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domingo, 1 de febrero de 2026

Sentimiento en El Arcángel


Fondo Sur, anoche



El Coloso Adrián Fuentes
 en el tren el pasado 12 de enero

Francisco Javier Gómez Izquierdo


        Sigue Córdoba sumida en la pesadumbre adamuceña y es sentimiento que se ve y huele allá por donde vayas. El cordobesismo no podía faltar a la cita del reconocimiento y homenaje de "los muertos de Adamuz" y desde la Directiva, que invitó al partido ante el Valladolid al alcalde y a esos dos chavales de dieciséis años de Adamuz que volvían de pescar como si fueran personajes de aldea de novela de los 60 el domingo que se encontraron con "la tragedia" que hará inolvidable a su pueblo, hasta el Fondo Sur que desplegó una cartelón con un tren blanco fantasmal, tétrico, siniestro, estuvieron a la altura de lo que se esperaba.


       Me llamó mucho la atención el niño Julio cuando dijo que venían de pescar. "En domingo y seguro que sin cobertura en plena Sierra Morena", pensé al oírlo. Saltaron Julio y su amigo José, con el 10 del Córdoba -"ése es el dorsal más bonito en el fútbol", le chivé al hijo de diez años que llevó mi vecino de localidad- a ser aplaudidos por El Arcángel. Juric, el capitán pucelano les dio dos camisetas del Valladolid también con el número diez y Julio, con esas salidas noblotas que demuestra, se la puso encima de la cordobesa y lo mismo hizo su amigo José. ¡¡Dios quiera que no os maleen!! ¡¡Ojalá sigáis saliendo a pescar  durante cien años todos los domingos!!


       El partido empezó sentimental, siguió disputado y emocionante y acabó la primera parte con empate a uno y una jugada que al Director Deportivo del Valladolid, señor Víctor Orta, le pareció un despido improcedente. Pone el árbitro Manuel Ángel Pérez Hernández en el acta del partido que en el túnel de vestuarios "...el señor Víctor Orta se dirigió a mí en éstos términos: Por tus decisiones dejas a 30 familias en paro". La jugada en cuestión es una carrera del "Coloso" Adrián Fuentes en dirección a portería desde la derecha al que Juric entra por detrás y derriba, no está claro si con la suficiente fuerza para derribar un coloso. Pérez Hernández no lo dudó y el VAR no entró. Falta y roja directa. Ya saben que a mí me gustan así los árbitros. Que decidan ellos y no el aparatejo. Sinceramente creo que se necesita mucha fuerza para derribar a Fuentes pero todos estamos hartos de ver haciendo esparajismos y revolcándose como si los hubieran asesinado jugadores que sólo pudieron sentir suaves vuelos de leves plumas a los que "el sistema" hace caso...

 

    Con uno más, el Córdoba acosó y echó mano de Guardiola, un ariete que vistió de blanquivioleta. Celebró enloquecido -"¡por algo será!", pensé- los dos pepinazos con los que tumbó el portón del castillo pucelano, ese castillo al que Su Señor, el ínclito Víctor Orta ve ya rebajado de categoría. ¡Qué hombre más raro es éste! El año pasado por estas fechas andaba en el Sevilla CF amargando al sevillismo hasta tal punto que fue despedido tras varias manifestaciones peñistas, en junio junto a todo su equipo. En Sevilla cobraba 750.000 euros anuales, sueldo que seguro no cobra en Valladolid, pero ya se está currando la página de persecuciones, mientras se trae al medio jubilado Clerc, a un tal Erlien noruego, o a Sansiviero que tiene nombre gallego, cara de sueco pero es del Uruguay. Los trae y los presenta como si encontrara berros en manantial. Pucelanos, Victor Orta fue, pero ya no es. ¡Ojito con el!


