jueves, 17 de septiembre de 2026

Patriotismo





Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Cuando Gustavo Bueno decía que Europa (la Unión Europea, para entendernos) es un trampantojo apuntaba a bobadas como las de frau Merkel, que hace planes para recuperar el servicio militar obligatorio y el almacenaje de alimentos.

    Del almacenaje de alimentos surge el Estado, y no hay nada que le guste más a un alemán (¡y a un español!). Y del servicio militar obligatorio (cosa que en España, a petición de Arzallus, abolió Aznar, que no había hecho la mili) surge el miedo del cántabro Revilla a una invasión alemana.

    Igual que Churchill era el primero de los ingleses y se vio solo, con un bote de cerveza en la mano, contra la Luftwaffe en Londres, Revilla es el primero de los cántabros (el segundo, haciendo la goma, es Felisuco) y se ve solo, con una latilla de anchoas en la mano, contra la Wehrmacht en Castro Urdiales.

    –Es obligación del Estado prever –explica el ministro alemán del ramo (y nos reímos de Snchz, que se propone acabar con la corrupción… “preveyéndola”).

    ¿Qué puede uno decir que ustedes no sepan? La excepción alemana nos tiene a todos los europeos viviendo en un sanatorio mental.

    Uno vio al Estado español vestir a las suecas que hacían topless en Ibiza. Y ahora veo al Estado francés desvestir a las Sherazades que hacen “burkini” en Niza.

    No entraremos en la doctrina de los “espacios abiertos”, que algún disgusto costó a Carl Schmitt con los americanos, pero ¿para qué quiere Alemania la mili?

    Como no lo puede tener de la Nación, Alemania tiene un “patriotismo de Estado”: esa manía suya por el partido único (que ahora se dice “gran coalición”). Sternberger lo llamó “patriotismo constitucional”, rizando el rizo en un país constituido bajo un ejército de ocupación; Habermas, ese buhonero, lo puso a la venta y Peces Barba lo compró para Zetapé.
    

Si, según las encuestas, sólo dieciséis de cada cien españoles iría a la guerra para defender el territorio, ¿cuántos irían para defender un trampantojo constitucional?


[Agosto, 2016]

Jueves, 17 de Septiembre

 


Feliz Verano

miércoles, 16 de septiembre de 2026

El Mundo Libre


Molière

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El 4 de mayo del 45, Churchill escribe a Eden que el golpe de Rusia contra Polonia “constituye un hecho sin paralelo en la historia de Europa”. El 13, cablea a Truman que un “telón de acero” ha caído sobre el frente ruso. Y el 24 pide a sus militares que estudien la “Operación Impensable”, con fuerzas angloestadounidenses expulsando a Rusia de la Europa del Este. ¿Con quién más? Con la Wehrmacht desnazificada.


    El Mundo Libre, pues, es todo lo que no es Rusia, un hilo de araña moral que va del liberal Biden, lo más viejo, en Washington, a la laborista Jacinda, lo más joven, en Wellington, pasando por Rutte, lo más liberalio, que es decir lo más hipócrita, en La Haya. La esencia misma del teatro –recuerda Muray– es una ostentación de la hipocresía mediante la cual la realidad, a su vez, se revela como teatro de credulidad universal.


    –Balzac felicita a Molière por haber “hecho de la hipocresía una de las artes, al colocar para siempre a Tartufo entre los comediantes”.
    

Entre la franqueza de Biden llamando “estúpido hijo de puta” a un periodista (el periodismo lo ha agradecido como un elogio presidencial) y la espontaneidad de Jacinda dando, muerta de risa, las cifras de suicidios en su país (con la nariz de Yolanda Díaz y la risa saltona de Jacinda Ardern hizo Picasso su “Gallo” del 38), tenemos el morro de Rutte acreditado en el Parlamento del país que ata con “no vacunados” a los perros. ¿Cómo juzga el contenido del libro (un truño de propaganda neocomunista) de Klaus Schwab?, pregunta a Rutte un diputado de nombre Gedeón. “No lo conozco, pero le aconsejo no caer en teorías de la conspiración”. Gedeón: “Mentira. Usted escribió a Schwab que el libro es ‘un análisis esperanzador para un futuro mejor’.” Rutte: “Fue una carta por cortesía. No puedes leer todo lo que te envían”. Gedeón: “¿Me está diciendo que no me mintió a mí, sino al señor Schwab?”
    

Estos son los líderes que dispondrían de nuestras vidas (las haciendas ya las tienen) de vuelta a los campos de Flandes.


[Enero, 2022] 

Hughes. Elche, 2; Real Madrid, 3. Tenemos que hablar


@realmadrid


Hughes

Pura Golosina Deportiva

 

Mourinho dice mucho eso de “top”. Mbappé y Vinicius desde hoy, más que top son crop top por cómo se pusieron la camiseta de solidaridad con Ceuta; a mitad, hasta medio cuerpo. Les acompañaba en eso Konaté, que importa menos. En las redes, los ‘creadores de contenido’ competían por el castigo más apropiado: entre la deportación y el linchamiento. Mourinho ha trabajado mucho en reforzar vínculos y esto es un paso atrás. El club, que será atacado por las hordas antimadridistas (con perdón para las hordas), debería llevar el equipo a Ceuta. Un amistoso para la ciudad y que jueguen los tres.


La polémica le roba foco a un partido bien surtido de detalles.


El árbitro, por ejemplo, llevaba un pinganillo en una oreja y en la otra una cámara colgada en lo que parecía un homenaje a la Dama de Elche. Pudimos ver en primer plano a Valverde poner la misma cara que pone Valverde para todo.


