sábado, 13 de agosto de 2022

Pedro Rodríguez, el estilo Transición


 

Pedro Rodríguez


ABC AL PASO

El estilo Transición

PEDRO RODRÍGUEZ, "DESPEDIDO" POR AUGURAR DIEZ AÑOS DE FELIPISMO, QUE DURÓ CATORCE


Ignacio Ruiz Quintano

 

Pedro Rodríguez es el estilo Santa Transición, que parece que diciéndolo todo no dijera nada, o que no diciendo nada lo dijera todo. Son los 70. Pilar Urbano imita en su “Hilo directo” a Rodríguez, pero no tiene gracia, o a mí no me la hace. (Además, él me incluye en su lista dominical de lo “in”, lo más parecido a triunfar, cuando empiezas; ella, en cambio, me “levanta” un viaje que me he apañado con Punset, ministro-Harpo de Suárez para Europa).

 

Entre Pedro Rodríguez y Pilar Urbano

ABC, 23 de Abril de 1983

 

El estilo transicionero es el columnismo de “suspense” en el café. Alfonso Reyes lo clava: “¡Hola!” “¡Hola!” “¿Y qué?” “Pues ná”. “¿Y aquello?” “¡Toma! Pues aquello”…

 

Así durante horas. No se define nada. Precisar, duele.

 

Es el estilo de un pueblo que se ha pasado la Historia mirando de reojo al Poder, del que sólo caen collejas.

 

Pedro Rodríguez es la rueda a seguir. En la dirección de ABC, Guillermo Luca de Tena debe rehacer lo deshecho en dos años de Cebrián (José Luis), y acomete su fichaje en el otoño del 78. El periodista resume sus “aspiraciones”:

 

Me ha detenido siempre ante la máquina de escribir como un pudor insalvable, Guillermo, de traducir mis ilusiones a pesetas, o de ponerle precio a una puerta como la de ABC por la que cualquier profesional entra con la montera en la mano… Con ese pudor presente, te hago una relación de mi situación actual: “Arriba”, como subdirector, x pesetas mensuales, tres pagas extraordinarias, seguros, pluses, todo eso, ya sabes; en “Gaceta Ilustrada”, x pesetas por crónica semanal; x también semanales en la “Hoja”, y x en “Interviú”. Tú sabes, director, la gratitud con que yo acogería una fórmula que me permitiera, sin tirar a mi familia por la ventana, trabajar en vuestra casa, y muy especialmente, contigo.

 

Abc, 15 de Mayo de 1983

 

La relación se rompe (¡casi a lo Orwell!) la víspera de Santiago de 1984, con carta de renuncia de Pedro Rodríguez al director, Ansón:

 

“En mi ‘Papeleta’ habitual del domingo se incluía, dentro de un contexto irónico, esta frase: ‘Que Estos Chicos se quedan, lo que yo te diga. Que nos dan la ‘Prodigiosa Década’, je, verás’. El día siguiente, en la misma página, se publicaba la siguiente opinión del periódico, con la firma convenida de ‘Ovidio’: ‘Los más conspicuos comentaristas, reverentes del Poder, sea el que sea, prontos al obsequio, venga de donde viniere, aseguran desde las tribunas de oposición que el socialismo va a quedarse diez años en La Moncloa. Hay que dejarles. Hay que permitirles que hagan su juego, viejo juego, siempre que no creen una excesiva confusión para mostrar lo que es un periódico pluralista’. Me pellizco y no estoy soñando”.

 

¿Pedro Rodríguez, “reverente del poder”? Le recuerda que, de presidente de la Asociación de la Prensa, lo perseguía “para que no me metiera más con los ministros de UCD”, donde Abril Martorell (el “Don Fernando el Caótico” de Campmany) pedía cabezas.

 

Y se va.

 

Muere en diciembre de 1984. “Estos Chicos” [los socialistas] no duraron diez años. Duraron catorce.

 

Pedro Rodríguez

 

[27 de Agosto de 2020]

La guerra de Almeida

 

 
Calle de Lista
 

Calle de Martí


La guerra de Almeida

Sábado, 13 de Agosto

 

Un monstruo


viernes, 12 de agosto de 2022

Pedos

 


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El aburrimiento lleva a fantasear con la “aniquilación nuclear”, que, según Guterres, el “chino” portugués de la Onu, aún no se ha producido porque “estamos de suerte”. Menos lobos, Guterres.


    Es verdad que las guerras las carga el diablo, cuya astucia, según Baudelaire, consiste en llegar a hacer creer que no existe, que es a lo que juega Soros con sus soritos en la Guerra Cultural. En su “Diario parisino”, y a propósito de la “Guerra judía”, de Josefo, Jünger anotó: “Mientras los judíos se reunían para la fiesta de los panes ácimos, los romanos dispusieron una cohorte sobre la sala de columnas del templo para observar la muchedumbre. Un soldado se subió la túnica, volvió el trasero hacia los reunidos con una inclinación burlona y dejó escapar el indecente sonido. Y ésta fue la ocasión que dio lugar a un choque que costaría la vida a diez mil personas, de tal manera que se puede hablar del pedo más funesto de la historia mundial”.


    El pedo romano fue lo que el Cobarruvias llama “crepitus ventris”, vulgo cuesco, nada que ver con el supuesto pedo, en su acepción de beodez festiva, de Paul Pelosi, el multimillonario esposo de Nancy Pelosi, la que se ha ido a defender “la vibrante  democracia” de Taiwán, que la ha distinguido con “la Orden de las Nubes Propicias con Gran Cordón Especial”, como si no llevara décadas viviendo en la nube.
    

Si miras el mapa y ves Hungría y ves cómo está rodeada… –explicaba Nancy a los periodistas, que sabían lo mismo que ella, mientras confundía Hungría con Ucrania.


    Paul fue arrestado en mayo por embestir a otro con su Porsche, y entregó a los agentes la licencia de conducir… y una tarjeta de la Fundación 11-99, organización benéfica de la Patrulla de Carreteras de California que apoya a los oficiales y proporciona becas para sus hijos.
    

Somos un estado de derecho (?), no una monarquía con un rey –dijo otro día Nancy, licenciada en ciencia política (?), antes de subirse a la nube de Taiwán, donde lleva treinta años enseñando tauromaquia mi amigo Pepe Campos.
    

Lo de Nancy en la pasarela de Taiwán se presenta como una forma de tocarle los pitones al toro chino, pero no hay tal toro en esta comedia: Kirby, portavoz de Seguridad Nacional en la Casa Blanca, ya ha aclarado que no cambia “nuestra política de una sola China” y que bajo ningún concepto defienden la independencia de Taiwán, pero que Nancy tiene derecho a volar, sea por no estar con Paul o por cantar con Vinipú “Tan sólo soy nubecita” en el Árbol de la Miel.
    

