martes, 30 de junio de 2026
Memento mori
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
La oferta de libros en el escaparate de mi barbería es “El arte de la guerra”, de Sun Tzu, y “Memento mori”, de Téophilo Espinoza, prueba de que el barbero de la esquina tiene más contacto con el Mundo Real que todos los periodistas del Mundo Libre juntos.
–La confianza en las noticias –dice la BBC– ha caído al mínimo histórico; en el Reino Unido, a un 30 por ciento.
El público cree que, viniendo de la BBC, el número real será mucho más bajo. Los chinos se burlan de nosotros porque vemos los noticiarios; ellos, pueblo práctico, saben que sólo son comederos de propaganda. El periodismo oficial siempre fue la rama del Poder que se ocupa de hacer que todos los atropellos del Estado (que en España es el Gobierno) parezcan un accidente. Un hombre sin información es un hombre sin opinión, reza su trisagio el liberalio, cuya libertad, dice, es como respirar. Pero, en palabras de Edawrd Sapir, lingüista germanoamericano, hay maneras corteses y descorteses de respirar (“There are polite and impolite ways of breathing”): nuestra respiración se altera con las malas noticias igual que con las buenas, por lo que nuestros gobiernos ya se ocupan de dejarnos sin noticias, cosa que suele atribuirse a los proverbiales bajos sueldos de los periodistas. JFK propuso una explicación del materialismo histórico, consecuencia, según él, del salario miserable que los propietarios del “New York Tribune” pagaban a Marx por su corresponsalía en Londres, que no era el de Starmer, al que acaban de enviar a la Torre.
Curiosamente, en el Mundo Libre la confianza en las noticias y la legitimidad de los gobiernos caen de la mano, como se aprecia incluso en España, esa isla del Mundo Libre. Oímos, por ejemplo, que los holandeses están construyendo campos de concentración para los rusos, pero aquí preferimos enredarnos con el pasaporte de Begoña, la del gerente de Soros en España, cuyos escritores se enfrascan en el concepto de “persona jurídica”. “A ver, abuelo, ¿qué es una persona jurídica?”, preguntaban los chuscos al amigo de Pemán en el casino. “Na, hijo –contestaba él–; una persona que no tiene educación ni vergüenza”.
Holanda, o como quieran llamarse, es el país de Rutte, el bedel de la Otan que fantasea con traernos a la UE, encadenados con la magia del Artículo Cinco, a los rusos que Napoleón, con medio millón de tiorros, y el pintor austríaco, con tres millones, no pudieron coger.
–Los escritores a sueldo –avisó Madame de Staël– depravan la opinión pública más de lo que se depravaría cuando la única comunicación fuera la palabra y cada cual se formara su opinión a partir de los hechos.
Lo de Holanda nos compromete por la letra del “Wilhelmus”: “Un príncipe de Orange / soy, libre y valeroso / al rey de España / siempre le he honrado…”
[Martes, 23 de Junio]
lunes, 29 de junio de 2026
La Cuesta Abajo
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Con cuatro letras que uno haya leído, se acordará de aquel amigo de Pla que en el café, cuando la guerra del 14 (¡cómo se parecen, por cierto, este verano y aquél!), puso su dedazo en un mapa y dijo a los parroquianos que ya sabía quiénes ganarían: “¡Éstos!” “¿Y éso?”, preguntó un quisquilloso.
–Porque les coge cuesta abajo.
Es lo que ya hemos visto todos en el Mundial de Infantino, que ha inventado el fútbol de los cuatro cuartos con el cuento de las Pausas de Hidratación, que vienen a ser como el antiguo “Cepillo para el culto” en las iglesias (hoy televisoras). ¿Quién es “el culto”?, preguntaba el feligrés despistado. “El cura, que habla latín”, contestaba el coñón, que nunca falta.
Seis idiomas dice hablar Infantino, que tiene por tagamotchi a Messi, que sólo habla uno, y que en el primer partido nos mostró la Cuesta Abajo del amigo payés de Pla: Argentina ganará el Mundial americano. Fue como un fogonazo de magnesio: rodillazo y plantillazo del astro a un innominado rival que el árbitro, Marciniak, un calvo polaco, decidió no sancionar. Marciniak, que en la Final de Catar’22 vio como penalti la culebrilla de Di María en el área, y que en Madrid vio el doble toque de Julián Álvarez (López, para Cerezo) en el penalti de Champions, ¿no vio (ni siquiera por el rabillo del ojo de Andújar Oliver) el rodillazo y plantillazo de Messi al jugador argelino? Porque una cosa es desvirtuar el fútbol (¡esos cuatro cuartos!) y otra cosa es desvirtuar el Reglamento comentado de don Pedro Escartín, que es lo que hace el tal Marciniak. Su contrapunto sería Faghani, el árbitro australiano del Francia-Senegal, que dejó jugar, que es su obligación, y que vio en directo el no penalti de Kanté a Mbappé; el Var se lo hizo ver repetido, y se reafirmó en su decisión. Si en esa jugada está Messi, y la tiene que arbitrar Marciniak, tenemos penalti y sin Var, más una pausa de hidratación extraordinaria para que los revistosos del puchero, esos que dicen “esférico” en vez de balón, lo puedan cantar.
