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martes, 3 de agosto de 2021

Las derechas


El Jefazo

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Las derechas españolas siempre son cosa de mocitos felices, y para no hablar de los de ahora, que pueden molestarse, hablaremos de los treintañones.


    El mocito feliz de los 30 es un catedrático salmantino, Gil Robles, “el hombre de la Táctica”, revelado y hecho (“gran dialéctico”, “hábil polemista”) en la oposición de las Constituyentes, aunque al Caballero Audaz le parece “uno de esos prestímanos de plazuela que juega con dos barajas”.


    –Discreteos, habilidades, diplomacias de antesala y componendas de pasillos.
    

¿Eso es una Táctica? Bueno, para los republicanos arrepentidos hace el elogio de la bandera bicolor (la tricolor, con pretendido homenaje morado a Castilla, es lerrouxista, “para significar su nacionalismo integral frente a los separatistas catalanes”) y de las mujeres con crucifijo. La campaña del 33 lo convierte en El Jefazo. ¿Monárquico o republicano? Nadie lo sabe. “Todo para el Jefe”, es su lema. Crea un “comité de enlace de derechas” y se erige en su dictador. Veta a Lequerica, a Calvo-Sotelo, a Primo de Rivera… Tampoco quiere escritores: “Nada de literatos; lo echan todo a perder”. Su sueño es encarnar la derecha de la República, alternándose con la izquierda galante y formularia de Azaña. Al verse sorprendido por la avalancha electoral, canta la gallina. En la misma madrugada del 19 de noviembre, Carretero es testigo de cómo el mocito feliz frena el triunfo. Le aterra una derrota completa de los socialistas en Madrid, y retira figuras y escatima propaganda para, arrojándoles como carnaza unas actas, ganarse la benevolencia de los revolucionarios. Como guinda de su oportunismo, coloca a Lerroux (un Pablemos de derechas) en el gobierno. No cumple ninguna de las premisas de su propaganda electoral.
    

Acordaos de esta profecía –escribe Carretero antes de que todo pase (¡y pasó!)–: este hombre será el que malogre, deshaga y esterilice la gran fuerza sentimental y política que en las pasadas elecciones pusieron en pie las verdaderas derechas españolas.

[Martes, 27 de Julio]

Los muertos y las muertas. John Fitzgerald Kennedy




JOHN FITZGERALD KENNEDY
1917-1963

John Fitzgerald Kennedy, trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos, fue el primer presidente católico (católico de la época de Juan XXIII) de la nación y el más joven de su historia. Su programa: “Dejad que toda nación sepa, nos quiera bien o mal, que pagaremos cualquier precio, soportaremos cualquier cargo, nos enfrentaremos con cualquier dificultad y ayudaremos a cualquier amigo con objeto de asegurar la supervivencia y el triunfo de la libertad. Todo esto prometemos, y aún más.” Se casó con Jacqueline Lee Bouvier, periodista del Washington Times-Herald. (“Me incliné sobre los espárragos y le pedí que saliera conmigo.”) Con el crimen de Dallas, América dejó de ser joven. Kennedy murió por su país, a mano airada, a la una de la tarde, hora americana; a las ocho de la tarde, hora española. Había dicho: “Los derechos del hombre no emanan de la generosidad del Estado, sino de Dios. En la Tierra debemos hacer nuestra la obra de Dios.”
 
IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Martes, 3 de Agosto

 


Y acertó el gorrión

lunes, 2 de agosto de 2021

¿Y qué dice la Unesco?

 

Comunidad de Madrid

Área de Medio Ambiente

Chinchón

La distopía de Ancelotti


Sir Alfred J. Ayer

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Y de la distopía de Trump, ¿qué?, acostumbraban preguntar a sus entrevistados, hasta hace nada, los periodistas, que ahora tendrán que preguntar por la distopía de Ancelotti.
    

¿Qué es una distopía? Me pasa como a San Agustín con el tiempo: si me lo preguntan, no lo sé. En mi primer día de becario oí al más viejo de la Redacción rabiar en un pasillo: “El problema de este periódico es la entropía”. Bueno, pues la distopía, como primero la entropía y después la resiliencia, es otro mojón del lenguaje mágico. Algo así como el drógulos de sir Alfred J. Ayer, jefazo del positivismo lógico y aficionado loquísimo al Tottenham Hotspur:
    

Suponga, padre –dice el filósofo Ayer al padre Copleston en un debate sobre lógica en la BBC–, que digo “Hay un drógulus allí”, y usted dice “¿Qué?”, y yo replico “Drógulus”, y usted pregunta “¿Qué es un drógulus?” “Bueno, digo yo, no puedo describir lo que es un drógulus porque no es la clase de cosa que usted pueda ver ni tocar, es un ser incorpóreo. Está allí. Hay un drógulus justo detrás de usted, espiritualmente detrás de usted.” ¿Tiene eso sentido?
    

