jueves, 2 de abril de 2026

Del Miércoles Santo. De "la Bofetá" al Calvario


La Bofetá



Virgen de las Lágrimas



La Paz de San Miguel



El Calvario de San Lorenzo


F.J.G.I.


        Cordobitas hay a los que no les parece bien el cambio de la Carrera Oficial, trasladada a la Mezquita-Catedral desde el 2017. Son los puristas que conocen los rincones místicos de estrechas calles por donde los costaleros regatean. Rincones y calles hoy abarrotados que impiden hallar lo que éstos empedernidos buscan. Creo que la aparición por la Puerta del Perdón de las hermandades, el recorrido por el Patio de los Naranjos y la salida del templo por la Puerta de las Palmas y luego por la de Santa Catalina es privilegio sin igual. Cuando llega la noche, se convierte en inolvidable experiencia. El miércoles Santo busqué los lugares del Cordobita y uno de ellos lo forma el giro entre la calle Leiva Aguilar y Valladares por donde aparece El Perdón que acaba de salir de San Roque, donde San Juan de la Cruz fundara convento carmelita. Un año vi como tropezaba en un balcón y en éste los adornos florales con manzanas y peras incrustadas rozaban otro de más adelante.  Al Perdón se le conoce como "la Bofetá", pues el paso representa el momento en que un soldado abofetea a Jesús en presencia de Anás y su yerno Caifás por entender como altaneras las respuestas del Cristo en temas de Fe. La plaza de Ángel Torres desde donde mira el Inca Garcilaso resulta pequeña. Dos parejas alemanas, fuera de la sombra de los naranjos aguantan a pleno sol la aparición de la Virgen de las Lágrimas con un alto riesgo de caer "relochos cual pájaros encañonaos". Subimos hacia las Tendillas a ver a la Paz con su río de penitentes, una de las cofradías favoritas de los cordobeses que sale de Capuchinos, donde el Cristo de los Faroles. En la plaza está Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia. Calculo que nos da tiempo a llegar a San Miguel para ver La Virgen de la Paz y la Esperanza y allí nos la encontramos brillante, esplendorosa, afiligranada como si fuera Emperadora de la sin par platería cordobesa. ¡Cómo deslumbró a mi madre allá por los noventa! Bajamos hacia la Corredera a esperar la Misericordia. Llegamos cuando entra la Cruz de Guía, pero prefiero veinte metros mas adelante en la de la Almagra por tener fàcil salida. La Hermandad del Silencio Blanco lleva un Crucificado del Siglo XVI de autor anónimo. Éste Cristo mueve a controversia a los capillitas. Unos dicen que representa el instante anterior a la muerte, mientras otros sostienen que no, que es el instante posterior. De la plaza la Almagra, que tiene una fuente forjada en Miranda de Ebro, vamos en busca del Calvario de San Lorenzo y de allí a casa que en el Plantío espera el Burgos.


     Por éso, por culpa del fútbol no he ido hoy al patio de los Naranjos, pero ya les digo que si ustedes vienen por Córdoba en éstas fechas, esperen en la Mezquita las estaciones de penitencia.

Jueves Santo

 
 
Paño de la Verónica del año 2013, creado por Carmen Laffón
Es el rostro del Nazareno del Valle, Nuestro Padre Jesús con la Cruz al Hombro.
 Lucirá, hoy, día de Jueves Santo
Está elaborado en blanco y negro y a carbón y es el número 35 de la colección iniciada
 por Francisco Maireles, padre del hermano mayor actual de la Hermandad del Valle
Fue presentado el pasado día 15 en el septenario de la Virgen del Valle
 en la iglesia de la Anunciación


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Cuando Ratzinger atribuyó el mérito de haber salido más o menos ilesos de la gran crisis, no a los profesores de Teología, sino al pueblo llano (“que sabe poner las cosas en su sitio”), podía referirse a esta exuberancia cristiana que impregna las calles.

    Al cabo, resulta chestertonianamente irónico que la religión sea el más perfecto ejemplo (y acaso el único) de lo que los darwinistas devotos llamaban “supervivencia del más apto”.

    –Lo que nos ha dejado finalmente frente a frente con la religión de nuestros padres ha sido la muerte de las otras ideas.
    
La religión ha vuelto, explica Chesterton, porque las diversas formas de escepticismo que intentaron ocupar su lugar y hacer su tarea se han acabado haciendo tales líos que se han convertido en totalmente ineficaces.

    –La cadena de causalidad de la que tanto les gustaba hablar parece haberse comportado como la proverbial cuerda: cuando la discusión les dio suficiente soga, rápidamente la usaron para ahorcarse.
    
Chesterton discutió de estas cosas en los 30, pero parece que acabara de levantarse de la mesa: es la ventaja de una época, la suya, que se las vio con Bernard Shaw frente a una época, la nuestra, que ha de vérselas con Antonio Gala y su simplicidad republicana.
    
¿Para qué queremos un rey? ¿Por qué ha de tener una corona de oro en su cabeza y yo solamente mi vieja gorra?
    
Me gusta el Jueves Santo andaluz (rosa, cera y juncia, el aire tibio y pesado de la primavera recién nacida), pero el Viernes Santo castellano.
    
Del capirote del penitente al frac del concejal.
    
Mira Rafaé.
    
Fíjate. Va vestío de don Juan Tenorio.
    
