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domingo, 17 de julio de 2011

Zambombazo de José Tomás

Mancos aplaudiendo al dios berroqueño una tarde en Albacete

-José Tomás ha hecho el paseíllo este sábado, vestido de luces, para matar dos toros a puerta cerrada*...

El escenario ha sido la plaza de toros de Moralzarzal (Madrid) y, por deseo del propio torero, todo ha trascurrido como si de una corrida oficial se tratase...

El torero de Galapagar, vestido de tabaco y oro, lidió dos toros. Uno de El Torreón (por allí también estaba el maestro César Rincón) y otro de El Pilar, precisamente la ganadería que le espera el próximo sábado para su regreso).

"Ha estado fenomenal. Está muy fuerte", decía el padre del torero a la salida, coincidiendo con la opinión del alcalde José María Moreno. "Está en plena forma", dijo
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*Gesta semejante a la de Cayetano en Las Ventas,
cuando le cerraron la plaza dos tardes para ensayar

domingo, 2 de mayo de 2010

LA CONVERSIÓN HIDROCALIENTE DE JOSÉ TOMÁS



JOSÉ TOMÁS: "SI NO ME SALE REZAR, ¿POR QUÉ HE DE HACERLO?"

En el mundo del toreo la gente se repite mucho. Ésta es una profesión de reglas, sobre todo de las antiguas, y pocos se atreven a romperlas. El respeto a los mayores, o la admiración, o la inercia, pues no sé, nos hacen permanecer estancados (...) Caso aparte son los tópicos, como las cornadas de las mujeres, y contra eso no me importa manifestarme. O la beatería, las estampitas... Tampoco soy rezador. Conmigo nunca llevo capilla ni vírgenes. Si no me sale rezar ¿por qué he de hacerlo?

***

JOSÉ TOMÁS: "ME AGARRÉ CON FUERZA A LA VIRGEN DE GUADALUPE"

Soy consciente de que hoy estoy aquí gracias a esas manos tan oportunas que en el ruedo taponaron mi herida, al equipo médico que me atendió (...), sin ellos no me hubiera podido agarrar a la vida con la fuerza que me agarré, por supuesto a la virgen de Guadalupe.

domingo, 4 de octubre de 2009

jueves, 1 de octubre de 2009

EL MAL BAJÍO DE LOS ARTISTAS




José Ramón Márquez

Morante, Morante, ¿por qué nos abandonas? ¡Hay que ver cómo son los artistas! Uno con una cornada de caballo dice ‘doctor, aquí hay dos trayectorias, una para arriba y otra…’. Otro, con otro cornadón, sin soltar la espada, se perfila y entra a matar para luego irse cojeando a la enfermería. A otro, con la pierna destrozada, lo tienen que agarrar entre siete para llevárselo a las manos del doctor Padrós. Morante, Morante… ¿Cómo llegaste a Morante? ¿Quién hizo el marketing que llevó a esta alma sin otros merecimientos que sus atisbos y su –entornemos los ojos- ‘calidad’ al olimpo del arte y de los artistas junto al que pintó la cueva de Altamira, junto a Velázquez , junto al de los graffitis de Leganés?

Morante, Morante… el dedito malito y te vas de Barcelona. El dedito malito... y que si te vas o no te vas de Madrid. ¿Qué te queda, Morante, Morante? Subir al borriquillo tan blando por fuera que se diría todo de algodón, cargarle de botellines y echarte a los caminos de La Puebla, quizás hacia el arroyo de Majaberraque o a la Corta de la Isleta o hacia el arroyo del Río Viejo, con tu Cruzcampo en una mano y el ramal en la otra, pensando: “¡Qué mal bajío! ¿Un minuto de silensio por quién? ¡Si por lo menos fuese un artista! ¡Y con lo que duele el deo, que ni agarrar el botellín pueo!”

lunes, 28 de septiembre de 2009

DALÍ, ¿TIENE USTED HORA?

flickr.com



José Ramón Márquez

Brisas de otoño con aroma del mar viejo, del mar de Ulises, sobre la ciudad de los layetanos. Las hojas de los árboles se arremolinan haciendo espirales mientras las buenas gentes, venidas de todas partes, se acercan de nuevo a la ceremonia. En la puerta del circo, los cien de siempre gritan ‘fora’, ‘fora’, como siempre. En la distancia, los mil de siempre esperan las noticias de la tarde, como siempre. En la plaza los diecinueve mil de siempre –alguno menos, quizás, esta vez- esperan, como siempre, la misma epifanía de siempre.