Es la única clase de explicación que Ancelotti puede dar a JAS, su “productor de contenidos”, sobre la distopía que supone “el tridente Bale-Benzemá-Hazard”, con más años que una bandada de loros. Todos sabemos que Florentino Pérez querrá inaugurar su Guggenheim floperino con Mbappé, la utopía, pero de momento sólo contamos con el distópico tridente Bale-Benzemá-Hazard, de los cuales el más goleador, según las estadísticas, es Bale.
    

Ancelotti no es modesto (modesto, decía aquí Corrochano, es el que no puede ser otra cosa), y presume de que, cuando llegó al Madrid (¡a la tercera llamada!), “me las arreglé para integrar al cotizadísimo Gareth Bale en un papel que complementaba a Cristiano Ronaldo”. Con la ayuda, eso sí, de Paul Clement, “fundamental a la hora de ayudar a Bale, con el idioma y la cultura, a integrarse en el club”. Después, suponemos, Bale descubrió el golf… ¡y se jodió el Perú!, pues a ver ahora, sin Ramos, quién tiene inglés en ese vestuario para dar palique al galés, de cuya felicidad dependen los goles blancos, entre Benzemá, que está para bajar a recibir, y Hazard, cuyo papel es subir a despedir.
    Detrás, y como alimento para tamaña distopía, Isco y Odegaard.
    

Me da igual que venga o no, porque no va  jugar para mí ahora –dijo Ancelotti del fichaje de Odegaard–. Lo fichan para el futuro, para los managers que llegarán después de mí.
    

Lo que no sabía era que el mánager sería él. La distopía se alimenta de cuero, y para cuero ¿Odegaard o Isco?
    

Isco ha vuelto “de dulce”, que eso lo sabe mejor que nadie Ancelotti, que pasa por ser un magnífico cocinero, como bien se habrán olido los Isco, los Marcelo y los Hazard, todos de buen pasar, y que Dios les conserve el apetito. Para vigilar los postres, Ancelotti dispone de Pintus, que decide cuántas vueltas al campo supone un platillo de natillas. Lo que no sabemos es si seguirá en la plantilla el futbolista que, al decir de Ancelotti, abandonó un día el campo y se retiró al vestuario sin su permiso. La queja que tenía era que otro jugador no se esforzaba lo suficiente en la sesión, y con esa actitud hacía trampa a sus compañeros. El jugador acusado de falta de esfuerzo era uno que exigía ser valorado como Cristiano, y Ancelotti le mostró la solución: meter sesenta goles por temporada durante varios años.


    –En el Madrid hay una organización extraña –anotó en sus memorias Ancelotti, que es partidario de la psicología: ¡un Pintus del alma!
    

Ancelotti tuvo ese Pintus en el Chelsea y en el Milan, pero no en el Real, cuyo vestuario se resistía. Después de todo, por ese vestuario pasó Benito Floro, que trajo a su Lamparero. ¡El Lamparero de Diógenes para iluminar la distopía de Ancelotti! El psicólogo de Floro vino para relajar a los jugadores, y Butragueño acabó haciendo yoga con Ramiro Calle, sin que nunca se le haya vuelto a oír una palabra más alta que otra. Cuando Arsenio Iglesias, el Brujo de Arteijo, entró a aquel vestuario, los jugadores le pidieron de rodillas que les diera de todo, menos charlas.
    

Pero la obsesión de Ancelotti parece ser otra: el despido. Cree que la psicología puede ayudar a mantenerse en la senda de la victoria… “y en el puesto de trabajo”.