Y el ebanista, despreciando la ignorancia y la burla, continúa marchando, en cumplimiento de su promesa, al compás de los tambores, con sus cáligas, su rodela y su penacho de crines.

    Que ése, dice Pemán, es el Jueves Santo de Andalucía: el día del derroche de todo lo material ofrecido a lo inmaterial.
    
Las cosas en su sitio.

[Publicado el 28 de Marzo de 2013] 

Sólo tres titulares en el Burgos


Guille Vallejo
El portero burgalés del Ceuta


Francisco Javier Gómez Izquierdo


         Venía de hablar con la cuadrilla de Burgos sobre el once ideal de Luis Miguel Ramis, sólo retocado por imperativo de lesión o sanción. Un once para recitar; un once setentero de los que se distingue a la primera los titulares; un once defensivo, sí, pero que está dando rendimiento pues no tiene el Burgos intérpretes solventes para florilegios y virguerías. Mire usted por dónde, llego a casa desde el Calvario con el partido empezado, justo en la repetición del gol de Mario que suponía el empate a uno ante el Ceuta y resulta que el míster ha puesto el equipo B, por dar descanso a los de siempre en esta jornada atípica de entre semana. Sólo tres titulares: el portero Cantero, el medio Morante y el extremo Córdoba. Nueva toda la defensa, principal baluarte del equipo y con la falta de Atienza, ¡cómo se nota su ausencia!, no me hubiera extrañado el triunfo ceutí, donde juegan el Cuqui Zalazar y Bodiguer, dos excordobesistas y el corajudo lateral Matos que tan importante fue en Burgos. El entrenador del Ceuta, José Juan Romero, es otro que sabe la masa con la que cuenta para sus panes: cedidos, descartes, medio jubilados... Su mejor hombre quizás sea Marcos, un nueve cedido por el Español, pero a mí me gusta uno que juega poco, Cristián Rodríguez. Algo pasará que desconozco, con este interior exquisito. Me sorprendió ver a Campaña, al que creía fuera del fútbol, salir ayer en los últimos minutos, y me gustó ver a Guille Vallejo, el portero burgalés que se ha ganado la estima y respeto que no tuvo en nuestra tierra. Y por supuesto temí el poderío físico de Koné, que se la lió a Buñuel, el sustituto de Lizancos, para que marcara Bassinga. Sin los habituales, el partido pareció como una prueba de verano o como una eliminatoria de Copa ante, pongamos, el Lucena. Como la cosa no se arreglaba, Ramis sacó primero a Appin, luego a David González, a Curro... En los últimos cinco minutos hubo ocasiones para marcar el 2-1 y llevarse los tres puntos, pero la que tuvo David sólo ante portería parece que fue castigada por la suficiencia de Ramis con su alineación. El Ceuta compite. Es plantilla modesta, como la del Burgos, pero compite y fue grave error dar tanto descanso a tantos. Bueno, al menos se empató.


     Del Córdoba es mejor no decir nada. 2-0 en Riazor que da una media de tres goles encajados en cada partido de los últimos siete. No se ve reacción. Hay una pesadez, un abotargamiento, un plomizo pasar del que hay que salir más pronto que tarde. Los de abajo están muy abajo, pero hay peldaños para llegar a donde tiene parado Iván Ania al equipo. Igual el asturiano tiene que hacer una revolución en la alineación como con la que sorprendió ayer Ramis.

Jueves Santo

 


miércoles, 1 de abril de 2026

Del Martes Santo


La Agonía saliendo de El Pocito



Cristo Sindónico del Juramento



Manto de la Hermandad de la Sangre



El Prendimiento


Francisco Javier Gómez Izquierdo


                  La Agonía es Hermandad que aún no ha cumplido cincuenta años (fundada en 1979). Tiene su sede en la iglesia de Santa Victoria en el Barrio del Naranjo, un cerrete en el que principia la Sierra Morena y al que llegaron en los 60 varios serranos de la Demanda -de mi pueblo, Sinesio y el primer Fco Javier de Castrillo- que me recuerdan a su maestro de novicios. El convento de Maristas es hoy una especie de hotel para convenciones y allí aún quedan frailes burgaleses como Don Antonino de Villalmanzo, que me enseñó las dependencias y me acercó al frontón, una rareza en Córdoba que sólo se encuentra en algún que otro convento por llegar desde el Norte de Castilla y el País Vasco aquellos frailes que nos reclutaban por los pueblos. El Naranjo queda lejos y por eso el Cristo de la Agonía y la Virgen de la Salud bajan con antelación al Santuario de la Fuensanta, se recogen en el milagrero "Pocito" de donde salen en Martes Santo. El barrio del Naranjo con sus costaleros de pantalón rojo bajan al Santuario donde se juntan a los vecinos de la Fuensanta, barrio acostumbrado a recibir devotos de su Patrona que lo es también de Córdoba. Bueno.., co-patrona que acompañaba a Acisclo y Victoria cuando bendijo las aguas del pocito. El Cristo de la Agonía tiene la mirada perdida y los sayones la tienen de criminales quedando el paso como un retrato de generosa indiferencia hacia la maldad.

