtuó de manera completa el ritual de la suerte de varas. El toro era una preciosidad de animal, de capa melocotón que entró al relance a la jurisdicción de Borja Llorente y comenzó a recibir estopa sin tino ni medida, desatándose la furia en los tendidos contra el pica y, de paso, contra su jefe. La situación quedó ya enquistada y Juan de Castilla fue protestado en su labor hiciese lo que hiciese. Las palmas al toro en el arrastre subrayaron el divorcio.


Maxime Solera sorteó a Tosquetito, número 14, de Dolores Aguirre y a Caminante, número 58 de José Escolar. Casi se acopla un poco más con Tosquetito, pero sin ton ni son le cambia el sitio en el tercio, donde el toro respondía mejor, y tiene que volver a rehacer su faena dictada por un latoso peón desde el burladero. En su segundo, de nuevo, la ausencia de un plan… No merece la pena seguir.


A la salida, de nuevo vuelven a nosotros los de Prieto y los de Reta, que nos persiguen hasta Las Ventas, donde nos espera la de Palha… pero de eso les hablará mañana Pepe Campos.



Reta de Casta Navarra



Prieto de la Cal



La terna


ANDREW MOORE


















FIN

La "gandula" de Van Persie


Camavinga


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


A la Ley de Vagos y Maleantes de la República (los paniaguados del 78 acostumbran atribuirla a “La Ominosa”) se la conocía popularmente como “La Gandula”, y es la que en el Allianz Arena le aplicaron el miércoles al Real Madrid en la persona de Camavinga, contra quien han cargado en manada los piperos madridistas, pasando por alto la escopeta de feria de Mbappé y el homenaje a Casillas de Lunin, ciento ochenta minutos colgado boca abajo del larguero, numerito que en los toros hacía Sandokán, el personaje que puso de moda el pase del murciélago, que consistía en colgarse por los pies de la barrera y trastear al toro con la muleta. Con Courtois, el Real Madrid estaría hoy en semifinales, pero los cabestros prefieren culpar a Camavinga, víctima de la “gandula” de Van Persie.


En la vuelta de los octavos de final de 2011, tres minutos después de que el Arsenal de Arséne Wenger anotara el 1-1 en el Camp Nou, Robin van Persie fue expulsado por el árbitro suizo Massimo Busacca, que determinó la remontada culé. A Camavinga, por retener el balón menos de seis segundos, lo expulsó en Munich el árbitro esloveno Slavko Vincic, paisano, pues, del uefo Ceferino y de la emperatriz Melania. Un tipo extraño, el melanio, pues con las cosas chuscas que le han pasado en la vida podía haber desarrollado un sentido de la justicia más equitativo: con la expulsión inicua de Camavinga se cargó algo más importante que una eliminatoria de Champions; se cargó, a favor del Bayern, un espectáculo de fútbol. En el Bernabéu, el supuesto Mejor Árbitro del Mundo, el inglés Michael Oliver, despachó con amarilla la agresión rasca-rasca de Tah a Mbappé en un gemelo. En el Allianz, el paisano del uefo Ceferin amonestó a Camavinga por una simulación de Kane (esas cosas no las hacía en la Premier), y luego, para romper el partido, que se les iba por el desagüe a los cerveceros, expulsó a Camavinga porque le salió de los melanios. Ese Vincic, si fuera inocente, es tan malo que sería una estrella en nuestra Liga, la que domina paseándose el Barcelona de Flick, el mismo que en Champions cayó eliminado ante el Atlético de Simeone, cuarto clasificado a más de veinte puntos. Saldo de expulsiones CTA vs. Uefa en lo que llevamos de siglo: Liga/CTA: Barcelona, + 69 y Real Madrid +1. Champions League/Uefa: Barcelona + 11 y Real Madrid +12.


Ahora, para recoger los pedazos del Rey de Europa, suena Deschamps. “¿Qué rey?”, preguntaba Olise, el tipo al que Carreras convirtió en galáctico en Madrid y al que Mendy devolvió a la Tierra en Munich.


De entrada, el nombre de Deschamps cae como un pelotazo de coñac en el gargüero. Pero después entiendes que, con los futbolistas que hay, no es ningún disparate. Deschamps es, además de competitivo, el único entrenador que saca jugo de Mbappé. Deschamps vendría a ser otro Ancelotti, y, puestos a escoger, mejor un Carletto 2.0 que un Xabi 2.0, que es lo que tendríamos con Klopp. A este Madrid no le urge gambetear como Lamine’2030, sino ganar como Cristiano, y la diferencia ya la ha explicado Simeone.


