viernes, 28 de agosto de 2026

Floper, ostinato








Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    Florentino Pérez es Floper para las redes sociales y “ostinato” para el tercer madridismo, o madridismo por él refundado, tras el madridismo primordial de Bernabéu y el madridismo caótico de Mendoza y Lorenzo (Sanz), más un “flashback” de madridismo pachanguero (de Pachá) a cargo de un senador de Massachusetts que era de Palencia.


    Dicho en lenguaje wikipédico, “ostinato” (del italiano “obstinamento”, o empeño en repetir lo mismo: zidanes y pavones) es una técnica de composición musical que caracteriza a esa melodía del florentinismo que mece a los piperos y que hipnotiza a los ases del balón.

    
Con un balón no posa Florentino Pérez desde el 2000. El fotógrafo, Ignacio Gil, que se ha venido con uno de la tienda del Real Madrid, insiste. Nada.


    Estamos en la sede de ACS en Chamartín, entre la iglesia de los Alemanes y las cuatro torres de la Ciudad Deportiva, Figo, Ronaldo, Beckham y Zidane, el hombre finalmente destinado a interpretar la melodía florentina con un toque de “rabab”.


    En la acera hay una puerta entreabierta de Cristina Iglesias, como de entrada de los fichajes y salida de los descartes, aunque no sé si será ésa la puerta por la que haya salido Mou, que se ha ido por su mujer, se nos dice, que su mujer no aguantaba más Madrid (desde luego, un Madrid, para ella, canalla y feo), y que ya sólo vive a gusto en Londres, donde Mou, se nos sigue diciendo, va a añorar mucho, mucho, mucho las instalaciones de Valdbebas, donde Floper tiene proyectado un Disney del Madrid, que tendrá su copia en Pekín, y no cuesta figurarse a los chinos haciendo su Pilates con un video de Rui Faria.

    
El ascensor que lleva a la planta presidencial tiene diseño de ojo de cerradura, como la marca de picar en las corridas de concurso, de modo que el viajero, al llegar, ya sabe que ha de pelear contra un peto.


    ¡Como para sacarle un titular a Florentino!


    Las alfombras tienen el corte más alto que el césped del Bernabéu (no me imagino a Xavi firmando aquí un contrato) y en la decoración hay un aire muy Pepe Cobo (seguro que aquí ha estado Pepe Cobo), con una arpillera de Millares en una estancia, las torres incendiadas de Poniente sobre la nieve de la sierra (¡a 31 de mayo!) en la ventana, y en la sala de juntas, un imponente Tàpies, el pintor que sabía posar con cara de indio tomando bicarbonato.

    
“Tàpies, ostinato”, tituló José-Miguel Ullán un texto-pretexto de aquel genio con “los pies en la tierra”.

    
Pues ni que decir tiene que en el colosal Tàpies del florentinismo, donde todo, como se ve, es “ostinato”, hay el pie y la cruz de Tàpies, que podrían ser el emblema de la presidencia madridista, entre el desconcierto (¡hacerse cruces!) por la marcha de Mou y la poligrafía de las pisadas de la Historia en el Bernabéu, donde cada huella tiene una fijeza abisal.

    
De Mourinho he aprendido exigencia e intensidad. Quizá se pasó con los jugadores, pero es que consigo mismo también lo es.

    
En la mesa de Mourinho había una Biblia y en la mesa de Floper hay una Memoria contable del club.

    
Se ha ido Mou y, en lo que vuelve (la juventud blanca cree en la segunda venida de Mou –“In Mou we Trust”– con el mismo optimismo que la juventud yanqui cree en la segunda venida de Jesucristo), el madridismo espera estrellas y mira a la chistera de Floper, que tiene un labio partido de estamparse, de niño, en una valla del Bernabéu al tropezar cuando corría para celebrar un gol.


    ¿Quién celebrará goles en el Bernabéu el año que viene?


    Neymar no viene “para no alterar el ecosistema económico del club”, la cantera se ha quedado en nacionalismo para pobres y el mercado es un zoco de los días de Marco Polo atestado de jeques árabes, magnates mongoles y plutócratas chinos.

    
En resumidas cuentas: hay chistera (¡oh, aquellos ojos espirales de la serpiente en “El Libro de la Selva”!), pero faltan conejos (blancos).


    –En el 2000 el Real Madrid estaba en quiebra y hoy “Forbes” nos señala como club más rico del mundo.
    

Floper habla del Real Madrid con la inmodestia (bendita sea la inmodestia, siempre que se hable del Real) del gran coleccionista que hubiera comprado un vagón arruinado del Orient Express y lo hubiera transformado en un  Burj Al Arab con encanto.

    El resto es cosa de Zidane.


[Junio, 2013] 

Viernes, 28 de Agosto



Una cuestión ontológica

 

jueves, 27 de agosto de 2026

Ese hombre



 Gerundio acompañado del Provincial y su comitiva,
 de sus Padres y Padrino, pasa a tomar al abito
 en un Convento de su Orden


Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    Un hombre con un cuchillo en la mano cae abatido al entrar a una comisaría de Cornellá al grito de “¡Alá es grande!” ¿Qué era ese hombre?