Al mando del Ejército sigue Milley, el tipo que, según Coulter, quiere estar en el video de las actrices disculpándose por su privilegio blanco, y que según Woodward, le tenía escondidas las bombas nucleares (sic) a Trump, y telefoneó a Vinipú para confiarle que el presidente estaba loco y que, antes de dispararles, les avisarían, para evitar la sorpresa.


    Un proverbio luterano citado por Sloterdijk dice que un culo estricto rara vez deja escapar un pedo jovial.

[Viernes, 5 de Agosto]

Viernes, 12 de Agosto

 

 

Soto del Barco

jueves, 11 de agosto de 2022

Los Siete Infantes de Lara

 

Los Siete Infantes de Lara


Los caminos que llevan a Roma


Abilio, firme como el roble de la Demanda


Francisco Javier Gómez Izquierdo

       ¡Líbreme el Señor de decirle a Usted lo que debe hacer y cómo, en su tiempo libre! Pero ahora que todo se reduce a dar órdenes y multar a golpe de decreto-ley permita que le recomiende un buen plan para este fin de semana que empieza mañana 12. Si anda Usted por la Sierra de la Demanda o no le pilla muy lejos la zona y aún no ha asistido a la representación anual (trigésima vez) de "Los siete infantes de Lara" en Castrillo de la Reina no espere otro año porque cualquier día nos acabamos todos: el paisaje y el paisanaje. Usted ha oído hablar, tiene propósito de acercarse, le han contado maravillas: ... el imponente escenario ante la iglesia, los actores son todo el pueblo, la música, el vestuario, el frescor de la noche..." pero lo ha ido dejando y eso, que en Castrillo, donde la Raquel, heredera de la curadora ciencia de "la Eugenia" la de teléfonos, se come la mejor cecina del mundo como usted bien sabe.
     

Queda dicho lo anterior para los cercanos, pero para los forasteros, pongamos de Madrid o ¡yo qué sé!, Ávila o Segovia, que son tierras medievaleras, los invito a que se olviden estos cuatro días de los grados y de los aparatos de aire de la ciudad y busquen una casa rural en los alrededores de Salas de los Infantes. Mirar y pasear aún es gratis y entre los muchos lugares que se le quedarán en la magín si los visita están Santo Domingo de Silos, la Yecla, Covarrubias, el monasterio de Arlanza, el Cañón del Río Lobos, la tierra de Fernán González, nuestro buen Conde, donde se grabó no sólo El Bueno, el Feo y el Malo, sino también El Valle de las Espadas, donde Espartaco Santoni da vida al fundador de Castilla.
     Coma Usted en Lerma o Covarrubias, pasee el lechazo o lo que le haya apeticido por la Yecla o el cementerio de Sad Hill hasta hacer tiempo para escuchar a los monjes de Silos que cantan Vísperas a las 7 de la tarde. En escasa media hora, y eso sí, por sinuosa carretera que ha trazado el curso del Mataviejas, bordee la Peña Carazo y plántese en Castrillo con alguna prenda de abrigo en el maletero por lo que es probable ocurra durante la representación y trasládase a un cantar de gesta, reviva ese romancero que las modas educativas van arrinconando y sitúe a Doña Lambra, a Almanzor, a Gonzalo Gustios... en los paisajes por los que ha andorreado durante estos días. El bastardo Mudarra, "para hacer en el traidor (Ruy Velázquez) justa venganza" ya ha partido de "los arquillos" de Córdoba, donde Almanzor colgó las siete cabezas para pasmar a las buenas gentes que se acomodarán en el atrio de la iglesia de San Esteban Protomártir estas tres noches de agosto. El primo Abilio, el gran Abilio, el fraile con hábito dominico que cura a Clint Eastwood, el Bueno, en el monasterio de San Pedro de Arlanza, convertido en enfermería, ha adaptado el texto de Lope de Vega y dirige una de las obras teatrales más emocionantes que se pueden ver en Castilla. Abilio dice lo que mi madre: "En Castrillo hemos sido siempre un poco comediantes".
    

Si Usted se decide a pasar a gusto un buen día por menos dinero que lo que le costará la luz que gasta su artefacto del aire en, pongamos Madrid, hágame caso y llame al teléfono 676 35 67 66 donde se le atenderá como Usted merece. A éstas alturas no creo que queden muchas localidades, pero llame por si acaso. Si acude no se va a arrepentir. Es más, seguro que repite a otro año.

Emilio Romero, el azúcar de Bergson


Emilio Romero, por Juan Palacios


ABC AL PASO

El azúcar de Bergson

EMILIO ROMERO: “SI LE GUSTA ESCRIBIR, LO SUYO ES EL ABC, UN PERIÓDICO-INSTITUCIÓN”


Ignacio Ruiz Quintano

 

Abulense, como Juan de la Cruz, Teresa de Jesús, Santayana o Luis Calvo Andaluz (“¡ni Luis ni Calvo ni Andaluz!”), Emilio Romero, el Gallo de Arévalo, nombrado por Sánchez Bella (a sugerencia de López Rodó) director de la Escuela Oficial de Periodismo, es quien, en el 71, lleva el periodismo a la Universidad, con la ayuda de Ansón y la oposición del almirante Carrero, que teme “llevar más agitadores” a la Universidad. Carrero le recuerda a Romero un artículo pintando a Ansón de “caballo en cacharrería”, y Romero lo tranquiliza:

 

Es verdad, pero ahora me he preocupado de quitar los cacharros.

 

 

En el invierno del 78, con la perspectiva de otro año en blanco (poner copas en Ibiza en verano para pagarte un invierno de Facultad en Madrid), y por ver si lo del periodismo tiene salida, escribe uno a los periódicos donde quisiera escribir, y responden todos, incluido Emilio Romero (el gallo del periodismo, al que le roncan los cojones, atendiendo un SOS de estudiante sin más recomendación que un hambre calagurritana, ¡los 70!). Dirige el “Informaciones” de la calle de San Roque (mi primera Redacción, de visita) y me invita a filete con patatas con servicio en su casa, no sé si por Hurtado de Mendoza (mi primer almuerzo periodístico). A esa edad impresiona el “usteo” (nada de tuteo falangista, que se impondrá luego, con el felipismo): me cuenta que este “Informaciones” es un embarque sin rumbo, y se trata de elegir un destino que encaje con lo mío.

 

¿Así que tiene usted una carta del ABC?

 

Sí, señor.

 

Pues, si le gusta escribir, lo suyo (lo mío) es el ABC. Un periódico-institución. La República no pudo con él. Caerá con la Iglesia y el Ejército.