 

     Como fui solo me apresuré para ver a la Universitaria del Juramento con ese Cristo Sindónico, que como sospeché cuando empezó a salir, atrae piadosas miradas de Córdoba toda. A mi modesto parecer las bandas llenan de magnificencia y un "no sé qué" las procesiones, pero en ésta de la Universidad como en la de Ánimas, se justifica el silencio por el recogimiento y el sereno caminar de los hermanos. El Buen Suceso sale de San Andrés y lo encuentro en la Magdalena donde el capataz llama a los costaleros por su nombre "Pirri, a derecha," "Falín, paso más largo". Busco a La Sangre, cofradía del Císter en el convento de los Capuchinos y la encuentro diez minutos después en el Ayuntamiento, donde la Virgen de los Ángeles luce un manto bordado que no parece obra de manos humanas. De esta cofradía siempre me ha atraído la loba romana, pero me quedo con el manto. Vuelvo para casa por San Lorenzo donde hay un tapón. Callejeo para esperar en la Ronda de Andújar al Prendimiento, la Hermandad salesiana de mi amigo Jesús, capillita que sabe todo lo que hay que saber de la Semana Santa cordobesa y gran parte de la del resto de Andalucía. El azul del manto de la Piedad cierra ese llamativo azul de los penitentes salesianos que no sé si es por el color, les hace altísimos o igual resulta que los cordobeses de mayor talla son del Prendimiento. Jesús, no. Jesús es bajito pero su corazón es de los más grandes de la Hermandad. 

Miércoles Santo


DEL DISCURSO DE CRISTO MUERTO

 
Ignacio Ruiz Quintano
Abc


Con apenas veinte años, Kafka dejó escrito que, si el libro que leemos no nos despierta como un puño que nos golpeara en el cráneo, ¿para qué lo leemos? ¿Para que nos haga felices? “Dios mío, también seríamos felices si no tuviéramos libros, y podríamos, si fuera necesario, escribir nosotros mismos los libros que nos hagan felices. Pero lo que debemos tener son esos libros que se precipitan sobre nosotros como la mala suerte y que nos perturban profundamente, como la muerte de alguien a quien amamos más que a nosotros mismos, como el suicidio.”

–Un libro debe ser como un pico de hielo que rompa el mar congelado que tenemos dentro.

Precisamente como la mala suerte, y para perturbarnos profundamente, se ha precipitado sobre nosotros La Pasión de Mel Gibson: terrible, desgarradora, espeluznante. La idea de Gibson es que la gente cambie –el puño que golpea en el cráneo, el pico de hielo que rompe el mar congelado– al verla. La prueba de que va en serio es que en Méjico, con su tradición de beaterios progres, la han clasificado “equis”, pero ya decía Julio Torri que hay muchas suertes de mejicanismo: el de pulque y enchiladas; el de jícara y zarape; el de turistas; el de semitas recientemente nacionalizados; el que por auténtico no descubren los extranjeros ni emplea el énfasis de las falsificaciones...

La Pasión de Gibson es un anonadamiento documental en torno de la hora final de Cristo: ni una palabra de más, aunque alguna palabra de menos –en los subtítulos– a modo de cumplido con los comisarios de la corrección política, que seca. Foxá abría El Teatro Teológico de González Ruiz y quedaba pasmado al repasar los personajes que interesaban a los españoles del Siglo de Oro: La CulpaLa LocuraEl EngañoEl DeleiteLuzbelEl MundoEl Género HumanoEl AlmaLa CarneLa GulaLa MuerteLa InspiraciónLa VidaEl AguaEl FuegoEl AlbedríoEl AmorLa Sombra... “Un pueblo así formado podía descubrir y conquistar América, perfeccionar el gótico y escribir el Quijote.” Y, más o menos, pensaba, así era toda la Europa de entonces, florecida de espíritu, antes de la gran helada del luteranismo.

Steiner repite siempre que se necesita una creencia trascendental para producir un gran arte: “Siempre querré saber cuál es la nueva metáfora de la esperanza, la nueva estética de la esperanza.” Pero a la crítica de progreso, para la cual, gracias a los planes de estudios, la figura de Cristo empieza a quedar algo lejos y como un asunto de extrema derecha, no le ha temblado el pulso para dictar el anatema contra Gibson, cuya película, sin embargo, es un escalofrío semejante al del célebre Sueño de Jean-Paul Ritcher, que es el sueño de la muerte de Dios: Discurso de Cristo muerto en lo alto del edificio del mundo: no hay Dios.

En la visión de Jean-Paul el lugar del anuncio es la iglesia de un cementerio inmenso. Los sepulcros se resquebrajan y los muertos avanzan hacia la resurrección. Aparece en el cielo un Cristo muerto. La multitud de las sombras corre a su encuentro con una angustia terrible: “¿No hay Dios?” Cristo desciende y dice: “He recorrido los mundos, subí hasta los soles y no encontré a Dios alguno; bajé hasta los últimos límites del universo, miré los abismos y grité: ‘Padre, ¿dónde estás?’ Pero no escuché sino la lluvia que caía en el precipicio. Y cuando busqué en el mundo inmenso el ojo de Dios, se fijó en mí una órbita vacía y sin fondo.” Entonces los niños muertos se acercan y le preguntan: “Jesús, ¿ya no tenemos Padre?” Y Él responde:

–Todos somos huérfanos. Vosotros y yo. ¡Todos estamos sin Padre!