El camachismo del club, los de “no tiene cohones el portugués”, tenían su primera alegría: Belligham descansaba y en su lugar salía Arda, de niño bonito o 10.


El partido nació muy vivo. Había ráfagas de presión arriba con un par de ocasiones que empezaba a fallar Vinicius. Huijsen gustaba: cabezazo de córner, anticipación, pases largos, pases clarividentes al centro...


Al Madrid de Mou los partidos no le salen cerrados, ceroceristas, nihilistas, sino más bien alegres, de ida y vuelta. Eso es bueno, pero se echa de menos la capacidad de hacerse uno, bloque, de cerrarse, de hacer la formación de tortuga romana por el simple placer del cero.


El Madrid tuvo muchas llegadas que sería quizás ocioso ir contando ahora. Lanzaba el juego Trent, o Huijsen o Güler, es decir, aprovechaba bien a los “con pie”, a los jugadores podales.


Llegaba mucho, se oía mucho decir “mucho, mucho”, pero es verdad que Vini estaba de nuevo fallón. Todo lo que cogía lo perdía. Yo pensaba en el chico ese de “no hago más declaraciones”, en cómo estaría y en la cara que tendría su novia en esos momentos.


La frescura desde luego no estaba en Vinicius y asomaba por otros lares. Estaba en Güler, que marcó el 0-1 poniendo una falta pegadita al palo, en sus pases profundos y acompasados, que lleva como en un carcaj, y estaba en Diomandé, presentado ya ante el madridismo y quizás la Eternidad.


El 2-0 fue en parte suyo: balón largo de Valverde a una carrera que Diomandé había empezado un instante antes; llegó y de primeras asistencia a Mbappé. Gol de tiralíneas, por cierto, con lo que eso tiene de logro conjunto, de velocidad conjunta.


Era un golazo y cuanto más golazo e importante es un gol, mayor terror pixélico se siente en la liga española. Afortunadamente, no hubo causa para VAR.


Diomandé celebró su asistencia porque sabía lo que acababa de hacer. Tonto no es, y corre como tres. Al poco ya estaba robando otro balón. Partía de extremo diestro, se iba a presionar hasta la media izquierda y volvía a acabar de lateral derecho. El sueño de un entrenador.


En esa primera parte, el Madrid pudo meter cuatro. Su juego fue alegre y equilibrado, lleno de variantes, con recursos suficientes y el Elche poco hizo. Solo llegadas de Tete Morente, que sonaban (qué suerte llamarse así) más flamencas que peligrosas.


En la segunda parte llegó la catástrofe y casi se nos escojoncia el mourinhismo. Solo vimos a Diomandé, que siguió bajando, subiendo, yéndose, caracoleando...


Es la leche porque se va de los rivales como quiere y luego vuelve como un loco para perseguir a esos mismos rivales. Es una locura. Su vida es un irse y un venirse. Además es un jugador sin sobrecarga psíquica, incluso despreocupado. Se le nota. ¿Se contagiará Vinicius de esa olvidada frescura de ser solo extremo?


Ya hablaremos de Diomandé. Es todo lo que nos dijeron que sería Babangida. Y mucho más. Mou lo va a drogbificar, además, Mourinho tiene que estar feliz con ese diamanté, porque Diomandé es un diamanté en muy bruto (ojala eso en portada del Marca).


El Madrid se desconectó del todo. Volvieron todos a los mundos de Yupi. Espiritualmente, el equipo no llegó a salir del todo al campo. Entendimos por fin que la enemistad entre Valverde y Tchouaméni empezó por los pases que se daban, y Vinicius siguió ampliando su gafancia que parece tener que ver con algo psicológico, con algo de carboncillo, de suciedad, de miguitas en el blanco de la serenidad de la conciencia. Tiene que quitarse un poco el traje de Vinicius, la presión de ser, bajar mentalmente el escalón que subió hace unos años con esfuerzo titánico.


Es eso o culpar a la novia, que también.


El Madrid estaba en su campo, sin robar, ya vimos incluso los clásicos patadones a la Tchouaméni, y al final marcó el Elche, 1-2 de Osorio.


Muy mal los jugadores, pero ¿por qué no cambiaba Mou? Volvió a tardar un poco demasiado y llegó el 2-2, empate de Niño. Mou empezó a escribir violentamente en su cuadernillo.


Ahora sí: cambios. O el cambio: Espí, que con su corpachón se lanzó a por todas.


Cumplido el 90, Bellingham se fue del cansado rival con autopase, luego pasó con clase a la carrera de Mbappé, que sobrado de power cedió a Espí.


Mourinho va de hierático pero el gol se le notó, aunque tratara de sofocarlo. Perdió unos papelitos y luego, alguien, al rato, le avisó y los recogió. Había sido, literalmente, una pérdida de papeles. 

Miércoles, 16 de Septiembre

 

martes, 15 de septiembre de 2026

Quemadlo todo


Richard Baris

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Así, “Quemadlo todo”, titula su próximo libro el Pensador del Pueblo, Richard Baris, señorito, además, de Big Data Poll, o sea, un Tezanos para adultos.


Algo sabe Baris que a los demás se nos escapa. Es cierto que J.D. Vance, el “hillbilly” que funge como vicepresidente de los Estados Unidos por la gracia de Peter Thiel, tiene dicho que el Anticristo (esto va para Irene Lozano, nuestra exégeta de lo paulino) está hoy andando entre nosotros, aunque ya les adelanto que no es Sánchez.