 


La carta

Cuando, en los 50, el Régimen destituye de la dirección de ABC a Torcuato Luca de Tena por el “caso Beria” (una información cuyas galeradas van y vienen con el ciclista del periódico a la Censura donde los censores se han ido a dormir sin dar el visto bueno a la noticia de Beria, el ex jefe de la policía soviética, fugado de Rusia y escondido en España a la espera de saltar a América), Romero, que dirige “Pueblo”, se solidariza con su colega, y va a la calle.
 

Hay que esperar siempre a que se deshaga el azúcar –es un requiebro-fetiche de Romero, que cita a Bergson.
 
Una leyenda urbana dice que en el suarismo los periodistas triscan libres por las verdes praderas de Aleluya: es cierto en el lado de los “rojos” (lenguaje de la época), no en el de los “azules”, testigos incómodos del pasado, que es la víspera, de los “demócratas de toda la vida”. A finales del 75, el comportamiento de Suárez, “personaje que viene de todas partes”, es, dice Romero, “de mandón provinciano y providencial: su tratamiento contra articulistas abiertos era el de la suspensión de la columna o el cese”.
 

–Suárez me tenía más miedo a mí que a Carrillo, y era natural. Carrillo conocía su biografía; yo, su biopsia.
 
Del sombrero del franquismo sale la paloma de la democracia y Emilio Romero empieza a escribir en el ABC de Guillermo Luca de Tena, “primero con el seudónimo de Fouché, para no alarmar, y después con mi nombre”. Pero…



El gallo de Arévalo y Suárez
Tragicomedia de España, Emilio Romero
 
 
[26 de Agosto de 2020]

Jueves, 11 de Agosto

 

Fabada al día

miércoles, 10 de agosto de 2022

Antonio Mingote, la lealtad del genio


Antonio Mingote


ABC AL PASO

La lealtad del genio

ANTONIO MINGOTE, LOS PUNTOS SOBRE LAS IES CON LOS MEJORES MODALES


Ignacio Ruiz Quintano

 

Hasta la aparición de Mingote, para el lector (¡el verdadero dueño de un periódico!) hay tres acontecimientos que nunca fallan: el escándalo en el Congreso, el crimen pasional y la cogida de un torero, a los que de pronto se une “la viñeta de Mingote” en ABC. Todo lo demás es cencerrada.

El periodismo viene a ser una cencerrada sin ton ni son que acaba en sonsonete. Cañabate cuenta que un vendedor de “El Cencerro”, periódico anticlerical, pregonaba con un cencerro que hacía sonar mientras gritaba: “¡Contra los frailes, que comen y no trabajan!” Alguien le dijo: “Y usted qué, ¿en qué trabaja?” Y el vendedor se explicó: “¡Yo no trabajo, pero tampoco como!” Y le arreó con el cencerro en la cabeza.

En el periodismo sólo vale la pena caer para firmar un “Pedro Páramo” de Rulfo o un “Hombre solo” de Mingote.

 

Hombre solo

 

Mingote representa una lealtad superior, espiritual (desconocida en periodismo), con ABC y los Luca de Tena, la clase de lealtad descrita por Alain como “una libre y dichosa promesa a sí mismo, que cambia una simpatía natural, por encima de edades, pasiones, rivalidades, intereses y azares, en un acuerdo inalterable”. Rechaza grandes ofertas, gesto que no le perdonarán nunca.

En 1975, asume la dirección de ABC José Luis Cebrián, miembro del Opus Dei (“esa aventura estrictamente particular”, según la revista “Ecclesia”). A los becarios del 79 nos cuentan que Cebrián, cuyo San Juan o discípulo más amado es Pedro José Ramírez, corregía con tipex los escotes de las actrices setenteras en las fotos del Archivo. Y choca con Mingote, que en febrero del 76 le escribe una carta con toda la fuerza “fundante” de ABC:

“Querido José Luis: Después de la muerte de Franco no he vuelto a hacer ningún chiste sobre esos personajes [inmovilistas, Gundisalvo] que simbolizan para mí una época acabada. Los hago sobre los que hostigan al Gobierno actual. Y me sorprende que a esa Casa de ABC le alarmen unos chistes con los que pretendo ayudar a un Gobierno que es el primero del Rey. No comprendo bien cómo esos reaccionarios […] pueden influir en esa Casa que, por definición, ha de estar al lado del Rey y no de quienes ponen en peligro el trono […] Estos buenos modales que yo aspiro a tener me impiden, por ejemplo, hacer chistes sobre la oposición de la izquierda, que ni decide ni gobierna. Y si hacer chistes sobre los que no han podido levantar cabeza durante cuarenta años me parecía una cobardía, darles ahora en el cogote cuando empiezan a asomarlo a duras penas me parecería innoble […] Pero yo ya soy viejo para aprender, querido José Luis, de modo que voy a seguir haciendo lo que he hecho hasta ahora, y aceptaré con mansedumbre cristiana, hasta donde yo sea capaz, que me rechaces los dibujos que consideres rechazables.”

“Querido Antonio: Actúa como siempre, con naturalidad, y no le des más vueltas al asunto. José Luis”

Mingote pasa por la vida, ruanescamente, “con un corazón en zapatillas”, que nunca sabe o quiere hacer ruido al andar.

 


Antonio Mingote
 
[25 de agosto de 2020]

Miércoles, 10 de Agosto

 

Viviendas caseras

martes, 9 de agosto de 2022

En la muerte de María Jesús Manrique

 

Los 80 en ABC de Serrano, 61

Al Cielo iremos los de siempre

Antonio Mingote

Beduinos de la inacción


Karl A. Wittfogel

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Cuando, en octubre del 76, Manuel García Pelayo, el jurisperito que luego, con su voto de “kalidá”, diera por bueno el expolio de Rumasa, aconsejó al Rey en Caracas (¡lo de España con Venezuela es el karma de Miranda!) no cargarnos con una Constitución, pues la época de las constituciones había pasado, debía vislumbrar lo que tenemos delante: un texto roído por lo ratones que no sirve ni para calzar la mesa a la que se sientan a comer a cargo del Estado nuestros atlantes del 78, esos liberalios con carrillos de ardilla que hablan de “democracias liberales” como si hubiera “democracias socialistas”; una constitución sin sujeto constituyente que promueve, en lenguaje spengleriano, la disolución de los grandes organismos nacionales en pequeños grupos sin Estado que se bastan a sí mismos, “en enjambres de beduinos de la inacción”, y ahí está Bonilla I, refundador de al-Ándalus.
    

En tanto que Estado de Partidos, España, donde los ladrones vuelven a ser gente honrada, como en la comedia de Jardiel, es una autocracia paliada por el incumplimiento, según dijera Gabriel Maura de la dictadura del Cromwell ferrolano.
    