    El Burgos-Leganés fue a las cuatro. El Burgos ganó como suele. Roe que roe. Partido hosco, Trabado, Feo a la vista... pero se gana. Ramis sacó en la segunda parte un fichaje propio de Víctor Orta. Uno de esos sudamericanos con extraños representantes y que recorren equipos sin dejar ningún recuerdo. Se llama Pablo Galdames y es uruguayo. A lo visto anduvo unos años por Italia. Luego un año al Vasco de Gama; al siguiente, a Independiente de Avellaneda. Como el amo del Burgos es argentino, con alguien habrá hablado, supongo y se lo ha traído a Ramis, al que le gustan los medios defensivos. El tiempo que jugó dio patadas, pero no al balón y no sé... mejor no me enredo. Al Leganés se le ganó de sendos cabezazos en el punto de penalty de los dos González burgaleses; David y Mario. 2-1. El gol del Leganés fue de preciosa volea de Óscar Plano que parecía definitivo para empatar, pero algo hay en el centro de la defensa del Leganés que todos los cordobesistas hemos temido. Es un factor que tendría que preocupar a Igor Oca, el arqueólogo-entrenador de la tierra de los pepinos pero veo que a este míster le gustan los jugadores con arrebatos raretes. Tal que Álex Millán en vez de... o Marvel en vez de...


     Burgos y Córdoba. 38 puntos. Arriba. Con "Los Güenos". Que sigamos uncidos.

martes, 25 de agosto de 2020

Pacheta, el Hombre del Niqui Azul


"Se lo dedico a los que me quieren.
 Ellos saben lo que les quiero"


Francisco Javier Gómez Izquierdo

A la misma hora que el Bayern campeonaba en Lisboa, en Gerona se jugaban el ascenso, la champions de los pobres, el club de la ciudad y el de un pueblo grande, el Elche, con más historia futbolística el pueblo que la capital. 

     Tenía un servidor mucho interés en que los ilicitanos vivieran una noche inolvidable por las penurias hermanas que padecían y padecemos y que tanta solidaridad levantan entre iguales. 

    Como el Córdoba cuando ascendió siendo séptimo -el Barca B no podía disputar play off-, el Elche ha estado en un sinvivir hasta resolverse el affaire Fuenlabrada con un disparate pitado desde Madrid que fue fabricando la caprichosa Fortuna aliada con ladrillos del VAR. La expulsión del gerundense Stuani a instancias del artefacto en la noche decisiva despejó el futuro a tipos que viven el mismo fútbol que un servidor. Tipos como Nino, un caballero con 40 años que además de consagrar la respetabilidad de un vestuario, hace goles artesanales como los ha hecho toda su vida; Fidel Chaves, al que siempre he reconocido aquí en Salmonetes... y que nunca debió marchar de Córdoba ¡Que gol,  el de la gloria, fabricó el onubense con su zocata prodigiosa! Gonzalo Verdú, el otro capitán, después de Nino, una roca a la que tampoco se la quiso limar a pesar de su ductilidad durante su estancia blanquiverde... pero sobre todos Pacheta, mi paisano. Pelendón de Salas de los Infantes que fue a las mismas discotecas que un servidor diez años más tarde: el Abeto en Salas y el Pikas en Quintanar. Pelendón que es leyenda y ejemplo en el Numancia, club de la tribu, más que en el Burgos donde empezó y yo creo que no jugó nada. Ni él, ni su hermano Pacheta II. Se pusieron el mote de la familia porque el apellido Rojo ya tenía su primero y su segundo.

   Pacheta cae bien nada más mirarlo y por allí donde ha ido ha dejado el terreno bien abonado: Oviedo, Barcelona, Cartagena, Soria es su casa... Hasta en Polonia le recuerdan con cariño por el año que anduvo por allí.