Bertrand Russell frente al padre Copleston

en el debate sobre la existencia de Dios


EL KINESIÓLOGO


    El futuro de Hazard, económicamente espléndido, depende futbolísticamente del kinesiólogo, alguien que estudia los movimientos corporales en el campo como un tacaño los movimientos bancarios en la cuenta. En el tridente de Ancelotti, el más necesitado de masaje psicológico será Benzemá, obligado a vivir pendiente de un hilo que el periodismo amarillo tiene tendido entre la hernia de Bale, que luego se quedó en un palo de golf, y del tobillo de Hazard, que a lo mejor luego se queda en una tabla gimnástica en mal estado. Si Ancelotti trajo a Isco porque le parecía “un trabajador tenaz”, también puede “traernos” a Hazard, convirtiéndolo en un giróvago artístico.

[Lunes, 26 de Julio]

Los muertos y las muertas. Walt Disney



WALT DISNEY
1901-1966

Walter Elías Disney, campesino de Missouri con una máxima para la vida: “Cuando creamos fantasías, no podemos perder de vista la realidad.” Vivió en un estudio cinematográfico que pasaba por ser un manicomio bien organizado. Allí creó a Mickey, capricho de su esposa –él quería llamarlo Mortimer–, el personaje fantástico más respetado de la historia, lo cual incluye un artículo exclusivo en la Enciclopedia Británica. Alguien dijo que Disney era español. En 1957, en Barcelona, procedente de Port Lligat, donde había visitado a Dalí, declaró: “He nacido en Chicago. Se dijo que era español, de un pueblo levantino, por confusión con un artista apellidado Zamora, que trabajaba conmigo.” Nació y murió en Diciembre, el mes de la Navidad. Juan Ignacio Luca de Tena, director de ABC, decidió crear el Premio Mingote de Dibujo y Fotografía a raíz de esta viñeta necrológica.

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Lunes, 2 de Agosto

 

Se equivocó la paloma

domingo, 1 de agosto de 2021

Camilo José Cela, el último clásico


 

 


ABC AL PASO

 

El último clásico

 

CAMILO JOSÉ CELA, O LO QUE REVIENTAN LOS

 ESCRITORES QUE ESCRIBEN DEMASIADO BIEN


Ignacio Ruiz Quintano
 

Camilo José Cela, nuestro último clásico (lo de después, todo es folletín y plagio), dice proceder de Baroja, pero a Baroja siempre lo imagina uno vestido, con boina y bufanda, mientras que Cela sólo se me aparece corito de panza en las atardecidas laborales de Fontanar, Guadalajara (allí sacamos adelante el encargo de una biografía idiota, en el sentido griego, del Nobel), o en las siestas cigarreras de Chinchón.

Desengáñese usted, Umbral –dice Umbral que le dijo Ruano: todo el que lleva boina es un hijo de p
Quizás sea eso lo que a Cela lo atrae de Baroja, la boina, pues en casa el vasco viste, según Ruano, poco menos que de mendigo: lleva unos trajes rotos que parecen arrancados de mala manera a un muerto.

Este Cela está bien, pero tiene poca cuerda –le dice Baroja a Umbral en esa casa.
En realidad lo que revienta de Cela es lo que Sánchez Mazas solía decirle a Cañabate: “Cada vez me revientan más los escritores que escriben demasiado bien”. En el periódico, donde los demás ponen escayola, él pone piedra.
Baroja, su Baroja, le niega un prólogo para Pascual Duarte porque “hombre, no quiero que me lleven a la cárcel, usted debe hacerse cargo”.

Cela, en efecto, escribe demasiado bien. En el 81 Gecé se chiva al presidente de la Alianza Popular de la calle Silva, 23: “Mi querido Fraga: tengo ganas de hacer un artículo sobre tu ‘Maura’, pero mis colaboraciones en ABC y ‘Ya’ se dilatan para dejar paso a desconocidos o insulsos”:

¡Y publican a Cela, responsable del Cervantes televisivo!
(Aclaración: “Supongo que estarás desesperado [Fraga] con la TVE, cuyo mayor crimen ha sido el liquidar a Cervantes como español y católico haciéndole judío, erasmista y famoso por Europa contra España”.)


