lunes, 10 de agosto de 2026

Hagan juego, señores



Ignacio Ruiz Quintano

Abc


El Mundial de Estados Unidos fue un flechazo para Trump e Infantino, ese par de regalos, que han visto en el balón oportunidad de negocio. “¿Dónde está la bolita?” La bolita sería el garbanzo, que usan los del trile, o el “esférico”, que dicen los becarios de Rivero en la TV de Estado.


Dado que Trump anda ocupado bombardeando civilizaciones, como a él le gusta decir, del negocio del Mundial de fútbol se ocuparía, con la asesoría de JP Morgan, Joshua Kushner, el hermanillo del yerno de Trump, Jared, hijos del embajador americano en París, de vida francamente “ondoyant”, como cualquiera puede comprobar entrando en Google.


La vie est ondoyant –gustaba de decir Pla, gran lector de Montaigne.


Del Mundial se ocuparía Joshua (nombre, por cierto, común en la playa de Punta Umbría, donde las madres suelen llamar a gritos a sus hijos “¡Joshua!” y “¡Jonatán!”), porque a Jared ya no debe de caberle más dinero en tanto que enviado especial del Presidente en las cosas de la Diplomacia, para la cual no parece muy dotado, si miramos las caras que pone Jack Matlock (embajador americano en Moscú cuando la crisis de los misiles de Cuba y luego durante la caída del comunismo) cuando habla de las andanzas del personaje, que también le echó un ojo a una isla albanesa atestada de búnkeres antinucleares de la época soviética para montar un Sofico como el diseñado para Gaza. La Uefa de Ceferino, dueña de la mejor competición de fútbol mundial, la Champions, se ha mosqueado con la operación trumpiana de la Fifa de Infantino (“The Times” sostiene que la Casa Blanca está al tanto de la movida), y, harta de ver los dólares volar, ha dicho muy farruca: “La Fifa no puede seguir utilizando nuestro deporte para enriquecerse a sí misma y a sus amigos”. La votación definitiva, el 19 de Septiembre, festividad de San Genaro, el del milagro de la licuefacción de su sangre en Nápoles, que todavía hoy reparte sus devotos con Maradona. Así que hagan juego, señores, que el próximo Mundial será en Marruecos, y el siguiente, en Cuba, una vez liberada y recuperada para el mundo de los capos casineros. Con Trump, Infantino y los Kushner en el tapete verde del casino, ¿quién atenderá al tuya-mía de Rodri en el césped artificial del estadio? El fútbol (al menos el fútbol de Mundial) habrá muerto.


A todo esto, el Real Madrid cierra el balance de su pésima temporada deportiva (¡el gatillazo de Xabi “Jotdáun” Alonso, que en gloria del Chelsea esté!) con un récord histórico de ingresos, panal de tan rica miel que podría excitar la codicia de los yernos de América (pensamos en los Kushner, no en los Riquelme) y poner a Yan Diomandé a tirar desmarques en los hoyos de golf de Mar-a-Lago en Palm Beach. ¡Yan Diomandé!


El piperío se mostró escandalizado por los cien palos largos que habría costado Yan Diomandé. Desde luego, es mucho dinero. Canetti era de la teoría de que la loquísima inflación alemana de entreguerras allanó mentalmente al pueblo alemán para aceptar como normales los disparates del nazismo rampante. Los precios del mercado futbolístico andan tan desbocados que recuerdan al ambiente de la inflación alemana, pues cien palos por Diomandé parecen, en efecto, muchos palos, hasta que salta la noticia en Las Gaunas de que Gonzalo García ha sido tasado en setenta millones para el Fulham de Arbeloa, pelotazo que convierte la operación Diomandé en una ganga estival, gracias a lo cual, por una módica cantidad añadida, se ha anunciado, para el puesto de Gonzalo García, el fichaje de Carlos Espí, una suerte de Joselu para situaciones desesperadas. Fuera de España, hay admiración por la rentabilidad económica que el Real Madrid saca de la cantera de Valdebebas, cuyos “valors” se miden en “leures” del Banco Central, no en adjetivos de Dazn, como ocurre con los míticos canteranos de la Masía. La guinda del proyecto de Mourinho sería un Baressi, que no hay, pues el que hubo acaba de partir, dejándonos a todos con un palmo de narices, que era el mayor espacio que él concedía a los atacantes rivales. Su primer fallo al tirar el fuera de juego, y tenía 66 años.


[Sábado, 1 de Agosto]

Lunes, 10 de Agosto

 



Serrano

domingo, 9 de agosto de 2026

Repúblicas



La Monarquía y sus enemigos 

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


El alfa y el omega de la Revolución francesa (golpe de Estado de junio del 89 y golpe de Estado de Brumario) es un cura, Sieyes, que a la caída de Robespierre maldice “a los hombres y a los pueblos que creen saber lo que quieren cuando no hacen más que querer”.


¿Una República? –bichea Bonaparte–. ¡Qué idea! ¡Una República de treinta millones de hombres! ¿Dónde está la posibilidad? El pueblo francés necesita la gloria, la satisfacción de la vanidad.


En España, dos hombres pequeñitos, Pablemos y Garzón, dicen que el pueblo quiere la República. ¿Qué República? ¿La República extensa de Hume que inspiró a Hamilton la gran república americana? No, la República española, aquélla que cuando advino hizo protestar a Azaña en su chiscón: “Un mes más de encierro y terminaba la novela”.


El argumento republicano de Pablemos y Garzón es que en la Monarquía parlamentaria el pueblo no vota al rey. Y en una República parlamentaria no vota al presidente, pero esto ellos no lo saben.