Y dentro del viejo coso del Sport, más de lo de siempre. El tiempo se para, los relojes se escacharran, las muñecas vuelan como molinillos, los muletazos se siguen los unos a los otros. Mientras, las piernas del derviche giran y giran y se produce toda esa sucesión de revoluciones, de mundo en movimiento, de mantra repetido –“ole, ole, ole, ole”-, que hace que los conversos, todos de acuerdo, entren en su éxtasis de siempre.

Nuevamente no hay sorpresas porque, en este país de siempre jamás, todo lo que ocurre es siempre lo mismo de siempre. El novillo corretea con su inocencia de siempre, con sus menguados pitoncitos que no asustan a los niños, con sus patitas y sus pezuñitas prestas a galopar a la llamada, con sus intenciones puras, como de niño confesado para hacer la primera comunión, con su deseo claro de echar una mano, una pata, para que aquello sea santo y glorioso, para que no sea él quien estropee la tarde de tiempo detenido, bañada en brisa de otoño con aroma del mar de Odiseo. El oficiante impávido, vestido de oros y con gesto adusto aplica, como siempre, sus fórmulas de siempre, su rito, el introito, el brindis, el acto penitencial, las manoletinas, el Kyrie, los derechazos, la homilía, los naturales, y la oración final: el adorno inspirado, la única señal de vida más allá de la vida en esta tarde de unción y comunión. Y los fieles, la asamblea, responden con sus fórmulas, con sus jaculatorias “ole, amén”, “el poder y la gloria por siempre, ole amén” para que una vez más se verifique el sacrificio del domingo en la forma canónica, el sacrificio en el que la víctima nunca es víctima.

Una vez finalizado el rito, cuando los fieles vuelven al AVE, al auto, al transporte público, camino de sus hogares con la gracia de la unidad en la fe, cuando las luces del coso se apagan y las canales de los novillos cuelgan, ya frios, de un gancho en alguna cámara frigorífica, quizás alguno, con melancolía pueda pensar que, tristemente, la única sorpresa que de verdad se podía esperar de esta tarde de otoño era la de saber si acaso esta sería la última tarde.
En una habitación de hotel, un hombre tañe un caramillo velando los sueños de ida y vuelta.

jueves, 24 de septiembre de 2009

LA GOLA, EL SONNO E LE OTIOSE PIUME

La gola, el sonno e le otiose piume,
Hanno del mondo ogni virtu sbanditta


José Ramón Márquez

BARCELONA

Dice un anuncio:
“¿Quieres ver a José Tomás y Morante de la Puebla juntos en Barcelona? ¿Vas a dejar que se agoten las entradas y tener que acudir a la reventa? Todavía puedes asegurar tu presencia y comprar algunas de las últimas entradas disponibles para un día grande en www.entradastaurinas.com. ¡Hazlo antes de que se agoten! ¿Vas a faltar?”

Parece que las taquillas andan más tranquilas para esta nueva cita de Tomás y otros dos en Barcelona, su ‘plaza fetiche’ al decir de algunos. A lo mejor es que ya le han visto todos los que tenían que verle o quizás ocurra que, los que le hemos visto en esta segunda venida ya nos hemos ido dando cuenta de que da lo mismo ir a verle que no, pues es ahora un torero sin sorpresa y sin misterio, cosas que el hombre trata de sustituir respectivamente con su afamada impavidez, que tanto enloquece a sus fans, y con esas caras que pone como de que le debes dinero o de que le has echado un cubalibre encima a su novia.

Después de Barcelona, con o sin lleno, con o sin “vendo bolígrafo bic y regalo entrada”, con o sin “agotadas las plazas hoteleras en la comarca”, creo yo que tan sólo se abren dos posibilidades reales para el Pasmo de Galapagar: la primera es que trace para el año próximo una temporada acorde a su nombre y a sus emolumentos, alternando con los grandes en las plazas y ferias de respeto y tratando de mostrar su verdad en los sitios de compromiso y con los toros que meten miedo. Sinceramente creo que esto no va a suceder. La segunda es que haga un nuevo ‘mutis por el foro’, reconociendo tácitamente que su reino no es de este mundo y dejando a sus seguidores con la miel en los labios para, quizás, retornar de nuevo en otras cuatro o cinco temporadas. No hay más. No creo que ni sus más acérrimos seguidores puedan soportar otra temporada como la de este 2009, hecha de comparecencias en plazas de poco compromiso y de tomar tantas precauciones, porque los porrazos duelen mucho y el rollo ese de la ‘inmolación de cada tarde’ también se vuelve cansino. Se quiera o no, Tomás corre el riesgo, si no quiere entrar en la liza de verdad y seguir por libre, de que le ocurra como le pasó a Jesulín, por ello no tiene más opción real para seguir en el toro que ponerse en plazas serias y en carteles serios; sólo tiene ésa o la de irse.