Pensando en lo cerca que estuve del abismo –anota Vance en su “elegía rural”–, se me pone la piel de gallina. Soy un hijo de puta con suerte.


Que es lo más bonito que en España se dice de Sánchez, pues España tiene muy mal dibujo, si bien ese dibujo no es de Sánchez, sino del 78, un Estado de partidos donde todo es mentira menos lo malo. También América tiene muy mal dibujo (tantean ofrecer a los ciudadanos endeudados en edad militar una condonación de deuda si se alistan en los ejércitos de Pete), y en “The American Spectator” titulan que “España está gobernada por un dictador de extrema izquierda”, lo que engorila a nuestras derechas, pero ante lo que Soros se ríe en su covacha con su risa de sapo cancionero. A la sociedad le han reemplazado el cerebro por un móvil del cual no despega la vista, con lo que el rebaño no necesita de perros pastores. No tenemos líderes, sino membrillos cuya única función es chotarse del que no cumpla. No es el gobierno; es el Régimen. Los psiquiatras lo llaman “patocracia”, o sustitución de la realidad por la voluntad del mando, y los cursis, caquistocracia, o gobierno de los peores. Ahora el juego va de Weidel o Zelenski, idolazo del Parlamento español porque recuperó los métodos de conscripción de aquel capitán nuestro del Ejército de Flandes que para completar las levas encerraba en una bodega madrileña a los chavalotes y, hasta que firmaban, no los soltaba.


El Estado de partidos (invento alemán) requiere, como el cine, de la suspensión de la incredulidad, que es el cometido de la prensa. Inchaurrondo vende la invasión de Ceuta como “un ataque híbrido algorítmico”, y al pobre Sánchez, que triplicó el gasto militar y que “nunca pierde la oportunidad de perder una oportunidad”, como a un San Jorge en pelea contra el dragón ultraderechista que tiene a Europa en un grito por la victoria de la Afd, un fenómeno teatral propio del Estado de partidos diseñado por Leibholz, alemán. Lo avisó otro alemán, Sloterdijk:


¿No habría que alertar contra los alertadores? Grazna usted (Habermas) de un modo exagerado y hace sonar la alarma por encargo de un tercero. ¿De qué nos sirve un ganso solista que grazna un aria demencial cuando es imposible ver a un solo moro en toda la costa? ¿O el ganso que alerta de los moros es el que decide qué es un moro?


A quemarlo todo.

 

[Martes, 8 de Septiembre]

Martes, 15 de Septiembre

 


Copa de Higía

lunes, 14 de septiembre de 2026

Lucas Pineda Velasco. Un talento de pueblo


Lucas entre el alcalde de Santa Cruz de Juarros y Julio, su hermano
 A los pies cuadro de los vecinos y escultura de Cristino



Bola de piedra en la cerca de la iglesia




Monumento a los enfermos de Párkinson en Burgos, hecho por Lucas


 Francisco Javier Gómez Izquierdo


          Cuando murió Agustín "El Fary", no recuerdo si en el 13 o el 14, hablaba servidor de Lucas, su hermano, al que siempre he tenido gran admiración por el peculiar manantial de su talento, siempre autodidacta, sin maestro que lo guíe y podríamos decir, él no se enfadará nunca con servidor, que maniático en su particularidad.


 Lucas es de mi cuadrilla "de toda la vida" de Gamonal, a la que llegaron varios juarreños, los más de Santa Cruz, donde sigo cultivando las mejores amistades. Las fiestas de Santa Cruz  han sido este fin de semana y en ellas se ha homenajeado a Lucas. A Lucas Pineda Velasco, como reza en el cuadro-homenaje que el alcalde tuvo el gusto de entregarle y la escultura que le ha hecho el reconocido artista Cristino, sufragada por los vecinos. Lucas es mi amigo. Buen amigo. Hace años que tiene párkinson. Su espíritu rebelde y yo creo que indómito plantó cara a la enfermedad y además de sus conocidas dotes artísticas, consagró sus afanes en los locales de la asociación a hacer más agradable la vida a los que allí se reúnen. De su admirable magín y sus aplicadas manos sacó un monumento que el Ayuntamiento de Burgos inauguró en el Parque Juan Pablo II en diciembre hace diez años. Antes que le diagnosticaran el párkinson, Lucas ya había hecho muchas cosas. Se empeñó en limpiar y vestir las fuentes y manantiales de Santa Cruz colocando las piedras con la practicidad y perspectiva más a propósito para que fueran gratas a la contemplación y es cosa que todo el pueblo agradece. La Fuente de arriba es quizás el lugar donde más fotografías se hacen los santacruceños. Se cayeron o estropearon bolas de piedra de la cerca de la iglesia y ahí plantó Lucas unas nuevas ante la admiración del pueblo. En la ermita hay un San Martín, patrón del pueblo, hecho por Lucas que además es consumado campanero; tanto que ideó un sistema para tocar las campanas desde su casa y es ésta una de las habilidades que más lo enorgullecen, pues no había máss que verle cuando venía de tocar por los pueblos en esas exhibiciones tan del gusto del castellano viejo.


   A mí me tenía ganado por muchas cosas. Una de las que más, el salero con el que llevaba el pendón. Llevar el pendón, inclinarlo, balancearlo, abrirlo... es habilidad de mucha enjundia en la que antaño los mozos presumían ante las mozas, pero Lucas no lo hacía por presumir sino porque "las costumbres del pueblo no se pueden perder ¿a que no?". Lucas tiene hechas curiosas cadenas de madera, cachabas dignas de ser llevadas por Premiosnobel, carros de minuciosa perfección de los que guardo con el cariño que merece el regalo cariñoso del amigo.