La democracia política es un taburete de tres patas: la representativa en la sociedad, la electiva en el gobierno y la divisoria en el poder estatal. Dando por bueno el sistema electoral, que es dar mucho, el taburete republicano tuvo sólo una pata, y coja, razón por la cual se pegó el batacazo. Fue una monarquía con botas, las de don Niceto, desalojado del sillón con la trapisonda de Azaña, que llamaba “petenera” al presidente, del artículo 81 de una Constitución que incumplía su única razón de ser, separar los poderes (artículo 16 de los Derechos del Hombre), haciendo indigna la obediencia política. Sin elección, directa y separada, del gobernante, el gobernado podrá engañarse y creer que se gobierna a sí mismo porque se identifica con el partido del gobierno, pero eso es como creer que Elvis está vivo, cosa que en España cree, o finge creer, todo el mundo.


En realidad, Pablemos aspira a mudarse de Galapagar al Palacio de Oriente, cuyo último inquilino, por cierto, fue Azaña.


[Septiembre, 2020]

Domingo, 9 de Agosto

 


Callejón

A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar

 DOMINGO, 9 DE AGOSTO


Después de que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba allí solo. Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma. Jesús les dijo en seguida:


-Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!


Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre el agua». Él le dijo:


-Ven.


Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame». En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:


Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?


En cuanto subieron a la barca amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios».


Mateo 14, 22-33

sábado, 8 de agosto de 2026

Hughes. La alegría de un Madrid de extremos


Visnú


Hughes

Pura Golosina Deportiva

 

El no fichaje de Rodri ha provocado gran convulsión. He de reconocer que yo, durante un rato, me sentí descompuesto. Esto es de esas cosas, pensé, que te jode una semana de verano. Pero luego me he ido reponiendo. Duró un ratito sólo. De todos modos, es algo de lo que habrá que hablar. El Madrid no se sabe si es tonto o si es sublime.


Pero esto sucedió el mismo día en que fichaba a Diomandé y renovaba a Vinicius. Escribo estas líneas casi a oscuras y no veo bien el teclado. No tengo muy claro si es Diomande o Diomandé (de estas cosas yo me reía antes... y ahora me pasan a mí, como dirían los Smiths).


El no fichaje de Rodri (la cara de Rodri no es de jugador del Madrid, pensé cuando miraba a Trump de una cierta manera) se ha comido un día importante porque el Madrid consigue asegurar dos extremos. Diomandé puede jugar por la izquierda y por la derecha, de hecho, creo que por la derecha ha tenido mejores ‘números’. Con él y Vini, el Madrid tiene extremos puros y abiertos, extremos que se van por fuera, cosa bastante rara y que podemos volver a ver con la africanización del fútbol.


Ahora hay una moda a mi juicio un poco irritante de extremos a pierna cambiada. Empezaron de izquierda a derecha y ahora triunfan los de la diagonal desde el otro lado.


El Madrid va a tener a dos jugadores que pueden abrir el campo y estirarlo como Hulk Hogan su camiseta. Esto no es del todo habitual. Es más, no lo recuerdo mucho en el Madrid.


Diría que la coincidencia de dos extremos así la hubo fugazmente cuando Robinho y Robben, pero eso fueron meses, creo que con la liga de Schuster (una de las Ligas con menos literatura del Madrid). Pero no recuerdo que fueran titulares. Más claro fue en el 94, la Liga de Valdano, cuando se lesionan Míchel y Martín Vázquez y Valdano pone, porque no le queda otra, a Amavisca y Luis Enrique, que eran dos puñales. Ese sería el antecedente moderno.


En la Quinta estaba Michel, interior, y Gordillo, lateral; en los Galácticos, la izquierda era de Zidane y Roberto Carlos, uno entraba para la llegada del otro; Bale y Cristiano tampoco jugaban como extremos disciplinados. Lo más parecido recientemente quizás ha sido el Vinicius-Rodrygo, pero Rodrygo no estaba cómodo ahí, no era lo suyo, y a menudo buscaba otras zonas.


Como extremos puros en cada banda, de irse por fuera, suena el Amavisca-Luis Enrique (que era un comodín absoluto), y la coincidencia breve de Robinho-Robben, aunque Robben, que era buenísimo, se iba por fuera pero sobre todo por dentro. Y ya habría que irse a los años sesenta, cuando jugaban Gento y Amancio, uno por cada banda. Esto sí duró y marcó una década.


O sea, que el Vini-Diomandé es volver a los 60. Florentino era un adolescente. Tendría bastante sentido que acabara haciendo el equipo que le fascinó cuando era un chaval.


El momento Robinho-Robben, que fueron dos frustraciones en el Madrid, en realidad activa algo más actual, la combinación Diarrá-Guti, muy parecida a un Tchouaméni-Bernardo/Güler.


Después de decir todo esto, queda claro que estoy superando lo de Rodri. 

España MF


Pierre-Joseph Proudhon



Ignacio Ruiz Quintano
Abc


España, Monarquía Federal. He aquí la cuadratura del círculo que propone un filósofo sanchista de Barcelona para solucionar el falso problema territorial de la nación más antigua de Europa. Justo cuando no hay un politólogo que sepa la diferencia entre monarquía constitucional y monarquía parlamentaria, entre federación y confederación, nos llega, para aclararnos, la “monarquía federal”.

La idea para alcanzar lo que el tronado de Pompeyo Gener, inspirador del Estado de las Autonomías, llamaba “la gran armonía ibérica” es que, si lo que hoy está unido quiere separarse, lo que mañana esté separado querrá unirse, federarse (federación, del latín “foedus”, genitivo “foederis”, es decir, pacto), y esto me recuerda lo que hacía un amigo mío que contrataba rehalas para partidas de caza con japoneses en los 80: recogía perros callejeros en dos o tres pueblos de la sierra madrileña y se los vendía por podencos a los clientes, que soltaban los chuchos en una finca de La Mancha y no volvían a verles el pelo.


Ya sabemos que en nuestra opinión pública no hay una sola palabra que designe lo que nombra, pero esta Monarquía Federal que propone el filósofo sanchista sería la versión coronada de la República Federal del 73 que nos diera Paco Pi, traductor e introductor del federalismo de Proudhon. ¡Una monarquía proudhoniana!