[Marzo de 2004]

Miércoles Santo

 


martes, 31 de marzo de 2026

Mea Cuba


Guillermo Cabrera Infante


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


La frustración imperial de la “Furia Épica” en Persia (con Lindsey Graham de Aristóteles de Trump, que se ve en el espejo como el Alejandro Bicorne de Borges, dueño de los dos cuernos del Oriente y del Occidente), terminará pagándola Cuba, descubierta por Colón el 28 de octubre de 1492 (¡cuatrocientos noventa años antes de la victoria felipista en España!), domingo, y que, por los mismos criterios que el Golfo de México ya es Golfo de América, pasaría a llamarse Isla del Maine, o La Rubia, en gratitud al secretario Rubio, el “bien mandáo” de la viuda Adelson.


Pobre Cuba, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos. Después de todo, Cuba no fue descubierta para la historia, sino para la geografía, avisaba en su “Mea Cuba” (“quiere decir ‘Mi Cuba’, pero también sugiere la culpa de Cuba”) Guillermo Cabrera Infante, “un hecho más decisivo que la aberración histórica (castrismo)” desde hace setenta años: “la Historia, es decir el tiempo, pasará, pero quedará siempre la geografía, que es nuestra eternidad”.


Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Es un gran honor… Ya sea que la libere o la tome, puedo hacer con ella lo que quiera.


Lo dice el emperador del imperio que tardó veinte años en pasar del régimen talibán en Afganistán al régimen talibán en Afganistán, pero que sólo ha necesitado nueve días para pasar de Jamenei a Jamenei en Irán. “Puedo hacer con Cuba lo que quiera”. Aun tratándose de una verdad evidente en sí, no parece el estilo de Jefferson en la “Declaración de Independencia”. Según B. Russell, los Founding Fathers hablaban por Euclides (su doctrina de los derechos naturales era una búsqueda de axiomas euclidianos en la política), lo cual los lleva a afirmar algo absurdo, como que sus opiniones, ininteligibles para la mayoría de la sociedad, eran evidentes en sí. “Tomaron su propia cultura inusitada tan por descontada, que la confundieron con la condición humana en general –explicaría Ernest Gellner–. ¿Qué otro mundo podía haber?


Bueno, está ese mundo trumpiano que mezcla el humor de Joe Pesci en “Goodfellas” (“Funny how? Like a clown?”) y la crueldad de Robert de Niro con bate en la sala de situación de “Los Intocables”. Contra eso ya se levantaron los cubanos en el 59; era una revolución nacionalista, pero llegó el Coma Andante, se quitó el escapulario y mandó a parar: traía la “castroenteritis” (Cabrera) que ha dejado a la isla como un solar para los casineros de Trump y sus donantes, con lo que la historia (que no la geografía) vuelve a comenzar. “El tiburón se baña, pero salpica”, era la versión casinera del caballo y los gorriones de Laffer y su curva de avena. El gobierno, insistía Martí, ha de nacer del país.


Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro de un llanero.


[Martes, 24 de Marzo]

Del Lunes Santo


Inspirado saetero ante la Merced



El Cristo de Ánimas



El Vía Crucis entrando en la Mezquita-Catedral



Salida de la Virgen de Gracia y Amparo


Francisco Javier Gómez Izquierdo


          A las cuatro menos cuarto sale la Primera Hermandad de Lunes Santo en Córdoba, que es la de la  Merced, Virgen Protectora del gremio carcelario. De presos y funcionarios. La Merced tiene su asiento en San Antonio de Padua, parroquia a menos de cien metros de casa y como es natural suelo pasar a veces a saludar. Precede a la patrona Nuestro Padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas, que es recibido en el Zumbacón con la admiración que desprende el dolor y la resignación de un rostro labrado por el imaginero sevillano Francisco Buiza, del que dicen alcanzó la mayor inspiración en este Cristo al que corresponde entrar en primer lugar en el patio de la Mezquita-Catedral. Tras la Merced, aparece la Hermandad de la Presentación de Cañero, que se estrena en la carrera oficial delante de la Estrella, otra cofradía joven de barrio que recuperó en los ochenta la advocación a la Estrella, pues no en vano los hebreos llaman a Jesús "hijo de la Estrella". Luego la Sentencia de san Nicolás, con un manto de María Santísima de Gracia y Amparo que causa admiración. El Vía Crucis y el Cristo de Ánimas que cierra el Lunes Santo no parecen hermandades andaluzas. Suenan al Silencio de Castilla. El Vía Crucis reza. No hay paso, no hay música. Cada penitente lleva una Cruz y el público mira y calla como calla y se sobrecoge ante el Cristo de Ánimas cuyos penitentes entonan en latín cantos de monasterio.  El soniquete de sus rezos da paz. Tampoco llevan banda de música.


     De vuelta a casa encontramos a la Merced que por Virgen de Linares los costaleros la bailan ante la Cruz Blanca y los saeteros le cantan repartiendo pellizcos emocionantes al barrio que acompaña a "la más guapa", conforme el parecer de todos los que la miran con lágrimas en los ojos.

Martes Santo

 


lunes, 30 de marzo de 2026

Arbeloa sí la doma



Ignacio Ruiz Quintano

Abc


“Gonzalo no la doma” es un decir de Martínez, el Homero del Negreirato, para decir que Gonzalo, el Van Basten con el que Xabi nos arrebató a Endrick, no controla un balón, habilidad que para Cruyff contenía todos los secretos del fútbol: tres pases en un toque.


