viernes, 23 de octubre de 2026
Abstenciones
En 1919 la abstención española fue de 48 por 100. Cien años más tarde, y si, con arreglo al fatalismo taurino, el toro es peor y el torero es el mismo, ¿qué va a ser de nosotros?
En España tenemos abstencionistas y abstencionarios. El abstencionista viene a ser como el blasfemo, para quien la blasfemia constituye un acto de fe (en el sistema). El abstencionario, en cambio, sería más como el ateo, razón por la cual tiene peor prensa, que lo acusa de incurrir en todos los vicios de la informalidad: apatía, robinsonismo, insociabilidad…
–¡Otro que va de listo!
El abstencionista se abstiene por indiferencia o por desinterés, pero el abstencionario se abstiene por principio: puesto que el sistema, dicho por sus creadores, no consiste en la representación, sino en la integración de las masas en el Estado, una abstención elevada denunciaría la inutilidad del sistema, obligándolo a probar la solución representativa, aunque sea para dentro de otro siglo. Por eso de vez en cuando los tanques de pensamiento liberalio, atlantes del antiliberal sistema imperante, piden el “voto obligatorio”, convirtiendo en deber cívico lo que es ni más ni menos que un derecho político… y renunciable.
No es fácil la vida adulta. Un abstencionario que se atuviera al entorno mediático acabaría, al decir de un amigo, como López Vázquez en “La cabina” de Mercero.
[Noviembre, 2019]
jueves, 22 de octubre de 2026
Rontomé
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Rontomé es el jefe del Centro centrado que ha suscrito en Ceuta (contra la derecha, primer partido de la ciudad) un Plan de Paz del Konsenso que pasaría por nota de bolsillo de Goytisolo para su reivindicación del Conde Don Julián.
–Ante la excepcionalidad que está viviendo nuestra ciudad, por los gravísimos hechos en la frontera, para no excitar los ánimos mandamos a abstenerse de manifestaciones que distraigan a la policía.
Goytisolo nos lleva al 70, cuando el “Gwendolyne” de Julio Iglesias, pero Rontomé nos coloca en el 40, cuando el “Tatuaje” de la Piquer, y es que con el franquismo comienza a pasar lo mismo que con el marxismo, que todos hablan de su muerte, pero nadie ha visto su cadáver.
El folio destila franquismo de garrafón. Con la misma “naturalidad” que el Arévalo que funge de ministro de Justicia pide para los indultos a los golpistas, ese folio transforma en opinión unánime del Konsenso la opinión única de la dictadura. Caballeros, tengamos el jaleo en paz. ¡Ah, el afán de tranquilidad adiestrada en décadas y décadas de obediencia ciega! Un pensador vio en esa forma de tranquilidad tan nuestra la versión política del quietismo o molinosismo:
–Vaciar el discurso público de todo contenido político para que la quietud del alma nacional se deje poseer tranquilamente por el espíritu de los impecables partidos del Estado.
Nos recordaba, de paso, que la pasión de corromperse nace de la pasión de callarse: en la época absolutista nunca se llegó hasta el extremo de tranquilidad alcanzado por el Konsenso mediante el simple chascarrillo que ellos elevan a kantiano de “no está el horno para bollos”. El horno es el Estado, que con folios quietistas a lo Rontomé secuestra la política y reserva el monopolio del poder político a los partidos, órganos suyos, cuya única función es retirar la vida política de la sociedad y recluirla en el Estado. Gramsci redujo este mundo Rontomé a “asambleas de pequeños intelectuales de provincia, que representan una selección al revés”.