 

     Con Lucas vendimié en Cárdenas, junto a Berceo y San Millán de la Cogolla en casa de Vitín, ¡¡va para 45 años ya!! y recuerdo aquel 18 de octubre, San Lucas, que como buen seguidor de las tradiciones dijo al cantinero: "Ésto lo convido yo". El mes que viene cumplirá setenta y dos. En Santa Cruz sigue habiendo cantina... o taberna y  "que ¡por Dios no se vaya el tabernero!". Lucas sabe de la importancia de la hostelería en los pueblos. El estuvo de camarero en el Buenos Aires de Villafría, pero el pan se lo ganó mayormente en la albañilería. Como Agustín. Siempre empleado. Los fines de semana en el pueblo ejercía de artista sin cobrar... porque Lucas no ha cobrado un duro por sus obras. Todo lo ha hecho por amor al pueblo. Lo recaudado por unas obras que la Asociación del Párkinson expuso, fue beneficio exclusivo para la Asociación. Lucas, soltero empedernido como Agustín "...no ha nacido mi suegro.." se empezó a caer, se hacía daño, con el tiempo no controlaba las pastillas y lo más recomendable era ir a una residencia que es donde está. Allí lo fui a ver en julio y en recepción me dijeron que estaría en el huerto...¡¡¡se ha buscado un huerto en el que planta de todo a los residentes!!!. Como siempre, y aunque con el bendito control en el horario de comidas y el detalle importantísimo del control de pastillas, Lucas va a su libre albedrío. Con la disciplina y educación pertinente, ¡claro está!


    Los hermanos- eran siete, falta Agustín-, cuñados, sobrinos... estuvieron todos. También la cuadrilla. Servidor no pudo, pero desde aquí le mando un fuerte abrazo a pesar de saber que le emociona mas de lo conveniente. 

Un ataque híbrido algorítmico

 




Ignacio Ruiz Quintano
Abc


El fútbol español está bajo “ataque híbrido algorítmico”, hallazgo lingüístico de Silvia, la Clausewitz de Baracaldo, ahora metida a Pilar Urbano del sanchismo, para describir la invasión de Ceuta, donde el delfín “asesinado por el cielo, / entre las formas que van hacia la sierpe / y las formas que buscan el cristal”…

¡Tenga cuidado, Robespierre, no sea que yo le tire al delfín entre las piernas! –gritó famosamente Danton al Incorruptible.

En el fútbol, “un ataque híbrido algorítmico” era para nosotros el del Madrid de Mourinho en la Liga de los récords (de goles y de puntos), pero todo degenera, y ahora “un ataque híbrido algorítmico” es el exhibido por la Organización del fútbol nacional con su nuevo “Reglamento de fútbol comentado” (nada que ver ya con don Pedro Escartín) destinado a mostrar quién manda en la Españeta del gol. Los Jefes de la Cosa no sólo hacen lo que hacen, sino que lo publicitan, como aviso a navegantes.

Ser árbitro no es difícil, como enseña el tópico. Lo difícil es ser ingeniero aeroespacial. Difícil, si acaso, es encontrar a alguien con vocación de árbitro. Vamos, que hay que ser Bolaños, que es el que quería ser árbitro, hasta que descubrió que en España sólo hay un puesto más sencillo que el de árbitro, aunque peor pagado: ese puesto es el de ministro, y requiere de idéntica preparación. Bolaños, que aspiraba a llegar a árbitro del CTA, llegó a ministro de Justicia, rama del poder de la que, al parecer, se va a columpiar el Caso Negreira, como recomiendan los expertos para mantener los equilibrios (hoy por ti, mañana por mí) en la gobernanza de la Españeta. Si en América ya han dado carpetazo al Caso Epstein por el procedimiento de chapar el Congreso hasta después de las elecciones, ¿por qué hay que estar aquí azuzando el Caso Negreira contra la sana convivencia de las aficiones? Recuérdese con qué mano izquierda la fiscalía madrileña desestimó la denuncia por los cánticos racistas contra Vinicius en el estadio del Atlético por la atenuante de extrema rivalidad propia de un derbi, que por algo ellos tienen ahí a sus Emilios Betti que saben interpretar estas retóricas jurídicas.

Y sí, el año arbitral se presenta oscuro, como el reinado de Witiza. La Organización va, como Pulgarcito, dejando tutoriales en forma de audios cual migas de pan que indican el recto proceder de los trencillas para las competiciones domésticas. A la Historia Universal de la Desfachatez pasará el audio del árbitro del Barcelona-Athletic. “Le das un pisotón a Laporte que flipas”, dice el árbitro a Lamine’2030. Unai Simón: “¿No le sacas amarilla?” Árbitro: “He considerado que no”. Una competición sujeta, no a un reglamento, sino a la consideración de un pobre hombre que en España podría llegar a ministro. En otro audio dejado caer por la Organización para domesticar al rebaño, el jugador del Barcelona Olmo aparta con un empellón a un jugador del Rayo, y el árbitro, otro Hernández (los Hernández son muy amables), corre en su auxilio: “Sigue, sigue, sigue, que no le has empujado, que se te pone delante”. O sea, que ya no son los toros el reflejo del país, como dijera Ortega, sino el fútbol. Toda la acción de gobierno en España cabe en ese par de audios arbitrales que la Organización (la que fuere) pone a disposición del público, cuyo único entretenimiento son las ruedas de prensa de Mourinho, que siempre deja titulares. Gustó el de que su jugador Thiago Pitarch aún no tiene gemelos para centrocampista del Madrid. “Son como los míos”. Thiago necesitaría los gemelos de Silvia, y Dios le ha dado los gemelos de Mou, que son los de Peter Crouch, pero en señor bajito, cosa que sólo se arregla con una venda en la mano, como Lamine’2030, o haciendo largos en la piscina salada del Arsenal de Lista. Una vez los de “L’Equipe” le preguntaron a Camavinga por Modric: “Modric hace unas cosas… Si lo intento yo, me dejo el tobillo”.