Abandonad toda esperanza: la calva de Marciniak señala el camino.
[20 de Junio]
domingo, 28 de junio de 2026
Los pronósticos
Francisco Javier Gómez Izquierdo
Treinta y dos selecciones son a mi parecer, número más llevadero que las cuarenta y ocho que Don Infantino ha desperdigado por América para que seis sumen cero puntos, cinco, uno, y alguna de las de tres, creo que no podría con, pongamos, el Racing de Santander. Ocho grupos de a cuatro. Clasifican los dos primeros directos a cuartos y... pero hay que echar caramelos a los pobres para tenerlos entretenidos y contentos y sacar de la manga varios David contra Goliat para asegurarse una excelente recaudación fifera.
De los que tenían que pasar sólo quedan fuera Turquía y Uruguay sobre todo. El partido de los charrúas contra España, servidor pensaba que ya era imposible porque el arbitraje moderno y el capador VAR no consienten las hachas de los conocidos como cancheros (leñadores de fanfarrona e intimidatoria jerga), obligados a guardarlas en el desván de los recuerdos del siglo XX, pero como el que nace lechón muere cochino, se ve que enrabietados y molestos los jugadores con el míster Bielsa (cuán decadente me ha parecido) decidieron pintarse la cara y "bajar al piso" la herramienta de antier para descolocar no sólo a los peloteros españoles, sino también a un extravagante cónclave arbitral que incluso antes del VAR sancionaba conforme disponía el reglamento.
Bentancour y Cannobio debieron ser amonestados antes del cuarto de hora para frenarles sus malas intenciones. Ya en la segunda parte, las emboscadas de la pareja más la mala baba de De la Cruz,un árbitro europeo las hubiera empaquetado y mandado al sótano con la satisfacción del deber cumplido.
Antes de la poda de dieciseisavos sigo viendo a Francia bastante por encima del resto, sin perjuicio que a un partido tanto Alemania como Portugal y por supuesto España tienen capacidad para llevarse el gato al agua. Las vicisitudes de un partido son impredecibles y... los malos días del portero Muslera pueden hacerse presentes en cuartos o semifinales en Maignan, en Koundé o Upamecano. ¿Francia -España en semifinales? "Ajolá", que diría el gitano.
Por el otro lado van Brasil, Argentina... y también Inglaterra. Pienso que dos de los tres y sobre todo Brasil serán semifinalistas, pero lo "chulo"del fútbol es el yerro en los pronósticos.
Arancel de necedades
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
En el “Guzmán de Alfarache” hay un pícaro que tiene el detalle con la posteridad de copiar un papel que encuentra y que se titula “Arancel de necedades”. Podía haberlo redactado Gallardón con el voto unánime del pleno municipal, porque es como una especie de tabla de derechos de aduana o de multas gubernativas que deberían pagarse, no por grandes delitos, sino por las constantes tonterías y vaciedades con la que está hecha la vida. Había que pagar arancel por el hecho de salir a la puerta de casa cuando se está esperando a alguien, para ver si viene, como si con esto fuera a llegar antes; también eran multados “los que, paseándose por un suelo ladrillado, ponen gran interés en no pisar las junturas”; los que, yendo por la calle, sacan la mano por debajo de la capa para ir tocando las rejas o las paredes; los que, jugando a los bolos, cuando se les tuerce la bola, tuercen el cuerpo como si con esto la ayudaran o corrigieran...” Gallardón ha “aggionado” el susodicho arancel con la puesta de largo municipal de la ley de memoria histórica en virtud de la cual por el mar corren las liebres, y por el monte, las sardinas. ¿Memoria histórica? Montesquieu, en “Del espíritu de las leyes”: “Sólo la victoria decidió si había que decir fe púnica o fe romana.” ¿Qué jaleo es ése? El de los comunistas impartiendo democracia liberal en el pleno municipal. ¿Y ese cua-cua? El de los patos detrás del ganso bermejo. ¡Ah, la memoria histórica! En las calles permanecen los “caganers” de Prieto y Largo, y las aleluyas democráticas a aquella gran dama liberal que gritó (fatalmente con éxito) en el Congreso a un diputado: “¡Es la última vez que hablas aquí!” La que en “Il Borghese”, y era 1974, masticaba: “Hemos esperado durante 39 años, y esperaremos algún año más; pero después, nuestra venganza durará cuarenta veces 39 años, se lo prometo. La guerra no ha terminado.” Pero el cinismo es el ismo de nuestro tiempo. Tenía más gracia el Guzmán.
