domingo, 15 de febrero de 2026

Hughes. Real Madrid, 4; Real Sociedad, 1. Niño gordito con gafas ve fútbol del bueno


@realmadrid



Hughes

Pura Golosina Deportiva

 

Antes del partido hubo un gesto contra el cáncer infantil. Salían niños de la mano de los futbolistas y me llamó la atención uno que iba con el Madrid, vestido del Madrid, niño gordito y con gafas. Era la bondad hecha ser humano.


También había un recuerdo para Manolín Bueno, uno de los ejemplos morales del madridismo: ser Manolín Bueno, ser no bueno, sino manolinbueno para el Madrid, saber aceptar el banquillo y al que es mejor, como un Poulidor más resignado.


En el Madrid faltaban Bellingham y Mbappé. Cuando falta una estrella, el equipo juega mejor, cuando faltan dos, el equipo juega bien.


Salían Rudiger por Asencio y Trent, que demostró ser un jugador de otra categoría. Empezó pronto con un balón raso a Vinicius y al poco colaboró en el 1-0, un pase con rosca para Gonzalo, que demostró inteligencia porque sintetizó bien el desmarque, el remate y la colocación, o sea, el espacio del futbolista y el espacio de la pelota.


La silueta de Trent al dar el pase adquiría esa forma plástica, inclinada y flexible del gran futbolista. La vimos en Míchel y en Beckham.


El Madrid era simétrico, equilibrado, ligero... era lo nunca visto, sin duda por la colocación de nuevo de Valverde y Camavinga como interiores o contrafuertes del conjunto. En esos minutos iniciales, Huijsen mostró un fútbol superior, con gran animación del toque, con pases tensos, directos, que parecían valorar la milésima de segundo en su ejecución... ¿controla eso el fútbol de datos? Hay una ganancia de tiempo en cada pase, en recibirlo, pensarlo, ejecutarlo...


Yo, que soy calvinista-huijsenista cerrado y fanático, estaba disfrutando y sentía una euforia interior muy grande que tuvo que estar sintiendo él (olés interiores, exclamaciones mudas) y por eso entendí su error cuando cometió un penalti torpe que acabó en empate de Oyarzabal --el magnífico Oyarzabal--. Huijsen estaba crecido, recuperando autoestima y sitio, mandando, y quiso rubricar eso con una acción defensiva, con la, además, acción defensiva que podía hacerle ganarse al Bernabéu: el tackling o segada. Quiso ser Asencio, quiso barrer patifino pero expeditivo al rival, y midió mal porque no está hecho aún para eso. Fue un error derivado de la inexperiencia, pero más concretamente del subidón de fútbol que sentía y del querer enamorar al estadio con lo que más le gusta.


Huijsen, yo le diría: tú no te rebajes a ellos, ¡que se eleven ellos a ti!


Luego le pitaron, bárbaramente, pero hubo también, por fortuna, aplausos compensadores.


El partido era alegre y sin pausa y el Madrid salió del apuro muy pronto con un penalti sobre Vinicius que el mismo Vinicius marcó con saltito de la rana, beso al escudo y baile contoneante.


El locutor Martínez se quedó exponiendo una teoría moral algo irritante sobre el tirarse o no tirarse sobre la que luego volvió.


Güler coronaba un rombo racional en la media y la pregunta del agonías salía sola: ¿será Güler menos Güler sin Mbappé? Es como si perdiera su gadget.


El 3-1, un golazo de Valverde, llegó a la media hora tras una nueva combinación entre Trent y Vinicius. La jugada siguió su curso y cuando llegó a Valverde, al borde del área pero en el lado izquierda, sorprendió su maniobra, una media vuelta para colocarse él y luego colocar el disparo. Su giro era ya un poco el giro vitinhesco, el giro xaviano, y él lo hizo como un step back a lo Doncic para crearse el sitio desde el que tirar.


No sólo fue el gol. En su sitio de siempre, redescubrimos al Valverde llegador.



@realmadrid

El otro interior era Camavinga, con un partido tan bueno o mejor. Era noche de descubrimientos de América y caímos en la cuenta de que Camavinga es eso, ha sido siempre eso: un interior por la izquierda. Todo lo que apunta y no culmina, toda su exuberancia, todos sus excesos inacabados tienen sentido en ese carril ancho e intermedio del interior. Es un jugador para la parcialidad encarrilada, diagonal, omnicomprensiva del interior, para su ir y venir, su acarreo. Ese todocampismo parcial, hasta cierto punto. Si Redondo sentía que fuera del centro le tapaban un ojo, Camavinga se marea.


No sólo eran los interiores. El Madrid transmitía algo nuevo. Era capaz de sostener la atención, el juego. Era por primera vez continuo, sin caídas de tensión o atención e intuimos que era por una razón futbolística. “El fútbol es un estado de ánimo”, vale, pero ¿y si el estado de ánimo estuviera determinado, lo primero, por razones futbolísticas? El Madrid no se iba del partido, no sufría lagunas porque todos colaboraban sucesivamente: Trent y Huijsen daban electricidad al pase, los interiores mantenían la energía, Guler coronaba de sentido, Gonzalo corría solícito lo de todos... y todos estaban en su sitio, jugando de lo suyo, con una adecuada combinación de jugadores sin balón y jugadores con balón, de toques inteligentes y movimientos en consonancia.


En ese rato se produjo, a mi juicio, una de las acciones de la Liga cuando Vinicius, en nuevo duelo con Aramburu, le recortó tan secamente que el jugador perdió pie mientras él quedaba fijado en el suelo. Los viejos recortes patizambos de Garrincha eran homenajeados por Vinicius.


El juego era vistosísimo y la primera parte acabó con una combinación años ochenta de Trent, con pase largo a Valverde, que a su vez se la hizo llegar a Gonzalo. Falló dándola de tacón cuando hubiera bastado cualquier otra superficie del cuerpo.


Nada más regresar del descanso llegó el 4-1, penalti que lanzó de nuevo Vinicius tras otro penalti de Aramburu sobre él, añadiendo esta vez, al recorte seco, un caño añadido, con el intermedio de una pisada. Tardaremos años, si es que volvemos a ver, un jugador como él. Cuando en tan estrecho espacio un jugador se vale de tres suertes seguidas (recorte, pisada y caño) para superar al rival, al borde de la cal, en el límite, lo que pase luego ya no importa. Lo digo por el debate que el locutor Martínez prosiguió acerca de si se caía por el contacto o por tirarse. Esto no importa en absoluto. Igual que un peón de ajedrez puede permutarse alcanzada una cierta fila, cuando un delantero supera al rival en el área, cuando le ha ganado en buena lid el sitio, lo que pase luego, la forma de caer no importa. Como si quiere recitar el monólogo de Hamlet y derrumbarse así. No sólo era penalti, es que algunos penaltis son un derecho que ha ganado el delantero. “Colabora cayéndose”. Pues claro, asesino del fútbol, colabora porque después de semejante obra de arte, lo que no va a hacer Vinicius es dejarlo todo a la ley de la gravedad. La jugada requería un caer mínimamente teatral, igual que los saltadores afinan su entrada en el agua.