–Si mis gemelos, oh Silvia, valieran tus tobillos…

–Y si mi pluma, oh Líster, valiera tu pistola... 


[Sábado, 5 de Agosto]

Primer desafío ganadero de septiembre: Valdellán vs. Fraile. Primer desafío de toros que no quieren ver las figuras. Campos & Moore



PEPE CAMPOS



Plaza de toros de Las Ventas, Madrid.


Domingo, 13 de septiembre de 2026. Primer desafío ganadero del mes de septiembre. Encierro de toros de Valdellán (procedencia, encastes Santa Coloma y Graciliano y Alipio Pérez-Tabernero) y de Juan Luis Fraile (encaste Santa Coloma y Graciliano Pérez-Tabernero). Se coló un toro de El Montecillo (procedencia Juan Pedro Domecq) corrido como tercero al ser devuelto uno de los toros de Valdellán. Bien presentados. Dieron juego, ofreciendo una variada y emotiva corrida. Los toros de Valdellán, el primero, manso y encastado; el quinto, bravo. Los toros de Juan Luis Fraile, el segundo, manso y fiero; el cuarto, manso y manejable; el sexto, manso, noble y con transmisión. El toro de El Montecillo, manso, perita en dulce. Público, rozando el tercio del aforo. Tarde de verano septembrina.


Terna: Pérez Mota, de El Bosque (Cádiz); de azul marino y oro; diecinueve años de alternativa; un festejo en 2025, y ninguno en 2026; saludos y saludos. Alberto Lamelas, de Cortijos Nuevos (Jaén); de burdeos y azabache; diecisiete años de alternativa; un festejo en 2025 y tres en 2026; ovación tras un aviso y vuelta al ruedo. Juan Carlos Venegas, de Beas de Segura (Jaén), de grosella y oro, con cabos blancos; dieciséis años de alternativa; ningún festejo en 2025 y dos en 2026; silencio tras un aviso y silencio tras dos avisos.


Entre los tres matadores sumaban siete festejos en total a lo largo de las temporadas 2025 y 2026.


Suerte de varas: fueron puestos al caballo de manera muy desigual. Se les picó muy mal, no destacando ningún puyazo. Mucho metisaca y barrenado. Puyas caídas. Tarde aciaga de los varilargueros, que cumplirían órdenes. Como ejemplo del tono seguido en la tarde, describimos la suerte de varas del quinto toro de Valdellán que hizo pelea de bravo. La primera vara la tomó al relance, con el hierro trasero y caído, el toro empujó y salió al capote. En la segunda, sí fue puesto en suerte, se arrancó, volviéndole a caer el hierro trasero y caído, dándole metisaca del bueno el picador Luciano Briceño, que tapó la salida al toro mientras se encelaba, el ejemplar cinqueño de Valdellán, «Hechicero», salió al capote.


Buenos pares de banderillas de Iván García que saludó. Lidió bien con el capote al sexto, Raúl Ruiz.



En los tiempos que nos está tocando vivir es costumbre ver de manera ineludible, en las corridas de toros, el mundo al revés (no dudamos que en tiempos anteriores la vida también se mostrara dura), así en una tarea heroica como la de matador de toros observamos que lo sencillo (lo chupado) le toca lidiarlo a los toreros que más experiencia tienen y se encuentran con la puesta a punto, no digamos si ese matador es máxima figura; mientras que lo duro (donde hay que tragar y ser verdaderamente héroe) le corresponde lidiarlo (sin que existan excepciones) a los toreros que cosechan escasos contratos en su devenir taurino y que cuando torean les toca bailar siempre con lo más feo. Se nos dirá que así es la vida y que siempre lo será de este modo. No hay vuelta de hoja. Lo curioso es que este fenómeno sucede en una labor que se tiene como excepcional, como extraordinaria, como referente social de lo que debe ser el valor humano a la hora de enfrentarse a los pormenores de la vida. Pues bien, encontramos que una faceta tan trascendente de la cultura humana, como es la de lidiar toros bravos para dominarlos con técnica y arte, no tiene nada de anómala, ni de ejemplarizante, ya que según estamos acostumbrados a ver en otros desempeños a los que se dedica el hombre, las situaciones difíciles y de mérito les toca pecharlas a aquellos que tienen menos bagaje, en tanto, las tesituras fáciles son acaparadas (reservadas) por quienes más vuelo poseen en la profesión, más fama y más poder. El mundo al revés. Pues si el mérito o alabanza reside en enfrentarse a lo complicado como demostración de sabiduría y valor una vez resuelto el escollo —más en una dimensión ética que se dice posee el toreo— nos encontramos con la sorpresa (no tanta, la picaresca existe) tarde tras tarde, festejo tras festejo, que lo duro le corresponde solucionarlo al pobre o desfavorecido y lo mollar al rico y «mandón». La tauromaquia es un territorio de obediencia y de jerarquía.