El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará
DOMINGO, 28 DE JUNIO
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
-El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará. El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, sólo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa.
Mateo 10, 37-42
sábado, 27 de junio de 2026
Rocanrol. Sábado, en The Lion and Lobster, Brighton
¡Viva Nebrera!
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Al son de “una cuota es una cuota es una cuota”, Gallardón ha encargado a su Gertrude Stein, la sin par Alicia Moreno, delegada de Las Artes, hacer Cronista de la Villa a una mujer, Ruth Toledano, que “filtra en sus escritos una honda sensibilidad poética signada por su compromiso cívico contra la intolerancia, por la igualdad de la mujer, a favor del movimiento gay y en defensa de los animales” (?). En palabras de Quevedo: “Tudescos moscos de los sorbos finos, / caspa de las azumbres más sabrosas, / que porque el fuego tiene mariposas / queréis que el mosto tenga marivinos.” Y lo explica la ministra de Fomento: “Cuido tanto hablar, que hablo peor. Pienso más rápido que estoy hablando.” A Montserrat Nebrera, a quien sólo he visto una vez, y de madrugada, tomando copas con el perillán de Prada alrededor del taburete de Coll, en el piano bar de Almirante, le hace gracia el acento de Maleni, y Arenas, el campeón de la derecha andaluza que nunca ha ganado una votación, le pide que abandone el Partido Popular. También Camba dijo en una ocasión: “Los catalanes y los gallegos, siempre que han querido hacer gracia, han tenido que decir cosas graciosas, y los andaluces, no.” Pero los rudos socialistas de El Rompido no leen a Camba y han enviado a Nebrera un libro de Juan Ramón. De primeras, Nebrera es una de esas mujeres que dan rabia de buenas, es decir, que hacen que te desvíes de la igualdad de la mujer, del movimiento gay y de la defensa de los animales. ¡Un ejemplar único de la raza precapsiense! Desde Rovira y Virgili se pensaba que ser catalán era no ser ibérico. No se contaba con la raza precapsiense. “¿Y esa raza qué es?”, preguntó Giménez Caballero. Y Bosch Gimpera contestó: “Pues la madre de los catalanes puros... Pero también la de los puros andaluces. Lo que más se parece a un andaluz es un catalán.” ¿Qué quedaría de Arenas traducido al español? Maleni, pues, es lo que más se parece a Nebrera, pero Nebrera es lista, y Maleni, no. ¡Viva Nebrera! Bosch y Gimpera insiste: “Las gentes no se dan cuenta de que Madrid no es importante por su historia, sino por su prehistoria. En Barcelona no hay Prehistoria.” Por eso Alicia Moreno está en Madrid.
viernes, 26 de junio de 2026
Naftaleno
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Leemos en crónicas antiguas que en el Palacio Real de Viena se hablaba de una “dama blanca” que aparecía fantasmalmente cuando alguien de la real familia iba a morir. Que en el castillo de Brakemoore un enanito rojo, con una maza al hombro, recorre los pasillos y bate la puerta de la alcoba del duque cada vez que una duquesa comete una infidelidad: pueden verse los recios tableros, casi deshechos a fuerza de avisos. O que en la Selva Negra hay otro castillo donde suenan por sí solas las campanas, si se acercan los acreedores. Pero en crónicas de hoy mismo leemos que en el Ministerio de Exteriores hay un “fantasma” de nombre Naftaleno que, como escapado de la imaginación de Ibáñez, recorre los pasillos como la sombra del padre de Hamlet cruza por la terraza del castillo de Kromborg. ¡Naftaleno! ¿Y no habrá escapado de la charca que a modo de piscina de riñón adorna el entorno de la nueva concejalía de los pobres? Al fin y al cabo, en Madrid, los asuntos de los pobres y los asuntos exteriores han ido a parar a la misma calle, que es la de Ortega y Gasset. Y si la presencia de los pobres ya produce molestias, ¿a qué hablar de la irritación que al parecer provoca Naftaleno en las mejores cabezas de nuestra diplomacia? Con que su nombre hubiera saltado a los periódicos un par de días antes, el Número Dos de Zapatero sería hoy Naftaleno, y no esa sobrina “progre” de Calvo-Sotelo que habla de “la pluralidad” del PSOE como si fuera Leibniz –Leibniz y la sobrina “progre” de Calvo-Sotelo gastan el mismo peinado– exponiendo la filosofía monadológica. Es lo malo de ir a comprar el periódico y que te regalen una enciclopedia. Las enciclopedias, decía Tierno, son esas cosas donde abrevan las bestias, y a veces, los hombres. La sobrina “progre” de Calvo-Sotelo no es hombre, pero le ponen un micrófono delante y no perdona ni uno solo de los latiguillos que en España conforman la verdadera enciclopedia del hombre y la mujer de progreso. Allá Zapatero, pero, desde luego, más votos hubiera arrastrado Naftaleno.