La prensa quiere que me aterrorice un adolescente porque hace amagues y da entrevistas confiadas. ¡Por favor! Duranrte una década tuve que estar en la banda y ver a Cristiano marcar “hat-tricks” para realmente eliminar a mi equipo de esta competición. Eso es terror real.


La alternativa en Madrid sería, pues, contratar a Deschamps o vender a Mbappé, que ahora mismo da nombre a dos años horribles que los piperazos pretenden vengar echando a Camavinga a los leones. El Bienio Negro resumido por un tuitero: “Desde el 2001 el Bayern no nos ganaba en el Bernabéu. Desde el 2004 el Madrid no era eliminado en cuartos de final de Champions. Desde el 2009 el Liverpool no ganaba al Madrid en Champions. Desde el 2015 no perdíamos con el Athletic en Liga. Desde el 2006 no perdíamos con el Celta en el Bernabéu. Desde el 1951 el Atlético no nos metía inco goles. Desde el 2008 no perdíamos con el Valencia en el Bernabéu.”


Pero los “matáos” opinan que hay que despedir a Camavinga.


[Sábado, 18 de Abril] 

José Manuel y Andrada. Notables discordancias


Andrada y José Manuel (con Cruyff)


Francisco Javier Gómez Izquierdo

     

           Con la Liga de Primera dando "boqueás", en muchos partidos desaparece la emoción. Nada hay en juego, salvo en el barrio de Nervión en Sevilla, por lo que el fútbol pierde emoción, ingrediente imprescindible para que el fútbol sea fútbol. El buen aficionado debe bajar a la Segunda donde casi todo está por decidir y donde está demostrado que cualquiera gana a cualquiera. Cierto es que los de arriba ya están con cierta velocidad de crucero y mi Burgos perdió comba el día del Ceuta por salir con sólo dos titulares. A mí me dolió aquella alineación, como me dolió la baja de Lizancos, quizás el mejor lateral derecho de Segunda, en Castellón, donde llegaron los goles por su lado cuando después del descanso desapareció y no jugó tampoco ante el Depor el sábado. Esta jornada 37 el Deportivo empató en El Plantío. Se pudo ganar en el último minuto cuando Mollejo, un barullo en permanente fuera de juego, remató a la escuadra con su reluciente cabeza. Está mi Burgos en play off y puede que mi Córdoba, que siempre gana al Castellón, nos dé una alegría el domingo próximo, pero veo que el equipo de Ramis lleva jornadas vulnerable y, cosa que no se podía imaginar, el Éibar ha cogido el relevo de la excelencia defensiva. ¡¡Qué partidos más aburridos los del Éibar!! Ahí está, detrás del Burgos, ambos con 61 puntos, perseguidos en 7º y 8º lugar por Málaga y Las Palmas con 60. Llevo apostando meses por Rácing y Almería como ascenso directo, pero... no lo tengo tan claro.


      El lío se está mostrando abajo y aquel augurio sobre el fútbol aragonés, el Zaragoza, el Huesca y el Teruel en 1ª RFEF cada jornada se hace más palpable. Después de ver el Córdoba-Spórting -nada en juego- a las dos de la tarde, ¿por qué el Córdoba juega tantas veces a las dos?, me acordé de ese partido inolvidable de las doce del mediodía en el día de nochevieja de 1976 y saqué a relucir a José Manuel q.e.p.d., todo un señor que jugaba de central y que se retiró por una lesión tras un choque con Santillana. Aquel José Manuel estuvo de  gerente en un Real Burgos que en el Sánchez Pizjuán confundieron con el Milán "¿Ha venido el Burgos o el Milán?". Lo llenó de sportinguistas: Novoa de entrenador, Jiménez, Narciso, Emilio, Tocornal... Pocholo, que fue blanquillo de ayudante suyo... Hay una historia de miedo cuando José Manuel fue a Rumania a buscar a Balint, y en tres días  no se supo nada de él. Tiempo sin móviles ni internet en una Dacia convulsa, pero cuánto acierto el de aquel hombre. Estaba recordando a un señor siempre elegante, bien vestido, bien hablado y lector empedernido, cuando en Huesca uno de esos jugadores extraños que aparecen por nuestra liga, como era el minuto 90 y su equipo iba perdiendo, se lió a puñetazos con el capitán Pulido, el defensa toledano del que hemos contado aquí sus trienios oscenses y su habilidad para cabecear a gol los córners. El portero Andrada, como es argentino, digamos que llegó a Zaragoza para convertirse en el nuevo Cristian Álvarez o a eso aspiraba él.  Es portero de reflejos y mala baba sobre todo. Cizañero, buscapleitos, liante... He visto su "malaje" (mal ángel) en varios partidos. Hace poco aquí en Córdoba, perdiendo tiempo nada más empezar, incomodando al árbitro... El Zaragoza me da pena (me cae bien). Va a descender porque el equipo es muy flojo (sólo salvo el pundonor de Francho), pero con las maneras de este Andrada se ha hecho aborrecible a los aficionados de provincias. Bochornoso espectáculo en Huesca. El Mirandés ahí anda intentando agarrarse a la soga del pozo para tirar del Cádiz. El Valladolid, el Leganés o el Sanse... No sé. Me da que los cuatro últimos de hoy, los cuatro descienden. Si acaso el Cádiz, que como el Sevilla, gestionado por las mismas familias, es el único que puede salvar a Mirandés o Huesca.

