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lunes, 12 de junio de 2017

Fin de temporada

Cuarenta gerundenses, por primera vez en Primera

Kieszeck, nuestro héroe polaco

Francisco Javier Gómez Izquierdo

       ¡Al final, décimos! Dos partidos más y el Córdoba entra en el play-off. ¡Para que vean ustedes el vaivén de la 2ª! Un equipo que hace un mes, tras el empate ante el Mirandés, un servidor veía precipitarse hacia 2ªB, despacha a sus últimos rivales con una solvencia insospechada durante todo el año..., pero no es cosa de perder la perspectiva.
      
El Córdoba, junto a otros 19 equipos, de los que, perdonen el atrevimiento, exceptúo a Levante y Getafe, han mostrado una preocupante calidad, una simpleza táctica indisimulable y concienzudos estudios sobre el aprovechamiento del bloqueo baloncestístico en las faltas laterales y saques de esquina. Dos momentos imprescindibles en la cosecha de puntos.
     
Al Córdoba creo modestamente que le ha salvado Kiesceck, el portero polaco, y el tardío asentamiento de dos fichajes invernales: Aguza y Javi Lara. Sobre todo éste último, al que al final todos los jugadores pasaban el balón en busca de una solución. Muy bien el rubio de Montoro que esperamos continúe el año que viene. También queremos que siga el otro Javi, Javi Galán, una de esas perlas que, sin esperarlo, le brotan al amo del Córdoba cada temporada. Javi Galán es un zurdo del filial que ha encajado en el equipo muy tarde a un nivel más que aceptable. Creo que alrededor de estos cuatro futbolistas habría que montar el equipo a partir del 30 de junio, pero de los negocios del amo del Córdoba estamos acostumbrados a no esperar caridades. Ni siquiera la mínima consideración.

     Apuntado lo salvable del Córdoba, me atrevo a señalar lo más destacado del resto de la categoría como sigue:

     Del Levante, el equipo y su entrenador. Tengo al Levante por uno de mis particulares demonios futbolísticos, pero ha hecho las cosas bien. Muy bien. Sólo queda felicitar a sus gestores. Del Gerona no pierdan de vista al lateral Maffeo, un mozuelo cedido por el City, y al medio Pere Pons, y pongan un sobresaliente al entrenador Pablo Machín, que como buen pelendón es inasequible al desaliento. Pocos como él merecían tanta satisfacción.

     Al Getafe le salvó de un espantoso ridículo Bordolás. Es cierto que hay equipo. Mejor que los tres que han descendido de Primera, pero el éxito vendrá, casi seguro vendrá, de la mano de Bordolás, al que hay que ver cómo las gasta contra los grandes. ¡Presidentes! A Esnáider ni lo miren.
Al Tenerife también se le ve la mano del míster Martín, muy cerrado y con la confianza puesta arriba  en el Choco Lozano y el negrito Amath N’Dhiaye cedido por el Atleti. El Cádiz interpreta el contraataque como nadie, pero ya se sabe que cuando se tiene un delantero centro de rachas como Ortuño, se pueden pasar semanas sin puntuar. Del Cádiz me gusta sobre todos Aitor García, pero sale poco, aunque el mejor y en el que están puestas todas las esperanzas es  Aketxe, un cerebro bilbaíno.

     Samu Sáiz, del Huesca, tiene que jugar en Primera y quitársele el mal aire que le afea la rubiez. Del Oviedo y Valladolid prefiero no dar nombres para el futuro. Si acaso el vallisoletano José Arnaiz. Al Lugo lo debilitaron en Navidad con la marcha del cordobés Pedraza, mientras el Reus se fortaleció con la disciplina táctica y el profundo conocimiento de Nacho González, un técnico al que si yo tuviera mano en el Córdoba lo traería para mi equipo. 
    
Los “nenes” del Sevilla se han fogueado con nota. Especialmente Marc Gual y el exquisito Laso de la Vega. ¿Qué decir del errático Rayo y el incomprensible Zaragoza, dos de la aristocracia de plata, que estuvieron en el alambre como el Córdoba? Casi lo mismo que del Numancia, ¡pero no!, el Numancia es serio y aseado en su humildad. De los salvados por la campana, me gustó Iván Alejo, del Alcorcón, aunque eso sí, un tanto liante. Fidel Chávez, sigue siendo el de más clase del Almería ,y el Gimnástico ha de agradecer eternamente el acierto de su delantero reserva, Manu Barreiro, en últimos minutos salvadores.
     
De los descensos me fastidia el de la UCAM que ha pagado cruelmente la osadía de enfrentarse a tanques con arcos y flechas y por supuesto el del Mirandés, que sucumbe por otro error de cálculo, pues a plantilla de tan poco precio sólo podía sacarle rendimiento el extraordinario CarlosTerrazas.
      
Final de una temporada competida y apretada como todas las de Segunda en las que un servidor ha sufrido lo suyo. Sin llegar, claro está, a los abusos que dice haber padecido el entrenador Guardiola cuando jugaba o entrenaba contra el Numancia, el Spórting, el Elche, el Hércules o el Rácing de Santander. ¡¡Peleas aquéllas en igualdad de condiciones en las que había incluso que corregir a los malvados árbitros!!