Primera novillada nocturna del verano venteño. El empuje de un novillero
PEPE CAMPOS
Plaza de toros de Las Ventas, Madrid.
Jueves, 25 de junio de 2026. Primera novillada nocturna del verano madrileño. Encierro de novillos de Los Chospes (encaste Domecq, a través de Daniel Ruiz). Bien presentados a excepción del segundo escaso de trapío. Mansos y nobles. Flojos y descastados. Altos y largos. Primero y cuarto en este son. El segundo, escurrido y abierto de cuerna, aquerenciado a chiqueros, acobardado. Tercero, con mayor movilidad en la primera parte de la lidia, muy quedado en la muleta. Quinto, veleto, con querencia a chiqueros y a tablas. Sexto, aquerenciado en tablas. Casi media entrada. Noche veraniega saliendo del primer cambio climático.
Terna: Álvaro de Chinchón, de Chinchón (Madrid); de azul cielo y oro, con cabos blancos; veinticuatro años; dos festejos en 2025; silencio y silencio. El Mene, de Zaragoza, de tabaco y oro, con cabos blancos; veintiún años; treinta y seis festejos en 2025; palmas y oreja tras aviso. Félix de San Román, de Madrid, de azul noche oscuro y oro, con cabos blancos; veintisiete años; quince festejos en 2025; silencio tras dos avisos y silencio tras aviso. Félix de San Román se presentaba en Madrid.
Suerte de varas. Los novillos fueron al caballo y salieron sueltos de los encuentros. Se les picó, según costumbre, traseros. Siendo mansos, cumplieron. Como ejemplo elegimos la suerte de varas realizada por Héctor Piña al quinto. En las dos varas el novillo va de lejos, las puyas caen traseras; en la primera se le tapa la salida y se le da duro, sale suelto; en la segunda, con menor castigo, sale suelto.
Con buen ambiente en los graderíos se vivió la primera de las novilladas nocturnas veraniegas del ciclo eufemístico «Cénate Las Ventas». Para la cita se eligieron novillos descastados de Los Chospes, del consabido y conseguido —por ser un ideal— comportamiento noble desrazado. Con dicho material la labor de los novilleros parecía destinada al fracaso, si bien el empuje personal de El Mene (quinto paseíllo en Las Ventas) aportó un componente de nervio a una noche que pudo quedar inédita en relación a méritos taurinos. El Mene parecía ser un novillero que iba a irrumpir con fuerza en el escalafón superior, por su buen corte, elegante y vertical, no obstante, algo indolente por suficiente, con esa manía de torear perfilado y con la muleta retrasada de los tiempos modernos, pero con mando en el manejo de los engaños, buen capote y capaz con la muleta. Se le veía con futuro. No decimos con ello que pudiera llegar a ser un nuevo monstruo del toreo, a pesar de recordar a Manolete. Desde luego resaltaba entre la novillería dada su potencialidad por conducirse por los caminos del buen gusto. Lo mejor de sus actuaciones lo tenía reservado a la hora de la suerte suprema donde se manejaba y se maneja con claridad, eficacia y soltura. También estaba y está en edad idónea. Llamado a tomar la alternativa, de pronto desaparece de los carteles de la presente temporada. Esto ha llamado la atención, más cuando se le ve anunciado en este ciclo de novilladas de poco relieve —agradables si se quiere, por aquello del verano y Madrid; poco cuidadas si se analizan los carteles y sin un objetivo claro en su planificación, aparte de la gastronomía y la fiesta—. ¿Qué ha podido suceder de por medio con este novillero? Sospechamos que por la razón que sea los gestores de los negocios taurinos dejaron de tener confianza en El Mene, posiblemente, por razones extrataurinas. Los insondables misterios de la tauromaquia. Unos sí, otros no. O entrar por el aro o quedarse fuera del sistema. Un sistema que manda y decide y que los aficionados desconocemos en su funcionamiento interno.