[Junio, 2021]
PSG, Real Madrid, Real Betis... Pleno de puntos
Luis Milla en el Fuenlabrada
Francisco Javier Gómez Izquierdo
Cualquier partido ganado en Champions se celebra como si fuera una final. Vean, si tienen dudas, a los aficionados béticos tras los noventas minutos ayer en La Cartuja o la felicidad de los larianos, que así se llama a los del Como, ese equipo que por primera vez juega en Europa y lo hace por todo lo alto metiéndole cuatro goles a todo un Manchester United. Llamativo este Como reforzado con jugadores como Milla, Nico Paz, Diao, Jacobo... a los que hemos visto pasar en sus comienzos por El Arcángel en la tercera categoría del fútbol español y de los que servidor hizo las pertinentes reseñas favorables. A Milla tardaron de verle en el Fuenlabrada y fue desde muy lejos, de Tenerife nada menos que fue quien se lo llevó para la Segunda. Cesc Fábregas, el ingeniero milagroso, ya tiene un nombre y no tardando lo veremos en un grande inglés siempre que la Premier no se nos caiga por culpa de los dineros. De momento Liverpool y Aston Vila (ya saben mi querencia por Emery) han hecho pleno y Arsenal y City tienen pinta de entrar entre los ocho. Al United no lo veo.
Dos partidos llamaban la atención en la tercera jornada. PSG-Barcelona y Bayern-Arsenal. El Barça se encontró con la horma de su zapato y la presión que ni sospecha en la liga española lo descentró durante casi toda la primera parte donde si no es por Joan García el marcador hubiera sido más que doloroso. Soy aficionado, no periodista ni crítico de los que todo lo saben explicar cuando el partido acaba. Sigo pensando que el Barça de Flick defiende "regulero". Aquí no tiene rivales, ni casi en Europa por la descomunal diferencia técnica de sus jugadores, pero a pesar de su pintureras maneras es vulnerable si se le estudia con paciencia. Lamine, Rafinha, Pedri... te la lían a la sombra de un cardo y te cuelan el gol, pero concentrados y con flechas en punta que arranquen desde la línea de medio campo, ¡ojito! El PSG no juega a la contra. Su sistema es muy similar al del Barça, pero creo que tiene menos puntería de cara al gol. Crea muchísimas ocasiones, pero creo que desperdicia demasiadas. Para mí, es el mejor equipo del mundo. Cuatro al City y cuatro al Barcelona, dos de los aspirantes a su derrocamiento. Bayern y Arsenal son otros dos que pasarán entre los ocho primeros y que quieren ser campeones. Son más sobrios y quizás más ordenados -el Bayern está perdiendo consistencia a pesar de Kane, ¡qué bueno es!-, más difíciles de doblegar, pero hay menos talento en sus plantillas. Empataron a dos con goles preciosos y a mí personalmente me encantó el señorío británico de Rice por el Arsenal y el de Kane por el Bayern. El Madrid, otro que cuenta no sólo por costumbre, sino sobre todo porque tiene una plantilla que da miedo, va ganando a base de goles, ensayos y correcciones en las alineaciones... menos a Courtois, al que nada hay que decir porque es el mejor en lo suyo. El Atleti se asustó y se complicó la vida ante el Stuttgart -muy buen equipo-, pero sacó un punto con esas agonías que le son propias. ¿Y el Betis? Ahí está. Con nueve puntos como los mejores y con esa sensación como de cantaor a punto de emocionar y ver como Rubén Cousillas besa arrebatado las estampas. Una pregunta: ¿cómo se puede cometer el imperdonable sacrilegio de anular el gol de Lo Celso al Barça el sábado en La Cartuja? Lance tan sublime, tal que quejío del Torta, gol de los inolvidables no puede venir un reprimido a invalidarlo. ¡Claro que fue mano anterior que no se vio! ¡¡Fútbol, oiga!! El Reglamento no dice que haya que usar la moviola un minuto atrás y después de semejante monumento al fútbol. ¿Por qué ese desprecio al Reglamento?
El Villarreal, valiente como siempre, pero perdiendo también como casi siempre. Hay errores en Champions que te matan.
Goles. Muchos goles. Ni un 0-0 en los 54 partidos. Me parece una rareza. También es cierto que ahora, incluso en Champions, cualquier "tontá", un "nota" metido a árbitro y aunque no sea español la convierte en penalti.
miércoles, 21 de octubre de 2026
Maletas
Tenemos un gobierno de mozos de baúl (¿a quién no le suena su presidente de alguna mudanza?), y el dictador de Venezuela, que es autobusero de profesión y ya anda pensando en los portes, los trata como a sus tamemes.