    La versión oficial del diario gubernamental fue un modelo de delicadeza:
    
Los mossos matan a un hombre que entró en una comisaría con un cuchillo y gritó “Dios es grande”.
    
En un periódico cuyos colaboradores pata-negra escriben “dios” con minúscula (fray Gerundio, libro de estilo de ese periódico, recomendaba la minúscula para nombrar las cosas pequeñas), ese “Dios” con mayúscula supone un reconocimiento de grandeza, pero deja caer la sospecha hacia el lado cristiano, como si ese hombre de Cornellá hubiera ido a la comisaría para protestar contra todos los plumillas cursis que se creen volterianos sólo por escribir “dios” en vez de “Dios”.
    
Dios, ya lo sabemos, es lo mismo que Alá, pero, por si acaso, ese hombre de Cornellá dijo Alá, y los mozos lo abatieron, lo que demuestra que es más fácil cruzar la valla de Ceuta con una motosierra y un puñín de cal contra los guardias civiles que entrar a una comisaría de Cornellá con un cuchillo contra los mozos de escuadra.

    ¿Qué tienen que decir en Proporciones Marlasca, los que quitan las concertinas de Ceuta, de los pistolones de Cornellá? Marlasca tiene un jefe, Sánchez, que felicita el Ramadán y llama “juerga gastronómica” a la Asunción. ¿Corre peligro Sánchez, si, con sus pintas, entra a una comisaría diciendo “As-salam aleikom”?

    Ese hombre de Cornellá ¿era blanco? La pregunta “no es baladí”: una feminista muy “bildu”, discípula de Susan Sontag, la filósofa de melena torda que descubrió que “la raza blanca es el cáncer de la humanidad”, repite en Twitter, “porque no os enteráis”, que “las feministas no nos defendemos de las violaciones de inmigrantes”, que lo suyo “es una guerra contra el hombre blanco solamente”.

    Entonces la pantalla amiga arroja una luz que oscurece más el camino:

    –La mujer del atacante de Cornellá declara que él quería suicidarse por ser gay.


[Agosto, 2018] 

Hughes. Real Madrid, 4-Real Sociedad, 1. Primeros logros de Mou



Hughes

Pura Golosina Deportiva

 

El gusto de ver a Mou. La tranquilidad de tenerlo ahí. Igual que apetece ver películas de Bogart por verle fumar, llegar, poner cara de pocos amigos. La gabardina de Mourinho sería el suetercito que lleva sobre los hombros y quizás ese anillaco un poco gitano que luce como una promesa.


Es Mou, y Mou gusta por el mero hecho de ser él. Le vemos y sentimos el paso del tiempo. El gran país de las canas, la común ideología de las canas.



Pero era mi primera vez este verano y además de ver a Mou se vieron cosas, diría que bastantes.


Lo primero que se vio en el Madrid es una caja en el centro del campo: por abajo, Bernardo y Valverde; por arriba, Güler y Bellingham. Después, tacklings de Bellingham, segadas, piernas bien metidas, jugador por los suelos, y junto a él, la velocidad sobre la velocidad que añadía Valverde, también muy hecho al sacrificio.


Hay algo distinto en los futbolistas. Se percibe en Huijsen, incluso en Camavinga, que no era titular, y que de lejos tiene la determinación de un Davids. Los jugadores del Madrid dejan señales de una nueva determinación. Diríamos que la comedura de coco de Mou ya surte efecto.


Ya ha conseguido activar la intensidad, que los jugadores entren fuerte y jueguen rápido, como con instrucciones precisas, sencillas; el corazón del equipo lo pone en Jude y Valverde, los box to box, dos torrentes de fútbol que le dan al Madrid ritmo defensivo y eso que llamábamos dinámica. Valverde pone la velocidad a la velocidad. ¿Por qué no aceptamos que así es este Madrid y que está bien? El ataque aparecía cuando ellos robaban y el juego tenía el sentido de su estampida, de su ser impetuoso.


Cuando ellos robaban o interceptaban un balón, la espera en (digamos) bloque medio, se convertía en chispazo de fútbol, en verticalidades que nos querían sonar, que no eran las grandes contras mourinhistas aquellas, pero sí líneas de un fútbol más directo.


En esos minutos nos queríamos mentalizar, olvidar definitivamente el fútbol español, el toque Rodri-Pedri: el Madrid será orden y agitación, espíritu de zafarrancho.


Pero cuando eso quedaba claro, ese pacto de los frenéticos con Mourinho, pasó otra cosa: el Madrid inició unos minutos de toque, empujando a la Real en su área, y ahí vimos como una nueva ciencia del bloque bajo. El Madrid mostró una disposición a atacarlo mejor, con más paciencia.


Aquí se activaban los otros dos medios: Güler y sobre todo Bernardo, que subía inclinado hacia su habitual lado derecho. El viejo Madrid de las estrellas quedaba en la izquierda, y por la derecha brotaba uno distinto, bajito, trenzado, afecto a la pelota... Surgía otro Madrid que pasaba con más paciencia y que le abría a las estrellas (Vini, Jude, Mbappé) un horizonte.