Andando la Alcarria

Un periodista argentino pide a Cela su opinión de la Inquisición. Cela: “La crueldades de la Inquisición han sido ampliamente superadas por el canibalismo”. Periodista: “¿Qué me dice usted de las crueldades de Pizarro?” Cela: “¿Qué nacionalidad tiene usted?” Periodista: “Soy argentino de origen alemán”. Cela: “¿Esto me lo pregunta usted como argentino o como alemán?” Periodista: “Como argentino de origen alemán”. Cela: “Opino que Pizarro fue menos cruel que Hitler y menos estúpido que Perón”. Periodista: “Yo no soy peronista”. Cela: “Lo celebro. Citaba a Perón sólo como un personaje conocido en Argentina”.
Durante el repaso de la Constitución en el Senado, Cela da cabezadas. “¿Está usted dormido?”, pregunta mosén Xirinacs. “Monseñor, no estoy dormido, estoy durmiendo”. Y el mosén: “Es lo mismo, ¿no?” Y el escritor: “No, monseñor, son cosas distintas. No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, de la misma manera que no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo”.
Lo último que sé de Cela es que tuvo una novia en La Coruña a quien dedicó un poema que ella ha leído toda su vida, diariamente, a modo de oración. Enrique de Aguinaga posee el poema y el permiso para contar la historia. Su muerte inspira la última gran portada cultural de ABC, obra de Catalina Luca de Tena.


Última gran portada cultural de ABC

Los muertos y las muertas. José Martínez Ruiz, Azorín




JOSÉ MARTÍNEZ RUIZ AZORÍN
1873-1967

Perfecta ecuación entre el hombre y el estilo, Azorín fue el gran silencioso. Una vez dijo: “Es muy importante ir al extranjero.” Él, todas las tardes, fue al cine (“americano, por los actores”). Anarquista con paraguas rojo. Se levantaba de dormir a las 2 o 3 de la madrugada. Clave de su estética: “Colocad una cosa después de otra. Nada más. Esto es todo.” Juan Ignacio Luca de Tena contó cómo, si entraban juntos en el despacho de su padre, el fundador de ABC, intacto desde 1896, Azorín, aislado en un rincón, acababa llorando. Después de sesenta y un años en la Casa, aquella estancia era para él su juventud perdida, su madurez gloriosa. Marañón explicaba la longevidad azoriniana por la parvedad de despilfarros vitales. “¡Cuánto tarda la muerte en llegar!”, dijo en su agonía. Poco antes de morir, pidió agua. “Señor, dame un momento de reposo –terminaba su Oración del poeta–; tengo en mi espíritu un profundo cansancio.”

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Domingo, 1 de Agosto

 

 

Prestancia burgalesa

"El pan que Dios da es aquel que ha bajado del cielo"

 DOMINGO, 1 DE AGOSTO

En aquel tiempo, al no ver allí a Jesús ni a sus discípulos, la gente subió a las barcas y se dirigió en busca suya a Cafarnaún. Al llegar a la otra orilla del lago, encontraron a Jesús y le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?» Jesús les dijo:

-Os aseguro que vosotros no me buscáis porque hayáis visto las señales milagrosas, sino porque habéis comido hasta hartaros. No trabajéis por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y os da vida eterna. Ésta es la comida que os dará el Hijo del hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él.


Le preguntaron: «¿Qué debemos hacer para que nuestras obras sean las obras de Dios?»
Jesús les contestó:

-La obra de Dios es que creáis en aquel que él ha enviado.
 

«¿Y qué señal puedes darnos –le preguntaron– para que, al verla, te creamos? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: "Dios les dio a comer pan del cielo."» Jesús les contestó:

-Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo. ¡Mi Padre es quien os da el verdadero pan del cielo! Porque el pan que Dios da es aquel que ha bajado del cielo y da vida al mundo.


Ellos le pidieron: «Señor, danos siempre ese pan. Y Jesús les dijo:

-Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed.


Juan 6,24-35

sábado, 31 de julio de 2021

La paloma en el Cid de Juan Cristóbal

 


El Cid de Juan Cristóbal

¡A los toros!

 



El cartel

Curas nuevos


 Mondeño

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Leo la queja de un feligrés que en misa ve a los curas nuevos haciendo con la liturgia de su capa un sayo:


    –El sacerdote sin revestir casulla, sin genuflexión en la consagración, no ha habido Credo, no ha dado él la comunión, sino dos señoras en vestido de tirantes que no han hecho reverencia ni al subir ni al bajar del presbiterio…
    

El justicialismo papal (“aforismos sociales con aire de epístolas pontificias”, definió Pemán el peronismo) vende “diálogo”, que al decir de Buela (tan argentino como Bergoglio, pero más culto) no es un concepto cristiano (no está en la Biblia), aunque la Iglesia lo emplea desde el Vaticano II:


    –En sociedades espiritualmente desarmadas, esta “reductio ad dialogum” elimina de la discusión la idea de “poder” y de “enemigo”, de modo que siempre nos están obligando a firmar la paz con los amigos y a renunciar a actos soberanos frente a nuestros enemigos.
    