El juego del Madrid estaba basado en una gran simetría. El avance por un sector orientaba la defensa rival hacia allí y entonces se cambiaba el juego; y en cada cambio de juego se gana algo, se gana un poco de superioridad; así, como si fuera un cedazo, llega el espacio, meciendo hacia un lado y otro el juego hasta encontrar la pepita de oro.


Por la derecha lanzaba Trent, y por la izquierda Huijsen, que mostraba una inteligencia con Carreras. Por delante, ya se ha dicho, trituraban los interiores...


Para un degustador del fútbol de banda derecha, nostálgico de Míchel, la combinación Trent-Valverde parecía un summum del fútbol y por ello sorprendían, aunque no mucho, las insistencias con Carvajal, que entró junto a Alaba en el 58. El cambio parecía un premio a la superación y la reinserción deportiva, pero ilusionar tampoco es que ilusionara mucho.


El Madrid lanzaba bellas contras tocadas, lograba lo mejor de los dos mundos, el toquecito y la correría y en un momento dado, el realizador mostró a un niño en primera fila del estadio: gordito, con gafitas, con cara de bueno y decía hola con la mano... ¡era el mismo niño! Y ese niño gordito con gafitas maravilloso que decía hola (¡niño adoptable ahora que he roto a padre!) estaba siendo espectador de cosas únicas. Tanto, tan insólitas que el estadio, para espanto seguro del ruidobernabéu, empezó a cantar:


-Hola, Fondo Norte


-Hola, Fondo Sur


Estaban a un pase más de Trent de hacer la ola.


En el 72 llegó el descanso, bien pensado, para los interiores, que se antojan claves en lo que queda. Entraron Ceballos y Brahim a dejar sus buenos minutos.


En esa noche de florecimientos vimos otro lince blanco: una jugada de Güler conduciendo la pelota por fin: control, gambeteo, autopase, esprín, recorte y pase...


Había sido un día tan importante para el mediocampo del Madrid que Cestero entró a sustituir a Tchouameni.


Las lesiones (son de cristal) o las prelaciones (no sé si hay jerarcas pero sí jerarquías) podrán muy fácilmente arruinar el “no la toques ya más, que así es la rosa” vivido ayer. 



@realmadrid

Burgos y Córdoba camelando por los enamorados

 

 
Mikel Goti, zurdo que dará que hablar
 
   
Francisco Javier Gómez Izquierdo


           Burgos y Córdoba van tan emparejados que no es desvarío la ocurrencia de servidor al llamar yunta su caminar por la Segunda. Don Tebas los puso este sábado seguidos. Al Córdoba contra el Leganés del entrenador arqueólogo a las dos, hora de comer, y al Burgos de Ramis contra el Cádiz que ha despedido a Fali, a las cuatro de la tarde, hora del café, para que ambos me dieran la misma impresión: mejoran en cada partido de este 2026. El Leganés tiene muy buena plantilla. Junto al Almería quizás la de jugadores más reconocidos, pero le falta alma. Juega el Leganés sin chispa, con un trotar cansino, sin fe en lo que hacen. Me dio la sensación de que el veterano Oscar Plano -el mejor en El Arcángel- se esfuerza en transmitir una energía que nadie recoge. Juan Cruz, ¡con lo que era éste chico la temporada pasada!, tiene movimientos abúlicos, intenta -no consigue- regatear con desidia, con una apatía como somnolienta. Melero corre parecido, pero enfadado sin motivo. Se sabe que la pareja Lalo y Marvel (¿por qué no juega Ignasi Mikel?) alguna ocasión va a regalar; ni Duke ni Roberto López -para  mí los talentosos, los diferentes- son titulares.. Flojo Leganés, llamado a disputar el ascenso y que lo veo al final entre el diez y el quince. En el Córdoba ha cuajado ya Requena y forma con Isma Ruiz, el jefe, el doble pivote serio que tanto esperábamos... ¡y mira que han pasado probaturas con Zidane, Del Moral, Pedro Ortiz, Sala...! Bien el Córdoba con un Carracedo pitoso y con el zurdo Goti, cedido éste invierno por la Real Sociedad. al que veo con la exquisitez de esos zurdos absolutos que tienen un conducir que encandila a los aficionados veteranos. Marcó el 2-0 con un disparo de buen pelotero. De zurdo a lo Ozil, dicho sea con las pertinentes distancias. Al final Óscar Plano se sacó un golazo, como en El Plantío, para inquietarnos en la grada. 2-1, tres puntos y... partido a partido.
 
 
      Cuando llegué a casa el Burgos perdía 0-1 con el Cádiz, pero desde que me senté hasta el final hubo muchas ocasiones para los de Ramis. En los cinco últimos partidos no había tenido tantas como contra los de un Garitano que me da que tiene difícil enderezar el rumbo de un equipo anárquico. El Cádiz ha despedido a Fali por falta de... ¡cosas!... durante la recuperación de su lesión. A Ontiveros -¡con la clase, calidad y lo decisivo que he visto a éste tío!- también le quieren poner las pilas. No sé, hay futbolistas que parece que Cádiz los trastorna y así, cuando veo algún jugador con ramalazos de indisciplina fichar por el Cádiz me digo: "veremos". Debió golear el Burgos. La árbitro Marta de la Haza -yo creo que pita con la ventaja de que no se atreven a protestarle por el que dirán; que conste que está entre los mejores- señaló un penalti a Fer Niño, pero el VAR llamó, estuvieron mirando y se desdijo. Lo corriente. He prometido no desgastarme más con el asunto del VAR. Viviré con la desgracia. Al final 1-1, pero ya digo que con méritos para los tres puntos.

     Anoche el Valladolid volvió a perder por 5-1 ante el Granada de Pacheta. En el encuentro de ida en Zorrilla, Pacheta fue ovacionado por el público pucelano y es seguro que ese público se preguntará esta mañana qué hizo mal mi paisano, al que tanto respeto, para ser despedido. -Pues mire usted, perdió en el Bernabeu 6-0, pero no estaba en puestos de descenso. Desde entonces todo ha ido a peor en Valladolid y de remate Víctor Orta, el hombre que cree que ficha tréboles de cuatro hojas.