El habitual atasco de ellos por la izquierda, ese fútbol sin espacio y puramente individualista, era aliviado por el surgimiento de otro frente en la derecha donde pisaba Bernardo, futbolista fabuloso, buscando a Güler, aun errático los primeros minutos. Por allí rompía o irrumpía Dummfries, jugador de enorme trapío y muy concentrado (tanto que es ceñudo, uno de los jugadores más ceñudos que se recuerdan).


O sea, al triángulo de las Bermudas de los dos últimos años en ataque estático (o, en tactiqués, bloque bajo) se le sumaba otra cosa posible, alternativa, remediadora, hecha de clase, pausa, y fútbol de espacios muy pequeños. O sea, se vislumbró, aun en formación, una nueva manera contra el bloque bajo. Por supuesto, la importancia de Bernardo Silva es absoluta. Se le tiene que ir mimando desde ya.


Ese otro polo de fútbol nuevo, distinto y complementario era el continente al que llevaban los pases de Kroos.


Había pocas llegadas aun y hubo una pájara, minutos en los que el Madrid esperaba y miraba, no descompuesto pero sí poco capaz del robo.


El temperamento mourinhista ya se nota, la primera conexión la ha logrado Mou con Jude y Valverde, convertidos los dos en los cigüeñales del Madrid. Su fútbol directo, franco, poco reflexivo e inmediatísimo, se realza, se aprovecha, cobra sentido en un todo que va cogiendo coherencia.


El gol llegó de una vertical típica valverdiana, en cuesta abajo, y Mbappé controló con uno de esos toques con los que, a la vez, alarga la jugada, supera al rival y prepara el tiro. Mourinho hace my bien en recordar y explicarle a la gente (pues la gente... ay la gente) que Mbappé es “histórico”. Igual que ha puesto nombre a lo que sufre Vinicius, trata de dar a Mbappé la importancia debida.


El Madrid se vino arriba con el gol, se sumó con un par de acciones Konaté, pletórico, gigante, armariesco, aunque luego cediera un rechace para el empate de la Real, sentido como una vuelta a las andadas de fragilidad de Huijsen, objetivo injusto del realizador televisivo, y de Carreras, sustituido en el descanso por un indiscutible Cucurella que reconecta el lateral con Marcelo.


Bellingham y Valverde habían puesto los robos, la intensidad y los lanzamientos de fútbol, pero faltaban Bernardo y Güler, y bien que aparecieron tras el descanso. Con Cucurella había un triángulo de salida muy serio junto a Huijsen y Bernardo Silva, y en el inicio mismo del juego estuvo el portugués seguro y tranquilo (jugador capaz de jugar andando) mejorada también su brega defensiva.


Güler dio muy pronto un pase de los suyos a Mbappé. Pases tan buenos que casi se le enredan al delantero entre las piernas, que le quieren llegar en el apogeo de la carrera. Esos pases dan relieve, dibujan su velocidad, que de otra forma queda perdida. Son como el boceto, el bosquejo de una forma.


El Madrid cogió la pelota, superó la presión de la Real y corrió. Y se vio que sobre lo del año pasado, conservado, aparecen otras cosas, estructuras nuevas que dan mayor riqueza y complejidad al equipo.


Mbappé marcó el 2-1 en una pared muy bonita con Bellinghan. Los dos en forma y comprometidos, líderes de alguna manera.


Pero fue el 3-1 el clímax de la noche. El Madrid robó, por Konaté, y al hacerlo tan arriba el fútbol se le hace peligro. Bellingham la cogió, buscó chutar, bregó, robó y asistió a Vinicius protegiendo el balón con su largo y fuerte pataje como de caballo.


En la segunda parte se vio claro que será el líder del equipo, uno de sus ejes o su centro. En él nace la delantera y se comprime la media. Se le vio ordenar, con gesto lleno de psicología, la defensa de Vini.


El gol (de Vini, en simple remate) fue emocionante por su lucha, su empeño y se vio en la cara de Mou, que se levantó enérgico y con algo de la vieja pasión (casi violenta). Mou la conserva sin necesidad de dejar a su mujer.


Jude, ovacionado, con sensaciones de su primer año, fue sustituido por Camavinga, que no lo hizo mal (convencido de que triunfa). Güler, que se había redimido con un buen segundo tiempo, dejó el puesto para el rapidísimo Brahim.


Aun saldría Espí, que ha caído de pie y Diomandé, que por la izuierda regateó con una ligereza de danzarín. Extremo africano, de posibilidades sorprendentes. El Madrid marcó el 4-1 tras una maravilla de Vini (el regateador dio paso al goleador que se rinde ante el pasador) con picadita suprema de Mbappé. Esa picadita nos hizo pensar, por caprichos de la mente ya machucha, en Esther Expósito.