Lo demás, lo que terca e interesadamente se nos ha ido vendiendo a lo largo de la temporada, es otro tipo de espectáculo, que servirá de perlas para los hosteleros, para los reventas, para el público de aluvión, para los aficionados a las emociones extremas o para ir rellenando folios, pero que tiene bastante poco que ver con la tauromaquia ni con lo que fue Tomás antes de su retirada. ¡Cómo pasa el tiempo! Hace dos lustros, algunos decían: “Tomás pone la barriga donde los demás colocan el pico de la muleta” ¿Recuerdan?

El que quiera verle, que se dé prisa.

martes, 22 de septiembre de 2009

MANGAS Y CAPIROTES

SOBRE MANGAS Y CHALECOS

José Ramón Márquez

Hacía mucho calor y Periquito decidió que ese día no se ponía el chaleco. “¡Qué más da!”, pensó.
Nada más iniciarse el paseíllo ya hubo quien se apercibió de que en el vestido de Perico faltaba una prenda. Comenzaron a darle voces: “¡Pericooooo, el chalecooooo!”, y él ni se inmutaba. La verdad es que el traje de torero sin el chaleco, con su camisita blanca, con las chorreras y el corbatín, queda bastante desairado. Además, la anatomía de Periquito por entonces no es que fuese lo que se dice atlética. La impresión era, por decirlo de una forma sencilla, que iba vestido de ridículo. Un señor en el tendido decía: “Si hace calor para él, también lo hace para los demás”, a lo que otro respondía: “Pero Perico tiene más calor que los demás porque es el que está más gordo de todos”. Así se iba pasando la tarde de verano en Las Ventas hasta que le tocó poner banderillas, pasando en falso y rematando la carrera a los pies del tendido siete. Entonces es cuando aprovecharon los guardianes de las esencias que tienen o tenían su abono en tal tendido para recetarle a nuestro personaje algunos mensajes hirientes que no fueron totalmente de su agrado, a los que respondió de manera ostensible de palabra y de obra. Como tantas veces ocurre en ese tendido –Fundi, Padilla...-, los guardianes de las esencias no tomaron nada a bien que el hombre les respondiera -¡a ellos, el respetable, que por entonces llevaban ya dos lustros sin parar de increpar y de dar consejos contradictorios a todo el mundo!- y comenzaron a hostigarle pensando que, quizás, le zaherían. No pararon en toda la tarde y le despidieron de muy malos modos. Ni olvidaban, ni perdonaban.

***

¿Y la manga? ¿Cómo es el toreo de un torero al que un músico arrebatado le ha arrancado una manga del vestido? Pues el toreo sin manga puede ser, al igual que el que se hace con las dos mangas, un toreo de mangantes de esos que echan a señores matadores de toros unos novillos que tienen la misma cara que la que uno desearía que tuviera el novio de una hija o de esos que se buscan a unos torerillos de chicha y nabo para que vayan por delante y por detrás porque la virtud se halla en el medio. Y el toreo sin manga también puede ser un toreo de manga ancha en el que lo vulgar se aplaude como oro puro y el ventajismo se representa como el más puro toreo que se puede contemplar, en el que el toreo importa menos que el torero. O un toreo de manguilla, toreo de poses sobrepuestas sobre el propio toreo para tratar de preservar el pobre cuerpo molido a porrazos por esos pueblos de Dios. Hay algunos mangues a los que esas cosas les arrebatan, llenan las plazas, vitorean y dan incontables orejas, aunque un hombre a quien le falta una manga no quiera, con toda razón, salir a hombros de la plaza y prefiere hacerlo a pie y en mangas de camisa, porque es evidente que si se sigue por aquel camino se termina en la Madrid Fashion Week, y aquí vamos lanzados hacia Barcelona.

sábado, 12 de septiembre de 2009

IMPORTANTE JOSÉ TOMÁS

Probablemente no sea de piedra


EL GOLPE
José Ramón Márquez
Albacete

A Oti Rodríguez Marchante, que entiende de películas





1. Los protagonistas/ The players

Un torero de diecinueve tardes por delante y otro que toma la alternativa para acompañar al torero mitológico. Un percance quitó de enmedio a Perera en esta temporada en la que está demostrando a las claras que el auténtico Perera es el que pensábamos los aficionados y no el que con tanto ahínco nos cantaron los opinadores profesionales el año pasado. Hubiese dado igual para los fines de la trama el que hubiese estado el extremeño. Lo importante para los fines que se persiguen es que no haya nadie que venga apretando. Los toros de Las Ramblas, procedencia Toros de El Torero, acordes a la ocasión, terciados, algo blandos, en general buenos para el torero, algunos más pequeños como el tercero y feos por mal hechos como el sexto. El cuarto y el quinto, tontos de solemnidad dispuestos a dejarse hacer de todo.