  Al Elche lo cogió hace dos temporadas en 2aB. Sin dinero lo ha puesto en Primera. Imagino que los aficionados del club franquiverde donde dicen que hay más "güevos" que palmeras, tendrán ya a Pacheta entre los más pistonudos de entre los suyos: Marcial, Esteban Asensi, Rubén Cano, Heredia... y exigirán a los nuevos e inquietantes propietarios que se les quite de la cabeza traer de míster a Maradona como prometieron, y se queden con Pacheta, "el hombre del polo azul", como le llaman ahora los de las teles.

   Su doña, que es de Quintanar, en el colegio de sus niños en Soria y en todos los pueblos de la Demanda decimos al polo, "niqui".

lunes, 24 de agosto de 2020

Enhorabuena al Bayern

 




Francisco Javier Gómez Izquierdo

Todos creemos saber que el fútbol es deporte/espectáculo de conjunto, pero sólo los entrenadores lo tienen presente a todas horas. El presidente de un club, el periodismo que alecciona al aficionado e incluso usted y yo que nos las damos de "enteraos, por haber pasado veinte años en los juveniles" esperamos la inspiración fulminante del pelotero artista, driblador y por tanto, ganador.
  
Anoche, la final de una champions en un mundo de película de miedo nos quiso negar el artisteo de los excelentes: Messi, Cristiano, Mbappé..., e incluso el vedettismo de Neymar, ese mozo que goza de todas las bendiciones pero que a mí siempre me ha parecido que embarulla y desconcierta a sus propios compañeros, y nos devolvió aquellas sanas lecturas futbolísticas que uno hacía viendo, por ejemplo, los comienzos en 2ªB del Albacete de Benito Floro. ¡Qué buen equipo! Decíamos. ¡Qué bien puesto y que bien coordinado!, cursileábamos. 
   
Anoche -yo quería que ganara el Bayern- me volvió a incomodar la adelantada defensa alemana pero a la vez daba gusto ver su confianza y aplicación en la presión. Creo, con perdón, que la colocación muniquesa daba ventaja a un PSG de velocistas: Neymar, Di María y Mbappé, pero no se supo o no se pudo poner balones espalderos para que corrieran las liebres parisinas. 
   
El Bayern es mejor equipo que el PSG. Mucho mejor equipo. Es el mejor equipo de Europa y por eso merece la champions. La final nos deja un nombre: Coman. Criatura despreciada en su día por el club perdedor, a la búsqueda siempre de delanteros glamurosos.
   
Yo diría que también Neuer, aún el mejor portero del mundo, con permiso de Oblak... y Tiago, que anoche estuvo tan práctico como artista. ¿Ven? No podemos aparcar las individualidades, pero ninguna como la de Neymar, esclavo de un egocentrismo que le desequilibra un año sí y otro también.
  Enhorabuena al Bayern y a mi chico, que anda en las sevillas lidiando pestes. 

sábado, 15 de agosto de 2020

Barça. El hundimiento

 

Davis
Canadiense/liberiano nacido en Ghana

Los aperos de mi chico para el partido de ayer


Francisco Javier Gómez Izquierdo

          Lo que le viene al Barcelona no creo que empezara anoche. La evidente decadencia azulgrana se ha intentado disimular estos dos últimos años con fichajes insensatos, despidos insólitos y sobre todo con todo tipo de políticas venenosas que han llevado al gran Barça de Messi a un escenario en el que sólo caben ridículas interpretaciones. Anoche se derrumbó estrepitosamente -admitamos que no sospechábamos tanta indignidad- algo más que un club. Anoche se borró un número indeterminado de seguidores azulgranas de los que brotaron por el mundo cuando daba gusto ver al equipo. Dicen que se puede cambiar de mujer, de coche o de religión, pero que de equipo es imposible; pero creo que el dicho vale para todos los equipos menos para el Barça por ese contumaz empeño de sus dirigentes en hacerlo desagradable y antipático. Si añadimos la abulia, tristeza y dejadez que muestran sus jugadores incluso cuando ganan, no ha de sorprender que en Marruecos o Armenia los chavales se hagan del PSG y se pongan la camiseta de Mbappé en vez de la de Messi y nada extrañaría que al Leipzig odiado en Alemania y sin casi seguidores le salgan a partir de esta pandemia hinchas en el Senegal y el Perú con el dorsal de Upamecano.
      