Rota ya la Real, que mucho aguantó, los goles sirvieron para sumar estadísticas los de arriba. La cohabitación parece mejorada. Mourinho está haciendo algo que ni creíamos posible: Vini muy abierto, Mbappé participando , detrás Bellingham, o mejor, en todos lados Bellingham y Güler por la derecha o desde la derecha, donde siempre jugó Bernardo Silva, que ahora la saca tranquila, con flema absoluta, vitinhizándose. Ha logrado el primer milagro. No sólo cabían todos, sino que pueden brillar. Y (magia mourinhista) estando todos bien, casi felices, hacen nacer un conjunto. 

Jueves, 27 de Agosto

 


Villanueva

miércoles, 26 de agosto de 2026

Libido dominandi

 

Cuca Gamarra


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Dos ruedas de prensa (invento español de la época de Dato, nada que ver con el “Ojo al dato” de García) y dos fogonazos de magnesio que nos tienen ojipláticos (como a los vecinos de Ohio cuando John Holmes se quitaba el batín): Perico Sánchez, “el que siempre tenía razón” (como Stalin), y Cuca Gamarra, que se ve a sí misma como a Livia, la de Augusto, con el cesto de higos, pues atribuye su soltería a que su Poder cohíbe a los hombres, como ya barruntaba el gaditano Vargas Ponce, marino y satírico, en su “Proclama de un solterón”, de la que José-Miguel Ullán nos legó una cita: “Yo busco una mujer boca de risa, / guardosa sin afán, franca sin tasa, / que al honesto festín vaya sin prisa, / y traiga entera su virtud y gasa: / no sepa si el sultán viste camisa, / mas sepa repasar las que hay en casa: / cultive flores, cuide pollas cluecas, / despunte agujas y jorobe ruecas”.


    –La Constitución nos pide diálogo, no venganza –dijo en una rueda de prensa Sánchez, preguntado por el indulto a los golpistas, y parecía mirar de reojo a los de la Manada, mediáticamente aplastados por el “sano sentir del pueblo” (“gesundes Volksempfinden”) generado por la voluntad del Partido (“Gauleiter”) de Franz Gürtner.
    

Cada uno es responsable de sus actos –dijo en otra rueda de prensa Gamarra, preguntada por los atropellos a Abascal en Ceuta, algo que no llegó a decir Gonzalón cuando volaron el coche de Aznar, que se contentó con no visitarlo.
    

Es la “libido dominandi” agustiniana, concepto tomado por Voegelin para estudiar los secretos del instinto totalitario. La “libido dominandi” hace que Sánchez vea en la Constitución a Don Mendo y la “libido dominandi” hace que Gamarra vea en la algarada de Ceuta la ética de la responsabilidad de Weber, pero a la riojana.
    

Ya estamos en Haro, que se ven las luces –decían los riojanos en el tren (Haro fue la segunda ciudad, detrás de Jerez, con alumbrado eléctrico).
   

 “Metafísico estáis”, dice Babieca. “Es que no como”, contesta Rocinante. España.


[Mayo, 2021] 

Feria de Bilbao. La de Dolores Aguirre (con la muerte de Belmontito). Andrew Moore

 






ANDREW MOORE












Ferrera


Castaño

FIN

Miércoles, 26 de Agosto

 



Ojo de gato triste y amarillo

martes, 25 de agosto de 2026

Matar por matar


Peter Sloterdijk


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


La astucia de Sánchez fue adueñarse del eclipse de sol con un Mando Único para hacerles a los españolejos lo que Colón a los jamaicanos, anonadarlos, cuando los nativos, hartos de gorrones, empezaban a racanearles los víveres. El almirante sabía por el Regiomontanus, el Zaragozano de la época, que el 29 de febrero de 1504, bisiesto, tocaba eclipse lunar, y lo aprovechó para hacerles creer a los nativos que él podía quitarles la luna del cielo, si no volvían a traerle papeo, que en eso consiste toda la utilidad de un eclipse. Sabemos que, después del eclipse, los de la Nasa “se chuparon los dedos” en un asador de Burgos, que ha sido el Villar del Río de este “Bienvenido, Mr. Marshall”:


Morcilla, pimientos y lechazo con lechuga. “No quisieron más”.


¿Por qué el sol, pudiendo eclipsarse sobre Jamaica, decidió hacerlo sobre Burgos? Eso sólo el Mando Único lo sabe, aunque me da que, si el eclipse fuera algo bueno, nunca se habría producido en España. Así que, atritos y contritos con el eclipse, el Régimen ya puede arrastrarnos, sin pataleos, a la tercera guerra mundial en marcha. “¿Cómo se reconoce una época de preguerra?”, pregunta el alemán Sloterdijk en su “Crítica de la razón cínica” del 83, con el cinismo instalado en el anquilosado sistema soviético de los vejestorios, el mismo cinismo (¡y los mismos vejestorios!) instalado hoy en el sistema americano. Una respuesta a lo de Sloterdijk sería la pregunta con que, para escándalo de nadie, un periodista alemán, Michael Martens (Frankfurter Allgemeine Zeittung), aduló a Zelenski en Belgrado: “¿Puede decirnos a nosotros, europeos, qué podemos hacer concretamente para ayudarles a matar más rusos?” (Los rusos, a su vez, creen que los alemanes están en deuda con ellos: no por lo que los alemanes hicieron en Rusia, sino por lo que los rusos no hicieron en Alemania).