Lunes, 27 de Abril

 


La prensa

domingo, 26 de abril de 2026

Una consideración sobre Mourinho



Ignacio Ruiz Quintano

Abc

 

Se dice mucho sobre Mourinho estos días que ya no es el que era, que está en decadencia. No es el del Oporto, el Inter, el Chelsea o el Madrid, pero su carrera al dejar el club no se juzga bien. Sus últimos años se despachan groseramente.


En el United ganó la Europa League, y el United no volvió a ganarla luego. Ganó una copa inglesa y al año siguiente luchó por la Premier (segundo). Le echaron y no han vuelto a competir así ni a vencer en Europa.


En la Roma también ganó un título europeo, el primero en la historia del club: la Conference League,


En el Tottenham no ganó, pero es que le echaron la semana antes de jugar la final de Copa a la que había llegado. El equipo, sin él, perdió con el City.


En el Benfica no va a ganar, pero en Champions pasó la fase de grupos (un avance, histórico partido contra el Madrid) y en Liga está imbatido, único equipo de las grandes ligas. Va segundo tras el Oporto, pero también se olvida que Mourinho cogió el Benfica ya comenzado el campeonato.


Y queda su experiencia turca en el Fernerbahçe. Fue breve, y aquí no conozco éxitos deportivos apreciables, pero es necesario saber que emprendió una lucha contra el sistema, una batalla contra el sistema arbitral e institucional del fútbol turco y que unos meses después, ya fuera del club, se destapó en Turquía un gran escándalo de corrupción que en parte le daba la razón. Mourinho no sugirió, como hizo en Madrid. Fue más allá y denunció.


Así que ése es su bagaje: ganar con el United lo que nadie ha vuelto a ganar, ganar con la Roma lo que nadie allí había ganado, llegar a una final con el Tottenham y no poder disputarla, la imbatibilidad con el Benfica y luchar por el Fernarbahçe contra el sistema turco dominado por el Galatasaray.


Su trayectoria última es más oscura, pero compleja, rica y fascinante.


Por supuesto, esto lo cuento aquí para influir desesperadamente en el debate sobre el próximo entrenador, que ha de ser él. Nuestro Jose. 

Foxá


Cortés y Botello



Ignacio Ruiz Quintano
Abc


Cercado en Tenochtitlán, Cortés consulta a su astrólogo, un tal Botello, la fecha más indicada para huir. El astrólogo da la noche del 30 de junio, aunque poco le aprovecha su astrología: muere con su caballo. En su petaca encuentran unos papeles como libro, con cifras y rayas y apuntamientos y señales, que dice en ellas: “¿Si me he de morir aquí en esta triste guerra?” Y en otras rayas: “No morirás.”

Aunque Cuba fuera su favorita –“Cuba es España en vacaciones”–, una tarde, en Méjico, después de los toros, Agustín de Foxá, el que no perdonaba a los comunistas haberse tenido que hacer falangista, fue al pueblo de Tacuba, al árbol de roja corteza, viejo de dos mil años y preso en una verja de hierro: bajo sus ramas pasó Cortés, el 30 de junio de 1520, su Noche Triste.

La muerte es distancia.

Y Ruano, que naciera el mismo día que Foxá, escribió en su necrológica: “Le envidio su destino final: desnacer en los brazos donde se ha nacido. Dios da premios así.”