Porque, en espera de que el nuevo director de la Academia, que anda en el lío federalista, nos aclare los conceptos, España MF no abrevaría en el federalismo de Hamilton (a quien Jefferson acusaba de monárquico para restarle credenciales federalistas), sino en el de Proudhon, que permite más combinaciones, entre otras que España se federara, ya puestos, con Francia, que dejaría de ser republicana para que Macron pudiera coronarse rey del Occidente.

Aquí se necesitan dos cosas –dijo famosamente Gener–: una dictadura científica ejercida por un Cromwell darwinista injerto en Luis XIV… y una federación proudhoniana.

Bueno, pues ahí las tenemos.


[Enero, 2019 ] 

Sábado, 8 de Agosto

 



Águila soy, a salamandra aspiro

viernes, 7 de agosto de 2026

Pepe Campos. Tercera corrida de toros del verano. Mansedumbre para una tauromaquia de aliño


Bonifacio


Pepe Campos


Plaza de toros de Las Ventas, Madrid.


Jueves, 6 de agosto de 2026. Tercera corrida de toros del verano madrileño. Encierro de toros de José Enrique Fraile de Valdefresno (encaste Lisardo-Atanasio). Mal presentados. Nobles, mansos y renuentes. Flojos. Descastados. Primero, justo de presentación, veleto, flojo, noble que fue a más (manejable). Segundo, abierto de cuerna, flojo, sin fuerza, renuente, sin casta y rajado. Tercero, terciado, abanto, distraído, descastado. Cuarto, cornisucio, sin fijeza, remiso, descastado. Quinto, terciado, se le parte el pitón (cuerno) derecho en el peto, de pobre presencia. Sexto, terciado, distraído (de embestida incierta), descastado, se le parte el pitón izquierdo en el peto. Salieron sueltos de la segunda vara (primero, cuarto y sexto de las dos varas) y se dolieron en banderillas (de manera marcada del primero al cuarto). Un cuarto de entrada. Noche calurosa de comienzos de agosto.


Terna: Luis David Adame, de Aguascalientes (México); de blanco y plata; diez años de alternativa; tres festejos en 2025 (trece entre 2023 y 2026); silencio tras dos avisos y silencio tras un aviso. Alejandro Mora, Plasencia (Cáceres), de blanco y oro, con cabos blancos; tres años de alternativa; cuatro festejos en 2025 (doce festejos desde que tomó la alternativa); silencio y silencio. Alejandro Peñaranda, de Iniesta (Cuenca), de grana y oro, con cabos blancos; dos años de alternativa; siete festejos en 2025 (once festejos desde que tomó la alternativa); silencio tras un aviso y saludos.

Entre los tres matadores de toros de la noche de ayer sumaban treinta y seis festejos en los últimos cuatro años (2023-2026).


Suerte de varas: se les puso al caballo en la mayoría de las varas, se les tapó la salida y se les recetó metisaca (primero, tercero, quinto y sexto). Se acostaron en el caballo (primero, segundo y sexto). Se repucharon (segundo y sexto). En ocasiones las puyas cayeron detrás de la cruz, y, en otras, traseras (fundamentalmente, en el segundo encuentro). La suerte de varas del primero (el toro más manejable) fue llevada a cabo por Rubén Sánchez: en la primera fue puesto al caballo, el hierro cayó trasero, se le aplicó metisaca, suena el estribo y el toro se acuesta, se le tapa la salida, sale al capote pero en huida; fue colocado para la segunda vara, el hierro trasero y caído, metisaca, suena el estribo, se acuesta, para salir suelto. El único toro que empujó en el caballo fue el tercero, la suerte la ejecutó Pedro Pío García: fue puesto en suerte para el primer encuentro, el hierro cayó delantero, el toro besó el peto y empujó, se le tapó la salida y salió al capote; en la segunda, no hubo cuidado al ponerle, Pío García le aplicó un fuerte lanzazo, con metisaca, el hierro trasero, el astado cantó la gallina y se fue de naja.


Los toros son un arte y los datos y la estadística sólo aparecen o se sacan a relucir cuando interesa (para resaltar la leyenda de los figurones del toreo, una especie de caracterización que suena a aparatoso, pomposo, majestuoso e indigesto); al servicio de los mandones (otra palabreja) del toreo, o (en denominación más sencilla) a las llamadas figuras del toreo, es decir, aquellos que torean muchas corridas todas las temporadas, una tras otra. Ahí está el escalafón (en internet) para consultarlo y sacar conclusiones. En definitiva: un considerable espectro de los matadores de toros actuales torean muchas corridas (podríamos decir que unos veinte matadores) y luego aparece una alargada sombra de toreros que torean muy poco. En principio es algo que se puede entender y que podría parecer normal. Pero, ante ello, hay que precisar que los que torean mucho son los mismos sujetos desde hace muchos años (décadas) y los que torean poco pudieran ser análogos individuos en esta situación de no ver un pitón de pascuas a ramos. Ahora bien, hay que matizar, pues no es así del todo, debido a que existe un elevado número de matadores (de los que torean poco) que se van retirando de la profesión y renuncian a la pelea; mientras que los que suman muchos contratos (de manera rutinaria) se mantienen en el tajo (desde que el siglo XXI ha visto su luz). Por lo tanto, tenemos que los que se retiran son los que no torean y los que se mantienen en activo sin planteamiento de retirada son los que copan la mayoría de los carteles. Es una dinámica que no cambia. En la que los empresarios taurinos (pueden ser ganaderos y apoderados, al mismo tiempo) no varían de actitud, sin generar un espacio de futuro para la fiesta de los toros (que dicen amar). De tal manera, el mundo de los toros a la altura de 2026 está ahíto de carteles similares, con los mismos nombres de siempre. Una realidad en la que ayuda el tipo de toro que se lidia hoy (al margen de Madrid), una clase de animal que no exige al torero, que no le aprieta, porque es noble y dulce, previsible, de comportamiento maquinal y cansino.