2. El Plan/The set-up
Ovación al acabar el paseíllo al tristón de Galapagar, que no sale a recoger. El plan consiste en que salgan los teloneros a calentar el ambiente para dar paso a la epifanía tomasista. Juan Luis Rodríguez aplica sus conocimientos en un brillante inicio muy a la madrileña con pases de trinchera y demás y luego compone una faena en la que cada serie es inferior a la anterior. Faena a menos con algunos retazos de calidad en el torero. Repite el planteamiento en su segundo de forma idéntica, rematando de forma muy demagógica, tratando de provocar la complicidad de los tendidos de sol. El toro le descubre cuando repite pastueñamente las dos veces que el torero le pisa el terreno y le deja la muleta en la cara. Mata mal y recibe la simpatía y el aliento de sus paisanos.

Vicente Barrera es fiel a sí mismo. En su primero hace su faena única en su estilo de perfil y codilleando sin que sus esfuerzos consigan llegar al tendido. En su segundo, incansable tonto de baba, inicia la faena a media distancia, liga sus series y nos muestra su mejor faceta en su faena única. Faena leve de toro en movimiento, sin auténtica hondura y basada en la condición bovina del toro. Al ser atropellado al entrar a matar, suscita las simpatías del público que pide denodadamente las clásicas ‘orejas de sangre’, que por suerte no ha sido derramada. El Presidente concede sólo una y las iras del público se desatan contra él. Algunos pensamos que el buen hombre ha obrado bien.








Cambio de peso


3. El Tinglado/The tale

Sale el empleado que porta la tablilla correspondiente al tercero y en ella se lee: 439 kilos. El público comienza a silbar y a protestar. El empleado se retira al callejón y enseguida sale con la tablilla corregida: ahora pone 463 kilos. Consultamos el programa de mano y dice: Número 8, Impopular 3/04, 439 kilos, tostado.

El público variopinto ha venido de todas partes: toledanos de Santa Olalla, valencianos de Gandía, conquenses de Uclés, madrileños de barrio, Senadores del Reino, Diputados de las Cortes de Castilla La Mancha, simpáticos albaceteños. Los poderosos y el pueblo.















4. La trama/The Wire

Se abre de capa el Pasmo de Galapagar para recibir a su primero, el del peso fluctuante, y lo lancea tan tranquilo: uno por aquí, uno por allá, uno en el que el toro se ciñe, otro en el que el torero se lo quita. Llega a los medios y lo remata con la media y luego, otra media. Toreo de persona, no de semidios, con sus enganchones y con un bonito remate.

La faena de muleta comienza con el Celeste Imperio y el torero la plantea más bien por fuera, en el hilo de los pitones, en un toreo generalmente rectilíneo y sin gran compromiso. Permanece la quietud vertical de Tomás y eso entusiasma a la mayor parte del público, pero el torero está por fuera, no en aquel sitio en que los toros cogen y hacen daño. Le dan una oreja.

En su segundo repite el mismo planteamiento en un toro clarísimo por lo imbécil de su carácter y que en el inicio de la faena calamochea un poco para aumentar la sensación de idiotez. Tomás torea de nuevo por fuera y en el hilo, con algunos enganchones. Una serie con la izquierda, dada de perfil y con los pies juntos, resulta extraordinaria pues baja la mano y somete al toro con hondura. Son unos naturales de sello muy personal. Es el único retazo de toreo del bueno. Pincha sin soltar al matar a recibir –no se equivoca en el planteamiento, pues el toro admitía la suerte- y lo mata a la última.




5. El Golpe/The sting
En los toros todo el mundo sigue contando en pesetas. Treinta millones para el de Galapagar en un aforo de 12.000 personas. Cualquier cosa vale lo que alguien esté dispuesto a pagar por ella.


Los ciegos ven, los sordos oyen... y los mancos aplauden



El tendido del sastre. ¿Habrá reventa?

viernes, 11 de septiembre de 2009

LA NEGRA TOMASA

VALLADOLID

La Negra Tomasa

Especialidad en cocina cubana:
Yuca con mojo, Ropa vieja, Mariquillas, Arroz congrí, Picadillo habanero, Moros y cristianos, Aguacate relleno, Papas rellenas

Y para salir guarachando:
Mojitos, Daiquirís, Trago de la Negra

Desayuno: 1,60
Menú anticrisis: 2,95

viernes, 4 de septiembre de 2009

EL CAMELO DE CAMELOT

En este Camelot, ya sólo falta Marilyn. (Marilyn Manson, claro.) Y el periodismo mundial,
en plan Manolo el del Bombo (http://www.timesonline.co.uk)