Lo de Martens no es “El canto creciente del macho cabrío” (“Anschwellender Bockgesang”) con que Botho Strauss, en el “Spiegel” de febrero del 93, contra los “tiempos de charlatenería” y la “subversiva cursilería sentimental”, anticipó su pronóstico: “Habrá guerra”. Lo de Martens son los arpegios pajaroideos de la Europa liberalia de los valores. Matar por matar. De momento, rusos. Después, ya veremos (ponga usted aquí el gentilicio que se le ocurra).


En su psicopolítica de la sociedad esquizoide, Sloterdijk cree que la historia alemana ofrece la lección intuitiva de cómo se preparan las guerras mundiales en las tensiones anímicas de una nación: “El síntoma principal psicopolítico es un pensamiento bochornoso de atmósfera social que se carga hasta lo insoportable con tensiones y ambivalencias esquizoides”.


El periodista es alguien que por profesión se ve obligado a olvidar cómo se llama el número que viene después del uno y el dos.


[Martes, 18 de Agosto]

Martes, 25 de Agosto

 


Las niñas de Serrano

lunes, 24 de agosto de 2026

El medio creativo

Geoff Hinton


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Seguimos con la perra del “medio creativo”, y, muerto Rodri, resucita Zubimendi, recomendado al Madrid nada menos que por la IA (por cierto, que ya nos enteraremos en otoño del petardazo económico que, procedente de América, nos va a pegar la IA).


¿Qué es un “medio creativo”? Dicen que Kroos, pero lo dicen desde que está jubilado, porque cuando estaba en activo todas las semanas le organizaban una encuesta para venderlo, porque su juego era aburrido, se movía con lentitud y propiciaba muchos goles en contra, con lo que el noventa por ciento de los piperos votaban por venderlo. Y elogiaban a Modric (en España todos los elogios son siempre contra alguien), al que recibieron de uñas porque venía de la mano de Mourinho y los apetecidos eran Cazorlita y De las Cuevas. Total, que aquí estamos. “Es que no jugamos a nada”. Hombre, jugamos a ganar. ¿Le parece a usted poco? Pues sí, les parece poco porque, en ganando, acuden a su camello de fentanilo mediático y oyen o leen que lo que falta es un “medio creativo”. En lo que entiendan por creatividad no entramos.


La “creación” es un concepto fetiche de la nueva lengua cultural del Estado, que ya empieza a ser muy vieja. Saltó de la teología a la crítica de arte y, por lo que vemos, de la crítica de arte al fútbol. ¡Cielo Santo! Rodri y Zubimendi son creadores, qué carajo. En su siglo bien largo de existencia, el Real Madrid ha ganado quince Champions, pero nunca ha tenido un Rodri ni un Zubimendi, detalle que al club le afean mucho los revistosos del puchero educados en el periodismo creativo. Con el Madrid el periodismo es creativo porque no puede ser otra cosa, tratándose de un club tan hermético que de lo de dentro nadie sabe nada, obligando al plumilla a tirar de la imaginación creativa, y se convence de que jugar al fútbol sería como rellenar un folio: te calzas las botas de Zubimendi y te pones a crear como un loco de la vida, pero la asistencia de Lunin a Brahim en La Coruña nunca la hubiera visto Zubimendi, ocupado, el hombre, en “crear” como Dios manda. ¿Dios, dice usted?


La Fábrica no es La Masía, y un “medio creativo” no se crea en dos días en Valdebebas. La creación es una cosa seria, lenta y divina (y culé). Para imaginar las dimensiones cronológicas de la creación, Peter Seewald compara la edad de la tierra con la duración de un año. El 1 de enero es el día en que surgió la tierra. El 1 de abril (tres mil cuatrocientos millones de años después) apareció por vez primera vida en forma de organismos unicelulares (¡los piperos!) en el planeta. El primer pez no surgió hasta el 27 de noviembre, y los dinosaurios el 12 de diciembre. Finalmente, los mamíferos aparecieron el 27 de diciembre, y el hombre, el 31 de diciembre. Para que luego digan que un “medio creativo” es caro, con lo que se tarda en hacerlo. Como un partido se tuerza en el Bernabéu, el piperío cargará, primero, contra Vinicius, que quién es ese para cobrar lo que cobra, y luego, contra Mou y el presidente, por no haber obrado el milagro del “medio creativo”, pues, con música y letra de María Ostiz, “Un medio creativo es, un medio creativo es / abrir una ventana en la mañana y respirar / la sonrisa del aire en cada esquina y trabajar y trabajar, / uniendo vida a vida el ladrillo en la esperanza, / mirando al frente y sin volver la espalda”, etcétera.