Casa Regional


Figar

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


El espectáculo yihadista de París ha puesto a los arbitristas madrileños a cavilar, y ya tenemos la primera solución, anunciada por la consejera Figar: Casas Regionales para los inmigrantes. Los españoles conquistaron el mundo mediante dos instituciones: primero, los Ayuntamientos –acuérdense ustedes de Cortés–, y después, las Casas Regionales –acuérdense ustedes de Fraga–. Desde luego, como se come en las casas Regionales no se come en ningún sitio, aunque en las Casas Regionales anunciadas por la consejera Figar, que “aboga por el asociacionismo”, como Cantarero del Castillo, no se comerá, sino que se cultivará. “Servirán como lugares de expresión cultural”, son sus palabras, francamente cursis. “¿Y usted, buen hombre, qué sabe hacer?”, preguntará la consejera Figar al “patero” magrebí, ávido de dar rienda suelta a su expresión cultural. “Tocar la caña rociera”, contestará el “patero” magrebí, ahíto de verla tocar en el Canal Sur que se coge agitando un alambre de cobre en las faldas del Gurugú. El otro día, en Morata, la caña vio uno tocar en la fiesta rociera de una persona de Gallardón. Tiki-tiki-tiki, tiki-tiki-tá. Tikitá, tikitá, ta-tá. “La guitarra no quiere caña, ¿sabe usted?”, explicaba el cañero. “Porque la calla. ¿A quién? ¡A la guitarra!” Para acallar a una guitarra sólo hace falta una caña de cuatro nudos entre unos dedos virtuosos como las yemas de los de Warren Beatty. Y para acallar a un inmigrante sólo hace falta ponerlo a tocar la caña rociera, más sencilla, pero más jocunda, que la quena perulera. Como expresión cultural, pocas cosas habrá más bonitas que una quena perulera y que una caña rociera. ¡Ah, esa gracia horrísona de pájaro carpintero! Dicen que así tenía la risa Bertrand Russell. ¿Habrá leído la consejera Figar a Bertrand Russell? Russell fue un hombre de lógica aplastante. Ese lema municipal contra la prostitución, “Porque tú pagas existe”, parece elaborado por él. Además, lo mismo vale para un roto que para un descosido. “Porque tú pagas existe” se le dice al roto de amor en la calle de la Montera. “Porque tú pagas existe” podría decírsele también al descosido de patria que cruza el Estrecho en una patera. 

Domingo, 15 de Febrero

 


Valle de Esteban

Ojo avizor

Antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley

 DOMINGO, 15 DE FEBRERO


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:


 -No creáis que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo os aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley. Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos. Os aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entraréis en el Reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo os digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo. Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo. También habéis oído que se dijo a los antiguos: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que quien mire con malos deseos a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Por eso, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo lejos, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo. Y si tu mano derecha es para ti ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos de ti, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo. También se dijo antes: El que se divorcie, que le dé a su mujer un certificado de divorcio; pero yo les digo que el que se divorcia, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, expone a su mujer al adulterio, y el que se casa con una divorciada comete adulterio. Habéis oído que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento. Pero yo os digo: No juréis de ninguna manera, ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde él pone los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey.


Mateo 5, 17-37

sábado, 14 de febrero de 2026

Casa Sierra


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Esa chacarrachaca de aves de corral a propósito de Aguirre y Gallardón –el serio sigue siendo Gallardón– debe de ser para tapar el escándalo político de verdad, que es el del poder absoluto del partido de la gaviota –del B-52, tras el retoque de Arroyo– en Madrid, donde controla el Poder (Aguirre) y la Oposición (Gallardón), con Simanquillas y la Trini en el papel de enanos velazqueños para que los cante Umbral. “¡Oh, raza mía, estéril como una mula!”, volvería a quejarse hoy Eugenio Noel, aunque de Noel hablaremos el martes, con la Feria, luego de habernos reído leyendo a Vicent. Los viernes, mientras el buen tiempo aguante, vamos a hablar, madrileñeando, de cosas que levanten el apetito. Abrimos con Casa Sierra, por ser la que más a mano nos coge. Está en Villafranca, 11, por donde en Las Ventas se pone el sol, y atiende Sergio, que es del toro y del Madrid. Se oye un grito épico de Raúl volviendo de poner otra pica en Flandes y, al fondo, colgada, se ve una cabeza de “victorino” de los de perro y escopeta. Lo demás son toreros, antiguos y modernos, y esto le da a la taberna unos fogonazos zurbaranescos a lo “Sol y Sombra” de Sevilla. Hay que comer Ensalada de Feria, la Teta –morcilla, piñones...–, Rabo de Toro, y entre medias, huevos revueltos con patatas y jamón. Y hay que beber... La propia Casa proporciona etiquetas para objetos perdidos con la siguiente leyenda: “En el momento que usted comience a sentir la alegría de vivir y a notar que en este mundo todo es bello y agradable, antes de tomar una copa más, átese esta etiqueta y empiece a gritar... ¡Olé!” La cuenta es cara, y esto puede atraer a más de un progre. Mas nunca hay bolingas de bofetada o injuria. Si acaso, filósofos que predican sermones, formulan sentencias o explanan teorías, como, por ejemplo, la de la defensa de la plaza de Tarifa, porque en la madrugada almenada de Casa Sierra puedes discutir con un Juan Pérez que no es un Pérez cualquiera, sino de los de Guzmán, buen amigo de la Casa, es decir, un Guzmán el Bueno, mientras los benimerines, en la calle, se pegan por Aguirre y Gallardón. 

Sábado, 14 de Febrero

 


Harry Potter

Rocanrol. San Valentín en The Lewes Road Inn.



@ChonlozB

 


GET THE WATER




Get The Water está en The Lewes Road Inn.

Brighton & Hove, Reino Unido

 ·

🫦♥️WE'RE GONNA BE PLAYING ON ST VALENTINE'S DAY YES♥️🫦

IN A LOVELY EVENT ORGANISED BY @micrecordsuk AT THE @thelewesroadinn WE WE'LL BE MAKING UNFORGETTABLE MEMORIES ALONG @grunvaldband @ratweddinguk & @sleeplesspleasures 

-FREE ENTRY!!

-14TH OF FEBRUARY!!