Dicen que la ministra Montero, que va de emperatriz Eugenia de este gobierno, escondió en su CV (también hay que tener poco que hacer para ponerse a leer el CV de un ministro) que trabajó de cajera en unos ultramarinos, y para hacer ver que no lo escondió por vergüenza de clase se puso a presumir en Twitter de padre “mozo de mudanza”.
–Three removes are as bad as a fire –dice un proverbio de Franklin que Maduro debería tener de pin en su nevera.
–Las maletas tienen tres vidas –contó un día el humilde Apeles gaditano a Juanito Cruz, viejo maletilla del artisteo–: les sirvieron a los viajeros, me sirven a mí para convertirlas en obras de arte y les sirven a los que compren mis cuadros.
–Para mí –le dijo al Caballero Audaz, que fue a Barcelona a entrevistarlo en su oficina de la Diagonal–, la maleta es lo que el cráneo para los ascetas: me recuerda que soy libre de la localidad, libre de la vida… Por eso no me desanimo.
Luego le dedicó algunos de sus libros. “No todos, por no abusar de la hospitalidad de su maleta”.
[Febrero, 2020]
martes, 20 de octubre de 2026
Una buena idea
Anne Carson
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Anne Carson, ganadora del Nobel de Literatura 2026 seguramente por su gran parecido físico a Umbral, aconseja pasar de las obras contemporáneas, Pons, Uclés y todo eso, y perder el tiempo únicamente con los clásicos.
Desde los tiempos de Ruano, a los clásicos las únicas que parece que los leían, a juzgar por las entrevistas en los periódicos, eran las misses. No fallaba la cosa. “¿Cuáles son tus autores predilectos?” “Y la gran burra, que naturalmente no leía ni las esquelas del ABC, contestaba en la interviú: Cervantes, Quevedo, Gracián y Góngora”. Ahora del cerebro de las misses se han apropiado los políticos, y ahí tenemos a Félix Bolaños o a Marco Rubio echando citas latinas por la boca como Camacho o Teodoro García Egea echan endocarpios por la boca en el concurso de lanzamiento de huesos de aceituna en Cieza, Murcia.
–Lectura pendiente que ahora urge. Un clásico –tuitea Bolaños, Notario Mayor del Reino (hasta aquí llegó España), sobre la imagen del “Breviario de campaña electoral”, muy delgadito, del hermano de Cicerón, en Acantilado, por si alguna comisión de yayos de Ana Belén tiene pensado regalarle uno. (Esposa de ministro hubo a la que consultaba una comisión de paletos agradecidos que deseaban hacer un regalo a su marido. “Hemos pensado, señora, si le parece, regalarle algún libro”, le dijeron. Y ella exclamó: “¡No, por Dios! Ya tiene uno.”)
Bolaños tiene un libro clásico y Rubio tiene una empanada de clásicos, que se ha ido a Atenas y allí, subido a un palé, con la falta de sentido del ridículo que lo caracteriza, ha soltado las majaderías que algún gandul le haya escrito sobre la Civilización Occidental, que es la buena, frente a lo de los persas, que es lo malo y hay que destruirlo. Esto es la Doctrina Paul Wolfowitz (impedir por la fuerza cualquier competencia mundial), no la Civilización Occidental del cristianísimo Pete Hegseth, que anuncia la retransmisión en directo de la ejecución del autor de la masacre, trece muertos, de Fort Hood (2009), y no queremos saber qué haría consigo mismo el pobre Hegseth como responsable político de la masacre (casi doscientas víctimas) en la escuela primaria Shajare Tayebé.