A pesar de todo lo explicado anteriormente sabemos que en la vida es de vital importancia la voluntad y el deseo, y el empeño personal. Si el hombre decide abrirse camino, si lo pretende de verdad, puede lograrlo o al menos haber dejado constancia de este hecho determinante, de cada biografía. Cuando surgen las dificultades en una trayectoria es el momento en el que debe aparecer el carácter y la determinación. Y esto es lo que le está sucediendo —pensamos, nos imaginamos— a El Mene. Cuando se le han cerrado las puertas dentro del sistema taurino, él ahora debe poner en juego su verdadera valía personal. Esto le viene bien, porque puede sacar lo mejor de su capacidad —que la tiene— y demostrar afición y resolución. En una fotografía que circulaba de los tres novilleros realizada días atrás se le veía a El Mene con semblante serio, que contrastaba con el risueño de sus compañeros. Por ahí se veía ya gestionada la respuesta a su situación, y desde ella imaginábamos la altura del envite. No quisiéramos ponernos fenómenos, pero se nos viene al recuerdo el mensaje del escritor japonés Mishima en su defensa de la sociedad original y pura japonesa (El rumor del oleaje, 1954), frente a los avatares del mundo moderno, que viene a decir que «lo único que cuenta de veras en un hombre es su empuje. Si se tiene empuje se es un hombre auténtico». Además puede ser la clave de un posible éxito, al menos en lo personal. Así vimos a El Mene ayer noche, con empuje, con decisión, dando un paso adelante. Ahora a él le queda la difícil tarea de mantener, a partir de este instante, el buen dibujo mostrado anoche. Algo que posiblemente podrá sacar a relucir en Madrid muy pronto, dentro de un mes, en la final del ciclo, de denominación humorística, «Cénate Las Ventas». La primera novillada nocturna de este verano nos reservaba esta grata sorpresa, la de El Mene y su acopiado empuje; pero no hubo sorpresa en torno a la elección del ganado que nos temíamos a la altura de lo que para este tipo de novilladas elige la empresa de Madrid: con pocas garantías. Pese a esa realidad deseamos que suba el nivel de las novilladas en las próximas citas.
Entrados en el análisis del toreo debemos comentar que ya se le vio decidido a El Mene ante su primer novillo. Pronto, desde el tercer capotazo se centró en recoger al novillo que se desentendía del engaño dada su mansedumbre. Lo lidió con eficacia llevándole desde tablas del tendido tres hasta los medios. Le puso bien al caballo. En la faena, a este novillo acobardado en tablas del tendido uno, ante la nulidad de posibilidades decide machetearlo directamente y con brevedad. Mata en tablas del uno de pinchazo y de estocada caída en la suerte contraria. En su segundo novillo brindó al respetable cuando la cosa prometía muy poco por lo aquerenciado hacia chiqueros del animal. El Mene, desde el tendido uno, saca al novillo hacia terrenos del ocho. Una vez allí, ante un novillo desentendido y renuente, más descastado, le templa dos pases por alto. Con la derecha en los medios del ocho le plantea la faena, con pases suaves rematados con el largo de pecho. En ocasiones salen medios pases, siempre con temple. Sube la apuesta al natural que ya son más largos y con el intento de bajar la mano en el trazo del muletazo. Buenos los remates por bajo, una buena trinchera, mando, decisión y torería. Contrasta la inexistencia de novillo, su poca sangre, frente a la firmeza del trasteo. El Mene comete el error contemporáneo de alargar la faena desluciéndose en los últimos muletazos. Mata por arriba en la suerte contraria.
Álvaro de Chinchón no tuvo su noche ante el primer novillo que fue manejable. Labor despegada y destemplada, mientras el astado le fue ganando la pelea. Torea sin lucimiento. Mata de pinchazo en la suerte natural soltando, y de estocada tendida en la suerte contraria. En el cuarto su trasteo fue poco exigente y acertado, si bien el novillo se quedaba sin embestida por su condición defensiva mansa. Lo mató en la suerte contraria de un pinchazo soltando el estoque y de estocada caída.
Félix San Román se presentó en Madrid. Muy alto de planta. A pesar de lo cual en su primer novillo quiso estar bien colocado ante la cara del astado y le sacó algún natural estimable. Dio poca distancia al animal que se fue desentendiendo del trasteo aunque el novillero intentó tirar de él. Le ahogo un poco. Para matar tres pinchazos y una estocada en la suerte natural. En el último novillo de la noche, muy manso y aquerenciado hacia tablas, ante sus pocas posibilidades decide matar, en cuya tarea tuvo que dar una vuelta completa al ruedo al tiempo de dos pinchazos y una estocada atravesada.
Reapareció con buena lidia en el sexto el subalterno Rubén Sánchez.
jueves, 25 de junio de 2026
¿Y Madrid?