Anoche en la plaza de Las Ventas se lidió una corrida mansa y descastada, opuesta a cualquier tipo de parecido a toros de lidia bravos al uso, no porque fueran simplemente mansos (los astados mansos son muy interesantes) sino porque no tenían fijeza, en ellos estaba ausente la fuerza, no se crecían en la lidia, al contrario, se acobardaban, aunque hacían el simulacro de pasar por los engaños, de dejarse, sin mostrar peligro, sin sacar alma, ni dar la sensación de llevar una mínima porción de sangre brava o de bravura o de genética que les acerque al toro de lidia. El comportamiento de los toros de anoche (lisardos/atanasios) fue remiso, gallogallina, maquinal; se podría decir que eran nobles (no tiraron una mala cornada), pero sin atisbo de raza, de genio o de nervio; como si el tuétano se les hubiera sorbido en el mueco y habérsele sustituido por soma de literatura de ficción. Como un tipo de líquido que corriera por sus cuerpos que les aportara representación de toros bravos desposeídos de fiereza, alejados de la ferocidad y de la acometividad. Toros nobles, flojos, desrazados. De comportamiento morucho. A pesar de todo, mostraron aspereza que no obstante no pudieron defender, ni eso, ya que en las lidias se fueron alejando de la pelea, para rajarse y claudicar de su simulada y mentirosa condición brava. Pues bien, para lidiar esta corrida de toros (de José Enrique Fraile de Valdefresno) la empresa de Madrid eligió una terna de toreros muy poco placeados, algo que no ayudó a despachar con prontitud el encierro, pues tuvieron que entretenerse en el intento de torear, dada su situación de toreros fuera del sistema y en búsqueda de un triunfo. De haber sido lidiada por matadores experimentados (ya no existen en la parte baja del escalafón, el negocio taurino los ha expulsado y no los fomenta) los trasteos se hubieran reducido a iniciales pases de castigo, de mando y de poder, y si de ahí no salían los bóvidos ahormados (lo previsible) andarles con torería, machetearlos y matarlos por arriba en la suerte contraria. Fin de la historia.


Los matadores de ayer noche estuvieron, por su realidad, obligados a tener que cumplir con el sistema (o buscar la quimera de una luz de triunfo), y en la medida que intentaron torear fueron introduciéndose en la oscuridad de la mansedumbre y del descaste del linaje de los lisardos/atanasios. Cayeron en una trampa. Desde mi criterio su actuación fue digna, no brillante porque era imposible. Luis David Adame, en su primero, el toro más manejable del encierro, planteó la faena en los medios ante un astado que en el tercio le hubiera ayudado más (mansedumbre), le pasó de muleta con suavidad, el compás abierto y demasiadas pausas, alternó muletazos logrados con otros desvaídos; mostró más oficio que sus compañeros de cartel en actuación aseada, y afeada con el uso de la espada, con cuatro pinchazos, media caída en la suerte contraria y tres descabellos. En el cuarto de la noche quiso conducir a un astado rajado, que le permitía dar un muletazo decente mientras en el siguiente se le descomponía, alargó la faena y tardó en cuadrar, para matar en la suerte contraria, de un pinchazo sin preparar la suerte y, en tablas, de una estocada de recurso. Alejandro Mora, intervino en un buen quite a la verónica en el primer toro de Adame, en su primer toro mostró torería en los primeros compases ante un animal rajado; la renuencia del bóvido le pudo y le llevó a una labor deslucida; mató tras dos pinchazos y una estocada mal colocada en la suerte contraria. En el quinto, su labor no pudo ser valorada dada la imagen del toro con el pitón derecho partido, y con comportamiento descastado y sin fijeza; tuvo que abreviar, como colofón al deslucimiento; mató de estocada caída en la suerte natural. Alejandro Peñaranda, ante su primero inició su trabajo con dos pases de castigo, seguidos de dos suaves que no consiguieron ahormar al morlaco; le faltó contundencia y mando, es decir, oficio; quiso aplicarle suavidad a un toro basto que respondía con arreones; lo mató de un pinchazo y de una estocada en la suerte contraria. En el sexto, un toro al que también se le rompió el pitón (izquierdo), hizo un esfuerzo y le planteó pelea; comenzó por bajo con mayor poder; cuando se relajó, en el toreo en redondo, el burel le protestó; más adelante le quiso llevar entre suavidades y protestas, logrando una penúltima tanda, de tesón, con la izquierda y una última más acabada con la derecha; mató de estocada atravesada desprendida en la suerte contraria, y un descabello.


Rafael González lidió de manera magistral al quinto astado, en lección consumada de conocimiento, colocación y temple.

La leyenda de Abilio



[Este año, días 7, 8 y 9 de Agosto]

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    A Pemán, por pasarse el día leyendo, su tía Inés le decía siempre lo mismo:


    –Cuentan que en Trebujena una mocita se murió de la leyenda


    Sería la pasión de la leyenda lo que llevó hace ya treinta y un años a Abilio Abad Izquierdo, Abilio, profesor de filosofía de los de Burgos, a montar en su pueblo, Castrillo de la Reina, en la sierra burgalesa, por el puente de agosto y en el pórtico de la iglesia, los tres días de “Los Siete Infantes de Lara”, sobre la versión de Lope de Vega (“El bastardo Mudarra”), que es leyenda fundante de Castilla, la malquerida del infausto 78, cuando los destazadores de España, para satisfacer a vascos y catalanes (es la fábula del cuervo y la zorra de Esopo), que fingían ver en Castilla el peligro de la Gran Prusia, la separaron de Cantabria y La Rioja, cuna de la lengua castellana. “Castilla hizo a España y la deshizo”, dijo frívolamente Ortega, contestado en las Constituyentes del 31 por don Claudio Sánchez-Albornoz (con el aplauso de Unamuno y del propio Ortega):


    –Castilla hizo a España y España deshizo a Castilla.