Obama carece de lazos emocionales con Gran Bretaña. Nos acusa [a los británicos] de haber torturado a su abuelo, que luchó en los 50 con los Mau-Mau en Kenia. Una de las primeras cosas que ha hecho es quitar el busto de Churchill del Despacho Oval. Pero funcionará muy bien con David Cameron. Son cool. Y ambos tienen mujeres cool, ¡lo cual ayuda!
Andrew Roberts, autor de Masters and Commanders, a Ana Romero en El Mundo

jueves, 3 de septiembre de 2009

QUE A TOMÁS LA HACIENDA Y LA VIDA SE HA DE DAR


(Me imagino que esto le causará desazón a Boix y a todo el aparato propagandístico del Pasmo de Galapagar. Que el bueno de Gerardo intentase poner fin a su vida por no perderse a Ginesillo y a Pepe Avia, deja en nada las afamadas filas para la adquisición de boletos y los llenos de reventón en los hoteles. Urge que con prontitud que alguien ofrezca su vida por una entrada para José Tomás. ¿Quizás para la (despedida) de Barcelona? J. R. M.)

jueves, 13 de agosto de 2009

MOVIMIENTO Y TAUROMAQUIA

Emocionante labor (de José Tomás en Gijón) ante un toro incierto, que se movía pero sin clase. Suma quietud del torero, muy comprometido y ajustado, que llegó a instrumentar muletazos por el derecho de trazo firme y templado, ganando pasos entre ellos y sin moverse del sitio.


Agencia Efe, Gijón

viernes, 7 de agosto de 2009

TAURINERÍAS






En revanche, ce qui fait tout devenir unique concerne ce rajout de courage insensé qui fait dire et écrire qu'il est le dieu de pierre, l'extraterrestre, le mort-vivant, l'être christique, celui qui laisse sont corps à l'hôtel.

Zocato

Sud Ouest
Agosto de 2009




A este chico le han dicho que es de otra galaxia y él se lo ha creído.

Joaquín Vidal

El País
Junio de 2001


Notas de Orán.- El domingo día 4 del actual acaeció una triste desgracia en la plaza de Sidi-Bel-Ables. Se lidiaron primeramente cuatro toros, que no se prestaron a grande lucimiento, por Confiterito, Veneno, Chico de la Divisa e Ibáñez, los que trabajaron con acierto, sobresaliendo el último de los citados.
La segunda parte consistía en la lidia de un becerrete por dos aficionados de aquella localidad. Uno de ellos, llamado Juan Martínez, tuvo la desgracia de ser cogido, recibiendo una grave cornada en la garganta, de la que falleció en la mañana del día 5.
¡Descanse en paz el infortunado aficionado!

Fayos

Sol y Sombra
Abril de 1907

viernes, 24 de julio de 2009

EL GALLO DE JOSÉ TOMÁS









A Juan Miguel Núñez



Lo más interesante del último espectáculo de José Tomás en Barcelona únicamente lo consignó Juan Miguel Núñez, de la Agencia Efe, en su elegante crónica: un gallo fue arrojado al ruedo por algún extático espectador anónimo.

Aparte de lanzar quiquiriquís desde la tetilla izquierda de los deportivos pechos franceses, el gallo es el animal totémico (“emblemático”, diría un redactor de El País) de la cultura occidental. Nuestro Señor fue negado tres veces antes de que cantara el gallo, y a un gallo, precisamente, fue a dirigirse el último pensamiento de Sócrates en esta vida:

–Debéis sacrificar un gallo a Esculapio, el dios de la medicina, que me ha curado de la enfermedad de la vida –dijo a sus discípulos antes de empinar de la cicuta.

Y así murió serenamente.

Sócrates nunca escribió una línea: no creía en los libros. Pero Clarín, uno de nuestros grandes fox-terrier de pelo duro, en uno de sus cuentos menos crueles, se figura que, al día siguiente de la muerte de Sócrates, Critón, discípulo tonto e “idealista de segunda mano”, andaba detrás de un gallo que trepaba las bardas para escapársele y le decía:

–¿No comprendes que tu maestro hablaba en parábolas? ¿Que eso de sacrificar un gallo no era más que un modo pintoresco de hablar?

Critón no quiso entender de razones y alcanzó al gallo de una pedrada. El gallo, al morir, exclamó:

–¡Quiquiriquí! Cúmplase el destino. Hágase en mí según la voluntad de los imbéciles.

Y a uno le hace ilusión creer que el gallo del espectáculo “emo” de Barcelona era el de Clarín, que acabó escapándosele de las manos al tonto de Critón.

miércoles, 8 de julio de 2009

¿DESPEDIDA DE JOSÉ TOMÁS?