Un gobierno es absolutista si su mando no está controlado por fuerzas no gubernamentales. El gobernante de un régimen absolutista es un autócrata si sus acciones no son frenadas por fuerzas intragubernamentales.
    

He aquí el matiz que establece Karl A. Wittfogel, comunista que cayó en la cuenta del “despotismo oriental” con motivo del pacto Hitler-Stalin y huyó a América.


    Los jefecillos de gobierno que se suceden en España son, pues, autócratas que viven al margen de la Constitución (que es como la hoja de periódico con que los mendigos de Mingote, nosotros, se tapaban para dormir en un banco de la calle) y que con una simple orden ejecutiva confinan ilegalmente a la población o prohíben la lengua oficial de la Nación: España debe ser descompuesta antes de ser repartida.


    Una vez en los Estados Unidos, Wittfogel denuncia que en China “todos los poderes, legislativo, ejecutivo y judicial pertenecían al emperador”. ¡Vaya escándalo! Y para la India cita a un sabio que define al absolutismo genuino como “una forma de gobierno en la que todos los poderes confluyen en las manos del gobernante, no habiendo autoridad independiente que le pida cuentas”.
    

En cuanto al control del pensamiento, Wittfogel, que jamás hubiera podido concebir a un Bolaños, invita a comprender la importancia que los amos del Estado conceden a las ideas dominantes.


    –Los hijos de la elite dominante son educados generalmente por representantes del credo dominante; y toda la población está en un contacto continuo y promovido por el gobierno con los templos vinculados al Estado y sus sacerdocios.
    

Las libertades insignificantes que nos son otorgadas establecen, para Wittfogel, “una especie de democracia de mendigos”. Los mendigos debemos ya un PIB y medio. Más de dos siglos hace que los españoles no somos sujeto, sino objeto de la Historia.

[Martes, 2 de Agosto]

Martes, 9 de Agosto

 

 

Le Corbusier en bable

lunes, 8 de agosto de 2022

Piné

 

Con la Peña



Con Juanito


Francisco Javier Gómez Izquierdo

          En la preceptiva caminata mañanera, ya en Córdoba con un amanecer fresco, agradable y creo que un tanto engañador en la carrera del día hacia los 40 grados, no se me va de la cabeza Piné, el gran Piné. En mis cavilaciones, más allá del amor incondicional del personaje hacia el Burgos CF, va pasando Gamonal. Un Gamonal que quizás nunca ha dejado de ser pueblo porque los que fuimos llegando, de pueblos veníamos. Los nuestros los empezaron a vaciar nuestros padres a finales de los 60 y nos llevaron con ellos a Gamonal cuando el gobernador Eladio Perlado y el alcalde Martín Cobos consiguieron para Burgos el Polo de Promoción. Gamonal no era aún Burgos. Era pueblo y había un alcalde, el alcalde Palomares, que vivía en la Inmaculada, y servidor, que era y es hijo del auténtico proletariado, con doce o trece años iba a su casa donde su mujer, Genoveva creo se llamaba, me daba sacos con docenas de zapatos para coser. Cosíamos por las tardes y sobre todo en vacaciones para ayudar a la economía familiar, seis hijos y un único sueldo, y para procurarnos el carné del Burgos y el As Color. Creo que aquellos padres gamonalinos hoy tendrían cárcel por explotación infantil.
 
       Piné era autóctono, genuino del barrio y como tal se asentó "de chavea" en Campofrío, la fábrica donde "ganaban bien", creo que desde el matadero de Coprasa junto al colegio de los marianistas. ¡Puro Gamonal! He mirado cuándo se fundó la peña Jóvenes de Gamonal, la primera y creo que la más antigua de las blusas de Burgos, de la que Piné era socio fundador y he visto que se empezó a conformar en 1971. Entonces empezó ese "todo" que ha marcado nuestras vidas.

        Piné, que se llamaba Esteban, llevaba años jubilado. Seguía fumando -"las farias ya no son como las de antes..."- y tomando sus vinos y chupitos reglamentarios. Cuando estaba en activo cogía las vacaciones por San Pedro y las empalmaba con San Fermín. En Pamplona me lo encontré junto al también difunto Samuel, otro gamonalino pata negra con el que hacía yunta en tiempos en los que no se les ponía nada por delante, disfrutando como si se fuera a acabar el mundo.
      
Estos últimos años hablaba muchas mañanas con Piné de lo que era Gamonal, en lo de Arsenio, primera curva de la carretera Poza donde toman café y moscatel los auténticos del barrio. Allí llega Kubala, ciego jubilado que coge el Diario y no lo suelta y que se ha especializado en responder "a la antipática". Uno de San  Cristóbal, devoto del chicoychica que da las novedades de Villímar, una mujer menuda que todas las mañanas dice que nació en San Sebastián, una chica muy simpática que dicen que "le va el cante" y entre cónclave tan variopinto sobresalía Piné, que ya lucía su estatus y con el que me apartaba en la calle para recordar cuándo nos vimos en Córdoba, "empate a uno...", acompañado del hijo de Betete, el eterno cuidador de El Plantío "...los dos muertos, el padre y el hijo, mec...D..", en el Villamarín "el año que subimos como Real Burgos" y en el Sánchez Pizjuán cuando la bronca de Maradona y Bilardo "ah, yo no me enteré, pero metió el gol Edu el del barrio", el subidón cuando el Burgos de Novoa parecía el Milán "...y callamos a los sevillistas" y salta a sus peripecias en Lasesarre, Las Llanas o el Merkatondoa del Izarra. Acompañar al equipo en Primera no tiene mérito. El mérito está en pagar a un colega la gasolina y el almuerzo para que te lleve a la Balastera. "El cariño verdadero tiene que costarte el dinero".
      
Hace quince años el Burgos se jugaba el ascenso a 2ª con un Sevilla Atlético extraordinario que entrenaba Manolo Jiménez. Nos prepararon una encerrona. Pusieron el partido a las cincco de la tarde "...normal tú, qué cojones, yo haría lo mismo" y llenaron el campo porque venía el Sevilla grande de ganar la Copa del Rey al Getafe el día antes. Aquéllo era un fiestón. Llegamos a la prórroga con los nuestros pidiendo agua cada minuto y Lolo, un central, nos arrebató el ascenso de un cabezazo en un córner. Vi a Piné solo, la espalda contra el cemento mirando a la nada, sin querer hablar con nadie, rechazando las manos que querían levantarlo. Es una imagen que nunca olvidaré. "Me decían antes de empezar el partido que me buscaba uno de Córdoba. Ya sabes que las garrafas de calimocho nos las pasaban los sevillanos. A nosotros no nos dejaban pasar nada.. ¿de Córdoba? ¡Ése es más de Gamonal que tú...!"
      