Gonzalo no la doma en el césped y Arbeloa no la iba a domar en el banquillo, pero en dos eliminatorias de Champions les ha ganado los cuatro partidos a Mourinho y a Guardiola con Valverde y Vinicius, el lote que había que vender para comprar a Rodrigo Cascante, Rodri, el Balón de Oro del City. Menuda doma de egos. ¡Gloria al Cono!


Cono ayutorio de nuestro dueño Christo, dueño Salbatore, qual dueño ye tena honore e qual dueño tiene tela mandacione cono Patre, cono Spiritu Sancto, enos siéculos


He aquí el primer vagido de la lengua española, traducción de un monje que anotaba un sermón de San Agustín en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Dámaso Alonso reparó en que el primer balbuceo de la lengua española es una oración, en tanto que los primeros murmullos de la lengua francesa son militares, y los de la lengua italiana, una discusión por tierras.


El Cono endosándole una manita al Colonias no lo vieron venir nuestros ratones del Relato, más un penalti fallado en el Bernabéu y otro penalti birlado en modo Negreira por el francés Clément Turpin en grosero y continuado agarrón a Mbappé, su paisano, en el área. Martínez, el Homero del Negreirato, aclaró a la audiencia que Turpin no pitó el penalti porque la eliminatoria “ya está encarrilada”. Son sus costumbres, y hay que respetarlas. Pero si Turpin cojea, ¿qué nos queda del arbitraje?


El MVP del Bernabéu fue Valverde, y Vinicius fue el MVP del Etihad, donde arrancó el partido con una asistencia de Vinicius que falló Valverde delante del portero. Fue la mejor asistencia de lo que llevamos visto de Champions, una asistencia de Sócrates (el doctor de Belém, no el filósofo de Alopece) más que de Kroos, pero el cotorreo de la TV estaba quemando incienso por Doku para tapar a Vinicius. Si los números no nos dan, tiremos de versos. Como a los piperos los dieran a escoger, tomarían a Doku y tirarían a Vinicius, que no sabe celebrar. ¿Y qué saben ellos de cómo celebra Doku, si a la misma edad que Vinicius no ha tenido nada que celebrar? Doku (“né” 2002) es incendiario, mezcla de Onésimo y Adama Traoré, sobre todo emparejado, como en el Etihad, con Thiago Pitarch, que es una especie de Gavi “agordilláo” (de Rafa Gordillo), que aguijonea con su energía a las vacas sagradas del centrocampismo madridista, aletargado por el “factor Mbappé”. Vinicius (“né” 2000) es el futbolista con mejores números de Champions en la última década, por delante de Lewandowski, Benzemá, Mbappé, De Bruynne, Haaland, Salah, Bernardo Silva, Cristiano, Sadio Mané, Dembelé, Firmino y Messi. Quien venga detrás, que arree.


Me hubiera gustado vivirlo once contra once –dejó caer, varias veces, Guardiola, que, después de todo, viene de una tierra, en palabras de Pla, de desconfiados ancestrales, "de retorcidos", de personas convencidas de que aquí se puede hacer todo a base de adoptar el aire del campanero cuando pasa a cobrar las sillas de la iglesia.


Lo de jugar con once podrían decirlo Motta en el Inter de 2010, Van Persie en el Arsenal de 2011, Pepe en el Real Madrid de 2011 o Terry en el Chelsea de 2012, pero nunca Bernardo Silva, que sacó un gol de zamorana, en el City de 2026 (Bernardo Silva ya regaló un penalti a Lunin en otra eliminatoria histórica). Mas ahí queda la insinuación del campanero de Sampedor, a quien la hinchada madridista en el Etihad cantó el “Guardiola, quédate”. Lo pagó con Thiago Pitarch, haciéndole la cobra cuando quiso saludarlo, y con Rudiger, a quien una vez en la lejanía, entre lapito y lapito, tiró un beso: “Y el labio, al encresparse para el beso, / se partirá en cien pétalos sagrados” (“Ascuas”, de Vallejo). Y todos sabemos que de cerca, en vez de un beso, Guardiola le habría dado su bicicleta a Rudiger.  Y ahora que todas las supersticiones se dan para la Dieciséis (hoy estalla la primavera), redúzcase el derbi madrileño a un trámite para canteranos. 


[Sábado, 21 de Marzo] 




@ViniJrTalk

Domingo de Ramos en Madrid. Ferrera, Fonseca y Cristian Pérez con los de Dolores Aguirre. Márquez & Moore

 


JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ


El primero de los toros de Dolores Aguirre que saltó esta tarde a la arena de miga de Las Ventas fue Cantinillo, número 49. Sus primeros minutos de vida pública fueron saludados por los silbidos de ciertos espectadores que no aceptaban como buenos los 520 kilos del toro, ni su culo de pollo, compensado acaso por la descarada cuerna que lucía. Pronto se pasó el berrinche, porque Cantinillo empezó a dar señales evidentes de que pese a sus imperfecciones anatómicas tenía en su interior el alma del toro de lidia imprevisible y peligroso. En seguida se percibió que su condición era un equilibrio entre su indudable casta y su carácter tirando a manso, lo cual no constituye ningún desdoro. No ayudó mucho en favor del desarrollo de las condiciones del toro la lidia que se le dio, casi un guiño a las capeas pueblerinas de fiestas patronales, y por eso cuando Cristian Pérez se dispuso a vérselas con el toro puede decirse que tenía por delante la ingente tarea de construir él solo la lidia de ese incierto animal. En terrenos del 5 se produjo la mayor parte del encuentro entre toro y torero, marcado por la dificultad del toro en tomar los engaños hacia afuera y su mayor aquiescencia a aprovechar los pases que apuntaban a tablas. Cristian Pérez desarrolló su labor a base de valentía y de conocimiento y con una buena colocación consiguió ir sacando estimables naturales e incluso ligándolos, sufriendo una voltereta cuando estaba pasando al toro con la derecha y volviendo decididamente a la cara del doloresaguirre para rematar su obra. Acaso alargó más la faena que lo demandado por las condiciones del toro, y eso le hizo escuchar un aviso antes de cobrar una estocada baja que le valió una cierta petición y una valiosa vuelta al ruedo en el toro de su confirmación de alternativa.


Tras la decisión y el arrojo del joven albaceteño le tocó el turno a Antonio Ferrera, que era, por así decirlo, la otra cara de la moneda. Si, en el primer toro, Cristian Pérez mostró su innegable deseo de dejar su sello y de no pasar desapercibido, Ferrera dio la imagen de un torero en el ocaso, sin ganas reales de batirse el cobre con sus oponentes, que tiró de su amplio oficio para pasar el trance sin despertar la animadversión de la cátedra, pero sin ser capaz de entusiasmar ni siquiera a la nutrida colonia extremeña que suele habitar diversas localidades a lo largo de la plaza. Sus toros fueron Cigarrero, número 34, y Bilbatero, número 16. Digamos que el primero de ellos dio un cierto punto de continuidad morfológica con el primero de la tarde, siendo el segundo un toro de excelentes hechuras y trapío. Ante ellos Ferrera no quiso intentar otra cosa que una lidia sobre las piernas, quitando de sus intenciones la más leve idea de riesgo o compromiso. Ni las condiciones ásperas de Cigarrero, que desengañaron rápidamente a Ferrera de intentar nada mínimamente arriesgado frente a él, ni la condición menos abrupta de Bilbatero fueron capaces de espolear al veterano matador, que prefirió plantear dos faenas a base de escaramuzas perfectamente olvidables que si, al menos, hubieran sido refrendadas con el buen uso del estoque, habrían sido menos inanes de lo que en realidad fueron. En su primero oyó un aviso y en el segundo algunos pitos. Decidió Ferrera no poner banderillas y eso hizo que pudiéramos deleitarnos con los dos pares que puso Ángel Otero, que recibió sólidos aplausos por su trabajo con los garapullos en el segundo.  La otra cuestión respecto de Antonio Ferrera es la de su capote: independientemente de los colores de dicha herramienta, que apuntan más a cortina que a capote, no se ve muy claro que se empeñase en torear con el capote de seda a la vista del vendaval que hubo toda la tarde sobre Las Ventas. Por supuesto que siempre aplaudiremos el uso de un capote de seda, frente al de percal, pero lo mismo hoy podría haber tenido dispensa sin desdoro alguno. Digamos entre lo óptimo de Ferrera que persiste en su costumbre de sacar a los toros del caballo toreando, en una estimable interpretación del quite que hace referencia a los orígenes de ese lance.


El tercer diestro que nos trajo Plaza1 en este Domingo de Ramos fue Isaac Fonseca, quien sorteó a Pitillito, número 51, y a Bufonito, número 6. Pitillito entró tres veces al caballo de Agustín Collado y una al de Héctor Vicente, que hacía puerta. Inició Fonseca su faena a este toro en los medios con el primer pase cambiado de la temporada madrileña -¿cuántos más nos quedarán por ver, Dios mío?-, y luego trató de poner en marcha un trasteo basado en la falta de colocación, que no dio resultado alguno y que tampoco fue apreciado por el público, acaso más interesados en apreciar las condiciones y dificultades del toro. Escuchó un aviso y se retiró a la barrera a esperar la salida de Pitillito, que de alguna manera fue la reedición de lo suyo el año pasado con aquel Brigadier, número 2, de Pedraza de Yeltes. Pitillito acudió al cite de Héctor Vicente por tres veces, con alegría y vigor, demostró sus condiciones en banderillas, recibiendo una acertada lidia de Iván Vicente y llegó superior a la muleta, habiendo mostrado a las claras su temperamento. El toro, serio y cuajado, acudía al cite y Fonseca, que fue generoso en el cite de largo, no consiguió que su trasteo estuviera a la altura de las posibilidades que prometía el toro, que donde debió recibir pases y toreo se encontró con telonazos y banderazos nada acordes con sus condiciones. Se repitió la historia del Pedraza, estando el matador muy por debajo del toro. Escuchó dos avisos.