Feliz San Valentín

 


CRP



AMOR

Amor, ya no vuelves a mis ojos muertos;
y cuál mi idealista corazón te llora.
Mis cálices todos aguardan abiertos
tus hostias de otoño y vinos de aurora.

Amor, cruz divina, riega mis desiertos
con tu sangre de astros que sueña y que llora.
¡Amor, ya no vuelves a mis ojos muertos
que temen y ansían tu llanto de aurora!

Amor, no te quiero cuando estás distante
rifado en afeites de alegre bacante,
o en frágil y chata facción de mujer.

¡Amor, ven sin carne, de un icor que asombre;
y que yo, a manera de Dios, sea el hombre
que ama y engendra sin sensual placer!

César Vallejo


viernes, 13 de febrero de 2026

La maldición china


Muray


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Vivir tiempos interesantes es una maldición china, y en ella estamos. Ahí tenemos la singular pelea de nuestro Sánchez contra Elon Musk por la salvación de la infancia que en vez de leer novelas de Uclés ve videos de “X” y se hace de extrema derecha en la pantomima del Estado de Partidos, donde todo es mentira menos lo malo. Los Sánchez se van a la Guerra de los Valores como se fueron los Habsburgo a la Guerra de los Treinta Años. Lo vino a decir Céline en 1933:


Cuando nos hayamos vuelto morales del todo, en el sentido en que nuestras civilizaciones entienden eso y lo desean, y pronto lo van a exigir, creo que acabaremos también reventando completamente henchidos de maldad. No nos habrán dejado para distraernos más que el instinto de destrucción.


En 1991, un audaz admirador de Céline, Muray, observó que la tendencia de las mayorías era lamentarse por la desaparición de los valores, “llorar sobre esta sociedad que decididamente ya no cree en nada, que ya no ama nada, que ya no sabe valorar nada”… Y le pareció falso, “Archifalso. Para chillar de falsedad”. Según él, no habíamos estado nunca tan cercados por “valores” más aplastantes, más apabullantes, más aterradores.


Todavía hay que ir definiéndolos. Espero ir haciéndolo poco a poco. Voy andando a tientas en torno a ellos. Indicando algunas vías… No podemos liberarnos con una sola frase de todos esos embrollos de censuras dulces y de masacres invisibles. ¿A “quién” culpar, en esta Aldea Global en almíbar? ¿Con qué sombras emprenderla? ¿A qué fantasmas responsabilizar?


Y releía Muray, con todas sus fuerzas, a Tocqueville porque se atrevió a escribir con la mayor frialdad del mundo: “Lo que le reprocho a la igualdad no es que arrastre a los hombres tras de los placeres prohibidos, es que los absorbe por entero en la búsqueda de los permitidos”.


La Coalición de los Dispuestos en pro de la inocencia de la infancia y contra los valores muskianos de la libertad de expresión (libertad que únicamente se dio en América) son la Francia de Macron (el Sacarino de los Rothschild), la Inglaterra de Starmer (cuya primera visita como primer ministro fue la de Gates con Fink) y la España de Sánchez (cuya primera visita como primer ministro fue la de Soros).


Las llamadas “democracias liberales”, que en pura teoría política nadie sabe qué son, vendrían a ser el boudoir donde filosofaba Sade, que escribió: “No hay hombre que no desee ser un déspota cuando se empalma”.


No hay libertad para los amigos de la libertad, concluyó Muray, que vio en qué consistía el complot prohibicionista actual: “Transformarnos a una mayoría de entre nosotros en militantes de la Virtud, en contra de una minoría de rezagados, representantes provisionales del Vicio, que serán liquidados poco a poco”. ¿Y Epstein? Según los epsteinianos, Epstein sólo era un pobre “entrepreneur” ruso. Circulen.


[Viernes, 6 de Febrero] 

Conectarse las líneas



Francisco Javier Gómez Izquierdo


        Son demasiados los partidos en los que acabo soliviantado. Partidos del Córdoba y del Burgos y lo que es peor, partidos en los que ni me va ni me viene nada. Me siento un ortodoxo en lo tocante al fútbol, un acérrimo defensor del Reglamento, y me repatea la falsa pretensión de que para ser infalible en las áreas y en la detección del fuera de juego se haya inventado ese cáncer del fútbol llamado VAR. Ya va a ser imposible que se elimine el artefacto porque locutores y aficionados están abducidos con pleno consentimiento y hasta alegría a pesar de su toxicidad (es como si te robara un rufián y tú dijeras en el juicio que le diste con gusto la cartera) y es cosa de ver cómo cuando el VAR tarda en explicar un penalty o una expulsión, los locutores, que cobran por defender semejante intrusismo, remolonean  la opinión con una cursilería espantosa.


     Tenía intención de aplaudir la magnífica primera parte -un 4-0 estupefaciente- ante el Barcelona del Atlético de Madrid en general y Griezman en particular de la ida de la semifinal de Copa, pero la nueva y nefasta intervención en la anulación del gol en fuera de juego de Cubarsí en la segunda parte me creó un desasosiego (no por el gol, sino por el sacrilegio), que ya digo, es sensación que creo cada vez tenemos menos aficionados. Aficionados que nos hemos educado en la inigualable academia que consentía el error del juez, que daba autoridad al colegiado, que le permitía dudar.. y decidir conforme a su leal saber y entender. Si dudaban en el fuera de juego, "sigan, sigan"; si en una falta o mano en el área, "jueguen, jueguen". Eran personas con autoridad y sus errores alimentaban el fútbol. Hoy, un árbitro es un bedel, un mal recadero, un chisgarabís. Dicen los que no les gusta el fútbol: " ¿Y el gol con la mano de Maradona?" ¿Que qué pasó? Pues para los ingleses un robo, pero para el resto de aficionados del Mundo y no digamos los argentinos: "la mano de Dios". Una polémica mágica, fascinante y enriquecedora que dio páginas de una riqueza literaria extraordinaria. "Oigan, Inglaterra ganó su Mundial con un gol que no entró", les dices... y ni saben que Inglaterra ganó un Mundial. Para mirar perfección en las sanciones, váyanse al tenis.