 Como el McCarty de Cádiz al que le han puesto una estatua a la entrada del Carranza, Javi Jiménez de Córdoba que con el equipo descendido cogió el coche y subió a Oviedo -840 kms. de ida y 840 de vuelta- a ver a su equipo en soledad y como otros muchos aficionados que no caben en cabeza ajena, así era Piné. Extraordinarias e incomprendidas personas a las que les va como anillo al dedo aquéllo de "inasequibles al desaliento".
 
       -Saluda a Juanito cuando lo veas.

Defender la alegría


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Alegría (de “alacer”, en el latín de los curas) consiste en quitarse peso y morir desnudos, como los hijos de la mar, que es el Mediterráneo, y por eso la alegría ya sólo la defienden los catalanes, siempre que pague otro: Serrat en la política y Laporta en el fútbol.
    

“Defender la alegría” es un motete de Serrat inspirado en Benedetti para adular a Zapatero, que aún no era minero. “Defender la alegría como una trinchera / defenderla del caos y de las pesadillas / de la ajada miseria y de los miserables / de las ausencias breves y las definitivas”. Aun ratonero como él sólo, el himno, con rimas del Moliner, es superior al de la Décima, y parece hecho de encargo para el regreso de Laporta como plutócrata del fútbol. Serrat se la cantó a Zapatero en los veranos de la Granja, con Sabina, Belén, Perea, Manuel y Bosé, que denunció:


    –No están tasando las alegrías.
    

A lo que Zapatero, que interiorizó la “joie-de-vivre” en sus tristísimos viajes en bus León-Madrid leyendo anacreónticas de Gamoneda, sacó las visas del Estado y se puso a repartir parné en subvenciones como Laporta en fichajes, acarreándonos una ruina que todavía estamos pagando.
    

Desaparecida de la política, donde la única Alegría que queda es una señora de Zaragoza (¡alegría baturra!) que canta los decretos del gobierno como si fueran joticas de Labordeta, la alegría se hace fuerte en el Barcelona de Laporta y Xavi, que son como los Quintero del “fúpbol”. Dos por cero del Madrid de Ancelotti a la Juventus de… Allegri, con el Triángulo de las Bermudas, que es como Ancelotti llama a los Reyes Godos de Hughes, Modric-Casemiro-Kroos, Triángulo Blanco que ya ha producido más literatura cabalística que el de Suárez-Torcuato-Juan Carlos en la Santa Transición.
    

Suárez quiere que la relación que ambos tenemos con el Rey se dibuje como un triángulo equilátero; yo creo que es un triángulo isósceles; aunque en realidad es un triángulo escaleno –lo explicó el del medio.
    

El triángulo del futuro es Valverde-Aureliano-Camavinga, pero en lo que el futuro llega tiraremos con Modric-Casemiro-Kroos, esa bandada de loros cada uno de los cuales suma las mismas Champions que toda la historia del Barcelona, que “Aquest any sí!”, gracias a los monises del Caballero Alegre, cuya figura evoca la democracia catarí de Xavi, los derechos televisivos de Roures, el glamour payés de Guardiola, y por supuesto, un banco tan secreto y seguro como Fort Knox.
    

Llevo más de veinte años queriendo hacer esta pregunta. ¿Qué eran “las magdalenas de sexo convexo”? –dijo un día Emilia Landaluce a Ana Torroja.
    

La verdad es que José tiene unas letras… –contestó La Voz del Mecano.
    

Al Bayern, que ha levantado una ceja ante la alegría económica de los catalanes, Laporta les responde que el Barcelona, con más de cien años de historia, es “un club con unos activos muy importantes”, tesis que apoya el Periodismo Oficial, que ve en Laporta el ejemplo de que el fútbol es un negocio sano, ajeno a cualquier crisis, y que viva la alegría, tan española.
    

Añadamos a la alegría de Laporta la geometría de Xavi, que tiene a todo los futbolistas del mundo aporreando la puerta del Campo Nuevo para jugar.
    

Para los que no me conocen: soy un futbolista dinámico y veo el fútbol de la misma manera que Xavi –ha icho Koundé.
    

Sobre el dinamismo de Koundé, Bertrand Russell escribió: “Espero que los periodistas del futuro, al hablar de una ‘personalidad dinámica’, querrán indicar una persona que hace el menor esfuerzo en un momento dado, sin pensar en las consecuencias”. Y sobre el fútbol que ven Xavi y Koundé: “Tres medidas no son suficientes para fijar una posición: esto es en esencia lo que queremos dar a entender al sustituir ‘espacio y tiempo’ por ‘espacio-tiempo’”. Dicho sea porque dijo Xavi una vez que descendió a definir su “fúpbol”:


    –En el Barça entendemos el fútbol como espacio-tiempo.


    Si al pobre Umtiti su representante le hubiera dicho que dijera lo que a Koundé le ha dicho el suyo que diga, ahora Koundé seguiría en el Sevilla y Umtiti lideraría la defensa culé con Xavi, para quien la encarnación del anti-“fúpbol” fue, cómo no, Mourinho: “El Mourinho del Madrid nos jugaba a la espalda. Jugaban rápido. ¡No querían jugar al ‘fúpbol’!”


    Alegría, alegría, alegría; alegría, alegría y placer, que la Virgen va de paso con su esposo hacia Belén. En Madrid esas alegrías sólo nos las va a dar Rudiger cuando suba a rematar de córner.




Toro Salvaje

 

UN PSICÓLOGO


    En el PSG creen que lo suyo, dejarse atropellar en los momentos críticos de la Champions, es problema mental. Pochettino tenía limones en el vestuario para neutralizar las malas energías, pero llegó al Bernabéu y se la pegó. “L’Equipe”, que va de cartesiano, ve la necesidad de un psicólogo, como el que trajo Floro al Madrid, también con un limón entre manos. A Floro lo sustituyó Arsenio, y lo único que le pidieron los jugadores es que, por favor, no les dieran más psicología. Cuando en noche de Champions se desata la furia en el Bernabéu ¿cómo se gestiona lo del psicólogo? Y este año tendrán en contra el karma de los apartados por “indeseables”.