    La de los Infantes de Lara es una leyenda de honor, traición y venganza hacia el siglo onceno. Hoy los honores carecen de importancia por ser guerra perdida. Toda la esencia de la idea revolucionaria rusa consiste en la negación del honor, reconocían los nihilistas de Dostoyevski, cuando el honor, para los rusos, no era más que una carga superflua.


    –¡El derecho al deshonor! –exclama Stavroguin, que anticipó nuestro 78–. Pues con eso la gente se nos viene a montones. No va a quedar nadie al otro lado.


    Ruy Velázquez, señor de Vilviestre, y doña Lambra de Bureba, señora de Barbadillo del Mercado (¡la mano invisible del mercado, que dicen los liberalios!), se juramentan la desgracia y muerte del señor de Salas, Gonzalo Gustios, y sus hijos los Infantes. ¡Capuletos y Montescos (sólo que bastante antes) en la sierra de la Demanda!


    –Porque lo que queda claro que a los hombres o bien hay que ganarlos con beneficios o destruirles, porque se vengan de las pequeñas ofensas, de las grandes no pueden: así que la ofensa que se haga a un hombre debe ser tal que no dé lugar a venganza… –advierte Maquiavelo, el gran psicólogo del poder.


    En la bellísima representación, al aire de la sierra, de la leyenda de Abilio, director del espectáculo, todos los actores son “amateurs” y paisanos de Castrillo de la Reina, que entran y salen tirando del hilo de la historia sobre el escenario de la iglesia renacentista de San Esteban Protomártir, renacentismo que va como anillo al dedo en la sierpe fantasiosa de Doña Lambra, pues, dice Burckhardt, que lo estudió, es la fantasía la que da especial carácter a la sed italiana de venganza renacentista, insaciable y sangrienta.


    “Los Siete Infantes de Lara” cae hoy como “un vaso de agua clara”, porque la traición, en efecto, es una cuestión de fechas, y en España, desde el 78, una virtud proustianamente social.
 

[Agosto, 2023]

 

Abilio en el vestuario de la leyenda

 

Pórtico de San Esteban engalanado

para Los Siete Infantes de Lara

Viernes, 7 de Agosto

 



Las trampas de Almeida

jueves, 6 de agosto de 2026

Límites

 

El vago es el fiscal del que trabaja


Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    Al español le dan división de funciones (“unidad de poder y coordinación de funciones”, lo formulaba el general) por separación de poderes, y eso es dar gato por liebre, algo que, por cierto, no le importa ni a la liebre ni al gato ni al español.


    ¿Por qué había de importarle al español que no le dejen elegir a sus gobernantes, si no lo hizo nunca? Que ahora le impongan un gobierno comunista cuando el comunismo está muy lejos de la mayoría de los españoles deja frío al español, que sólo se calienta en la cola del supermercado, y la flamante ministra Irene Montero, que fue cajera (sacrificó Harvard por la caja), debe de saberlo.

    
A un español puedes tocarle todo menos la cola en el supermercado: si alguien se la salta, siquiera por descuido, se las verá con el igualitarista más ferino. Por eso choca ver, de pronto, al español amoscado por un trasteo de fiscales.


    –El vago es el fiscal del que trabaja –dijo Unamuno viendo a los mirones de los artesanos en la plaza Mayor de Salamanca.

    
Pero el español no habla de Unamuno, sino de Montesquieu, a quien atribuye la teoría de los tres poderes, cuando para el barón el orden judicial era una dependencia del ejecutivo, ya que no hay más que dos poderes, el que hace la ley y el que la hace ejecutar (que en el Estado de Partidos es el mismo). El “poder judicial” fue un invento (otro más) de Hamilton en Filadelfia para conciliar dos soberanías, la de la Unión y la de los Estados, y que sólo funcionó allí, como comprobaron luego los esnobs del centralismo revolucionario francés.

    Al español le falta llevar la indignación del supermercado a la política, y para eso debe interiorizar la noción (¡medieval!) de que todo poder ha de ser limitado. Más Hamilton y menos Kelsen: el poder en función del Derecho (“rule of law”), no el Derecho en función del poder (Estado de Derecho). Pues si el Sistema hace de Sánchez (o de Suárez) un rey Midas que convierte en Derecho cuanto toca, estamos aviados. ¿Algún juez Coke en la costa?


[Enero, 2020] 

Jueves, 6 de Agosto

 



Perdonad si vamos embarrados
Es que venimos directo del huerto

miércoles, 5 de agosto de 2026

"Tó pal pueblo"

 


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Ése fue el ucase del hermano de Juan Guerra cuando, para celebrar un 23F, el gobierno de Gonzalón se apropió de Rumasa por la jeró: “Tó pal pueblo”. “Tó” eran las facturas, que todavía estamos pagando, y lo traemos a colación como parodia (todo es parodia en España) de la explicación que Alito, el juez de la Corte Suprema americana, da de su decisión sobre el aborto:


    –Es hora de hacer caso a la Constitución y devolver el asunto del aborto a los representantes electos del pueblo.
    

La Corte Suprema estadounidense no es un tribunal político, como los Tribunales Constitucionales europeos, que son poderes constitucionarios (constitucionario llamaba Sieyes al poder constituido que se arroga poder constituyente), ese sueño húmedo de la izquierda americana que llama a escrachear a los jueces, que en América es llamar a la guerra civil. Fuera de la vía del poder constituyente, en la Constitución, si lo es, no se puede entrar ni siquiera por vía de interpretación (llamada integradora).


