miércoles, 5 de agosto de 2026

Los Infantes de Lara en la Calle Cabezas, de Córdoba




Francisco Javier Gómez Izquierdo 


    Las Siete Cabezas de los Infantes de Lara -ocho con la del ayo Nuño Salido- tienen calle en la judería de Córdoba. Calle corta y estrecha (no pueden circular vehículos) de fachadas poderosas. Una de éstas, justo frente a un edificio convertido en hotel de cuatro estrellas, da entrada a un histórico palacete -más judío que moro- y al costado se halla una callejita a la que llaman de los arquillos y donde dice la leyenda que colgó Almanzor las ocho cabezas venidas de Castilla para enseñarlas a Gonzalo Gustios -por si alguna le era conocida-, cautivo por traición de Ruy Velázquez, traidor de nuevo con sus hijos.


   De la reja que guarda los arquillos, suelo poner cada año dípticos de la obra que este fin de semana se representa en Castrillo de la Reina, para que el paseante coja, y los guías, si amigos del Romancero, recomienden hacer el viaje de Mudarrillo "el gran bastardo / hijo de ninguno y nada..." como insultó el moro de Granada jugando con él al ajedrez, y se acerquen a las Tierras de Lara en la Demanda.


   Mudarra, hijo de Gonzalo Gustios y Aixa, hermana de Almanzor, fue concebido en cautiverio amable de carcelera enamorada allá por el año Mil.


¿Por qué no repetir el ya allanado camino, ver la obra y esperar al eclipse, que la Demanda es zona privilegiada para los más sensatos espectáculos?