viernes, 12 de julio de 2024

La clase media


-Somos afortunados, porque, tal como están las cosas, si tuviéramos dinero íbamos a necesitar muchísimo (Mingote, 1959)


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Si el mundo y todo lo que hay en él se agrandase (o se encogiese) una noche en la misma proporción, no lo advertiría nadie, avisó Poincaré, simpático polímata francés, y eso es exactamente lo que ha ocurrido con la clase media.


¡La clase media, que ha uncido a su carro los reyes, se alza con todo el poder!... –bramaba Castelar.


Es sabido lo que Vernon Walters, militar y diplomático useño, contó en ABC en agosto de 2000: “Nixon, muy preocupado con España, me dijo: 'Quiero que vayas y hables con Franco sobre lo que va a pasar.' Franco me recibió en pie. Me dijo: ‘Habrá grandes locuras, pero ninguna de ellas será fatal para España.' Yo le dije: 'Pero, mi general, ¿cómo puede estar usted seguro?' 'Porque yo voy a dejar algo que no encontré hace cuarenta años.' Pensé que diría las Fuerzas Armadas, pero dijo: 'La clase media española.' Se levantó, ya había terminado la entrevista.”


La clase media sustenta la democracia representativa, sistema de gobierno que sólo cuajó en América, en cuya clase media “yace el poder”, decía Alinsky, quien dividía a la humanidad en tres partes: los que tienen, los que no tienen y los que teniendo poco quieren más. “Arriba están los poderosos, políticamente “fríos y determinados a congelar el statu quo”. Abajo, los desposeídos, “masa compuesta por las cenizas frías de la resignación y el fatalismo”. Entre ambos, los que tienen poco y quieren más, pero “insisten en tener un mínimo de tres ases antes de jugar una mano en el póker de la revolución”, la Clase Media, “tibios y enraizados en la inercia” (de esta clase salieron los grandes líderes del cambio, Moisés, Lutero, Hamilton,…)”


Sus vidas están hechas en un noventa por ciento de sueños incumplidos.


Esto era así en los 50, cuando la clase media incluía a la clase obrera, hoy liquidada por la globalización, como en España, donde clase media, en definición del “gobierno de izquierdas”, es cobrar el salario mínimo.


En el Estado de Partidos todos los partidos son, por definición, de extrema derecha (de ahí la falsa matraca mediática del Consenso para desmarcarse de la etiqueta), pero a los recalcitrantes hay que recordarles la regla de Gramsci para descubrir si un gobierno es de izquierdas, que lo sería sólo en el caso de que su líder elevara su posición en la misma medida que haya elevado la posición del ciudadano más débil.


El estado actual de las clases sociales en España, según “Forbes”, es el siguiente: clase alta, más de 30.386 euros-año; clase media, entre 11.395 y 30.386; clase baja, 11.395, por debajo de lo cual (umbral de la pobreza: 10.088) te conviertes en mendigo de Mingote, condenado a dormir en el ojo de un puente sin más ropa de cama que el “pajaporte” de Escrivá, aunque, “en su sublime igualdad, la ley prohíbe igualmente tanto a mendigos como a millonarios dormir bajo los puentes”, a expensas de lo que luego determine el TC de Pumpido, nuestro Anatole France (¡aquel Bergotte proustiano!).


[Viernes, 5 de Julio]



 -Se habla de que van a hacer autopistas de peaje. Verás cómo nosotros acabamos pagando alquileres (Mingote, 1966)