    La Constitución está para proteger al individuo frente a la comunidad. Cuando Hamilton crea el Poder Judicial, avisa que será siempre el menos peligroso para los derechos políticos, pues no posee fuerza ni voluntad, sino únicamente discernimiento, y que la libertad general del pueblo no ha de temer amenazas mientras se mantenga aislado tanto del Legislativo como del Ejecutivo, a cuya independencia contribuye el carácter vitalicio de los jueces.


    Los padres fundadores se opusieron rotundamente a dotar a los jueces del poder para “crear” derechos, es decir, de usurpar la función de los legisladores, razón por la cual la Corte Suprema devuelve la decisión del aborto a los Estados: su Constitución, y esto se encargó de aclararlo Madison, no es “nacional”, sino “federal”, un sistema de equilibrios tan original que el propio Hamilton, aunque lo apoyó lealmente, no ocultó su escepticismo. Pero funcionó. Hasta hoy. Mañana, ya veremos. ¿Qué son los Founding Fathers al lado de la Frankfurter Schule?


[Mayo, 2022] 

Los Infantes de Lara en la Calle Cabezas, de Córdoba




Francisco Javier Gómez Izquierdo 


    Las Siete Cabezas de los Infantes de Lara -ocho con la del ayo Nuño Salido- tienen calle en la judería de Córdoba. Calle corta y estrecha (no pueden circular vehículos) de fachadas poderosas. Una de éstas, justo frente a un edificio convertido en hotel de cuatro estrellas, da entrada a un histórico palacete -más judío que moro- y al costado se halla una callejita a la que llaman de los arquillos y donde dice la leyenda que colgó Almanzor las ocho cabezas venidas de Castilla para enseñarlas a Gonzalo Gustios -por si alguna le era conocida-, cautivo por traición de Ruy Velázquez, traidor de nuevo con sus hijos.


   De la reja que guarda los arquillos, suelo poner cada año dípticos de la obra que este fin de semana se representa en Castrillo de la Reina, para que el paseante coja, y los guías, si amigos del Romancero, recomienden hacer el viaje de Mudarrillo "el gran bastardo / hijo de ninguno y nada..." como insultó el moro de Granada jugando con él al ajedrez, y se acerquen a las Tierras de Lara en la Demanda.


   Mudarra, hijo de Gonzalo Gustios y Aixa, hermana de Almanzor, fue concebido en cautiverio amable de carcelera enamorada allá por el año Mil.


¿Por qué no repetir el ya allanado camino, ver la obra y esperar al eclipse, que la Demanda es zona privilegiada para los más sensatos espectáculos? 

Miércoles, 5 de Agosto

 



Desayuno con diamantes

martes, 4 de agosto de 2026

El eclipse de agosto



Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Si nuestros liberalios, en vez de a Applebaum (la Urbano de allá), leyeran a Nietzsche, sabrían que el veintiuno será un siglo todavía más salvaje que el veinte, que parecía insuperable, el del “eclipse total de todos los valores”. De momento tenemos el eclipse de agosto, primero de los tres (26, 27, 28) que apagarán para siempre Europa, ese paréntesis luminoso de la espiritualidad, dice Foxá, que va desde Platón, descubridor del alma, a Einstein, que niega la materia, y que, a semejanza de Esaú, ha perdido la primogenitura de la Tierra.


Foxá veía en los eclipses el elemento cómico del cielo: veía la broma que había en esas gallinas castellanas que a principios de su siglo se durmieron en sus palos a las tres de la tarde con el eclipse, creyendo que había llegado la noche. Cien años más tarde, aquellas gallinas somos todos, como vemos en la quema de los campos de Castilla.


Sánchez convoca a once ministros en La Moncloa para hablar sobre el eclipse de este verano –leemos en un titular de prensa brutal.


¡Cielos! ¡Los astrónomos jesuitas de cámara del emperador de la China! Díaz, con su reloj de sol mal encarado (su nariz vista por Quevedo); Bolaños, de padre Ricci, con su esfera armilar, vestido de mandarín, al lado del chino de Aluche convertido por él; Puente, con su ténebre de Salvatore en “El nombre de la rosa”… Y Paco Martín, el simpático delegado del gobierno que luchó contra el incendio que el otro día quería devorar lo de la Nasa en Robledo de Chavela. Martín es nuestro Tales de Mileto, uno de los siete sabios de Grecia, que saltó a la fama por predecir un eclipse de sol y que pasó a la historia por su frase “el agua es lo mejor”. “Bildu ha hecho más por los españoles que los patrioteros de pulsera”, fue la frase de Martín, que tuvo la mala suerte de no haber nacido en Grecia. El caso es que, cerebro más, cerebro menos, estaríamos ante la Sala de Situación de España para la guerra liberalia contra Rusia que nos trae el eclipse de agosto.


Los hombres por lo general adoran la luz –anota con su proverbial desparpajo el marqués de Custine–. Los rusos adoran el eclipse. ¿Cómo podrían llegar nunca a desengañarse?


En esta carrera de relevos que es la Historia, dejen actuar al 78, que cree llegado su turno. ¡Tenemos la Ume! Y a Bolaños jugando a las palas con el amigo/enemigo de Schmitt. El imperio del que somos vasallos ha trocado el Viejo Orden por el Nuevo Caos. “El sol es una mezcla caótica de explosiones continuas. Faro moderno”. En resumen de Henry Adams: el Orden era el sueño del hombre, y el Caos, la ley de la Naturaleza. Por eso nos sobra el Derecho, reducido a “facultad de las cosas inútiles”.


Los antiguos tenían el eclipse por augurio del “fin de la humanidad”. Ahora, según “El Zaragozano”, nos vienen tres.


[Martes, 28 de Julio] 

Los Siete Infantes de Lara


El gran Abilio


Francisco Javier Gómez Izquierdo


   Éste del 26 es el trigésimo cuarto agosto en el que un pueblo de la Demanda, Castrillo de la Reina, representa en el atrio de su iglesia consagrada a San Esteban Protomártir, la leyenda de los Siete infantes de Lara.