Que la IA recomiende a Zubimendi para el Madrid debe tomarse como uno de esos riesgos sobre los cuales nos tiene advertidos Geoff Hinton, su padrino (de la IA, no de Zubimendi). Además, ¿por qué Zubimendi, y no, por ejemplo, Pedri? De Pedri se ha escrito en España que es uno de los mejores “asistentes sin asistencias” de la “mediocreatividad” mundial, pues la estadística avanzada, sea lo que eso fuere, indica que debería llevar un puñado de asistencias. Con un “medio creativo” así, al piperío le bailarían los ojos en las estanterías del Bernabéu como bolitas de alcanfor. Y, sin embargo, Mourinho insiste en dar minutos a Camavinga, que es el Cascamorras elegido este año por la chusma a modo de escarnio y diversión. Bien por Mou, cuya decisión me recuerda que el estado de Nueva York declaró en 1999 que dar de mamar en público era un derecho humano.


[Sábado, 15 de Agosto]

Lunes, 24 de Agosto

 



¿Quién eres, celemín? ¿Quién eres, fiera?

domingo, 23 de agosto de 2026

Bien el Córdoba. Horrible el Burgos

Víctor Sánchez, fichado del Marbella


       Francisco Javier Gómez Izquierdo

 

El viernes no me pudo el genio y bajé de los Montes de Toledo al Arcángel para ver al Córdoba que recibía al Yirona, como oigo que dice todo el mundo, y que venía  con una plantilla de jugadores de Primera División, pero que resultó un equipo triste, desidioso, decadente... Uno de Cabañeros que trabaja y vive en Calella de Palafruguell y al que la última Navidad le dije que a Míchel le habían repartido mas elogios que los que merecía, me justificó el miércoles a los buenos peloteros de su equipo, que en verdad lo son,  con el "conque" de que como tienen mucha categoría no quieren jugar en Segunda y así alguno ya está en rebeldía, otros la disimulan y el resto está a la espera de lo que pase. Con un calor y una humedad asfixiante saltaron los contrastados Alex Moreno, Fran Beltrán, el barbateño Bryan Gil, Abel Ruiz, el coreano Min Su -la temporada pasada cedido al Andorra, que creo se va a Escocia y que fue el mejor- tras el capitán Arnau, que he sentido que lo quiere el Valencia como lateral derecho. Todos conocidos, contrastados, buenos... Titular fue también Morante, al que en Burgos le veían la calidad ciertos visionarios y que a mí siempre me resultó un poco tramposo. Faltaba Ounahi, el ocho de Marruecos que seguro se va también. Stuani y Asprilla, que marcó un gol estiloso con las facilidades previas que suele propiciar el "sistema innegociable" de Iván Ania salieron en la segunda parte. Con 2-0 en el minuto 85 el talentoso colombiano recibe solo, a la espalda en banda derecha, conduce y dispara con la izquierda firmando un precioso gol. Me di cuenta que ni lo celebró y sus movimientos parecían decir "déjenme marchar". Es bueno este Asprilla. El Córdoba estuvo bien. La llegada de Diarra ha dado empaque y ha arreglado la obsesión del míster en la presión. Diarrá lo hace con inteligencia, obligando al zaguero a salir con el pie malo pero Ania le exige mucho durante todo el tiempo. ¿Cómo este hombre ha podido pasar por Tenerife y Cádiz sin recibir la consideración que merece? No resulta elegante pasar lista a sus entrenadores en estas dos últimas temporadas. Dos a uno. Tres puntos para el Córdoba y me sigue gustando, como en El Plantío, el punta Víctor Sánchez. Isma Ruiz, al que Bordalás ha echado el ojo, extraordinario junto a Diarrá. Diego Bri como once y Carracedo de siete sobrados para la Segunda... y al que tengo fe, a pesar de sus extraños antecedentes es al zurdo Tasende, aquél que en el Villarreal lucía de arapahoe, y que a mí siempre me pareció pelotero de talento.


    Acabo de ver al Burgos. El equipo se ha debilitado. Echo mucho de menos a Atienza, que ya es ídolo en Leganés. Ayer jugó por tres en el Carlos Tartiere. Para sustituirlo han venido al Burgos Grajera y sigue Galdames, dos mediocentros que me llevan a un desaliento sin cura. Fuera Atienza, Miguel, Íñigo Córdoba, Morante y creo que también, en breve, Lizancos, al único que veo "potable" es al extremo Llabrés, al que no le llegan balones. Nada más empezar el Spórting - Burgos en El Molinón he buscado a Andrés Cuenca, un central de 19 años de Adamuz, el pueblo de los 45 muertos en las vías del tren, y que alguno de mi peña conoce a la familia que se entusiasmó el día que, con 17, Hansi Flick lo puso en Champions sustituyendo a Íñigo Martínez. Cuenca, al que se distingue rápido por su altura y el trastoleo de su melena de paje medieval controla un balón, mira y ve al bullicioso Otero, nueve al que le han buscado competencia en el rambleño Antonio Casas tras su triste periplo veneciano, colocarse entre Sergio Sánchez -este central me pone nervioso- y Saúl y allí manda un cheque al portador que el colombiano sólo tiene que tocar para cobrarlo. Gol. Uno a cero y nada hasta el final. Partido horroroso del que no merece la pena contar nada porque no ha habido nada. Me preocupa el Burgos. En Segunda no hay equipos tan dadivosos como el Córdoba de la primera jornada. Esperemos que sea sólo falta de ritmo de principio de temporada.