Carafea, número 41, fue el segundo toro de Cristian Pérez. Otro bello ejemplar, que apretó en varas frente a José Ney Zambrano, que midió el castigo y picó con arte. Cristian Pérez inició su faena en el punto donde había dejado la anterior, basando su labor en la colocación y la firmeza. Sinceros aplausos de la parroquia señalaron las primeras series del albaceteño, que cuando parece más confiado es cogido por el toro, por estar en el sitio en el que se torea (y en el que se cobra). Tras unos tremendos segundos en que el torero es zarandeado como un pelele por Carafea, que no atiende a capotes y se queda aquerenciado junto a su presa, consiguen agarrar al torero y llevarlo a la enfermería, siendo ovacionado, y quedando en la plaza la sensación de haber recibido un fuerte tabaco. Fue Antonio Ferrera el encargado de dar muerte a Carafea, cosa que hizo sin pena ni gloria, para dar fin a esta variada y emocionante corrida de toros.



Confirmación de Cristian Pérez


ANDREW MOORE











FIN

Lunes Santo

 

 
@vintagestuff4
Christ Carrying the Cross
Hieronymus Bosch 

domingo, 29 de marzo de 2026

El Señor de Córdoba


Salida de los Trinitarios



El Señor de Córdoba, imperial por la Magdalena



El Huerto de San Francisco y San Eulogio



Cambio de cuadrilla de costaleros de la Amargura


Francisco Javier Gómez Izquierdo


           El hijo, tras una boda el sábado en Sevilla, viene a ver al "Rescatao" y vuelve a Sevilla a las nueve. Paco, Mari Carmen y su hija María, como casi todos los años, si no les surge impedimento, llegan de C. Real, nos ponemos a comer sobre las dos, y a las tres, las mujeres y el hijo se van a coger sitio para ver salir "al Señor de Córdoba", que es como lo conocen los que fueron alumnos trinitarios -el vástago de servidor- y el Cordobita empapado de incienso primaveral andaluz. Paco y yo nos quedamos recogiendo y hacemos unos bocadillos para cuando se haga de noche. Al llegar a la plaza del Alpargate, que en verdad se llama de Cristo de Gracia - el crucificado venido de México que sale en Jueves Santo de la iglesia Trinitaria- coincidimos con dos matrimonios de Don Benito y al hilo entran cuatro muchachas de Guadalajara devotas de un Cristo que cada año atrae nuevas muchedumbres. ¡Cuánto gentío, Dios mío! No estábamos al tanto de las novedades y nos ha sorprendido la túnica del Señor. Informa un cordobita que la túnica procede de un traje de luces del diestro Rafael Sánchez Saco que tejieron unas monjas allá en 1950 y que lo acaba de restaurar un experto conservador-restaurador de la Universidad de Sevilla. Hemos recortado calles y lo hemos esperado en La Magdalena donde los de Piedrabuena lo han podido contemplar a su amor y sin bulla. En Ronda de Isasa, comienzo de la carrera oficial, entraba el Huerto, que es Hermandad del siglo XVII, en la que destaca el Cristo orante en Getsemaní y la devoción del barrio por la Virgen de la Candelaria. Desde el puente de Miraflores vemos pasar la Vera Cruz del Campo de la Verdad por el puente romano. Nos retiramos a causa de un imprevisto percance y subiendo de la Corredora hacia el Ayuntamiento, ¡error!, nos vemos atrapados por una bulla que espera a las Penas de Santiago.

      Se han ido todos y quedamos solos mi doña y servidor. 

Domingo de Resurrección

 

 
Cartel del Rescatao
 
 
 
Llamador de la Esperanza de San Andrés
 
 
 
Capataz y costaleros de la Virgen de la O 
 
 

 Virgen de la O en Fátima

 

F.J.G.I.


          Nada más acabar el Burgos me he acercado a lo que fue la Cárcel en Fátima, hoy centro cívico en la antigua zona de oficinas. El resto se destruyó y hoy es una campa. Se ha adelantado mi doña porque le he dicho que el año pasado fue sobrecogedor cómo dirigió la salida el capataz de la Virgen de la O (aún no es hermandad que pueda salir en carrera oficial y lo hace por nuestro barrio) a los costaleros que la sacan de rodillas porque la puerta de la cárcel es más baja que lo que la ocasión requiere. Hizo llorar a todos los presentes y ¡claro está!, estas novedades se transmiten boca a boca y hoy a las seis había casi tanta gente como cuando salen muchas de las de carrera oficial. He llegado con los dos pasos fuera, pero he visto lo que muchas veces he dicho que no se puede explicar. El respeto, la pasión y el compromiso son ADN en esta tierra andaluza cuando llega la Semana Santa y sólo queda acompañar y admirar lo que no tiene igual. Esperamos al gran Paco y a Mari Carmen que vienen desde Piedrabuena a rendir cuentas en Domingo de Ramos al "Rescatao". Este veintiséis ha sido escogido para Cartel anunciador de los padecimientos del Cristo, y no se perderán a la Esperanza de San Andrés, y ... éste es el plan, porque otro no cabe.

TVE


Marta Sánchez en la Guerra del Golfo de Felipe González


Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    Para propagar su teoría según la cual los simulacros (las estrategias de simulación) determinan la condición de nuestro mundo social y político, Baudrillard escribió aquellas cosas sobre la guerra del Golfo que tanta gracia nos hacían, ignorantes de la razón que a lo tonto aquel hombre tendría.

    
“La guerre du Golfe n'a pas eu lieu” (“La guerra del Golfo no ha tenido lugar”), tituló Baudrillard su libro. Hablaba de la primera guerra del Golfo, a la que el socialismo español envió un barco de conscriptos y un baúl con Marta Sánchez. Si tendría razón Baudrillard que hoy la única guerra del Golfo que ha existido es la de Aznar, que envió a Mesopotamia un barco de sanitarios.