Rubio habla por boca de ganso, como Obama cuando se plantó en El Cairo y comenzó a declamar con gestos de actor de cine mudo las cursiladas que le había escrito Jon Favreau, tal que la lucha del Califato cordobés con la Inquisición española (eso es anacronismo, y no ese partido proverista de Democracia 21 para galanes liberalios con Jaguar de Mohedano). Viendo a Rubio, ese dron de Miriam, sobrevolar con sus orejas la Acrópolis, Chas W. Freeman se acordó de la célebre respuesta de Mahatma Gandhi cuando llegó a Londres y le preguntaron qué opinaba de la civilización occidental. Respondió:
–Creo que sería una buena idea.
[Martes, 13 de Octubre]
lunes, 19 de octubre de 2026
Barco Negro (fado)
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
En España, tierra de Negreira, si bien se mira y queremos entenderlo, no hay Liga ni hay Federación. Hay un Drógulus, que, lo mismo que el propio fútbol, también viene de Inglaterra, tierra del City.
El Drógulus surgió de un debate sobre lógica en la BBC, cuando la BBC anteponía la lógica al belicismo, entre el padre Copleston y el as del positivismo lógico Alfred Jules Ayer, quien, mareado por los juegos de palabras del jesuita, explota:
–Suponga, padre, que digo “Hay un drógulus allí”, y usted dice “¿Qué?”, y yo replico “Drógulus”, y usted pregunta “¿Qué es un drógulus?”. Bueno, digo yo, no puedo describir lo que es un drógulus porque no es la clase de cosa que usted pueda ver ni tocar, no tiene efectos físicos de ninguna clase, sino que es un ser incorpóreo. Y usted dice “Bien, ¿cómo puedo decir si está allí o no?” y le contesto “No hay forma de decirlo. Todo sigue justo igual esté allí o no. Pero el caso es que está allí. Hay un drógulus justo detrás de usted, espiritualmente detrás de usted.” ¿Tiene eso sentido?
Bueno, pues así como la tragedia griega dependía de un Hado, el fútbol español depende de un Drógulus sin sentido (invisible, inaudible y desde luego intocable) que al parecer cuenta con zanjar la competición nacional en octubre para que los equipos puedan dedicarse plenamente a lo serio, que es la Champions. Para el Clásico, y como caído del Drógulus, suena Míster Universo, Hernández Hernández, es decir, dos veces guapo, y culé desde su infancia. Dos veces guapo es más que bonito una vez, siendo la diferencia entre guapo y bonito la establecida por Ruano:
–La muchacha que me habla (una estudiante de piano) es bonita. Bonita no es ser guapa –palabra rotunda, sin traducción posible; palabra tremenda, que llena toda la boca– ni bella tampoco. Bonita es... ser bonita. La belleza pueril, sin cultura, sin serenidad, sin tragicismo.
Para no perdernos: bonito sería Fran Soto, cuando pide que nos olvidemos de Negreira, se supone que con la ayuda de Puigdemont, que vuelve a casa por Navidad. Guapo, en cambio, es Hernández Hernández, que está entre los denunciantes del Real Madrid, cuando le saca la amarilla a Vinicius, que es capitán, por hablarle. Ahí lo que te baila en la cabeza es el “Vaya torito, / ay torito guapo, / tiene botines / y no va descalzo” de don José Luis Cantero Rada, el Fary. El mundo, pues, no se para para ver a los chicos de Flick (“Ni Flick ni Flock”, gritaba Felipe González en el Parlamento de los 80) y a los chicos de Mou; se para para mirar y admirar la guapeza de Hernández Hernández.
Flick es un fanegas alemán feliz porque lo único que ha comprendido del español es el dicharacho “atar a los perros con longaniza” (“¡a ver quién le dice a éste que él no ganó las ligas de Tenerife!”), y a Mou nos lo presentan ahora mismo como al último fadista portugués poniendo sobre el 4-2-3-1 “su nota jaque de estirpe acorralada y vencida por el tiempo”. ¿Quién rescatará al mourinhismo de esta melancolía? (“Y tu barco negro danzaba en la luz / Vi tu brazo agitando, entre las velas ya sueltas / Dicen las viejas en la playa, que no vuelves / ¡Están locas, están locas!” Barco Negro).