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Eso. ¿Y Madrid? Es la pregunta que le venía a uno a la cabeza viendo la foto municipal de Madrid 2012, con Cobo poniendo la mano francamente en el sobre olímpico. Cobo es aquel campeón del oportunismo-basura que, sintiéndose rodeado de fachas, echó la pata adelante y se llevó tal cornada que presentó la dimisión a Gallardón, que no se la aceptó, porque Gallardón, cosa que Cobo no sabía, tiene un contrato social, como el de Rousseau, con el pueblo madrileño, que le impide aceptar las dimisiones de Cobo. Con Gallardón y Cobo más tranquilos en el Ayuntamiento, Rodríguez se presentó en el Senado y dijo que lo de “nación española” es una cosa bastante discutible. ¡En el Senado! Acuérdense de cómo un día, al final de cierta sesión nocturna en el Congreso, don José Ortega y Gasset apareció en el salón de sesiones, donde, con voz débil y ademán vacilante, porque su salud se encontraba entonces bastante quebrantada, declaró que los conceptos de autonomía y federalismo no eran conceptos análogos, sino conceptos opuestos. “Para decir una cosa tan sencilla –decía Camba, con gran sentido del bochorno–, tuvimos que sacar de la cama con toda urgencia, hacia las cuatro o cinco de la madrugada, al filósofo máximo de la nación, llevándolo a la plaza de las Cortes poco menos que en unas parihuelas, y es que, sencilla y todo, esa cosa no la sabía nadie en el Congreso. Para aquellos energúmenos era lo mismo ensamblar las piezas de un ‘puzzle’, a fin de formar un cuadro, que coger un cuadro y hacerlo añicos, al objeto de crear un ‘puzzle’, y era igual buscar un aumento de poder en la unión con otros países que desmembrar el territorio nacional en regiones más o menos independientes.” Al final, don Manuel Azaña, haciendo grandes aspavientos, declaró que, después de todo, España no era, realmente, un país unitario, y que la unidad nacional carecía de tradición entre nosotros. Ahora, a falta de otro Azaña, los editorialistas de progreso declaran que “la pluralidad de España es un hecho innegable” (?), y arrojan tomos de Derrida contra los recalcitrantes. ¿Y Madrid?
miércoles, 24 de junio de 2026
Rocanrol. Recuerdo de la isla de Wight
What a fucking blast to play @cirquedelaquirk at @isleofwightfest
Lots of fun, lots of tequila & a bottle of buckie
A snippet of our new song Stop Spreading your Lies Around
@miss_molly_mcqueen absolute legend for making this happen
@a_ryabkov fkn legend for filming
Next weekend more in Brighton news soon
Muchas primeras veces
El dinosaurio favorito. El Rex como Messi
Francisco Javier Gómez Izquierdo
Don Infantino y sus ingenieros idearon un Mundial para que un puñado de selecciones pobres pudiera presumir de acudir por primera vez a tan gran ocasión, uno de sus futbolistas marcar el primer gol de la Historia e incluso sus porteros mantener la virginidad del país en el primer intento de quebrantar la voluntad de por ejemplo Vozinha. Don Infantino quería que también fuera, el de América, el Mundial a recordar por las grandes selecciones porque allí acumulan solera, como los grandes vinos, sus viejos goleadores, sus dinosaurios a los que burla burlando los está convirtiendo ¡cómo no! en históricos dentro de un parque temático con muchas cámaras. Messi y Cristiano son los dinosaurios favoritos de Don Infantino. También Mbappé, que ya lo parece, y a todos los quiere hacer máximos goleadores históricos, que se diga mucho "históricos", de sus naciones en los Mundiales y hasta de los Mundiales mismos. Las nuevas tecnologías y la IA, ese monstruo que nos devorará a "tó quisque", anula y da goles a conveniencia; las reformas sancionadoras en los contactos han convertido el leve rocecito en tarjeta amarilla y sólo se permite protestar a los rufianes, que como se saben impunes, amedrentan a los colegiados para que "sólo cobren pa un lao" en el centro del campo. A mí lo que más me solivianta son los muñequitos, acabo de ver el resumen del Colombia-Uzbekistán con un gol sublime anulado a Luis Díaz por culpa del pelo más frontal de su perillita, porque tienes que creer que el balón se golpea en el instante que ves un milímetro del hombro del muñequito pasando la línea. Es batalla ya perdida y habrá que aceptar la infalibilidad del VAR como aceptábamos la del Papa en mi niñez. Bueno, el VAR es más que el Papa. El VAR es Dios y no se le puede rebatir.