      El señor Pablo González Fuertes arbitraba mal, muy mal. Sin autoridad, con pequeñas venganzas hacia los débiles y reverencial temor para con los fuertes Ahora lo han puesto a interpretar el VAR y sigue siendo malo; peor que arbitrando; pésimo a la enésima potencia y anoche decidió representar una actuación estelar. Borrar el protagonismo de Griezman, Julián Álvarez, Giuliano, el balón... y hacerse notar por televisión. Con ayuda del pérfido trasto se metió a inventor y trazó una línea para el fuera de juego como la que yo llevo delatando de Flick.  "La línea de Flick". La línea de Flick se puede cruzar mas fácilmente de lo que los santones del fútbol creen. Es opinión de aficionado, que vengo apuntando aquí desde que la implantó, que eso se destroza saliendo del propio campo por el costado del lateral mas lento. Anoche Simeone así lo entendió y le salió redondo. Otros equipos también lo han hecho, pero les ha faltado calidad para descabellar en portería.


     La línea del VAR de González Fuertes pretende ser divina y no admite discusión humana, Consiente parón de seis minutos y media hora si hace falta, para explicar el trazado y rematar diciendo que Dios ha tirado la línea y no hay recurso humano que valga. Servidor cree que las líneas del VAR de González Fuertes y otras tantas como las del asturiano, son medio verdad, que es la peor de las mentiras y aún siendo verdad concreta, en la de González Fuertes no hay fuera de juego. El Reglamento da gol en semejante caso. También dio gol el árbitro Munuera. Un Munuera al que desde que fue mal corregido por la locura del cuartucho varístico se le fue notando la zozobra y desazón, hasta el punto de destrozar el resto de partido y no acertar en el flagrante caso de una expulsión que la merecía  por doble motivo. El VAR, después de entontecerle, corrigió el tropezón de sus sonadas entendederas. El VAR es como esos que te condenan a la pobreza y te regalan entradas para ir al cine.


       Espero y deseo una final Atlético de Madrid- Real Sociedad... y que la gane la Real. 

Viernes, 13 de Febrero

 


Oído, cocina

jueves, 12 de febrero de 2026

Casa Pepe



Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Es viernes y tendría uno que estar hablando de alguna buena casa de comidas, pero la actualidad se nos echa encima como un río de leones y no nos deja más remedio que hablar de una cosa que, de tener relación con algo, sería con las bebidas. Llamémosle Casa Pepe, pues sólo de Pepe trata la actualidad. Pepe es Pepe, el hijo de Pepe, el de la tienda, que llegó a ministro (el hijo, no el padre), y cuya demagogia huera, chirle y hebén hace que a los españoles no se les caiga de la boca el verso de Segismundo en “La vida es sueño”: “¡Vive Dios, que pudo ser!” ¿Qué pudo ser? Que lo agredieran. ¿Cuánto? ¿Cómo? ¿Un sosquín o tres yoyas? Nadie lo vio, salvo un gallego de Pontecesures y su cuadrilla de rodolfos y robustianos. Bueno, tampoco ha visto uno la casa de Pepe, pero puedo imaginarla: aquí, un Corazón de Jesús atribuido a Valdés Leal, suponiendo que Valdés Leal pintara un Corazón de Jesús, y un póster del “Guernica”; allí, un retrato de Chávez dedicado por Desmond Morris; y en la mesilla, el librejo de Tamames (Moncho) y un ejemplar de “Los errores científicos de la Biblia”. ¡Filosofía! El cuento de la agresión a Bono no sirve sino para ilustrar la discusión que sobre el principio de verificabilidad sostuvieron en la BBC el filósofo Ayer y el padre Copleston. “No critico su uso de la palabra ‘hechos’ en tanto permite que sean hechos observables –argumenta Ayer–. Pero tomemos el caso contrario. Suponga que digo ‘Hay un drógulus allí’, y usted dice ‘¿Qué?’ y yo replico ‘Drógulus’, y usted pregunta ‘¿Qué es un drógulus?’. Bueno, digo yo, no puedo describir lo que es un drógulus porque no es la clase de cosa que usted pueda ver o tocar, no tiene efectos físicos de ninguna clase, sino que es un ser incorpóreo. Y usted dice ‘Bien, ¿cómo puedo decir si está allí o no?’ y le contesto ‘No hay forma de decirlo. Todo sigue igual esté allí o no. Pero el caso es que está allí. Hay un drógulus justo detrás de usted, espiritualmente detrás de usted.’ ¿Tiene eso sentido?” “Me parece que sí –responde Copleston–. Yo diría que afirmar que hay o no un drógulus en la habitación es verdadero o falso, con tal de que tenga usted alguna idea de lo que significa drógulus.” Está visto que lo de Bono sólo puede ser un drógulus.

Jueves, 12 de Febrero

 



Las nuevas aceras de Madrid

Festividad del Espíritu del 12 de Febrero

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

El 100.2 (Sobre Txeroki y la alarma social)

 


Uvas Maduras
Gil de Siloé en la Cartuja de Miraflores


Francisco Javier Gómez Izquierdo


                Hará unos quince años -no puedo precisar la fecha con exactitud- entró un interno a cumplir pena de cuatro años y seis meses, condena que quedó así por refundición a la triple de la mayor. El interno andaba en la treintena, estaba felizmente casado, tenía dos hijas, trabajo estable, coche e hipoteca cuyo pago iba asumiendo con responsabilidad y excelente disposición desde hacía varios años de hacer vida honrada. El joven Rafael fue un prenda de los quince a los veinte y al acabar los seis o siete juicios le quedó pagar por su vida delictiva, eso: cuatro años y seis meses. Clasificado en 2º Grado, lo normal, a su entrada,  los vecinos y mucha gente de Córdoba que conocían su magnífica superación a las drogas se movieron para conseguir que pudiera salir a seguir en su trabajo y atender a su prole. Hasta tal punto fue la movilización que TODOS LOS AFECTADOS por su vida maleante aportaron a los juzgados correspondientes su sincero perdón. ´"El perdón del ofendido", concepto éste que no se quiere en el nuevo Derecho, por oler a Ley Divina. Por lo que sea, no entro en consideraciones, cuando a los seis meses se le volvió a clasificar, la Junta de Tratamiento votó que no al tercer grado, con la incomprensión de muchos compañeros que tratábamos a Rafael y no escondo que de mi indignación particular.


     La política llevaba tiempo sobando el recurso del 100.2 para que los directores de las prisiones convencieran a sus equipos de tratamiento de lo conveniente en "determinados casos": "...la conveniencia de aplicar un programa concreto de tratamiento adecuado a las características específicas del interno encaminado a la consecución del fin de la reinserción..." He aquí el argumento "científico" para aplicar el 100.2 por el que el interno clasificado en 2º Grado sale a trabajar durante el día y regresa al régimen cerrado de noche. "Ejecutividad inmediata" remata el apartado 2 del artículo, no sin antes precisar que "tal MEDIDA EXCEPCIONAL necesitará de la ulterior aprobación del Juez de Vigilancia". Ustedes esperan saber qué pasó a Rafael cuando se le buscó esta solución. Pues la Junta de Tratamiento siguió que nones y al año sí que le concedieron el 100.2, que no el Tercer Grado. Servidor cree que el Derecho amparaba y tendría que haber sido generoso con las circunstancias de Rafael, pero...