Foxá murió hace cincuenta años.

¿Cincuenta años?

Anota en sus memorias Stefan Zweig que entre 1900 y 1914 nunca vio citado el nombre de Paul Valery como escritor ni en “Le Figaro” ni en “Le Matin”; Marcel Proust pasaba por un pisaverde de salón y Romain Rolland por un musicólogo erudito; tenían casi cincuenta años cuando el primer tímido rayo de fama iluminó sus nombres y habían creado su gran obra en la sombra, en medio de la ciudad más curiosa e intelectual del mundo.

La gran obra literaria de Foxá, tercerista prodigioso de ABC, es Madrid, de corte a checa”, escrita en el café “Novelty” de Salamanca y editada en Pamplona y cuya primera parte hacía babear de gula a aquel fox terrier de pelo duro que fue Eduardo Haro.

A Foxá, que hubiera querido ser el marqués de Santillana, lo sorprende la República en Bulgaria.

Me dio la noticia un judío. Vi la venganza contra los Reyes Católicos.

“Si no fuera Malaparte, me gustaría ser Foxá”, dice su gran amigo Curzio. Y le contesta Foxá: “Si no fuera Foxá, me gustaría ser Bonaparte.”

Secretario de embajada, critica Foxá la política de Pío XII con España. El Nuncio dulcifica: “El Papa no es infalible en esas cosas de pura política humana. Pero siempre tiene alguna asistencia del Espíritu Santo.” Y Foxá, con algo de falso Sha de Persia: “¡Pues si esas cosas se las inspira el Espíritu Santo, yo me hago del tiro de pichón!”

Cuando murió –escribe Ruano–, nos pareció como si le hubieran dado “el paseo”.

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(Publicado en ABCD las Artes y las Letras, 908, Semana del 27 de Junio al 3 de Julio de 2009) 

Domingo, 26 de Abril

 



No he visto ni una flor de cementerio en tan alegre procesión de luces. Perdóname, Señor: qué poco he muerto!

En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido

DOMINGO, 26 DE ABRIL



En aquel tiempo, dijo Jesús:


-En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.


Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:


-En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.


Juan 10, 1-10 

sábado, 25 de abril de 2026

El "desvelo"


El halo del líder supremo
(Barcepundit)


Ignacio Ruiz Quintano
Abc


Ya en tiempos de Pemán había quien atribuía a los moros, “como prenda de fanático recato”, el cobijo o capucha con que se cubrían la cara las mujeres en Vejer de la Frontera: se acudió a los expertos (un experto es, según la ley de Murphy, cualquiera que no sea de la ciudad), que dictaminaron que esos cobijos empezaron a usarse en el siglo XVIII, cuando las vejeriegas se preocuparon por resguardar su cutis frente a los fuertes vientos de Levante.


Los persas no son moros, pero eso no lo sabe el nuevo periodismo, que reacciona al turbante como el perro de Paulov a la campana: salivando. El obamato mediático nos vendía que Irán era la nueva locomotora mundial, una especie de señora Claypool repartiendo cheques a los revolucionarios de opereta (¡ay, Pablemos!), cuando en Teherán la juventud pide pan y libertad a la Revolución que hizo de Persia un parque temático del Medioevo, donde se amenaza ahora con la pena de muerte a los revoltosos por… “enemistad con Dios”.


Yo comencé a pensar acerca de Dios cuando estaba en los húsares –dice un nihilista de los de Dostoyevski.


Europa no comenzaría a pensar acerca de Dios ni viendo el “halo especial” de Jamenei (un juego de luces y espejos en el coche iluminan su cabeza de líder supremo), quien decide, ¡oh, Schmitt!, las amistades y enemistades de Dios. Cuando hace justo un par de años Rohani, de visita en Roma, paseaba por el Capitolio como por una viñeta de Máximo, sorteando cajones de madera gris con que se habían tapado las desnudas esculturas clásicas, sólo vi escandalizado a mi amigo Jean Palette, descendiente de húsares:


Nada resume mejor la cultura occidental como el desnudo –escribió–. Sin él no seríamos nada de lo que somos. Ocultándolo, nos humillamos, nos rendimos y, sobre todo, secamos la fuente de donde brotó todo pensamiento.


Y con esto no ponemos el “desnudo” poligonero de Pedoche en Nochevieja por delante del “desvelo” desafiante de la mujer anónima en la protesta de Teherán. 


[Enero, 2018]