Ayer se lidió en Las Ventas una corrida a modo para que las denominadas figuras (esas que salen a hombros todas las tardes, en esas plazas de Dios, toreando chotas con algo más que la intervención de las bolitas en los pitones) tomaran auténtica fama. Todos los toros embistieron y de qué manera. Pues resulta que esos toros de ganaderías desdeñadas por las figuras del toreo, por poseer un comportamiento complicado a partir de su bravura, fueron lidiados por tres toreros que sumaban casi ningún festejo en las últimas temporadas. Vimos a estos tres matadores de toros realizar un esfuerzo al borde de sus capacidades y preparación, un sacrificio que no les pudo aportar gloria porque su rodaje en la profesión taurina era insuficiente; aunque pelearon denodadamente por estar a la altura ante toros que vendieron cara su vida y con los que había que estar muy firme y mostrarse en sazón de competencia. Honor para estos tres matadores de toros que se las vieron ante una corrida de toros de verdad. Un tipo de corrida que no ven esas figuras del toreo que están asociadas al monoencaste Domecq, sin atreverse a enfrentarse a otras procedencias. Ejemplo de ello es que lo que no es hoy Domecq, hay que denominarlo «minoritario» porque va siendo relegado hacia su desaparición. En el fondo se encuentra el modo de eludir la dificultad, de sustraerse al esfuerzo, fiel reflejo de los tiempos Logse que invaden lo social. ¿Por qué las figuras del toreo no se miden a toros como los de ayer? puede que el asunto esté en esas embestidas que no dejan colocarse a gusto al matador, a esas cabezas con pitones afilados, a ese empuje del toro bravo (aunque luego sea manso en el caballo) que no deja pensar. Etcétera. Por otra parte, ayer, como lección didáctica, se lidió un toro de la otra corriente, de la tendencia usual de lo comercial, nos referimos al ejemplar de la ganadería El Montecillo, lidiado como sobrero, que comparado con sus hermanos de festejo vino a ser como el tonto de turno, que se dejaba hacer y que pudo aportar un triunfo sonado a esa figura del toreo que no se hace presente nunca en Las Ventas ante toros de encastes bravos y embestidores.


El primer toro lidiado ayer correspondió a la ganadería de Valdellán, de buena cuerna, largo y proporcionado, cuatreño, mal picado por Pedro Iturralde, que aunque le cogió bien en el primer puyazo, lo barrenó. Aquí puede que apareciera ese terror que tienen los piqueros hacia los toros de los encastes «libres». Este y el siguiente puyazo trasero lo acusó el astado, que aún así llegó a la muleta con embestida potente, que de haberse conducido convenientemente hubiera aportado tandas de muletazos emocionantes. Pérez Mota hizo un esfuerzo, si bien por las afueras, con el mérito que el toro era de verdad y no de juguete. Puso por su parte todo el saber, mientras el toro le fue ganando la pelea. La faena fue planteada en terrenos del nueve. Lo mató de pinchazo caído en la suerte contraria y de estocada tendida en la suerte natural.


El segundo toro correspondió a la ganadería de Juan Luis Fraile, cuatreño, ofensivo de cuerna, cornivuelto, largo, fiero de comportamiento. Hacía tiempo que no se veía un toro de esas características, que fue manso y encastado. Muy mal picado, la primera vara, al relance, caída y pegándole, la segunda, al huir el astado, fue resuelta en el los terrenos del cuatro. Puede que le faltara una tercera vara y haberse proporcionado el castigo. El toro necesitaba sometimiento pues protestaba en las embestidas y se revolvía en un palmo de terreno. Alberto Lamelas le planteó gallarda pelea en terrenos del nueve y del diez mostrando valor seco. Las tandas por la derecha salieron con emoción y con el intento de Lamelas de embarcar al animal; la tercera tanda, meritoria, aguantando y conduciendo, y salvando el viaje de vuelta del ejemplar de Fraile. Con la izquierda el mismo tono. El torero se crece. Dos naturales realmente buenos. Vuelve a la derecha con pases largos y logrados. La última tanda, baja. Lo mata mal de un pinchazo bajo en la suerte contraria y pinchazo bajo perdiendo la muleta y con el toro persiguiéndole hacia terrenos de sol, donde lo finiquita tras cuatro descabellos.


El tercer toro de Valdellán de buena cuerna, ofensivo, cinqueño, fue devuelto, con cierta precipitación pues salió al capote crecido del segundo puyazo, si bien antes había perdido las manos. El sobrero de El Montecillo, cuatreño, salpicado, abierto de cuerna, alto, sin cuello, acarnerado. En el caballo mostró poca fijeza y escarbó mucho durante la lidia. A la muleta llegó de dulce, manejable y con embestida que ofrecía triunfo. Obediente y con deslizamiento por abajo. José Carlos Venegas le toreó en terrenos entre el ocho y el nueve. A las tandas por la derecha les faltó algo de resolución, de creérselo según iba pasando a «Carpetón». Al natural, Venegas, se colocó mejor y toreó con mayor reposo, algunos de los naturales largos y templados, bien rematados. Al alargar la faena fue decayendo el trasteo y ahogó al toro. Faena a menos, sin rematar. Lo mató en la suerte natural de tres pinchazos, dos de ellos bajos, y una estacada trasera.


El cuarto toro de Juan Luis Fraile, armado, bajo, largo, de 590 kilogramos bien proporcionados, casi cinqueño. Varas caídas. Desastre a la hora de banderillearlo con ocho entradas. El de Fraile tuvo embestidas nobles y manejables. Pérez Mota volvió al esfuerzo, en los terrenos del nueve, aunque en algún pasaje del trasteo (desigual, por las afueras) pareció faltarle confianza o fuelle. El toro iba y al torero le falto claridad pues los pases salían sin rematar y con enganchones. Lo mató en terrenos del ocho de pinchazo caído en la suerte contraria y de estocada en la suerte natural de la que salió prendido y zarandeado.