Del cura Basilio (gallego, cojo y radical de Lerroux) al cura Llanos (franquista y comunista); del cura Llanos al cura Apeles (José-Apeles Santolaria de Puey y Cruells, cura de la telebasura); y del cura Apeles al Cura Diálogo, que es el cura sin fe que vio venir (cuando tenía mérito hacerlo) Jean Cau:
    

¿Un cura maoísta? ¡Qué cosa tan natural! La receta es muy simple: tomad un cura, quitadle la fe ¿y qué nos queda? Un demócrata igualitarista, ¡qué diablos, el más ardiente de todos! No es extraño que tantos líderes comunistas, Stalin a la cabeza, fueran seminaristas (…) El mensaje igualitarista del cristianismo está en trance de ser realizado y, por esta razón, la Iglesia se muere.
    

Sin liturgia no hay espíritu. La liturgia católica es lo que en pleno éxtasis taurino lleva a Mondeño a hacerse dominico en Caleruega, ahíto de mundanalidad. Lo apodera una mujer, y para coche de cuadrilla le compra el Rolls-Royce a una marquesa. Brinda toros a la emperatriz Soraya, a la duquesa de Alba y, en fin, a Jean Cocteau. Espiritual, nos recuerda Santayana, significa dirigido a lo eterno y a lo bello.

[Sábado, 24 de Julio]

Los muertos y las muertas. Edgar Neville




EDGAR NEVILLE
1899-1967

“Edgar, el delgado”, lo llamaba Pemán, porque al principio E
dgar Neville era la extremada delgadez. Y luego fue diplomático, ensayista, novelista, dramaturgo (El baile), guionista de la Metro, cronista de Hollywood, poeta, pintor, viajero, amigo de Lorca y de Charlot, humorista, tertuliano de Pombo, inventor y cineasta con mención de honor en Cannes, 1953. “Edgar Neville ha sido un perpetuo anacronismo”, anotó Luis Escobar a su muerte. Murió en su casa de Madrid, en presencia de Tono y Mingote, que habían acudido a visitarlo. “Esta vez, Edgar, te has ido demasiado lejos –le escribió Tono–. Acaso porque los que te hemos rodeado en las últimas horas no hemos sabido encontrar el ‘invento’ que necesitabas para retrasar tu viaje.” Y Mingote añadió: “Su infatigable corazón se ha parado en primavera para que los amigos no estuviéramos incómodos en el entierro y hayamos podido oír esta mañana a los pájaros cantando. Él no aceptaba una cursilería, pero sabía que los pájaros iban a cantar, porque cantan cuando les parece, sobre todo cuando no viene a cuento, que es lo que a Edgar le divertía.”

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Sábado, 31 de Julio

 


Glamour ciclista burgalés

viernes, 30 de julio de 2021

Papeles


El sol del membrillo

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Lo importante en el Kilómetro Cero de la Libertad, que es Madrid, son los papeles. “¡Caballero, los papeles!”, te dicen los guardias de la porra de Almeida. En Londres los “bobbies” no te dicen “sir”, pero en Madrid los guindillas te llaman “caballero”, y ya estás perdido. Si el PP quiere traerse la City, que empiece por traernos a los “bobbies”.
    

En el Madrid Cultural de Almeida los guindillas han abordado a Antonio López, nuestro primer pintor vivo, que está pintando en la Puerta del Sol, para pedirle los papeles. “¡Caballero, los papeles!” ¿A Antonio López?


    –Como si es Van Gogh. ¡Papeles!
   

 Es el sentido del humor de Almeida, que tendría que invitar a sus guardias a ver “El sol del membrillo” y echar unas risas juntos mirando pintar a Antonio López, artista de un temple que no debe confundirse con la lentitud (la diferencia la explicó Corrochano en los toros), aunque Antonio López tarda tanto en pintar que al final a casi todos sus amigos les debe un cuadro, y al ver echársele encima a los guindillas pensaría, el hombre, que venían enviados por estos amigos.
    

No es odio cultural al arte, sino amor al orden municipal.
   

Puedo cerrar este negocio porque se vende pornografía, y a ésa que tiene usted ahí tiene que quitarla –ordenó el cabo Piris a un librero de Cáceres, invierno del 75, que exhibía en el escaparate un cartel de la Maja Desnuda de Goya porque atentaba contra la pureza de la juventud local.
    