Con demasiados futbolistas acomodados, altaneros, y con más de tres trienios en la élite el futuro culé es poco halagüeño. Una revolución en la plantilla sería contraproducente a la par que imposible pues a la escasez de estrellas en el mercado se añade la falta de “estalvis”. Contentar a Messi parece ser asunto prioritario, pero las pretensiones del “rey” tipo “...un entrenador que ponga siempre a Luis Suárez”, quizás vayan contra los intereses del club. No hay jóvenes. Ansu Fati, Riqui Puig, el mismo De Jong... tendrían que empezara a ser importantes pero algo no cuadra cuando jugadores como DembeléArthur que tendrían que estar pletóricos de entusiasmo por jugar en el Barça parece darles igual lo que pase con el equipo. Esa falta de alegría en la juventud ¿salvamos a Riqui Puig? es muy dañina y casi nunca acaba bien.
     
Las vacas sagradas –Suárez, Messi, Busquets, Piqué, Alba...- no parecen pertenecer al mismo grupo que Semedo, Ansu Fati, Dembelé... y hasta hemos sospechado que no reconocen la autoridad del entrenador dando muy mal ejemplo a los que se van incorporando a la plantilla.  No son piña y se nota. Entrenan y juegan haciendo lo justo y éste es vicio muy difícil de erradicar.
      
De la deriva que amenaza al Barça y lo que se dirá desde Cataluña para ser oído en Madrid tendremos cumplida cuenta, pero no he de olvidarme del Bayern, el equipazo de mi chico. Va para campeón pero mientras llega, no digan -si les gusta el fútbol- que no disfrutan cómo Davis (19 años) conquista la banda y se zampa los obstáculos que encuentra con un poderío que nos recuerda a aquel Maldini milanés; con Perisic, uno de nuestros croatas favoritos; Thiago que tiene rachas de genio y ayer tocaba... Incluso Muller, al que empezábamos a jubilar y se le ve dispuesto a dar guerra muchos años. Bueno, las puñaladas de Coutinho, mejor las dejamos... y de Lewandosky  no es necesario decir nada.  Me parece sin rival el Bayern de hoy y si le birlan la Copa, va a ser por adelantar demasiado la defensa. Entrenadores hay que a semejante táctica le sacan mucho partido.
      
INTENSIDAD. Ésa es la actitud que es clave para que los buenos parezcan invencibles. Abulia, la disposición que con el tiempo adoptan los mejores para parecer mediocres.

viernes, 14 de agosto de 2020

¡Qué decepción con el Atleti!

 

Ilicic, el gran ausente

Mbbppé y su temible presencia


Francisco Javier Gómez Izquierdo

Son demasiados episodios cargados de un malditismo inmerecido los que han condenado al Atleti a ser un club peculiar. Un club que te da disgustos, malas noches y lágrimas de impotencia, pero al que se quiere con un amor verdadero. El Atleti enloquece a los suyos en las grandes tardes por alcanzar las glorias que acaparan los ricos y sume en la tristeza y el desconcierto cuando el rico es él y es toreado por la Cultural Leonesa, un poner. Anoche cayó ante un equipo de su misma condición: compacto, agresivo, seguro atrás. Su rival fue mucho mejor en todas las facetas del juego durante 80 minutos. Perdió sin excusas ni pretextos, por mucho que nos parezca que Joao Félix tendría que haber sido titular. El mejor de los alemanes, Werner, también faltó por su reciente fichaje por el Chelsea.
 