    
Me he acordado de Baudrillard viendo a las Desdémonas del fútbol (así llama “The Wall Street Journal” a los piscineros culés) en Televisión Española, uno de cuyos empleados preguntó al director deportivo del Barça si veríamos a Song, el nuevo “canterano” catalán, que no estaba convocado.

    
Y no sólo fútbol baudrillardiano veremos en esta TVE, que también anuncia tauromaquia baudrillardiana, con todos los grandes personajes del toreo cultural por delante: Julián López, José María DollsToño Matilla y los toretes de Victoriano del Río, auténticos Ferdinandos de Disney, que permiten hacer a los mocitos esas posturas que enloquecen a los estetas entrados en edad.

    
Cuando el pesado de Baudrillard denunciaba que el “espectáculo” de un hundimiento es parte inseparable del circuito de entretenimiento occidental no sabía hasta qué punto hablaba de las virtualidades de Busquets y de las “importances” de Julián (López, no Assange).

    Como telespectador de bar que soy, ¿qué broma es ésta de quitarme a Ana Pastor para ponerme a los Rivero y Arnás?


[Agosto, 2012] 

Mis dos quereres se distancian

 

 
Cantero
 
 
Francisco Javier Gómez Izquierdo
 
         
       Hasta hace un mes, seis partidos, el Burgos y el Córdoba andaban de la mano, pegados al puesto sexto que da derecho al play off. Su diferencia andaba en uno o dos puntos desde casi el comienzo de la temporada. El equipo pinturero era el Córdoba, receptor de todo tipo de elogios de locutores, críticos y ¡por qué no! aficionados en general y cordobesistas en particular, mientras al Burgos se le acusaba de poca vocación atacante y excesivamente defensivo. Reconozco que el  juego del Burgos resulta desabrido, áspero y casi, casi antipático, pero Burgos, como Soria o Palencia son lugares que caen bien y el espectador neutral se inclina por la austeridad castellana ante, pongamos un Almería o un Deportivo de la Coruña. En los seis últimos partidos el Burgos ha recibido un gol. El que le marcó el Rácing de Santander. El Córdoba, 19 (diecinueve). Los locutores ya aceptan la inclinación defensiva de la Burgati, como decía mi hermano, y al pasar lista en la plantilla ven que la mayoría de los jugadores vienen de 2ªB y como ha dicho el portero Cantero al terminar en Valladolid 0-1: "...muchos venimos del barro, allá abajo y estamos dispuestos a defender hasta que nos maten". El partido ha resultado antipático. Se ha ganado en el último minuto por un penalty por mano "extendida antinatural" que es cosa que se dice ahora como si esa patochada fuera razón científica. Lo ha pitado el árbitro -éso se pita casi siempre penalty- pero el VAR se ha puesto cinco minutos "camorro", como un ratillo antes con un gol anulado al Burgos por milímetros. Pucela siempre ha sido el rival al que se tiene más ganas en Burgos, por ser el poderoso de Castilla y los muchachos de ambos equipos han tenido sus heridos en quedadas absurdas. Esta temporada el Burgos, con plantilla menos costosa que la blanquivioleta, está dando sopas con honda sobre todo a los que presumen de morro fino.
    A los de mi peña de Córdoba les digo que el Burgos es como  la Italia setentera, la del " catenaccio", la de Vieri, Burgnich, Bedini, que el Gaitu y yo recitábamos como una oración que acababa con Frustaloppi, Mazzola, Anastasi, Fachetti, Corso. ¡Qué más quisiera Ramis que tener gente parecida a los italianos para su catenaccio! Cantero es el portero que viene del barro de Ferrol, el lateral Lizancos viene del Polvorín FC y el Lugo; Grego Sierra, del UCAM Murcia, Sabadell...; Florian Miguel, del Oud-Heverlee belga, Sergio González, del Tenerife. Esta defensa ayudada por el leonés Morante, el burgalés David González y el bilbaíno Íñigo Córdoba más la colaboración estelar de Atienza, alma, corazón y vida de este equipo, todos ellos estajanovistas que aguantan para que Curro, "el bueno", marque o ponga el gol a Fer Niño, son los que conforman el once que juega siempre. Once, que los hijos del frío hemos aprendido de carrerilla.

     El viernes llegué a Córdoba a tiempo para ver el empate que sacó el Mirandés en El Arcángel. Carlos Fernández es el bueno del Mirandés, martirizado por las lesiones y cedido por la Real Sociedad, regaló a Adrián el 2-0 que parecía definitivo, pero como el truco está en buscarnos las espaldas y la condición física de la plantilla cordobesa es insuficiente, pues Carlos Fernández convirtió un penalty del fútbol televisero y marcó el empate a dos en el acostumbrado carajal en que suele caer la defensa de Iván Ania. Por cierto, queridos cordobesistas que aquí os asomáis, sólo en Burgos he visto que los reservas del Córdoba que no han jugado calienten al finalizar el partido. Ante el Mirandés, no lo hicieron. Ni en ningún otro partido. A mí lo de Burgos me pareció castigo, rabieta, bufido del asturiano en día nefasto. El Córdoba se salvará pero a mí el ambiente no me acaba de oler bien.