La Champions no se gana con ataque, sino con defensa, y aquí estamos con Huijsen y hasta con Cucurella, a quien el chico de Simeone, que tiene el cuello de El Fundi, puso un piso en el derbi, lo que confirma que el fútbol de Selecciones es inferior al fútbol de Champions. ¿Quién debe pivotar con Aureliano? ¿Valverde? ¿Bernardo? ¿Eduardo? ¿Arda? Algún mourinhista se me queja de las zapas alonsinas de Mou, que ya apunta pectorales, aunque tampoco son los de Bill Gates, el viejo pezonero en niki de curita. Tres semanas ha tenido Mou para arreglar el entuerto (no ayuda, visualmente, el rosa corporativo de la equipación: en un vestuario de hombrones, cuesta más dar órdens vestido de rosa). Trabajo tremendo, el del entrenador. Ruskiniano. Ruskin: el trabajo es el “sufrimiento” en el esfuerzo; es “esa cantidad de nuestra fatiga en la cual morimos”. El Drógulus no quiere muertos, e impide a Carvajal fatigarse en el Getafe.
[Sábado, 10 de Octubre]
El Sabadell en El Plantío
Francisco Javier Gómez Izquierdo
A la misma hora que el entrenador Mourinho colocaba en el Bermabeu de lateral derecho al medio Valverde, en El Plantío Sergio Francisco reforzaba a Lizancos con Dadie, dos doses con la misión de imponerse en la banda derecha al veterano Pere Pons y frenar el empuje de Urri, el coletudo capitán que junto a Quadri son el alma del Sabadell, club éste al que un tic incontrolable me vuelve nostálgico y un poco tontuno. Son muchos los años que han pasado sin que el Burgos y el Sabadell se encuentren en competición oficial. Lo miro y es desde febrero del 90. Hay unos partidos en Segunda División a final de los 80 que se me han borrado pero en el recuerdo queda el primer año del Burgos en Primera, 1972, en el que mi equipo entrenado por el joven Mariano Moreno, creo que aún vive, goleó a los de tan llamativa camiseta -a mí me parecía preciosa entonces-, con goles de Requejo, Angelín y Olalde. Los García Soriano, Zaldúa, Cristo, el calvo Pini... me son más conocidos que los actuales Fuoli, Ripoll o Baena, aunque al ruso Obolski, dos últimas temporadas casi inédito pero muy querido en el Córdoba, lo temí anoche cuando se puso valentón con el portero "blanquillo" Cantero. "Blanquillos", "arlequinados", "pimentoneros"... sonaban en la radio sin el empalago con el que lo sueltan los locutores del televisor. Por entonces los penaltis los pitaba el árbitro y los fuera de juego los linieres. Ayer, el señor Pérez Hernández, tan orgulloso y parlero como Mateu Lahoz, al que imita sin sofoco, pitó un penalti a favor del Burgos que el locutor-entrenador catalán Carreras quería sacar del área en ridículo comentario reprendiendo al manejante del VAR. Atinó el "referí" pero el reprimido del VAR sacó su natural petulancia y se chivó de que un jugador del Sabadell metía un pie en el área cuando Curro fallaba en la pena máxima. Esa fruslería, que diría el del tango, no se denuncia. Es chivatazo cobarde, delación que no tendría que tener cabida en el fútbol, pero... La repetición del penalti por el mismo Curro supuso el 1-0 y rastrillar tres puntitos con los que ir tirando con tranquilidad.
A este Sabadell le dicen equipo revelación, pero a mí me parece tan limitado como la mayoría del resto de Segunda. Muy correoso en defensa, éso sí, como todos. Tras diez jornadas, veo muy favorito, fiable y poderoso para el ascenso al Almería; al Mallorca donde lucen Sala y sobre todo Fuentes, dos excordobosistas que merecen jugar en Primera y que conste que Fuentes no hay que comprarle por su técnica o inteligencia, es todo potencia a lo, salvando mucho las distancias, Haaland, pero intimida y además las cuela. El Castellón anda con paso firme, y del Girona, filial del City, no sé lo que saldrá cuando sancionen a los ingleses, pero su plantilla junto a la del Almería es la que más perras cuesta. El resto, en mi modesta opinión de aficionado veterano, de los de cuando García Soriano todavía no era el calvo con melenas del Betis, tiran a menesterosos.