Por José Ramón Márquez


Da la impresión de que la corrida benéfica o a beneficio del pasado día 5 en Barcelona marca un punto de inflexión en el devenir profesional del llamado “dios de piedra de Galapagar”. Esa publicitada tarde ha puesto una vez más en evidencia las características que han marcado la trayectoria de este extravagante torero y de manera muy particular las carencias de su apuesta.

Se ha señalado con insistencia y de una forma a la que cada vez se han ido sumando más voces que el diseño de la ‘segunda venida’ de José Tomás obedece de una forma milimetrada a los principios de la moderna mercadotecnia dispuesta en tres líneas.

En primer lugar la constante negativa del torero a participar en las grandes ferias, alegando diversos motivos, y a alternar de forma sostenida con sus iguales en el escalafón para refugiarse en corridas muy preparadas de antemano en las que el llamado ‘Pasmo de Galapagar’ siempre se ha guarecido entre dos toreros que él consideraba que no podrían hacerle sombra.

En segundo lugar se ha comprobado la decisión del torero o de quienes le aconsejan de no tener que verse con corridas de un mínimo compromiso, ni siquiera de hacer, al menos, lo que se suele llamar ‘un gesto’, buscando siempre la comodidad de sus ganaderías fetiche como Cuvillo y las demás.

Y en tercer lugar se ha podido comprobar, y eso es un gran activo para el diestro, la fidelidad de sus “consumidores”, dispuestos a seguirle a cualquier plaza con una devoción casi mística.

¿Y después de Barcelona, qué? Pues tras esa importante tarde, publicitada urbi et orbe, queda lo que siempre hubo: un torero con una notable falta de oficio que es sustituida normalmente por una gran impavidez, que a medida que los toros le cogen y le trompican va tomando más precauciones para que eso no pase, pues ya se sabe que los toros, aunque no calen, hacen daño. En Barcelona volvió a estar tres veces por los aires, y eso siempre se debe poner como demérito del torero, ya que la cogida es siempre un accidente indeseable. Pero a medida que Tomás va tomando precauciones, su toreo se va pareciendo más al de los demás: en Barcelona se le vio perder pasos como a casi todos y renunciar a aquel famoso ‘sitio inverosímil’ en el que se ponía.

Por no aburrir, ahí va la conclusión: José Tomás está para irse y seguramente lo hará de la misma forma sorpresiva que la vez anterior. Su techo de torero extraordinario, su aldabonazo lo dio entre los años 1997 y 1999. Esta reaparición ha traído, para los que no somos de la secta, la tarde de Madrid del 5 de junio de 2008 y poco más. Un torero debe dosificar las tardes de compromiso con las de recaudación: esto, se quiera o no, es también una forma de ganarse la vida, pero no se puede aspirar a ser alguien sin pisar las ferias de Sevilla, Madrid o Bilbao. El brindis a su cuadrilla del pasado domingo abre incertidumbres, el rostro impenetrable del torero dice poco o nada, pero la lógica dice que, antes de que finalice la temporada, Tomás debería estar fuera. Si Barcelona le hubiese servido de balón de oxígeno para engrasar la maquinaria mediática, la cosa sería distinta, pero a la vista de cómo han rodado las cosas y de la inanidad de los compromisos que le han preparado, no parece posible que José Tomás tenga ilusión para poder aguantar lo que queda de temporada sin caer en un grave aburrimiento o depresión.


(En la imagen, José Tomás... ¿diciendo adiós con la muleta?)