[Lunes, 1 de Agosto] 

Lunes, 8 de Agosto

 


Los que tocan el piano

domingo, 7 de agosto de 2022

Remembranzas trevijanistas XV



 

Martín-Miguel Rubio Esteban

Doctor en Filología Clásica
    


El lunes, 11 de marzo de 2002, Trevijano escribió en su columna de La Razón un artículo titulado “Más leales que los reyes”. Y entre otras cosas de enorme lucidez afirmaba: “El problema del talento creador reside en la selección de los materiales que todo análisis de la experiencia ha de separar y en la originalidad de la nueva síntesis que todo propósito estético debe unir”. Sólo eso es creación: dar muerte a la vida mortal disolviéndola, para luego eternizarla de algún modo cosiendo sus retales fundamentales. Los ojos ingenuos del artista, libres de cualquier prejuicio y temor servil, rompen con inconsciencia infantil la realidad, y seleccionan los trozos imprescindibles y necesarios para transparentar la vida interior de su obra, cuya impresión de plenitud deviene de la sabia y consciente fusión de esos trozos elementales, precisamente esos “elementa” y “primordia” de los que hablase el divino Lucrecio. Los ojos ingenuos del artista, libres de cualquier prejuicio y temor servil, rompen con inconsciencia infantil la realidad, y seleccionan los trozos imprescindibles y necesarios para transparentar la vida interior de su obra, cuya impresión de plenitud deviene de la sabia y consciente fusión de esos trozos elementales o primordios. Y es esa síntesis compuesta de los elementos primordiales lo que produce la pureza edénica de la obra maestra, una nueva creación de vida eviterna. El arte clásico (Policleto, Mirón, Escopas¡Donatello! ) no se basa en la reproducción de accidentes o notas ambientales y accesorios, sino en la captación de la esencia hipostática de la proporción –la symmetreía policletea– y el movimiento. Prestancia canónica en un movimiento arquetípico. Toda ingenuidad presupone una curiosidad con humor siempre en espera de lo maravilloso. Y la perfección de toda verdadera obra maestra extingue cualquier interpretación sobre sí misma que no se base en la pura admiración ingenua y edénica de su propia y singularísima belleza. Como decía Antonio: “Los amantes de la belleza y los que esperan ser conmovidos por la expresión de las grandes realizaciones artísticas han de acercarse a ellas, y contemplarlas, con la ingenuidad silenciosa de los cortesanos cuando sus reyes hablan”. La variabilidad de los gustos y las civilizaciones no pueden resolver con su incesante fluir de teorías el enigma hermético de expresión de belleza. Por su pura esencialidad la obra clásica representa siempre la humanidad, y ésta en aquella se reconoce. La tragedia personal me hizo muy bien entender a Trevijano cuando sostiene que el proceso creador consta de dos tiempos: la descomposición de la realidad y la composición de la misma a partir de los trozos esenciales de la previa disolución (“la esencia es lo que era el ser”- Aristóteles dixit). El artista asesina previamente a la realidad mortal
la muerte implica disolución– y luego la crea “clásica” e inmortal a partir de sus partes más definitorias. Durante muchos años tuve la extrañísima sensación de que cada vez que caía extasiado ante las reproducciones de las grandes obras de Policleto (el Diadumeno, el Doríforo, el Heracles, el Efebo de Westmacott), o el enorme brazo romano de bronce expuesto en el Museo Arqueológico de Zamora, mi imaginación conmocionada vinculaba –no sabía entonces por qué– mis sensaciones al terrible mito literario del Frankenstein, de Lady Shelley. Hoy ya he resuelto el enigma que me angustiaba. El arte de Policleto nace de la previa disolución de la vida a fin de eternizarla “de algún modo”. El propio Policleto, que teorizó sobre su propia obra clásica en su Canon, lo sabía sin duda. La serenidad de la expresión clásica no está conseguida por una olímpica superación de las inquietudes humanas, sino por una imposibilidad de conflicto entre su ser y su destino. Sus formas se han estabilizado en la calma infinita de una vida imperecedera. También el Dr. Frankenstein quiso exponer la más noble humanidad, aunque su propósito quedase fallido en el mundo de la Ciencia por un limpio fracaso. Pero hoy el “Arte” sólo suele dar fracasos sucios, feos y serviles, y la belleza está prohibida. Hoy el “Arte” es Arco, y la generosidad de nuestro querido y admirado Anson casi ininteligible por excesiva.

En relación con la flagrante actualidad de la cumbre de la OTAN en Madrid hay que decir en estas rememoraciones que García-Trevijano estaba absolutamente en contra de que todavía existiese la OTAN, y que para colmo creciese. Aunque enemigo acérrimo de la dictadura soviética, Antonio veía a la OTAN como una organización completamente obsoleta. Toda institución llega a su obsolescencia cuando sus objetivos fundantes o se han cumplido o se han desvirtuado. El peligro del imperio soviético-comunista de la guerra fría, enunciado por primera vez por Churchill en una conferencia el 5 de marzo de 1946 en Fulton, Missouri, fue la señal para la formación de un amplio bloque antisoviético que cuajó en la OTAN. Pero ya en la década de los 80, con la perestroika de Gorvachov y el cada vez más claro desmoronamiento del estado soviético, que identificaba el Estado con el Partido, la OTAN no sólo perdió su sentido, sino que su misma existencia suponía una impertinencia hostil contra la nueva Rusia que quería acercarse, una vez más, a occidente. Durante el Referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN de 1986, en el que el SÍ sacó dos millones de votos más que el NO –resultado netamente fraudulento para Trevijano
–, Antonio ayudó con gran parte de su patrimonio particular en la campaña a favor del NO. Y hay que recordar que el PSOE esgrimía como principal argumento para permanecer en la OTAN no una posible agresión del mundo comunista, entonces en franco declive, sino el hecho de que tal permanencia ayudaría mejor a soslayar las posibles intentonas golpistas futuras por parte de nuestros ejércitos. Tal cual. La historia posterior ha dado la razón a Trevijano sobre el peligro que entraña la misma OTAN, instrumento militar encaminado sólo a defender los intereses de los EEUU en detrimento de la propia Europa. Por lo demás la OTAN, cuyo principal objetivo es el mantenimiento de la paz y su consolidación, quedó sin argumentos en sus mismos inicios, cuando en 1956 la Unión Soviética, a través de Bulganin, Presidente del Soviet Supremo, pidió la integración de la URSS en la misma OTAN, ya que también para Rusia el mantenimiento de la paz y su consolidación era su principal objetivo en política exterior.

Cuando Rusia recuperó Crimea como territorio ruso que es hasta las cachas, Trevijano aplaudió esta decisión de Putin. Crimea es rusa desde hace doscientos cincuenta años. Y si no fuera rusa, sería turca. En las playas de Crimea pasaban los veranos los Romanov, en el Palacio de Livadia, en Yalta, precisamente en el mismo lugar en que se celebró en febrero de 1945 la famosa Conferencia de los Tres Grandes, EEUU, Rusia y el Imperio Británico, lugar también en el que se acordó –que lo recuerde Lituania ahora– que Könisberg, la cuna de Kant, y su hinterland debían ser transferidos a Rusia. Trevijano entonces llamó “cobarde” a Putin por no hacerse en la misma maniobra militar con las regiones rusas de Ucrania, casi todo el territorio que se encontraba al este del río Dniéper, aquel que más concretamente estaría comprendido al este de una línea recta imaginaria que uniría Jarkov con Jersón. Ello nos induce a pensar que Antonio hoy defendería los objetivos rusos en esta guerra, con independencia de que sintiese profunda aversión a la oligarquía que dominaba entonces y hoy el poder político en Rusia, pilotada por el ya dictator Putin.