El quinto toro fue de Valdellán, cinqueño, proporcionado, de fuertes pitones. Bravo. Fue recibido a porta gayola por Lamelas que vio cómo el animal le pasaba a todo tren. Le dio verónicas corajudas de valía. Muy mal picado por Briceño. Lamelas se desdibujó a medida que avanzaba la faena en desigual trasteo, sin llegar a cogerle el punto, es decir, la distancia y el modo de conducir al astado. El toro desbordaba. El toreo no le bajaba la mano. Desfondado. Lo mató con prontitud de estocada desprendida.


El sexto toro, de Fraile, cinqueño, bajo, largo, buena cuerna, acucharado. Venegas lo lidia. Majado lo pica mal, caída la vara y metisaca. En la faena de muleta el toro iba largo y con emoción. Venegas acierta en la distancia. Le faltó convencimiento. Muletazos largos, templados, algo tumbado. La duda fue afianzándose en la tarea. Algún buen muletazo. Lo mató de pinchazos en la suerte contraria y en la natural hasta que el toro se echó. 




ANDREW MOORE





















FIN

Lunes, 14 de Septiembre

 



Hotel Cinco Estrellas

domingo, 13 de septiembre de 2026

Diada


 
¿Y qué clase de español habla éste?
 
I
Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    Nadie se burló de Obama, el del lío de Siria y Soria, cuando pidió perdón en Viena “por no hablar el austriaco”, y mejor le hubiera ido a Ana Botella pidiendo perdón al príncipe Alberto “por no hablar el monegasco”.

    A los palurdos que se burlan del inglés de Ana Botella (habría que compararlo con el español de Boris Johnson, su homólogo londinense, cuando dice, tan chulángano, que España debe quitar sus manos de Gibraltar): es un mal sin remedio.

    En la República, Fernández Flórez señaló al profesorado, que, obligado a inventar un idioma, daba lugar a una jerga extraña.

    –Y un día, por culpa de eso, surge en cualquier parte un dialecto incognoscible que establece un “hecho diferencial”. En seguida, la bandera, el himno, el “nosotros solos” y el derecho a gastar alegremente los cuartos de la comunidad.
    
¿No se comprometió Julio Camba a hacer de Getafe una nación por un millón de pesetas? Pues en ello anda su alcalde, Juan Soler, que no habla mejor inglés que Ana Botella, a quien acompañó tan pichi en el Rocroi olímpico de Buenos Aires.

    Barcelona celebra hoy su “hecho diferencial”, basado en la sentimentalidad, como el olimpismo a cuyo corazón debía dirigirse Ana Botella, es decir, una cuestión de dineros, pues al final, ¿qué es el dinero para Cataluña o para el COI, sino el sentimiento de tenerlo o no tenerlo?

    –Cataluña es un pueblo esencialmente sentimental –dijo José Antonio en el Congreso–. Un pueblo impregnado de un sedimento poético, hasta en la vida hereditaria de esas familias barcelonesas de las pequeñas tiendas en la plaza Real.
    

Cuando Mas dice que éste será el siglo de la libertad de Cataluña, piensa en lo a gusto que estaría en una “botiga” de la plaza Real gobernada por el huso horario de Ignasi Buqueras, que quiere acostarnos a todos con las gallinas, y no por la máquina de reñir de Rosa Díez, que quiere que en las tragaperras de Eurovegas, como en los camerinos de Lina Morgan, no se fume.


[Septiembre, 2013] 

Domingo, 13 de Septiembre


Muela

No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete

DOMINGO, 13 DE SEPTIEMBRE


En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?». ¡Jesús le contesta:


-No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: “Págame lo que me debes”. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”. Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.


Mateo 18, 21-35 

sábado, 12 de septiembre de 2026

El Ceuta en El Plantío

 Marruecos desde la playa de Barbate

 

Francisco Javier Gómez Izquierdo

 
 
     A mí me gusta mucho la palabra "cafarnaúm" que empleaba el gran Josep Plá para los barullos y follones y confieso que desde que la morisma tomó las calles y playas de Ceuta no dejo de acordarme de los cafarnaúnes de aquel gran fumador de Ideales. El otro día, echando la vista desde la playa del Carmen en Barbate hacia Marruecos desde donde se ve Tánger y en días claros se distinguen las casas blancas de día y sus luces de noche. Para ver Ceuta desde la península hay que acercarse a Punta Palomas en Tarifa o mejor desde Algeciras, cosa que no quita para que yo imaginara Ceuta allá enfrente y al mirar la espectacular playa barbateña me invadiera una angustiosa sensación de ansiedad imaginando su fina arena llena de cafarnaúnes, además de todas las categorías de asquerosidades embadurnadas... y ya son muchos días. Anoche presté atención en cómo recibía El Plantío al Ceuta y me alegró la consideración y respeto que mostraron mis paisanos. No sé si ustedes saben, pero en una cafetería del Espolón de Burgos se canta todos los días a las nueve de la noche el himno a Burgos, alguno de cuyos versos sería muy apropiados para la población ceutí desde este julio maldito. "..tierra sagrada donde yo nací / suelo bendito donde moriré", etc.