lunes, 6 de julio de 2009

TOMÁS Y EL PARTO DE LOS MONTES

José Ramón Márquez
Entre el delirio y el éxtasis es difícil mantener la cabeza fría. Corrida de seis toros adobada con todo lo imaginable: reventas multimillonarias, expectación mundial, defensa de la fiesta, festival de adjetivos para los cronistas y muchísimo ruido de fondo. ¿Quién da más? Uno dice que aquello estaba “todo preparado para una fiesta que al final fue más de ambiente que otra cosa; triunfalismo y escaparate”. Otro dice que “el ambiente estuvo, por tanto, incondicionalmente de parte del torero de Galapagar, que no cuajó ninguno de los seis toros ni de capa ni de muleta, ni mató con rigor a ninguno de los seis, pero anduvo, en cambio, valiente, entregado, rendido y firme con los seis”. Otro, en una agencia de noticias, informa de que “el diestro español José Tomás cortó cinco orejas en la tarde del domingo en Barcelona tras encerrarse con seis toros en la Monumental, aunque sufrió dos revolcones sin consecuencias y no fue una de sus mejores tardes.” Una señora escribe que “entristece que, en ocasiones, el público que tanto sigue a este torero necesite de volteretas y achuchones para entregarse de lleno y pase por alto faenas técnicas y de dominio, en ocasiones de gran pureza como sucedió en el segundo y tercer toro. Se prefiere al José Tomás del 'ay' al del 'olé'", pero en otra agencia leemos que “los trofeos que paseó del segundo y del tercero de la tarde, fueron lo que se dice orejas fáciles, pues mientras que el trasteo al primero de ellos tuvo altibajos, aunque con momentos emotivos toreando por el lado derecho, y sin contundencia con la espada, el que realizó al otro, que fue más compacto, tampoco tuvo rúbrica oportuna con los aceros”. En un periódico de Barcelona afirman que “el número uno, el torero estático, se entregó hasta el agotamiento en la tarde de los seis asaltos y los más de 30 grados de calor. Pudo ser mejor, más brillante y estremecedor, pero todo cambió por culpa de la escasa energía y del poco recorrido de las reses y, sobre todo, desde el primer revolcón que le propinó el segundo toro”. Múltiples visiones y, en general, pocas cabezas frías. Al terminar la corrida, me llama el aficionado C., ferviente Tomasista, y me da su reseña: "Éste no es el del 5 de junio en Madrid. Fue penoso verle hacer una larga cambiada de rodillas. Con lo que ha hecho hoy aquí, en Madrid no le dan ni una oreja…"

(En la imagen, una visión de Xaudaró)


domingo, 5 de julio de 2009

CÓMO MEDIR LA CORRIDA DE BARCELONA

FÓRMULA PARA SEGUIR LA CORRIDA PRESUNTAMENTE BENÉFICA DEL 5 DE JULIO EN BARCELONA:
"Si la suma del contorno externo (b) y del interno (a), dividido entre dos es menor de 1/7 de la distancia que hay entre el extremo del pitón y la masa medular, el cuerno está manipulado."
(Croquis sacado del programa de mano de la corrida inaugural de la Plaza de Toros de Arévalo, Ávila, el 4 de Julio de 2009, con El Cid, que cortó la cinta, Perera y Cayetano. El toro Bulerío, de Salvador Domecq, castaño, de 520 kilos, pasó a la historia por haber sido el primero en ser lidiado en la nueva plaza)


LOS "TAUREAUX" DE BARCELONA


A Francis Wolf




José Ramón Márquez



Al parecer, un norteamericano ha ‘roto los records de la reventa’ al adquirir por 10.000 euros unas entradas para la corrida a beneficio anunciada para el 5 de Julio en Barcelona. En sus Scenes de la vie Californienne, de F. Gerstäcker, traducido al francés por Gustave Revilliod y publicado en Ginebra en 1859, el viajero nos proporciona información sobre una ‘corrida’ de toros dada en una Misión en las inmediaciones de San Francisco. Podríamos decir que es un testimonio de primera mano sobre el albor del toreo en Norteamérica. En homenaje a tan desprendido y anónimo aficionado, ahí van unos fragmentos de esa voluminosa obra que, sin duda, servirán para evocar un tiempo pasado y ver que en aquel remoto paraje ocurrió lo mismo que pasará en Barcelona: que saldrán seis taureaux, de los cuales alguno quizás sea brun, y seguro que todos son petit.

“[…] Ce tour-lá c’etait un combat de taureaux qu’on donnait. L’arena avait étè établie vers le centre de la Mission ; elle était entourée d’une forte palissade au-dessus de laquelle s’elevaient des gradins dominant l’escène, sorte de compensation en faveur des spectateurs payants a qui on n’allait offrir qu’un spectacle des plus médiocres.[…]Le public turbulent, composé d’Americains, de Mexicains, de blancs, de noirs ensemble avait envahi les places dont il avait pu s’emparer […] Le tapage devint de plus en violent ; quelques matelots américains à moitié ivres venaient de saluter dans l’arene pour prendre parmi les chanteurs et les danseurs part a la musique et aux cabrioles, quand tout à coup la porte qui fermait l’enceinte s’ouvrit, et un taureau brun, petit mais plein de feu, s’elança si brusquement au milieu des matelots que, surpris de cette visite inattendue, ils demeurèrent un instant interdits et inmobiles, bouche béante devant l’animal, qui, s’il avait voulu se prévaloir de sa position pour les attaquer, avrait trouvé en eux une proie facile […]