La cultura viene de la religión, y ya vimos a los guardias de Almeida reventar una misa de Pascua de Resurrección (pistolón al cinto y en el altar, anticipando la lucha de Bergoglio contra la liturgia católica) en la parroquia de San Jenaro con el “¡Caballero, papeles!” al sacerdote, en plena celebración. La misa cumplía las exigencias del estado de Alarma, pero el estado de Alarma era anticonstitucional, detalle que no tiene cavilosos a los locos del constitucionalismo Almeida y a Villacís, Legisperitos de Pregoneros, Almotacenes, Alarifes, Curas y Pintores. Comunismo o libertad.

[Viernes, 23 de Julio]

Los muertos y las muertas. José Luis Ozores



JOSÉ LUIS OZORES
1923-1968


José Luis Ozores, hermano de Mariano y Antonio, quiso ser aparejador, pero se hizo actor por necesidad en la guerra. Se reveló como actor cómico en la obra de Tono y Mihura Ni pobre ni rico sino todo lo contrario. Cuando su enfermedad –“esclerosis con placas”– no tenía remedio, aceptó el papel que Joaquín Calvo-Sotelo escribió para él –pensando en su silla de ruedas– en El poder. Actuó en setenta películas. Ya al final, asomado al balcón de su casa en la madrileña calle de Fernández Villaverde, decía a las visitas: “Nos compramos este piso demostrando una imaginación desmesurada, porque dimos el primer plazo sobre un solar, y el plano era una fotocopia que se veía fatal. Reservamos el noveno, y cuando aún estaban por la estructura del primero, íbamos a verlo y le decía yo a mi mujer, mirando al cielo: ‘Mira, Concha, ¿ves aquella nube que parece un paraguas con flecos? Pues allí cerca caerá el cuarto de los niños.’ Era estupendo, porque entonces no teníamos ni el cuarto ni los niños.”

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Viernes, 30 de Julio

 


Calle de la Puebla, Burgos,

 plaza de alternativa de Morante

jueves, 29 de julio de 2021

El nuevo


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El nuevo capataz de la Españeta atiende por Bolaños y es un laboralista (¡como “Isidoro”!) que, a falta de vida en la abogacía, funge de jurisconsulto del sanchismo llevándole el Aranzadi a Sánchez, que tiene del Derecho la misma idea que el Zibin de Dombrovski:
    

En el mundo sólo existe la conveniencia socialista. Esto me lo enseñó mi jueza instructora.
    

El nuevo tiene pinta de agente de seguros de decesos y quiere exhumar a José Antonio (fusilado por Largo Caballero), hijo de Primo de Rivera, cuya dictadura hizo del PSOE el primer partido de España en premio a la colaboración… de Largo Caballero.
    

Bolaños preside la reunión de subsecretarios, invento del general De Santiago con Suárez para preparar los consejos de ministros, que se les iban en discutir sobre la pera limonera (Abril, ingeniero agrónomo, con Lladó), y despacha la memoria socialista, que él llama democrática, hoja de parra para tapar la vil traición de la izquierda a la ruptura en el 78.


    ¿Memoria democrática? Yo no recuerdo que me hayan dejado nunca elegir ni a mi representante ni a mi gobernante, pero, como en los relatos estalinistas de Dombrovski, estoy obligado por ley a decir que vivo en una democracia plena, sistema de gobierno de tres elementos (representativo en la sociedad, electivo en el gobierno y divisorio del poder en el Estado) que España aún no ha visto. Otra vez la coartada (“¡evitar la guerra civil!”) para el oportunismo. Para el coordinador de la Junta Democrática, al que encerraron en Carabanchel durante el pasteleo, lo que define el miedo a la libertad política del pueblo en esta izquierda es su habilidad para disfrazarlo como miedo a la derecha:


    –Para evitar el golpe militar, hagamos la reforma oligárquica con los hombres de la dictadura. Para evitar el retorno electoral de la derecha, gobernemos como ella. Para que la derecha no tema al partido de los pobres, hagámonos ricos como ella. Para tener el apoyo del gran capital, hagámoslo cómplice de nuestros delitos.
    

El Régimen.