La actual guerra de Ucrania ha reactivado sin duda el gran complejo industrial-militar de los EEUU. Biden se reúne en Madrid con sus socios-subordinados de la OTAN como el gran comercial del inmenso arsenal americano, obligándoles a la compra y al rearme. Como dijo Adlai Stevenson, uno de los primeros representantes americanos en la ONU: “No podría concebirse la estructura de los grandes negocios en América sin la fabricación de armas. En Washington nadie toma en serio la idea del desarme.” Pocos representantes de la Administración americana han sido tan sinceros. Y a Eisenhower le honra la declaración que formuló en su discurso de despedida en enero de 1961, en la que advirtió de la influencia cada vez más apreciable de las “conexiones entre una inmensa organización militar y una gran industria armamentista. Dijo: “Debemos evitar la creciente influencia, pretendida o no, del complejo militar-industrial”.

[El Imparcial

Domingo, 7 de Agosto

 


Lo que mal empieza

"Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará"

 DOMINGO, 7 DE AGOSTO


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino. Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas.Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad os digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo. Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así, bienaventurados ellos. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, velaría y no le dejaría abrir un boquete en casa. Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.


Pedro le dijo: «Señor, ¿dices esta parábola por nosotros o por todos?». Y el Señor dijo:

-¿Quién es el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas? Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre portándose así. En verdad os digo que lo pondrá al frente de todos sus bienes.Pero si aquel criado dijere para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse, vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará con rigor, y le hará compartir la suerte de los que no son fieles. El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá menos. Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más aún se le pedirá.


Lucas 12, 32-48

sábado, 6 de agosto de 2022

En la muerte de Piné


El gran Piné en lo de Arsenio
 Antier

 
ENTRE DOS AMORES: BURGOS Y CÓRDOBA
 
 
Francisco Javier Gómez Izquierdo

        Consumado el descenso del Córdoba a 2ªB, tanteé la posibilidad de abonarme al Betis por afincarse allí el chico y por temer un servidor perecer sin el aliento quincenal de un estadio. El cambio de chaqueta es de fácil disimulo, pues de blanquiverde pasaba a simplemente verdiblanco. Mientras dudaba renové el abono cordobesista y la salud de un hermano, allá en Burgos, se resquebrajaba. Si será exagerada mi drogadición que es posible me apunte al Burgos por tener la impresión que mis subidas a Gamonal van a ser frecuentes y prolongadas. No sé. Quiera Dios que los períodos se acorten. Llevo en danza desde San Pedro.

     El caso es que en estas mañanas de julio antes de acercarme al Hospital tomaba café en “lo” de Arsenio junto al antiguo colegio de párvulos -esta categoría ya  no existe ¿verdad?- de lo que entonces era pueblo de Gamonal y allí he coincidido con el gran Piné, el aficionado más fiel que haya tenido nunca el Burgos. Lo he visto en El Arcángel, Villamarín o Sánchez Pizjuán siempre detrás de lo que más quiere... después de su madre que ya ha cumplido los 92 en la carretera de Poza. Cuando sólo se tatuaban los presos, los legionarios y los marineros, Piné se tatuó el escudo del Burgos como ese amor de madre del presidiario que en días de bajón en la celda no es capaz de quitarla de la cabeza.
     
“...se ha roto la cadera y está chunga mi “vieja”...” dice Piné mientras mezcla al Cartagena con el Rácing y el chupito con el café. Es posible que Piné sea una exageración, pero para mí es admirable su amor incondicional a un club que tantos disgustos reparte. “Esta temporada los desplazamientos van  a ser más fáciles porque estamos con los vascos. Ya no tenemos que ir a La Malata, al Toralín, a Pasarón...” Piné a cada dos palabras se cisca en Dios en una eterna muletilla que en su ronca voz parece genética herencia. Habla de desplazamientos, pero el que se desplaza es él con el amigo al que paga la gasolina y la comida si se lo lleva. “La Balastera está ahí mismo y fue un autobús con los de la Resaka”. Le digo que me veo en El Plantío muchas tardes y me dice que así le ayudo a llevar la maleta. Esa maleta de emigrante de los sesenta que guarda en el campo desde que un guardia de seguridad se la requisó en un partido creo que contra el Rácing. Hay euforia en Burgos y el personal se ha abonado -van unos seis mil- porque la llamada viene de fuera. De un argentino que quiso ser presidente de River Plate y que al no conseguirlo se sintió atraído por la historia de un club parecido y una ciudad muy considerada en Buenos Aires. Admitamos que no en balde Juan de Garay, fundador de la capital, nació en Villalba de Losa y en el Río de la Plata fue también fundador de Santa Fe de Veracruz. Para ascender a 2ª, que a eso vienen Antonio Caselli y su hijo se han traído al veterano Pisculichi, ex de River y Mallorca -no lo hacía mal- no se sabe en qué condiciones... y antier ficharon a Toché, otro punta con años que junto a unos chicos jóvenes- hay un inglés, Donovan con  muy buena pinta- puede que hagan pasar un buen año a la vera del Arlanzón.
     
¿Y el Córdoba, mi equipo de los últimos 30 años? Pues el actual presidente Jesús León no ha pagado 4,5 millones comprometidos con el anterior propietario Carlos González, el birlibirloquista empresario que se hizo dueño del Córdoba sin poner un euro y que después del primer cobro de cinco millones va a quedarse de nuevo con el club. “Desde las 0,00 horas del día 1 de agosto el Córdoba es mío”. No se sabe lo que se debe, si habrá denuncias más que posibles de futbolistas y entrenadores, si el club pasará al nefasto Carlos González o seguirá a manos del calamitoso Jesús León, si veremos fútbol de bronce u hojalata... No se sabe nada. Lo único cierto es que ya han renovado nueve mil aficionados. Quizás no tan sufridores como Piné, pero casi.
 
[3 de Agosto de 2019]

Antonio Díaz-Cañabate, el pacto sinalagmático


Cañabate, por Dávila


ABC AL PASO

El pacto sinalagmático

ANTONIO DÍAZ-CAÑABATE ES TRES MOMENTOS PERIODÍSTICOS: JARABO, VENANCIO Y PALOMO


Ignacio Ruiz Quintano

 

Antonio Díaz-Cañabate y Gómez-Trevijano, El Caña, es la hoguera campamental del costumbrismo donde se hace el puchero del gran cocido madrileño.