     Una de las causas de la negación de terceros grados es la alarma social del delito y es cosa que bien parece a todo el mundo. Un violador, un matamujeres y hasta un o una matahombres por vicio o maldad, crean alarma social. Tipos así, y tipas, no merecen terceros grados, ni permisos, ni condicional a no ser que tengan una conversión a los principios de urbanidad y respeto a lo Pablo de Tarso. A Miquel Garikoitz Aspiazu, condenado a más de cuatrocientos años, preventivo aún por otras causas -"no te miran el permiso porque te queda algo por ahí", ha dicho servidor durante más de treinta años a miles de internos en los patios carcelarios- le han concedido el 100.2 con el visto bueno y necesario de la Consejera de Justicia del País Vasco, de la parcialidad del PSOE que lleva a la Sagrada Familia en su nombre: María Jesús San José. Creo que Garikoitz Aspiazu lleva 17 meses en Martutene y al parecer en este tiempo ya se han reunido datos suficientes para justificar su puesta en semilibertad. Me gustaría saber si ha limpiado tigres, ha fregado suelos comunes, ha repartido en el officce... y etc. aspectos que el funcionario valora, aunque sabe que luego los equipos deciden conforme ordenen los políticos. Hemos conocido con estupor una clasificación en  Tercer Grado en CUATRO DÍAS y mi humilde parecer es que con insolente descaro se está utilizando el 100.2 como pensaba el que lo ideó y no para lo que parece que se redactó. ¿O no les parece más apropiado recurso legal para el infortunado Rafael que para el tal Txeroki con el que sus víctimas no tendrán nunca descanso?


     Permitan que haga una pregunta: ¿Qué miembro del Equipo de Tratamiento (Director, Subdirector, Jefe de Servicio, Médico, Psicólogo, Jurista, Educador, Trabajador social) se atreve a decir que no a la petición de los miembros de ETA, sabiendo que alguno es capaz de "chivárselo" a los internos, o mejor, tener un desliz delator de su negativa? ¿Y a este Txeroki, quien le ha dado trabajo u ocupación?  ¡¡Ay, la alarma social en los delitos!!

Periodismo




Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    Que dice José Antonio (como el AusenteGriñán que él luchó por el periodismo libre y que, aun sintiéndose malparado por una portada de ABC, no se arrepiente.

    El periodismo libre sigue siendo colorín, pingajo y hambre, que dijera Valle-Inclán, y, sobre esa base, ¿quién va a impedir a nadie ejercerlo?

    –Si todo lo que yo quisiera decir, en efecto, fuese lo mismo que dice el señor Griñán, esto es, si yo quisiera decir que puedo decir todo lo que quiero decir, ¿qué duda cabe de que podría decirlo?
    
Allá por el 75, cuando la libertad de Fraga, aquel Espasa del Estado, los Griñán dieron al periodismo “Corta Cabeza”, una revista de caballos que hablaba de monta corta y monta larga, ese concepto que aplicado a los palos de la portería de fútbol ha hecho famoso a un argentino establecido en Salamanca.
    
Y del fraguismo periodístico, del cual dejó dicho Pemán que “no hay fórmula más segura para la libertad que ésta de que la promulgue un casi demócrata y la administre un casi fascista”, pasamos al periodismo constitucional, gracias al cual, hoy, la Academia de Cine Catalán, “para evitarse sustos, someterá el guion” de la gala de los premios Gaudí a la consejería de Cultura y luego a TV3.

    Contra los sustos, censura previa.

    –¡A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar! –canta Paco Ibáñez, que ha prometido defender a Cataluña hasta después de su muerte (“aquí tienen un soldado para lo que quieran los catalanes”).
    
A caballo de dos tiempos históricos, el franquismo y el socialismo, Griñán rechaza la “folie circulaire” del arrepentimiento, como dicen los nietzscheanos, que alguno queda, aunque sea alimentándose de “pringá”.
     
Nietzsche rechaza el arrepentimiento porque debilita a la voluntad de Poder, haciendo que los fuertes perezcan por desprecio de sí mismos.

    Griñán no se arrepiente de haber luchado por el periodismo libre porque es nietzscheano y porque, siendo el amo, no va a leer el “Granma” en Sevilla


Enero, 2013 

Miércoles, 18 de Febrero

 


Valle de Esteban

Pilates cánido

Miércoles, 11 de Febrero

 


Valle de Esteban

Bolera



martes, 10 de febrero de 2026

Pepitas de oro


El Oro de Moscú

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Por San Blas la cigüeña verás, pero de momento sólo se ven los B-2 trumpianos camino del Golfo Pérsico (pronto Golfo Americano, como el de México) para pegarle fuego al cuarto de los contadores de la economía global.


Trump pertenece a la cultura del “pressing catch”, y su idea de la guerra es una performance guionizada para la TV que combina disciplinas de combate y artes escénicas con B-2, que son esas alas delta negras con las que quiso asustar a Putin en su recibimiento en Alaska, como una caricatura de Hynkel, dictador de Tomania, apoquinando a Napaloni, dictador de Bacteria, en la película de Chaplin, que en el caso de Trump se completa con sus declaraciones, propias de William Munny en “Sin perdón”, sobre su capacidad para destruir el planeta ciento cincuenta y seis veces (en el Golfo estaríamos al borde de la primera) y sobre las limitaciones de su poder, que se reducen a su moral, bastante laxa, si nos ajustamos a los hechos. Es natural que, con todos los cañones de la propaganda lanzando señuelos de la isla de Epstein (“post coitum onme animal triste”), la imprevisibilidad trumpiana tenga bailando al dólar, ese pollo sin cabeza, y sobre todo, al oro. Pero ¿qué sabe hoy de oros un españolejo?