    Ahora que se ha puesto de moda la Odisea y los jóvenes como que quieren arrimarse a los cantares de gesta griegos -por cierto, en Ceuta se cree que Calipso, con impresionante monumento en el centro de la ciudad, retuvo a Odiseo en la isla Perejil, la Ogigia legendaria-,  los cantares de gesta, el romancero castellano, permanecen en la Demanda como si estuvieran esculpidos en la piedra de esos árboles fosilizados que allí se encuentran y que nos hablan de venerable antigüedad y no de deplorables decrepitudes.


   Nobleza, tragedia, venganza, honor... Así fue la nacencia de Castilla y así la recitaron juglares y notabilisimos poetas.


    El gran Abilio lleva 34 años dirigiendo una obra interpretada por mis paisanos y parientes, en la que vive la por siempre querida y admirada Alma de la Vieja Castilla. Se emocionará usted, si este fin de semana se acerca a verla.


    Castrillo de la Reina queda a seis kilómetros de Salas de los Infantes.



7, 8 y 9 de Agosto

Martes, 4 de Agosto

 



Campeones del Mundo





lunes, 3 de agosto de 2026

Para la resaca



Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Para la resaca del Mundial, que a todo aficionado sin patria lo ha dejado ayuno de fútbol y ahíto de lo que lo parece, el mejor “alkaseltzer” es la Segunda Venida de Mourinho, con la que uno tiene el privilegio de cerrar el círculo de esta hoja volandera que nació como una mezcla del Moe de los Simpson y el Mou de la Biblia, aquella Biblia de tapas encarnadas que, hace 14 años, Mourinho ponía marcada con “post-its” sobre su mesa de Valdebebas.


La Biblia tenía rabiando a los mugrillas del antimourinhismo, devotos todos del “istil” culé. Un mourinhista usaba la mesa para comer. El antimourinhista comía con “istil”. Descrito por Pla, el “istil” (entiéndase "fúpbol") es una imitación exagerada de las buenas maneras. El cuerpo se debe mantener rígido. Se trasladan los alimentos del plato a la boca, con la cuchara o el tenedor dándoles con el brazo, a estos chismes, una curva majestuosa (el pase en corto guardiolés). Cuando los alimentos llegan a la boca, se lo absorbe con el borde de los labios, con una delicadeza extrema, procurando dar a la cara, mientras tanto, un aspecto de indiferencia displicente. El trabajo de masticación es más perceptible en las mejillas que en la mandíbula. La absorción de los líquidos se hace a base de sorbitos tan insignificantes, tan pequeños, tan irrisorios, que las copas, después de haber bebido, parecen tener más líquido que antes.


El conjunto pone carne de gallina.


O “gallina de piel”, como popularizó el dicho Johan Cruyff, el tipo que llevó el “istil” hasta los límites del ridículo.


¡Una Biblia en Valdebebas! ¿Adónde iremos a parar? Que De la Fuente rece el Pater Noster en el vestuario, pase. Pero que Mourinho hojee la Biblia en su despacho, da que pensar. Hubo que explicar a los piperos que San Francisco jugaba con la Biblia a la ruleta: abría al azar una página y decía: “¡Así lo haremos!” Que así, por cierto, fue como San Agustín (el Papa y el ministro Puente son agustinos) halló el texto que cambió su vida.


Para el nuevo Madrid de Mou, los piperos, azuzados por los revistosos del puchero, piden “istil”, y para alcanzar el “istil” el camino es Rodri. Si lo de Mourinho es rocanrol, pedir a Rodri para su Madrid es como pedir a Sergio Dalma para Led Zeppelin, pero la coherencia no es el distintivo de los piperos, que en el primer partido del Mundial pedían al marroquí Al Bouaddi. Mas la insolencia del piperío (“el dinero en el campo, no en el Banco”, es el eslogan de estos keynesianos de bocata en el Bernabéu) sugiere cambiar a Valverde, y una carretilla de “leures”, por Rodri, de manera que en abril (“nos vemos en semifinales”, despidió Haaland, con sorna noruega, a Bernardo Silva, que acababa de fichar por el Madrid) Valverde haga con el City en el Bernabéu lo que el año pasado hizo contra el City, y nos echemos unas risas con las cosas del “istil” de Rodri, que parece viajar con biógrafo, como Bob el Inglés en “Sin perdón”, aquel W.W. Beauchamp (interpretado por Saul Rubinek) que tantos imitadores tiene en nuestro periodismo de andar por casa, ése que nos ha dado un mes de turra con el “istil” culé en el Combinado Autonómico, y resulta que en el Once Ideal del Mundial aparecen tres jugadores del Madrid por ninguno del Barcelona, lo cual, naturalmente, no es óbice, como decían los viejos revistosos, para que Lamine’2030, el Fido Dido de todos los sonajeros mediáticos, se lleve el Balón de Oro, no por goles, no por asistencias, no por regates, sino por los poderes paranormales que le atribuye la Crítica Selecta en las lesiones de Nuno Mendes ante Portugal, de Courtois ante Bélgica, de Saliba ante Francia y de Lisandro ante Argentina. Ese muchacho sería como un basilisco, que con la mirada mata, y del que Quevedo escribió: “Si está vivo quien te vio / toda tu historia es mentira, / pues si no murió, te ignora, / y si murió no lo afirma”.


Infantino se va a la Onu (¡don Tebas y Trump moviendo sus peones!), y Mourinho ya está aquí. “Ya soc aquí!”, dijo Tarradellas, que también dijo otra cosa: “¡Cony! ¡Quina Catalunya ens ha deixat Franco!” Como Mourinho, cuando vea el almacén de Champìons.