Hughes. Real Madrid, 4; Sevilla, 1. Es mucha tela Diomandé
Hughes
Pura Golosina Deportiva
La sanción a Vinicius y recientes escarmientos, disfrazados de descubrimientos, devolvieron el once a algo similar a lo que columbró Alonso: Valverde de 2, Güler de manija, y, de novedad, Diomandé donde Vinicius.
Todo funcionó, sobre todo lo de Diomandé, que se lo pondrá difícil. Endrick está fuera del 9, Güler fuera del 10, Diomandé del 11... Son las cosas de la planificación del Madrid, a la vez genial y absurda, como si hubiera faltado una comunicación básica en algún momento o como si, sobre una programación, se hubiera impuesto un criterio distinto, heterogéneo, quizás de otro siglo.
Pero eso es el Madrid y es lo que tiene que gestionar Mou, que no es gestor de egos, sino de activos, de riquezas milmillonarias de una institución. Mourinho lleva a los 22 como un malabarista lleva 22 bolitas en el aire, y por eso de repente habla de Lunin. Son 22 egos, y además, algunos de ellos, activos que valen un congo y lideran sus selecciones al llegar el Mundial. A Mourinho le piden “huevos”, pero Mourinho no debe cargarse a Vinicius o Bellingham, y mucho menos a Mbappé. Toda paciencia es poca y se impone la idea de composición, de ajuste, de lento y gradual acoplamiento.
Estamos viéndolo con Güler y Bellingham. Mou tiene que lograr un ajuste que parece muy difícil. Bellingham debería permitir que Güler fuera el 10, y Güler permitir que Jude sea el fantástico llegador que es. ¿Cómo conseguir a la vez que uno esté detrás del otro y a la vez por delante? Desafíos así tiene varios Mourinho, y por eso la temporada es futbolísticamente fascinante.
Luego están las otras cosas. Se sacó una pancarta para Negreira y Tebas. Al Madrid no sólo le hacen presión alta (el Sevilla lo intentó), y achique de espacios, también le hacen, como dice el gran Domingo González, la reductio, la reductio ad hitlerum (por comparar sus métodos con Goebbels).
El Madrid tenía un equipo muy trabajador. Diomandé y Endrick corrían hacia atrás, lo que no evitó que, por ejemplo, Cucurella, tuviera sus problemas.
Se percibe en el Madrid también una presión distinta, vislumbres de algo mejor. No es exactamente la presión alta sino en la altura siguiente, en el mediocampo, donde acuden, como lobos, los medios y los centrales. Se producen intensidades focalizadas en un punto, al que llegan los Konaté, Tchouamení y Valverde.
Además, por estar Valverde de lateral derecho, el Madrid sumó un elemento más al ataque. Las primeras cosas las daba él: un control glorioso a pase de Jude, o un chut, a pase del mismo, que casi revienta a Mbappé, al que pitaron en un resbalón.
En esos minutos estaba muy bien Bellingham, y Güler pegaba largos y exactos cambios de juego y el desarrollo positivo del fútbol, no sin problemillas en la construcción, se pudo ver interrumpido por una polémica jugada. Unas imágenes muy lejanas dejaban la sombra de un codazo de Guler, pero también el gesto inocente de zafarse. Empieza a ser una mina de moviolas el momento en que el madridista, sin balón corre el contragolpe y un rival le obstaculiza. Si yo fuera entrenador, dado que el Madrid, corre mucho, mandaría a uno de los míos a trastabillar o interrumpir o incordiar a alguno de los contragolpeadores para, en caso de gol, forzar un VAR.