Libros aparte (“Historia de una taberna”, la de Antonio Sánchez, e “Historia de una tertulia”, la de Cossío en el Chiki-Kutz de Recoletos), Cañabate, abogado y periodista, que sustituye a Selipe (José María del Rey Caballero, abogado y periodista) en la crítica taurina de ABC, es tres momentos: Jarabo, Venancio y Palomo.

El momento Jarabo son sus crónicas “escritas en la Audiencia, junto al banquillo”, del proceso, en el invierno del 59, a José María Manuel Pablo de la Cruz Jarabo Pérez Morris, Jarabo (compañero de curso de Ansón en El Pilar), que culmina en la pena de muerte y ejecución del reo en la Modelo. Son crónicas dignas de la antología del Nuevo Periodismo de Tom Wolfe, y el periodismo no conocerá otro éxito de opinión semejante hasta las de Martín Prieto en los juicios de Campamento por el 23-F en el 82. La falta de martinesprietos y cañabates en el gran juicio del “Prusés” revela la caída de pupila y de muñeca en un oficio de “ágiles reporters” que miran al mundo con la boca.


En la biblioteca de ABC

 

El momento Venancio son las memorias de un vendedor de periódicos leídas el 2 de Mayo del 68 en la Hemeroteca Municipal, “la Inclusa de los periódicos”.

Yo quería a los periódicos como a mis hijos y a mi costilla, que me salió de azúcar cande. El olor a tinta es como el de manzana, fresa, melón de Villaconejos y, ¡ahí va esa liebre!, el de mujer… Vamos, que atrae. Vender la Prensa es como escribirla, por eso los vendedores nos llamamos periodistas.

Venancio vocea periódicos junto a un vejete que vocea “El Motín” de José Nakens, que no se vende. ¿Por qué no vocea el ABC?

–¿Quién, yo? Pero ¿tú sabes quién soy yo? Soy un hijo espiritual de don Francisco Pi y Margall y firmé con él el pacto sinalagmático de la república federal, y un hombre sinalagmático no puede difundir la prensa que hizo fracasar el pacto sinalagmático. Lo sinalagmático es lo bilateral. ¿Te enteras?

Y el momento Palomo es su crónica del rabo de Palomo (“rosquillas del Santo”) en San Isidro del 72:

Nada de copas, que lo que tenemos que tratar es muy serio. Ten en cuenta que en este momento tenemos tú y yo un rabo en el cuerpo que nos pega cada coletazo que a mí, por lo menos, me balda.

En febrero del 80, con ABC en crisis, Cañabate, al contrario que Mingote, tiene un mohín desleal (¡es la gran kermese de deslealtades del 77!), y Guillermo Luca de Tena le envía una nota:

“Querido Antonio: Sólo unas líneas para darte cuenta de mi dolorosa sorpresa al leer en ‘El País’ tu artículo sobre los carnavales. Sin entrar en el derecho del escritor a colaborar donde quiera, siempre he creído -con independencia de la cantidad que te abonamos invariablemente todos los meses- que eras “un hombre de ABC” desde la cruz a la fecha, un lujo de este periódico que se enorgullece con tu firma. De ahí mi pena por ver tu nombre fuera de esta Casa”.

Muere el día de San Roque de 1980.

 


Antonio Díaz-Cañabate
 
[22 de Agosto de 2020]

Sábado, 6 de Agosto

 


Flores

viernes, 5 de agosto de 2022

Reducir población

 


Burckhardt

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Con los cuatrocientos boniatos del bono cultural de Iceta, ministro porque una vez leyó un “Makoki”, nuestros jóvenes pueden adquirir “Le quattro stagioni” de Vivaldi y descubrir que entre la primavera y el otoño está el verano, renombrado Cambio Climático por los orsonwelles de guardia para su guerra de los mundos.
    

En la década de 1880, una viuda rica de Boston con pretensiones intelectuales invitó a la madre de Santayana a formar parte del Club Platón que se reunía en su casa cada quince días en invierno. La señora Santayana se excusó, lo que intrigó a la viuda, pues ¿qué “era” entonces lo que le interesaba? ¿Qué era lo que “hacía”?
    

En invierno procuro mantenerme caliente y en verano procuro mantenerme fresca –contestó sin sonreír.
    

¿Quién fue Orson Welles? Según Gil Parrondo, “un tipo insufrible, un genio con complejo de chato: llegabas a Segovia a rodar y había que volver a Madrid porque había olvidado sus narices postizas”. Saltó a la fama en el 38 con su versión radiofónica de “La guerra de los mundos”, que provocó una histeria colectiva por la invasión de los marcianos, efecto que ahora los medios intentan reproducir con climas y pestes. Nada aterroriza como una peste. ¿Cómo justificar científicamente una peste al año? Con el cambio climático.
    

La cara visible de esta “luz de gas” es un tipo con cara de huevo que llama Gran Reinicio a su plan para dejarnos arreglado a los demás este mundo antes de irse él al otro, que ya está tardando. Su Huevo de Colón es que en este mundo sobramos casi todos, idea más vieja que el propio Schwab. “No tendrás nada y serás feliz”, es el lema de la Agenda 2030 de la gentil Lilith. Cuantos menos quedemos, a más tocaremos en el reparto.


    –Para que esa élite pueda ser plenamente satisfecha, una masa de personas tiene que morir –escribe Burckhardt en pleno XIX–. Se trata de la meta del “buen” vivir de la Francia moderna.
    

Schwab es un pobre idiota, al lado de un Antonelle, glosado por Taine al hablar de las ideas sociales de los terroristas jacobinos. Para consolidar la Revolución, Antonelle propone “la igualdad aproximativa de los bienes”, y para eso era necesario “supprimer un tiers de la population”. Jean Bon Saint André, que cambió la bandera francesa (qué buena idea para la gentil Villacís), proponía aniquilar a más de la mitad de la población, y Guffroy, el “Citoyen Échafaud”, para tocar a más (y ser más iguales), fantaseaba con reducir a Francia a cinco millones de franceses.
    

De esta manera, para Burckhardt, se revela la nueva Francia (reencarnada hoy en la farsa española): no hay intenciones de imponer ni el comunismo ni el socialismo (como siglo y medio después sostiene aquí nuestra nobleza baturra), pues sólo conduciría a una miseria general y a la igualdad de placeres, cuando lo que se desea es una igualdad de derechos, “con la tácita reserva de convertirse en el amo de los otros”.


    –El único deseo es una nueva propiedad privada: un poco más uniforme, pero considerable.
    

Chez Montero, para ir empezando.
    


[Viernes, 29 de Julio]