[Sábado, 25 de Julio]

Lunes, 3 de Agosto

 


El palomo gentil

domingo, 2 de agosto de 2026

La República




Mayo del 68 en Madrid

Miguelín en Las Ventas


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Hoy no hay un Mommsen para contarlo, pero ya podemos decir adiós a la República de los Founding Fathers, que llevaba algunas presidencias boqueando. La mitad del país, llamada de izquierdas, dejó de creer en la Constitución (no le gusta el Colegio Electoral ni la Corte Suprema ni la Segunda Enmienda), y la otra mitad, llamada de derechas, ha dejado de creer en el voto. “Et tout le reste est littérature”, que diría Verlaine, cuya Canción de Otoño eligió Eisenhower para santo y seña del Día D.
    

Pero ¿qué hacen ahí metidos todo el día? –preguntó en Filadelfia una señora a John Adams, que había salido a distraerse del trabajo de dar forma a la Constitución federal como la osa virgiliana a sus oseznos.
    

Señora, ¡la República de las leyes! –contestó el estadista, más kelseniano que un ocho, cuya esposa, por cierto, la tremenda Abigail, acusaba a Hamilton de tramar hacerse… rey.
    

Cuando el miércoles, día de Reyes, un Búfalo de la Pradera, que diría Chiquito, entró (como Pedro por su casa, la verdad) al Congreso y dio con el ordenador abierto de Nancy Pelosi, donde la única alarma eran las citas de la peluquería, me acordé de la señora de Filadelfia poniendo a prueba, sin querer, al grupo constituyente que, sin saber, estaba inventando la “República de las leyes” (Adams), es decir, la “democracia representativa” (Hamilton), de la cual sólo queda hoy la “mano muerta de la abstracción”, que mece la cuna de una sociedad de abogados.
    

La jurisprudencia y las matemáticas han desarrollado las formas más puras de la ficción –nos dejó dicho el filósofo del “como si”.
    

Trump siempre fue un epígono del siglo veinte: lo odioso, en él, es su anacronismo de aguafiestas que señala y grita al rey (TV, Hollywood o Big Tech) que va desnudo. Trump es a la democracia del siglo XXI lo que Miguel Mateo Miguelín a la tauromaquia de los años 60. “¡Detengan a ese hombre!”, gritaban los cursis del clavel cuando saltó, trajeado, al “sagrado ruedo” y se montó en el toro que lidiaba El Cordobés.


[Enero, 2021] 

Domingo, 2 de Agosto

 


El toro del pueblo

Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños

DOMINGO, 2 DE AGOSTO


En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan Bautista se marchó de allí en barca, a solas, a un lugar desierto. Cuando la gente lo supo, lo siguió por tierra desde los poblados. Al desembarcar vio Jesús una multitud, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren comida». Jesús les replicó:


-No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.

Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces». Les dijo:


-Traédmelos.

Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos y se saciaron y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.


Mateo 14, 13-21 

sábado, 1 de agosto de 2026

En la muerte de Franco Baresi

 
 De una Historia de Campeones de Europa que sacó Marca en 1999 


 

Francisco Javier Gómez Izquierdo

 
  El miércoles por la mañana me disponía a poner aquí un recuerdo de Badiola, para servidor, jugador inolvidable y eso que no recuerdo haberlo visto jugar (el Burgos andaba en Primera y el Alavés en Segunda).  Badiola va asociado al incendio del Corona de Aragón, a las tristes consecuencias que arrastró después del salto por una ventana huyendo de las llamas y el humo; a Valdano, al que he prestado atención cuando se refiere a aquel día en que él libró porque a pesar de tener reserva de habitación no se alojó... y a Casuco, otro que también con reserva se quedó en Teruel porque se le hizo tarde, según leí en un Don Balón que no sé dónde andará. Era un trío que fichó el Zaragoza en julio del año 79. El año que empecé la mili. Años en los que el terrorismo saludaba a tercer día.

 

 
    Dejé el recuerdo casi sin empezar porque la muerte volvió a llamar a mi familia y tuve que salir pitando. De vuelta esta mañana, a la altura de Valdepeñas, oigo que ha fallecido Franco Baresi. El locutor dice que ganó el Mundial de España y, solo que venía, me sale un "..Sí. Estuvo aquí, pero no jugó nada." A los de mi peña les suelo decir que Baresi, una esponja en tareas de atención, aprendió en el Mundial del 82 de uno de los mejores defensas, por inteligencia y colocación que ha dado el fútbol, Gaetano Scirea, que murió hace años como murió nuestro gran Juanito: joven y en la carretera. Fíjense si era bueno Scirea que Baresi no jugó ni un minuto en el Mundial de España. 
   Creo que la llegada de Arrigo Sacchi al Milán con un sistema sorprendente y revolucionario requería un capo inteligente con la formación adecuada para tirar una línea defensiva agresiva, desesperante para los equipos y aficiones rivales no por violenta -no tocaban al delantero- sino por muy entrenada. Aquel Milán emocionó a Europa entera con holandeses sensacionales como Gullit o Van Basten (siempre he confesado mi inclinación por los peloteros holandeses), pero el jefe era Baresi, que desde atrás y ayudado por otro elegante como él, Maldini, parecían invencibles. Baresi era como un Napoleón observando los movimientos de los suyos -para mí, era el brazo alargado del míster-  que abría y cerraba el chorro del fútbol con un talento exquisito además de natural.

 

 
    Curioso que quizás dos de los mejores futbolistas que ha dado Italia jugaran en la misma posición: Scirea, juventino casi toda su trayectoria, y Baresi, milanista de por vida y conforme pongo ésto, pienso que el puesto de líbero tiene tres nombres propios que los veteranos nunca olvidaremos, salvo que el Alzheimer nos acoja en su seno: Beckenbauer, quizá el de mayor calidad, Scirea, poderoso y valiente, y Baresi, puede que el menos dotado técnicamente pero para mí el más inteligente. Tanto que al decir "líbero", nos sale su cara. Los tres se han ido y desde que se retiró Baresi, el último, quedamos a la espera de alguien parecido.
     

 

Franco Baresi  muere con 66 años. DEP.