Whe Are The World


Foto de Javier Bauluz, 2001


Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    Cuando sir Samuel Hoare, embajador de Gran Bretaña en la España de Franco, dijo que estaba aprendiendo en Madrid una nueva asignatura, “la diplomacia gallega”, se refería a eso que Bieito Rubido, mi señorito, ha resumido a la perfección en un titular periodístico que los cazasintagmas llamarán “el sintagma mariano”:

    –Cuando Rajoy no dice no, no quiere decir sí.
    
Y se dice que, para un gallego, el poder no es sustantivo, sino verbo deslizante: “Es lo que se puede”.
    
Rajoy es gallego, pero con la movida de Ceuta el periodismo de puchero quiere hacernos ver en él a un Azaña de cinismo alcalaíno (“Ni heridos, ni prisioneros; tirad a la barriga”), para así (Azaña rima con caña) poder cantar la canción del Cola-Cao como si fuera otro “We Are The World” en que el ahogado es el poeta anacreóntico García Montero (“Nosotros, los ahogados”), y quien aparece a su lado, el académico de la Española Ansón (“Estoy al lado de los negros tiroteados”), con su “África endrina” (¡doña Endrina, doña Endrina!) y su Goya al lagrimón, como en las puestas de sol ibicencas (“By The Sea”) en el Café del Mar.

    Se cuenta de Fraga y Cabanillas que una vez pararon en una playa gallega a nadar y que, en éstas, llegó una excursión de monjas, y los políticos tuvieron que marchar: Fraga, más ligero de ropa que en Palomares, con las manos en la merienda (“gobernáculo teste” para el vulgo), y Cabanillas detrás, gritando: “¡La cara, ministro! ¡La cara!”

    –¡La cara, poetas! ¡La cara!
    
Sólo hay un asunto que esté produciendo peor literatura elegíaca que la suplencia de Casillas, y es el muro de Ceuta.
    
Según las últimas estadísticas, no cabe un mantero más en España, cuyo cine de mayor compromiso nos asegura que vivir es fácil con los ojos cerrados: un euro en cualquier top manta, siempre que no te pille Bosé.

    –Cuando veo a un mantero con mis discos, tiro de la manta y llamo a la policía –avisó un día el chico de Dominguín–. ¡Me está robando !


[Febrero, 2014]

Domingo, 23 de Agosto



el gato que runfla

¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?

 DOMINGO, 23 DE AGOSTO


En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:


-¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?


Ellos contestaron: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas». Él les preguntó:


-Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?


Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo». Jesús le respondió:


-¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.


Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.


Mateo 16, 13-20

sábado, 22 de agosto de 2026

Cecilia




Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    Ni Cecilia von de Faber (cuyo Fernán Caballero fue la primera idea de travestismo que tuve en la escuela) ni Evangelina Sobredo Galanes (la Cecilia del ramito de violetas) ni Cecilia Giménez (con su eccehomo de Borja a cuestas), sino Cecilia Malmström, sueca, pero no de las de Landa, sino de las de Olof Palme, el de la hucha para el Psoe, que ahora, viendo a Juan Lanzas, se da uno cuenta de lo que el ideólogo socialista Luis Araquistain quería defender con su “derecho a prosperar”, luego de haber defendido (con éxito, que es lo gracioso) su definición constitucional de España como “República de trabajadores”.

    En su búnker de Bruselas, Cecilia Malmström juega a Pippi Langstrump y, con grande daño para la Marca España, confunde a los ahogados en la Ceuta de Mariano con los tiroteados (“¡a la barriga!”) en la Casas Viejas (once cadáveres a los postres) de Azaña.
    
Dos salidas tiene el Gobierno: una, la heroica, sería derribar la valla africana y establecer una línea de ferry Ceuta-Gotemburgo, donde reside la burócrata, para todos los inmigrantes; y la otra, la dialogante, sería seguirle la corriente a Pippi Langstrump, cargar con la culpa que su buenismo quiera asignarle (cabe la familia muerta por fosfina en Alcalá de Guadaira) y explicarse luego con el famoso ratoneo de Azaña: 1) el gobierno no puede saber lo que se trama en un pueblecillo perdido. 2) los revoltosos querían hacer muchísimo más de lo que han hecho: “Intentaban más; lo que no han conseguido es nuestro triunfo”; 3) un complot anarquista no daña a la República: lo malo es que pierda el pueblo la fe en la energía de su autoridad; 4) a mí (¡a Azaña!) que no me den consejos para gobernar, pues mi gobierno es tan bueno que suscita la envidia.
       
Cuando Unamuno discrepa de Azaña en la sesión, los socialistas (¡al diablo con la lógica!) le gritan: “Si Azaña gobierna mal, ¿por qué cobra usted dinero del Estado?”
    