Diomandé cautivó. Juega en las dos direcciones y tiene un regate abierto, sin barroquismo, sin mucho alarde. Busca la posición de inicio llevando la pelota a un pie y pasándola muy rápido al otro, y así, planteando ese reto frontal, en fulgurante movimiento, se va casi siempre.
Participó en el primer gol, nacido en Bellingham y con final de fuegos artificiales en Güler, que la metió desde fuera con un zurdazo colocado y preciso de primeras, como los que metía Raúl (por la intención preclara), pero revestido de terciopelos metatarsianos.
El gol provocó el abrazo de Fede Valverde y Tchouameni, al que quizás ha unido la crítica, ese ser los nuevos Emerson-Diarra.
Mbappé, al que habían pitado, hizo una jugada supersónica que ha sido comparada con la de Ronaldo Nazario y luego pudo marcar en otra nacida de una visión del claro por Güler.
Eran dos jugadas de autor, incriticables, pero que no acababan en gol. Esto le está pasando al Madrid y siempre pensábamos lo mismo: entrarán. Hay que esperar que se cumpla la ley del fútbol.
Y así sucedió. Estaba de dulce Mbappé, y a los pocos minutos marcó el 2-0, gol colosal, obra de arte con una especie de ruleta, toque en carrera y superación con regate al portero, una jugada de la máxima coordinación, que en otro provocaría el descoyuntamiento, a la máxima velocidad. ¿Quién mete ese gol en el mundo?
Me acordé de los que pitaban con esa especie de vindicativa comezón que mezcla satisfacción y dulce ira y que nada mejor define que la palabra “gilipollas” (palabra sin la cual no se podría vivir).
No obstante, el sistema de autojustificaciones del Bernabéu es tan bueno que hace dudar: alguien podría decir, y dirá, que Mbappé hacía esas cosas precisamente por los pitiditos heptasectoriales.
Para cerrar el primer tiempo hay que anotar un nuevo slalom de Endrick por la banda y un paradón de Courtois, una de ésas en las que saca la mano abajo, y no sólo la pone al costado del palo, a ras de suelo, sino que la agranda como si fuera una de esas gigantes de espuma que señalan el número uno.
En la segunda parte destacó Diomandé. Tuvo ocasiones en las que lo hacía todo bien salvo el final, necesitado aun del instante de definición, aunque un poco menos que el Vinicius joven.
Hubo una jugada clara, tras combinación con Mbappé (con el que se entiende sin interferencias, ni solapamientos) en la que falló clamorosamente, pero nadie pitó. Esa misma jugada, por Vinicius, habría despertado la ira general, pero a él se le perdona. Es algo humano, un poco triste. Cuando el mismo fallo que ayer ilusionaba hoy no te lo perdonan es que quizás se han cansado de ti.
De la colaboración entre Diomandé y Mbappé salió el penalti que Kilian marcó de panenka.
Vimos algo defensivo muy bueno en Diomandé. Ejuke hacía sufrir a Cucurella, pero en un lance defensivo él le quitó la pelota con la misma facilidad con la que regatea. O sea, leyó el regate del habilidoso Ejuke. Eran como dos niños jugando a las palmas y Diomandé ganara siempre. La velocidad para pasarse la pelota de un pie a otro es insuperable y en ese duelo específico gana siempre, así que es un gran defensor de extremos. Diomandé (ay, pobre Vini...) demuestra que el mejor defensor de extremos es el propio extremo, lo que abre en cierto modo una nueva era.
El Sevilla (Manu Bueno) marcó el 3-1 en un instante de relajación madridista, aunque era un gol justo, de la honrilla justa. También, en cierto modo, se quedaba corto para los “expected goals” y Diomandé cerró su noche con un gol en el que avanzó rápido pero cauteloso hasta sacar un trallazo contra el que Vlachodimos no pudo hacer honor a su apellido. Lectura, mala idea, potencia de tiro... ese gol decía muchas cosas sobre Diomandé, pero sobre todo lo hizo su celebración. Cuando saltó y miró a la cámara, su sonrisa era tremenda y tímida como la de un muñeco infantil.
domingo, 18 de octubre de 2026
Napoleón
Y lo que hacen, los muy “enfoirés”, es que no votan Macron. Ni nada.