      Al Ceuta se le quiere en Burgos porque allí juega Matos, héroe del ascenso que dio muchas tardes gloriosas, pero los dineros de Cádiz se lo llevaron. Nunca ha vuelto a jugar como en Burgos. Ayer tenía varias pancartas de recuerdo. Una muy artística, por cierto. La temporada pasada y en las tres primeras jornadas de la actual el portero del Ceuta ha sido Guille Vallejo, burgalés valiente donde los haya. Pedro López, al que ha cedido los guantes, también estuvo en el Burgos y si añadimos la querencia de servidor por estar encariñado con el Kuki Zalazar, un mediapunta que Ania no aprovechó como merecía, o el medio centro Bodiger, que llegó de Toulouse a El Arcángel hace casi diez años, entenderán las caprichosas querencias de los veteranos como servidor. Bodiger jugó anoche de central junto a Carlos Hernández, otro que hace diez años era indiscutible en el Oviedo. Son los veteranos junto a Matos, y J. J. Romero se tiene que valer de lo poco tiene. El síntoma de la debilidad de la plantilla del Ceuta es que el hijo del gran Zalazar que tanto luciera en Albacete parece el mejor jugador del equipo, al menos ayer. A mí me llaman la atención los jugadores pequeñitos. A Mensah, el 17 ceutí, lo tenía catalogado ya en el Zaragoza y al verlo de mediocentro moviendo brazos como guardia urbano de los antiguos me transmitía torpeza, impericia y sobre todo lentitud. El veinteañero Okoro, del Ceuta B, ponía más conocimiento y criterio, pero pecaba de bisoño. No detallo el once, pero les participo que es más de 1ªREF que de Segunda División.


    El partido fue de baja calidad, excepto el gol del empate a uno. Antes Carlos Hernández cabeceó sin querer un córner. Se encogía por miedo a que el portero Cantero le cayera encima, pero el portero incomprensiblemente se paró -viene este año un poco coplero-, el balón tropezó en el cogote y salió mansamente a la red. 0-1. Al poco Karrikaburu, uno que con muchas novias firmó al cierre del mercado y que a mi no me convence, dejó con el  tacón a Dadie, lateral derecho al que tampoco veo, y éste lanzó un cañonazo de los que no se ven ni en Champions. ¡Vaya golazo!. 1-1 y final de la primera parte. Al comienzo de la segunda, carajal ceutí y Karrikaburu -sí, es verdad que suele marcar goles, pero para mí que se aturulla mucho- aprovecha la lentitud defensiva y pone el 2-1. El 3-1 final llegaría en un lance funesto de los que asaltan a los que todo les sale mal. Una extraña carambola rapidísima en el área produce un rebote de Redru, defensor caballa que resultó demoledor. Cinco jornadas, cero puntos, dos goles a favor, quince en contra. ¿Qué remedio puede tener el Ceuta? Creo que no hay entrenador más capacitado que J.J. Romero para sacar el problema futbolístico adelante. Otra cuestión es el estado anímico de jugadores, aficionados y club en general porque son conscientes que no hay pelotero que quiera acercarse a semejante cafarnaúm. 
    Ganó el Burgos, pero no me convence. ¡Ojalá todo se resuma en que no veo bien!
 

Perros y dueños



José Juan Tablada
(el Warren Beatty de Coyoacán)

Ignacio Ruiz Quintano

Abc Cultural


Me gusta la franqueza de Thomas Bernhard, mi gran fox terrier de pelo duro, para expresarlo: a que lo meen a uno, decía Bernhard, se acostumbra uno con el paso del tiempo. Bueno, probablemente uno se brinda a hacer de árbol. Y vienen los perritos y se mean. Pero ningún árbol se muere porque lo meen.


Veamos cómo arranca la carta que Clinton, el césar que dormía en el sofá castigado por una esposa varona (“Mujeres fire-proof, a la pasión inertes, / hijas de la mecánica Venus made in América; / de vuestra fortaleza, la de las cajas fuertes, / es el secreto... idéntica combinación numérica”, aclara el poeta José Juan Tablada), ha enviado a Zapatero invitándolo a pasar tres días de septiembre en Nueva York para construir un nuevo mundo: “Basándome en tu impresionante historial de logros...”


Clinton es un redomado pícaro de la industria progre, pero como ninguno de los tres días de septiembre en Nueva York cae en miércoles, tendremos que pensar que detrás de la extraña proposición no se esconde una cena de los idiotas en que Zapatero –téngase en cuenta eso que los lectores de “Cahiers du Cinéma” llaman “le physique du rôle”– haría el papel de Pignon, el regocijante tonto doctorado en el arte de provocar catástrofes. Y, si no hay cena de los idiotas, la zalema se queda en un piscolabis de ironía.


Si había fracasos lamentables e irreparables en este mundo, Julio Camba recababa la primacía para el fracaso de las frases irónicas, sumándose a la iniciativa de Antonio Palomero, un satírico del ABC primigenio que, víctima de su propia experiencia, propugnó la creación de un signo ortográfico para la ironía que equivaliese a los signos de admiración e interrogación y no dejase la mínima duda sobre el doble sentido de frases como “Basándome en tu impresionante historial de logros...”


El mismo día de la carta de Clinton se supo de la petición, haciendo orfeón, de escritores, editores y libreros a Zapatero para que “dirija personalmente la política cultural y educativa”. Esto prueba que en España, y volvemos a Camba, el ideal de cada perro sigue siendo, más o menos, el de cada dueño: los dueños quieren exhibir sus perros, los perros quieren exhibir sus dueños y, por regla general, ambos deseos se complementan entre sí. ¿Qué hacer cuando uno ve una correa o una cadena sostenida de un lado por un perro y del otro por un hombre?


Me gusta la franqueza de Bush cuando, a la vista de una montaña de libelos progres a él dedicados, exclama:


¡Y dicen que no hago nada por los libros!