Y nadie volvió a hablar del acta de los cinco capitanes.


[Marzo, 2014]

Sábado, 22 de Agosto

 



cuántas preguntas tiene un gato

Rocanrol. Get The Water en Duke of-Wellington, hoy, 8:50 PM

 


@MarilynDiary







Get The Water

viernes, 21 de agosto de 2026

Arco'14


Génesis Carmona
(Efe)


Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    Lo más moderno de Arco’14 es un Picasso del 22 cuyo valor es su precio (dos millones de dólares), que hace al visitante exclamar “¡Ohhh!”, pero que no llevaría a Juan Lanzas a levantar una ceja, ¿o creen ustedes que dos millones de dólares dan para asar una vaca?

    –A mí esta feria me recuerda un poco a los patios de las cárceles, donde se pasea en círculo –dijo en su día mi admirado Pepe Cerdá.
    
Arco’14 se anuncia como lo contemporáneo (aquello que no ha tenido tiempo de convertirse en autoridad), pero lo único que vale es lo que tiene de moderno.

    De hecho, la contemporaneidad de la valla de Ceuta es plásticamente superior a la de la feria de Arco, en cuyo homenaje yo sustituiría la valla por unas puertas de bronce de Cristina Iglesias, y luego, en lugar de guardias civiles, colocaría a las chicas del “Congress-Topless” (chicas en teticas y con gorra de civilonas marcándose cinco veces al día una “pole dance” en el ferial), obra del franco-maño Leto, que denuncia, el hombre, que la política española pertenece a otra época que no es la de Leto, instalado en la contemporaneidad del arte por el mero procedimiento de poner cara de indio tomando bicarbonato, como Cerdá acertó a ver en Tàpies.
    
¡Cara de indio tomando bicarbonato!
    
Es la cara de la izquierda ante la farsa moral (versión dramática de la “farsa monea”) en la valla ceutí.
    
El socialismo científico no discute el disparo de plomo contra quien pretende salir de un paraíso comunista (Cuba, Berlín Oriental), pero “peta” ante el disparo de goma contra quien pretende entrar a un infierno capitalista (Ceuta).

    Sólo una cosa es siempre tan anacrónica como la izquierda: la realidad. Y vemos la muerte en Venezuela de Génesis, la miss, como si de una “performance” de Arco se tratara, tal que la monja de Neruda: “Sin embargo sería delicioso / asustar a un notario con un lirio cortado / o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.”

    Misses por monjas: la Revolución.


[Febrero, 2014] 

Viernes, 21 de Agosto

 




A que no me atrevo a cerrar la quinta ventana.
Y el papel de amarse y persistir, junto a las
horas y a lo indebido

      Y el éste y el aquél

jueves, 20 de agosto de 2026

Entre dos aguas


Entre suspiro y suspiro


Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    Va a ser imposible defender la alegría: no esa alegría ovina del motete de Benedetti que cantaban los Belén ante el pino navideño de Zapatero, sino aquella alegría guitarrera del español que en la calle “veía caminar a Rafael el Gallo” y oía tocar a Paco de Lucía.
    
Ha muerto Paco de Lucía. (¿Quién lo engañaría para salir con el muermo de Santana en Usera?)
    
Y Manolo Sanlúcar firma con Mayor Zaragoza por la expropiación de la Catedral de Córdoba para entregarla, no a los visigodos de San Vicente, sus primeros propietarios, sino a los musulmanes, que los desahuciaron, mientras el rajoyismo se mueve “entre dos aguas”, como un primorriverismo laico y liberal.

    –¡Háblenos de Ceuta, señor Rajoy! –pedía en el Congreso Rubalcaba, con mucho temblor de sotabarba caruncular.

    (Como sea que Rajoy también gasta ya su apunte de sotabarba como de pavo, pensé en Alberto García-Alix retratando a Jesús Posada de pavera, entre su Cánovas y su Sagasta del momento: la mítica pavera de Alfonso en el Madrid del 22.)

    ¡Ceuta!

    Primo perdió el cargo de gobernador militar de Cádiz por proponer públicamente el canje de Ceuta por Gibraltar. Después, con el visto bueno de los socialistas, que engordarían como tudescos, montó el primorriverismo, un “ismo” de muchísima fe (“confiar en Dios y veremos”, fue su sistema) y de muchísimas reformas materiales que cometió el error de marginar a la “intectualidá”, con lo que eso supone en España.

    Para la “intelectualidá”, que nunca cambia, los tres peores ministros del primorriverismo fueron el de Instrucción Pública, el de Justicia y el de la Gobernación, como ocurre hoy con Wert, Gallardón y Fernández, en tanto que Rajoy parece aceptar de cada día lo que pueda dar, esperando a que lo demás lo traiga el mañana, astucia que se confunde con debilidad moral.

    Cómo verá su futuro electoral el Münchhausen de Solares que suplicó que a él (¡a Rubalcaba!) no le multen, si pone en la calle una mesa petitoria.


[Febrero, 2014]