A falta de la última jornada, los tres que tenían que pasar, EEUU, México y Canadá, ya tienen asegurada la clasificación. Francia es para servidor la más vistosona y mejor organizada. Inglaterra me gustó mucho ante Croacia pero nada ante Ghana. El partido más atractivo de la tercera jornada quizás sea precisamente el Ghana-Croacia para clasificarse junto al Colombia-Portugal para quedar primero de grupo. Llama la atención el descalabro de Turquía en un grupo muy asequible, aunque el papelón de Bélgica, y menos mal a Courtois, a mí me ha dejado sin palabras contra Egipto primero y luego contra Irán, selección a la que están haciendo la vida imposible. De fútbol de calidad se está a la espera. Sólo he visto seria y respetable a Francia. No veo mal a Holanda, a la que creo, siempre miro con ojos benévolos, pero no me negarán que es capaz de ganar a cualquiera. A Argentina se le permite todo y no se por qué. Nadie hay como Messi y debe permanecer en el Mundial el mayor tiempo posible. A Brasil lo veo demasiado dependiente de los chispazos de Vinicius, pero ¡claro!, Brasil aún impone en los estamentos y en el fútbol moderno es imprescindible tener de amigo a los estamentos. Bielsa ha renegado con ellos pero el Uruguay del "Loco" carece de razones futbolísticas en este Mundial. Ver los dos goles encajados ante Cabo Verde darían risa si no llegaran preñados de tanta crueldad a los que inventaron el palabro "hincha". (A Prudencio Reyes, el utillero del Club Nacional que inflaba los balones, le empezaron a llamar "hincha" a principios del siglo XX, y hasta hoy). España estuvo muy bien la primera media hora ante Arabia Saudita, pero es Arabia Saudita, no Colombia o México. Espero más de los nuestros porque sé que lo tienen. El Cabo Verde que cada jornada vive una primera vez histórica puede que pase a dieciseisavos y ahí es cuando me acuerdo de conocidos en el talego metidos por negocios variopintos. Por la zona de Panamá, República Dominicana, Venezuela, Costa Rica... pululan enjambres de rufianes que manejan de todo. Recuerdo una pareja de argentinos que pagaba al entrenador de Panamá para que convocara a dos o tres jugadores que luego se ofrecían en Europa como internacionales. Incluso había galafates que organizaban partidos amistosos entre Brasil y pongamos Jamaica para que el entrenador de Brasil llamara a chavales bajo "su protección" para proporcionar "figuras emergentes" en segundas divisiones de Portugal, Holanda, España...
Ahora mismo habrá representantes intentando colar jugadores mundialistas de Curaçao, Panamá, ufff, Panamá, Paraguay, incluso de Haití.. a secretarios técnicos que necesitan tal que un lateral izquierdo y un uno por ciento. De estos tratos, a cientos. Don Infantino negocia a otros niveles.
¡Una Nación!
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Nuestras plegarias llegaron al cielo, y todo indica que el Movimiento Cultural Canis Mortis (MCCM), que es una de las corrientes subterráneas, pero más vivas de nuestra sociedad civil, conmemorará el Tabarrón del Dos de Mayo (TDM) con un festival taurino en Las Ventas que sería el campanazo fundacional del Nacionalismo Madrileño. Si Barcelona tiene a don Rafael de Casanova y su 11 de Septiembre, que tanta pasta y poder le ha dado, ¿por qué no va a tener Madrid a don Andrés Torrejón y su 2 de Mayo? Festival goyesco, es decir, con todo el mundo vestido en Cornejo. En el palco, Aguirre y Gallardón con la pancarta de “¡Somos una Nación!” y cantando a voz en cuello el himno oficial de García Calvo y Sorozábal Serrano bajo la batuta del maestro Castuera. En un tendido bajo, Boadella y Dragó con la pancarta de “¡Esperanza sí que tiene huevos!” En el callejón, los antitaurinos Sabina, Serrat y Bosé coreando “¡Hosanna, oh, Hosanna, oh, Hosanna, oh!...” al romper el paseíllo. Porque en el paseíllo, mano a mano, va El Quinto Evangelista con Castella. La cosa tiene su simbolismo: un madrileño dispuesto a inmolarse y un francés invasor. De hecho, el francés invasor ya se estaría caracterizando de goyesco para la ocasión, pues ha sido visto en actos públicos con un bigote de café con leche, zarcillo de brillantes en la oreja y unas zapatillas sin lazos con abrigo de “clochard”. ¿Toros? Cuvillos, no, si vamos a la inmolación. Victorinos o monteviejos. Para inmolarse, son preferibles los monteviejos, que se prestan mejor al encimismo de El Quinto Evangelista y, además, llevan las patas blancas, con lo cual ya irían de goyescos. ¿Pasta? El contribuyente, naturalmente. ¿Cuánto pide El Quinto Evangelista? ¿Trescientos mil eurazos? Eso no es dinero. Gallardón va a gastarse cuatrocientos mil en una “mascletá” de media hora para celebrar el solsticio hiemal. Media hora es el tiempo que El Quinto Evangelista estuvo pinchando sin éxito a su último toro en Madrid, que se fue vivo al corral. Sería un detalle bonito que aprovechara para matarlo el 2 de Mayo, de goyesco y sin Telemadrid, la única TV de España que niega a los toros el carácter de fiesta nacional.