[Junio, 2017]
Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios
DOMINGO, 18 DE OCTUBRE
En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron algunos discípulos suyos, con unos herodianos, y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?». Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús:
-Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto.
Le presentaron un denario. Él les preguntó:
-¿De quién son esta imagen y esta inscripción?
Le respondieron: «Del César». Entonces les replicó:
-Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.
Mateo 22, 15-21
sábado, 17 de octubre de 2026
El eón
Mas Mariano no es Obama, “el hombre más culto de la tierra”, según el líder espiritual de Ciudadanos, pues en Viena pide perdón por no hablar el austriaco y en El Cairo alaba al califato de Córdoba por defender la libertad de prensa contra la Inquisición.
[Julio, 2016]
Portería a cero, ¿raya en el agua o firme propósito?
Francisco Javier Gómez Izquierdo
Cumplía años el gran Ricardo de mi peña, cordobesista cuya veteranía y fidelidad recorriendo ciudades y pueblos en menesterosas temporadas que están acreditadas a base de anécdotas y a veces extravagantes sucedidos.. y "su" Córdoba tuvo a bien culminar un imposible: ganar fuera y dejar la portería a cero. Esto último, y aquí lo he puesto, se me antojaba casi milagroso, un fenómeno insospechado tras dos meses de demostrada fragilidad Aniana. Se ganó bien en Leganés; con merecimientos, superioridad y sobre todo con seriedad. ¿Contribuyó a ello el asentamiento de Ghailan y Eder García en el once? ¿Y la sorprendente titularidad de Juan Gutiérrez de central para vérselas con nueves "chungos" tal que Soko, uno que nos la ha liado siempre ya sea en el Ibiza o el Huesca... y Morata, insólita suplencia que quedó explicada por un desatino compulsivo desde que saltó al campo a topar a lo Alfa contra el Conan de Comillas? Alguna culpa tuvo lo anterior además del freno de mano que se pone Juan Gutiérrez como último zaguero... pero lo más evidente fue el desamparo pepinero sin Atienza, medio centro ausente por lesión o sanción supongo, pues no lo vi ni en el banquillo. Un viento malsano sopla sobre Butarque y da la sensación de que vienen días convulsos. El caso es que hay plantilla sobrada para Segunda, mucho más cotizada que la del Córdoba o Burgos, sin ir más lejos. Los dos mejores del Burgos estos años, Atienza y Álex Sancris, están en el Leganés... y Morata, Millán, Peña, Dani Rodríguez... Buenos peloteros a los que se ve agarrotados, plomizos, lentos. Inexplicable la desazón y chulería de Morata ante Isma, Juan Gutiérrez y el árbitro sobre todo, al que estuvo riñendo y corrigiendo como un energúmeno hasta que lo hartó y le mandó con tarjeta roja donde correspondía: al vestuario. Al final, un favorable 0-1 gracias a un golazo de Eder García, cedido por el Athletic y al que se está vigilando desde Bilbao porque allí se sabe que en el mozo de Rentería anidan varias facultades. Iván Ania no le acaba de dar confianza, pero creo que se le irán las dudas.
Lo mejor, la felicidad de Ricardo al acabar la noche barajando teorías sobre el evidente desgaste físico de Isma Ruiz; si no sería oportuno que Iván Ania eligiera al joven Víctor Sánchez de nueve en vez de al desacertado Percan; por qué no marcar al hombre en defensa," una extravagancia hoy día, ya lo sé"...: fútbol, el fútbol de los buenos aficionados.
Felicidades, Ricardo.
Sábado, 17 de Octubre
Sí padre:
Marx hay
Cuántos Marxes hay?
Un solo Marx no +
Dónde está Marx?
En el culo*
en la tierra
y en todo lugar
Aleluya?
Aleluya!
* dice culo
léáse cielo
