A España con el oro nunca le salieron las cuentas, y ahí están nuestras grandes “empresas espirituales”. “Quien quiera quitarse de trabajar y ser rico, que venga conmigo a sitiar Valencia”, decía el pregón del Cid, según el juglar de Medinaceli, recogido por Albornoz, que también se acuerda de Cortés, quien “mandó dar pregones y tocas sus atambores… para que cualesquiera personas que quisieran ir en su compañía a las tierras nuevamente descubiertas, a las conquistas y poblar, les darían sus partes de oro, plata y joyas que se hubiesen”. Y de Pizarro, que en la Isla del Gallo, había de invitar a sus hombres a elegir entre ser pobres en Castilla o ricos en el Perú. ¿“Espirituales”? Sí, si aceptamos el oro como verdadero símbolo de la sublimación, como muerte del cuerpo y como búsqueda de una vida “superior” que no es la del cuerpo. 


El dorado es el color favorito de Trump, con gusto de casinero de Las Vegas, cuyos proyectos más megalómanos son la “Cúpula Dorada”, contra los misiles hipersónicos de los malos, y la “Flota Dorada”, con “acorazados de la clase Trump” ante la flota china, todo por alargar mil años la “perpetua decadencia” del imperio, como la del imperio de Oriente, que duró mil cincuenta y ocho, según las cuentas de Gibbon, pues subsistió desde el reinado de Arcadio hasta la toma de Constantinopla por los turcos.


Ahora que todo el mundo corre a refugiarse en el oro, de oro en España sólo nos quedan el perro de “El Jarama”, de nombre “Oro”, y apurando el Nadal, Uclés, en tanto que epígono del Siglo de Oro del Régimen del 78, del que sabemos por la magistral descripción de Manuel García Viñó en “La cultura como negocio”.


[Martes, 3 de Febrero] 

Martes, 10 de Febrero

 


Tortilla Dani

lunes, 9 de febrero de 2026

Os Mourinhiadas


Mourinho en el Bernabéu



Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Otra vez la burra al trigo. El trigo fue Lisboa, y el burro, el Real Madrid, ahora de Arbeloa, atropellado por el Benfica de Mou, para regocijo de las viudas de Xabi, que son más pesadas aún que las de Keylor Navas, aquéllas que recibieron a escobazos a Thibaut Courtois, cuando Courtois se pasó al lado bueno de la Historia, y le hacían memes con una imagen suya en una parada de autobús, rotulada “Una parada de Courtois”, que de esa cochambre mediática venimos y en esa cochambre mediática estamos.


Si un pintor uniera el cuello de un caballo a una cabeza humana e introdujera diversas plumas por todos lados, unidas por las extremidades, de modo que terminara en una hermosa mujer sobre un pez, ¿contendrían la risa, amigos, tras admitir la vista?


He aquí el llamado “monstruo de Horacio” en el arranque de su “Arte poética”, de donde Mary Shelley extrajo su Frankestein, y Arbeloa, su alineación en Lisboa.


El dibujo del Real Madrid en Lisboa volvió a ser el monstruo de Horacio que nos dejara Xabi Alonso, superado en todo por un equipo de picapedreros a las órdenes de Mourinho. “Esto no es un equipo campeón”, diría luego Mbappé, que había hecho un par de goles para nada, pues ahora deberá jugar una eliminatoria a dos partidos para seguir en Champions, con lo bien que pintaba febrero, libre de compromisos, para improvisar con Pintus la pretemporada que no se hizo en julio por culpa del Mundial de Clubes. Dos partidos contra el equipo más “jartible” del mundo, el Benfica de Mou, que nos va a permitir degustar “Os Mourinhiadas”. De “Os Luisíadas” de Camoes, la epopeya de los hijos de Luso, a “Os Mourinhiadas”, la epopeya de los hijos de Mou.


Mónaco y Villarreal fueron espejismos: el dibujo de Valverde y Camavinga en los laterales para incorporarse por dentro y apabullar en el centro del campo parecía un hallazgo. Pero en Lisboa volvió Carreras, en línea con Asencio y Huijsen, ninguno de los cuales da para un Real Madrid, cuando el City de Guardiola se ha hecho en enero con Marc Guéhi, del Crystal Palace, por veinte millones, que son los diez que se pagaron al Liverpool por llevar a Trent al Mundial más los diez al Leverkusen por la libertad de Xabi Alonso.


Asencio y Huijsen nuncasumarán por Militao y Rudiger, y una de las cosas más graciosas de este monstruo de Horacio que regresó en Lisboa es que el mejor pie en la defensa para sacar el balón es el de Courtois. A Carreras alguien ha de decirle lo que Di Stéfano a su portero en el Valencia, que se autogoleó en un despeje: “No le pido que me pare las que vayan dentro, pero haga el favor de no meterme las que vayan fuera”. “Carreras, no le pido que estorbe a Prestianni, pero haga el favor de no estorbar a Vinicius”. Carreras, que es Lucas con el pelo de Feliciano López, no defiende porque ataca, pero no ataca porque defiende, y donde más se le ve es encerrando a Vinicius contra la raya. La alternativa es Fran García, tan pavoroso como el resto del banquillo, de donde salió corriendo Endrick, bendito Endrick, para que se le olvidara jugar al fútbol. Lopetegui pasó a la historia porque ninguneó a Vinicius y Xabi lo hará porque ninguneó a Endrick.


Vinicius y Endrick, dos brasileños de carácter, eso que le falta a Rodrygo, que en Lisboa salió al césped con el ceño fruncido porque llovía. Si tú juegas con Rodrygo y el contrario juega con Otamendi, siempre ganará Otamendi, que es un Jordi Alba tatuado con citas de Laclau, como el Errejón de aquel tuit que parecía la fórmula del sistema de Xabi Alonso: “La hegemonía se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales. Afirmación-apertura”. Lo que nadie podrá negarle a Rodrygo es su facilidad para borrarse de los marrones, esta vez autoexpulsándose con el italiano Massa, un árbitro clase CTA (muy lejos de la categoría de los Oliver y los Turpin), de los que le van a caer muchos al Madrid, ahora que Florentino le reclama a Ceferino una “leurada” mareante por la movida de la Superliga, gracias a la cual la Champions cambió de formato y disparó los millones.


[Sábado, 31 de Enero]

Hughes. Valencia, 0; Real Madrid, 2. Un pase de Trent, un pase de Huijsen...


@realmadrid


Hughes

Pura Golosina Deportiva

 

Párvula defensa ayer. Jugaba David Jiménez y en el banquillo quedaban, y bien que lo recordó el realizador, Carvajal y Trent. El último salió al final, no así el primero, al que le queda ya sólo hacer de veterano. Buscar polémica ahí sería de un nivel de tercermundismo preocupante.


Me ha dado por decir tercermundismo, con todos los respetos a los del tercer mundo.