miércoles, 1 de julio de 2009

EN EL PAÍS DE PIN Y PON

José Ramón Márquez

Nepotismo en la Fiesta: los medios nos asedian con la noticia de que un sobrinillo del mítico toro Idílico, bautizado con el nombre de Bulerías, viaja a Barcelona con tres hermanos con destino a la hecatombe benéfica del próximo domingo. El simpático Bulerías, de la también mítica ganadería de Núñez del Cuvillo, está marcado con el número 166 que, casualmente, es el guarismo del año del fallecimiento de San Aniceto, el Papa que prohibió a los clérigos llevar los cabellos largos. El parentesco de Bulerías con Idílico, toro que ha marcado un antes y un después en la orientación de la cabaña brava a raíz de su indulto por José Tomás el pasado 21 de septiembre en la Monumental de Barcelona, es por parte de madre. La razón de que Bulerías vaya acompañado de tantos toritos desde Cádiz hasta Barcelona es «por si alguno se lastima durante el trayecto», para que haya donde elegir y no por alguna otra razón, ya que la escrupulosa exigencia veterinaria de Barcelona está totalmente garantizada. Sobrinillos tiene el Idílico. Como los cardenales del Renacimiento.
(En la imagen de ariba, los pitones de Idílico (el país de Pin) acarician a las adelfas de la Dehesa El Grullo en Vejer de la Frontera . Abajo, el engallado sobrero de Navalrosal (el país de Pon), de casi seis años, que el domingo pasado echaron en Las Ventas a Morenito de Aranda, publicada por Javier Salamanca en el blog del imprescindible Agustín Hervás.)



DE JOSÉ TOMÁS A LA TOMASA

José Tomás no ha inventado los toros en Barcelona. Cataluña, o el pueblo que habla "el pus bell catalanesch del mon" -el idioma que siguió al Imperio-, fue siempre más taurina -más española, por tanto- que Madrid. Antes de que un suizo inventara al Barça -el Barça y el reloj de cuco son los dos únicos inventos suizos-, los toros acaparaban incluso las portadas de las revistas satíricas (como, por ejemplo, La Tomasa, un setmanari català), y eso que el "pueblo culto barcelonés" no se andaba por las ramas a la hora de hacer valer sus derechos, si notaba que se le tomaba el pelo. Ahí está la protesta que ante la falta de trapío de los toros organizaron la tarde del día de Santiago de 1835:



"Ayer 25, día de Santiago, por la tarde hubo función de toros y salieron tan malos que se incomodó el pueblo y empezó a arrojar las tablas de la contrabarrera, las sillas y hasta los abanicos que se usan en el país, observándose que lo hacían hasta las señoras, por lo cual no había quien lo pudiese contener. Como por vía de desahogo cogieron un toro, le cortaron las patas, y tomando la maroma de la contrabarrera le arrastraron con ella por varias calles. De aquí se pasó a pegar fuego a los conventos, habiendo ardido completamente Santa Catalina, Trinitarios descalzos, San Agustín, Carmelitas descalzos y calzados, de los cuales aún hay alguno que arde; habiéndose salvado del fuego la Trinidad calzada y Capuchinos por una súplica de los vecinos, por estar situados en la hermosa calle de Fernando VII, y Santa Mónica, por estar circunvalada de casas nuevas; los Servitas por estar en el almacén de depósito de pólvora de la artillería, y S. Francisco, porque a pesar de haberle pegado fuego cinco o seis veces fueron los frailes bastante diligentes en apagarlo con una bomba que tenían. Han resultado algunos frailes muertos, ya de las llamas y humo, y ya también a golpes de mano airada en lo oculto, porque el que aparecía ante las gentes era respetado y salvado; tal ha sido la cordura del pueblo culto barcelonés, sin que se sepa que se haya robado ni un alfiler, pues que preferían arrojar a las llamas las ropas y demás enseres que se dijese que el interés les habría movido a ello; advirtiendo que entre la turba iba gente muy necesitada y muchas mujeres. Continúan ardiendo los referidos conventos, y de cuando en cuando aparece algún fraile muerto o vivo, y en este caso con una escolta es llevado a un fuerte, desde donde son conducidos a Monjuí. Solamente ha sido conducido a las reales cárceles un joven, que por el decidido empeño del pueblo ha sido forzoso ponerlo en libertad en medio de un inmenso gentío que lo esperaba. Las monjas también desocupan sus conventos por disposición de las autoridades. Corre la noticia de que han llegado a Mataró los chispazos del desorden, de cuyas resultas arden algunos conventos. Ésta es la voz que corre a las cinco de la tarde."

Ante el menudo trapío de los bicornes benéficos que el domingo han de pasar bajo las horcas caudinas -para el vulgo, manoletinas- del Pasmo de Galapagar, esperamos que el "pueblo culto barcelonés" no reaccione pegando un cerillazo al templo de la Sagrada Familia. Que suene, pues, el tamborcillo de los Bruch.