[Jueves, 22 de Julio]

Los muertos y las muertas. Ramón Menéndez Pidal



RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL
1869-1968

    Don Ramón Menéndez Pidal es lo que Ruano dice que la gente del bronce llama “un sabio”. El polígrafo español, propuesto varias veces para el Nobel, fue la gran figura europea de la filología románica. Amó al Cid: “En su tiempo, sólo el Cid tiene victorias.” Y también al Guadarrama. “Un jardín me aburriría –le dijo un día a Ruano–, no sabría pasearme en él.” Enseñó a conocer y a amar a España. Fue discípulo predilecto de Menéndez Pelayo. Reconstituyó a los infantes de Carrión y a los infantes de Lara. Practicó la esgrima y el montañismo. Fue académico de la Española desde 1901, con un discurso acerca de El condenado por desconfiado de Tirso. Un día cayó enfermo y pidió a su hijo que le leyera la Biblia: rechazó la del hospital y mandó a traer la edición de la Vulgata que tenía en su casa; él mismo indicaba a su hijo los párrafos que tenía que leer.
 
IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Jueves, 29 de Julio

 

 

¿Y qué dice la Prensa?

miércoles, 28 de julio de 2021

La tenida


Don Pedro Muñoz Seca

 

 Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Ciudadanos, partido ahora mismo secreto, ha celebrado una tenida liberal: Arrimadas y Villacís en plan Grecas payas, y de doctrinario, el maestro de periodistas Ramírez. El acto, por lo cómico y por lo añejo, me recordó el simpático tejemaneje que en el Café de Levante se traía cada mañana don Pedro Muñoz Seca con dos damas: el comediógrafo pide café con tostada y compra el ABC (hábito, por cierto, por el que se lo llevarían a Paracuellos los Funesillos de la memoria democrática); una mujer le limosnea, y él le da la tostada y el ABC, para que lo revenda. Un día, la mujer desaparece. Llegan otras dos mujeres, que dicen que la otra ha muerto y que ha hecho testamento. “¿Tenía fortuna?” “No, señor; pero a ésta le deja el ABC y a mí la tostada.”


    Es como si Ramírez hubiera dejado a Arrimadas, para escolarizarla, el ABC, que sería su discurso con alusiones a Miguel de Montaña, y a Villacís, la tostada, que sería la chupa mostaza de Suárez:
    

A veces, cuando estoy en casa, ensimismado, y voy a abrir la puerta, lo veo todavía ahí [a Suárez] en el umbral, con su cazadora color mostaza (…) Abrió una morada vital para la sociedad española. ¡Construyó el centro!
   

 El Centro no es más que el feroz oportunismo de la socialdemocracia. Centro es Villacís, que vive cual abubilla grácil en una ramita equidistante “entre Orban y Fidel Castro”, y que oye lo de la chupa mostaza y pone los ojos como bolitas de alcanfor, sólo que el centro centrado del franquismo no es Suárez, que está a la derecha de Franco (“el propio Estado al que servimos nació siendo plural”, dice como presidente de la UDPE), sino Fraga, una fuerza de la naturaleza que “por naturaleza es casi procesalmente un nazi”, en palabras de Pemán, “y en su ministerio lo parece muchas veces”. Otra cosa es que luego, en un país políticamente analfabeto, el consenso mediático haga que la confusión consume su obra maestra, y que Abascal, que viene de Gustavo Bueno, sea fascista, y liberalio, todo el que venga de Fraga.

[Miércoles, 21 de Julio]

Los muertos y las muertas. Daniel Vázquez Díaz



DANIEL VÁZQUEZ DÍAZ
1882-1969

Gerardo Diego veía en Daniel Vázquez Díaz, como en todos los grandes pintores, a un psicólogo profundo: “Llegado a su plenitud, el arte de Vázquez Díaz pudo permitirse el lujo de disimular sus fuerzas y de esconder su garra para acariciar con yemas de terciopelo.” Era andaluz de Huelva y se casó con una escultora nórdica. Su arte fue el más apto para los retratos heroicos: pintó a escritores, a toreros, a conquistadores. Su hallazgo genial fue el cubismo humanizado. Había llegado a París el año en que murió Cézanne. Fue a Montmartre y en seguida intimó con Picasso, Braque, Max Jacob, Modigliani, Gris, Rubén... A Rubén lo pinta de monje blanco. Y hace frases felices: “Mis paisajes son instantes.” Es el “instantismo” de Vázquez Díaz. Sus amigos ponen a sus pies París y sus famas, pero él, de pronto –en otro instante–, decidió regresar a España, pagándolo muy caro.

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Miércoles, 28 de Julio

 

 

Burgos no te dejará frío