Valverde y Camavinga ascendían del lateral a la media, donde volcaron su ímpetu inexacto. Aunque no sea el designado heredero de Kroos, Valverde viste y da cuerpo al equipo ahí. Es como meter legumbres en un caldito acuoso.


Para el ataque quedaba la conexión Güler-Mbappé con el trabajo gravitacional de Gonzalo, que empieza con cara de tártaro y acaba con cara de chino, ¡se recorre Eurasia en 90 minuti de tanto como corre!


El ambiente en Mestalla no era el habitual. Sin Vinicius, y con la que tienen allí, la inquina era muy poca.


Para el plumilla fue otra prueba durísima. Es un Madrid que induce al sueño, que como te pille con pocas horas de descanso te fulmina, te va dando con un mazo de tedio. Para colmo, quedé atrapado en una modalidad de retransmisión en la que la pantalla estaba partida, con varias cámaras, faltaba el pactómetro de Ferreras de Aragón, con un par de locutores perennes y un recuadro que representaba el partido como juego de ordenador. Era bueno porque se veía ahí en su esplendor el bloque bajo, el bloque medio...


Diría que lo mejor del Madrid fue haber ganado un punto más de solidez y ciertos momentos de toque elaborado. Esto empezó a verse en la primera parte. Camavinga se colocaba muy por detrás de Carreras. O sea, los interiores empujando a los laterales. Era mucha la iniciativa de Huijsen, y hubo una jugada, quizás la primera en la que el Madrid embutió al rival en su área, en la que la sucesión de toques ‘gananciosos’, ese lento avance, fue arruinado por Asencio cuando rutalmente devolvió la pelota a Courtois, treinta metros atrás. Esto no quedará registrado como fallo, pero sí alguna cantada de Huijsen, que la hubo en la primera parte.


Siempre que hay bajas arriba el Madid está mejor. Mbappé estaba fallón y pudo comprobar lo difícil que es ser Vinicius, pero sin todas las estrellas, sólo con algunas estrellas, el Madrid suele ser más equipo, más convincente como posibilidad colectiva.


La primera llegada fue de Güler, en el 17. Creo que da 0’3 asistencia por partido y un par de ocasiones, y que esto es una cosa excepcional. Más allá de estadísticas, está claro que él es el túnel que lleva al otro lado de Mbappé. Es la embocadura de clase que convierte el garbancero pasar de la media imposible en fútbol destilado. Hay algo de conversión, de transformación. Y el esquema del ataque es eso, un alambique cogido con alfileres.


Mbappé lo intentó poco después, la paró Dimitrievski, o como dijo un locutor, “el meta normacedonio”.


Lo de Güler se vio muy claro algo después, minuto 27 (la importancia del minutero en la crónica es lacra que me queda). La tenía Tchouaméni y Güler, en posición de mediapunta, algo ladeado a la derecha, bajó un paso, sólo uno, en un claro que quedaba en la mediapunta. El lichtung, clave heideggeriana del fútbol. Consiguió Tchou pasarle la pelota “al otomano” (de nuevo el genial locutor) y ya, ganada la llanura, sólo era cuesta abajo hacia el mar de Mbappé, al que buscó con esos pases suyos que son como salir con el perro a darle la comida. No fue gol por poco, porque Mbappé abrió a la derecha donde llegaba David Jiménez, que remató simplón pero demostró buen llegar y también buen centrar al llegar.


Los canteranos del Madrid tienen que tirar la puerta abajo, que se dice, pero lo primero que tienen que hacer es individualizarse, singularizarse. David Jiménez ahí va retrasado. El proceso de identificación de los canteranos es distinto al de los otros fichajes. Cuesta destacarlos, incluso distinguirlos, aunque luego se hacen muy nuestros. Había cuatro en el campo.


La jugada había demostrado dónde estaba el oro, a costa de alejar a Güler del inicio. Pero ahí llegó también Alonso.


Camavinga da la sensación de jugar con los airpods puestos, pero de interior echado a la izquierda no estuvo mal.


EL partido siguió desgastándose a sí mismo y a los espectadores hasta bien entrada la segunda parte. Al Madrid quizás le faltaba banda, extremos. No había ideas y hemos llegado a la conclusión de que tampoco se pueden esperar. Esto sería lo mejor: no esperar nada. Esperar cerocerismo, ‘compromiso’ y que alguien le echa carne al cazagoles. O sea, ser un clásico buen equipo a la italiana, lo cual está muy bien.


Dentro de la nada estaba también la nada del Valencia, la ausencia de peligro, y de esa nada brotaron unos momentillos de toque que estuvieron bien.


Cuando ya pasábamos del 60 y no hacer cambios parecía una confesión de impotencia, Carreras arregló el partido entrando en el área; una vez dentro, recortó a dos rivales, con regate sucio, trabado, pero luego chutó muy bien ajustando por la derecha.


El gol era muy importante. Otra cosa buena de estos partidos es que a la fuerza crecen los muchachos. Carreras echa raíces en el equipo, y lo mismo le sucede a Huijsen, de un modo menos visible. Su importancia en la construcción es creciente, también sus cortes, su concentración defensiva. Es verdad que no tiene contundencia ni formas de central (lo que por contraste beneficia a Asencio), no tiene ese pronto de Sandokán que se lanza agresivo al tackling, algo impensable en él, pero tiene otras cosas muy difíciles de encontrar. El 0-2 llegó de él, de un pase en el que de una, y desde el central, colocó a Brahim ante la portería. Brahim ahí pasó a Mbappé, que sació así su estadística. Brahim se lo reconocía en el abrazo de celebración: tú, tú, y señalaba al espigado central lácteo.


Brahim, por cierto, está bien así, de revulsivo. Dio el penalti ante el Rayo y esta asistencia. Suministrador alternativo para el napoleónico.


Con el gol, el realizador sacaba a Corberán, increpado por la grada. Un plano memorable: su cara ‘acontecida’ y de fondo la de un forofo gritando. Corberán es Arbeloa peor, muy demacrado, una mezcla entre Arbeloa y el meme Wojak. Arbeloa más tiempo o Arbeloa pobre. Vimos en un instante la dinámica del chivo expiatorio que carga el entrenador siempre consigo.


El público del Valencia sacaba pañuelos blancos, algo que viene de los toros y que esta vez debía conmover, semiótica muy optimista, a Peter Lim.


Del Madrid, por acabar, me gustó un pase de Trent cuando salió en la segunda parte. Ese pase de Trent, ese pase de Huijsen... Los defensas nuevos buscan a los delanteros sabiendo que entre medias se pierden las cosas.