martes, 23 de junio de 2026
A Chini
ELVIS PRESLEY
Cuando yo era un chico
When I was a lad
Y el viejo Shep era un cachorro
And old Shep was a pup
Caminábamos por colinas y prados
Over hills and meadows we'd stray
Solo un niño y su perro
Just a boy and his dog
Los dos llenos de alegría
We were both full of fun
Crecimos juntos de esa manera
We grew up together that way
Recuerdo aquella vez
I remember the time
En el viejo lago
At the old swimming hole
Cuando, sin duda, me hubiera ahogado
When I would have drowned beyond doubt
Pero el viejo Shep estaba ahí
But old Shep was right there
Vino a rescatarme
To the rescue he came
Saltó y me ayudó a salir
He jumped in and helped pull me out
Con los años que pasaban rápido
As the years fast did roll
El viejo Shep envejeció
Old Shep, he grew old
Sus ojos fueron perdiendo el brillo de a poco
His eyes were fast growing dim
Y un día el doctor
And one day the doctor
Me miró y me dijo
Looked at me and said
No puedo hacer nada más por él, Jim
I can do no more for him, Jim
Con las manos temblorosas
With hands that were trembling
Tomé mi rifle
I picked up my gun
Y lo apunté a la cabeza fiel de Shep
And aimed it at Shep's faithful head
No pude hacerlo
I just couldn't do it
Quería huir
I wanted to run
Ojalá me dispararan a mí en su lugar
I wish they would shoot me instead
Se acercó a mi lado
He came to my side
Y me miró
And he looked up at me
Apoyó su vieja cabeza en mi rodilla
And laid his old head on my knee
Había perdido al mejor amigo
I had struck the best friend
Que un hombre pudiera tener
That a man ever had
Lloré tanto que apenas podía ver
I cried so I scarcely could see
El viejo Shep se fue
Old Shep, he has gone
A donde van los buenos perritos
Where the good doggies go
And no more with old Shep will I roam
Pero si los perros tienen un cielo
But if dogs have a heaven
Hay algo que sé
There's one thing I know
El viejo Shep tiene un hogar maravilloso (uh-uh-uh)
Old Shep has a wonderful home (ooh-ooh-ooh)
Gritos agustinos
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Su dogmatismo estético llevó a Schopenhauer a creer que en el arte plástico la representación del grito era imposible, y en eso llegó Munch con su grito noruego y mandó a parar: un grito adolescente y cadavérico que sublima la angustia en movimiento ondulatorio, como la vida (“La vie est ondoyante”, era la coletilla de Pla, tomada de Montaigne)…
Embrutecidos por décadas de gritos perforantes, como de mustélido pillado con una puerta, del locutor de fútbol Carlos Martínez, nuestros oídos se alejaron de la cultura estética del grito hasta que el otro día, en Madrid, con ocasión de la visita de León XIV a la capital de la Monarquía Católica, oímos a unas monjas de San Agustín, el Doctor de la Gracia, cantar, con alegría balompédica, “¡Ino, ino, ino, / el Papa es agustino!”, reconocido por el selecto periodismo como “grito agustino”. Luego, en Barcelona, Puente, que funge de ministro de Accidentes del gobierno, se abalanzó sobre León XIV para declararse hermano de Orden, en tanto que ex alumno de los agustinos de Pucela, donde, siendo alcalde, conmocionó al mundo cuando se cayó en una obra de Parquesol y gritó como el chico de Munch, pero con el bafle a todo volumen, sin que cayéramos en la cuenta de que aquellos berridos constituían la sublimación angustiosa de un grito agustino.
–Soy agustino [como Fray Luis] y ministro de Transportes [como Ábalos]…
Si Puente no llegó a Papa y se quedó en ministro, sería porque en Valladolid ya se sabe, hay mucho facha y se lo impedirían (“Oye, Manolo, ¿pero esto no estaba tomado?”, preguntó Curro a su apoderado, Manolo Cano, una tarde de bronca en San Pedro Regalado), y el hombre tiene esa pena, la derecha lo mira como al Azarías del sanchismo, y se vio en la necesidad de abordar al Papa para decirle “yo también tengo estudios”. Porque Puente estudió en los agustinos. Como Azaña. Y como Juan Ignacio Luca de Tena, el león del ABC. De superior tuvieron al padre Isidoro Martín, con un capítulo en el libro “Mis amigos muertos”, de Juan Ignacio, cuyas peripecias asombrarían a León XIV. Un día del 32, Azaña paró en El Escorial como jefe de gobierno para visitar al padre Isidoro. “Manolo, el jardín de los frailes”, dijo el fraile, “guiñando un ojo”, al político. En agosto del 36, dos individuos con placas policiales llegaron preguntando por el padre Isidoro. Lo subieron al coche y lo llevaron a Hendaya, al otro lado de la frontera.
–A los pocos días, llegaron a El Escorial los milicianos de Madrid y asesinaron a todos los frailes. ¿Fue una corazonada o una confidencia lo que movió al presidente de la República para salvar al padre Isidoro en vísperas del asesinato de sus hermanos en Religión?
El padre Isidoro se instaló en Bayona. Antes de terminada la guerra, regresó a su colegio de El Escorial.
[Martes, 16 de Junio]
En la muerte de Javier López, el Bombero