       Al Atleti lo veía un servidor en esta Champions de la peste firme, decidido y con muy buenos fundamentos de equipo redondo, pero ¡mire usted por dónde! aparece un once emperejilado por un entrenador genialoide que hace jugar de memoria a unos muchachos que sin ser un prodigio técnico, resultan muy aplicados en lo que estudian. Éste Leipzig no tiene el talento de aquel Ajax juvenil de Van Gaal pero se parece en lo disciplinado, decidido y ¡ojo! en lo joven. Me sorprendió Upamecano, un mozo de 21 años que juega de central y sube con el balón con la clase de un mediocentro argentino; el coletudo Kampl, que es como un legionario obsesionado con la misión de mover el balón con fundamento; el prosperar del zurdo Angelillo, un lateral más propio de la factoría del Valencia (Alba, Bernat, Gayá, Lato...) que de Coristanco; no tanto el de Dani Olmo al que desde aquí le venimos augurando un más que notable futuro; el otro lateral, Halsterberg, capaz de llegar al martirio si así se lo insinúa siquiera este Julián Nagelsmann que a temprana edad ha puesto en semifinales de Champions un club sin prácticamente historia. En Leipzig es ya inmortal con 33 años como lo será en Hoffenhemim, donde con 28 años empezó a mostrar sus extraordinarios conocimientos y capacidades y me da que no tardando mucho sucumbirá -si el negocio no muere- ante los euros de un grande. Creo que es difícil conseguir la obediencia de la plantilla del Leipzig en un Real Madrid, Juventus o Barça, pero éste es otro cantar.

    Siento mucho el batacazo del Atleti, pero es obligado admitir que va en su sino. Anoche quedó claro que acierta con los jugadores portugueses, pero Lisboa es ciudad maldita. Tampoco me gustó cómo cayó el Atalanta. Alababan los locutores el fútbol y el compromiso de Neymar, una estrella que jugó en el Barça, tras el gol de Pasalic, un delantero que estuvo en el Elche, pero si no llega a salir Mbbappé, el pase a semifinales no se hubiera alcanzado. Neymar es virguero, espectacular, artista... pero a veces sus conducciones dan sensación de barullo, confusión y laberinto. Mbbappé es directo, felino, incisivo. Para un servidor, sólo Messi está por encima. Salió Mbbappé y el partido se convirtió en una tortura para los de Bérgamo, asfixiados con ese sistema gasperiniano,  soportable hasta la primavera pero asfixiante en verano sin olvidar la ausencia del, al parecer, deprimido Ilicic, ese tipo que lió la que lió en Valencia. La plantilla del PSG es muy superior a la del Leipzig pero el equipo alemán está mucho mejor entrenado que el francés y en batallas como la semifinal es donde deciden los sargentos -Mbbappé, Di María, Neymar- o los generales: Julián Nagelsmann.

lunes, 10 de agosto de 2020

En cuartos

 

Luiz Pererira con el gran Paco

Merecen lo que esperan


Francisco Javier Gómez izquierdo

         No sabemos si esta Champions acabará en una final o con un desalojo fulminante en Portugal, pero mientras el extraño y pestífero ambiente va apartando a los últimos campeones de las mejores ligas (Liverpool, Madrid, Juventus...) un servidor, romántico aficionado al fin, empuja porque el Atleti reciba lo que el fútbol le debe. Lo hablaba ayer mañana con Rafael, huelveño de Nerva, jubilado de la “fábrica del cemento” y que se tatuó el escudo colchonero “en la paletilla” cuando tatuarse era cosa de presos y marineros. “A ver, a ver” dice Rafael “... pero a nosotros por una cosa o por otra se nos tuercen las mejores”. Mi vecino Rafa, cordobés y también atlético, siempre es pesimista con su equipo “...después del Córdoba ¿eh?” pero en el fondo, viendo el “espurgao de vedettes” y cómo quedaba el cruce, tiene como el tocayo más esperanza de la corriente. Me acuerdo mucho de la peña atlética de Piedrabuena, donde Emilio le hará al gran Paco las cábalas posibles del Cholo. Como no podía ser de otro modo, ayer tarde aparecieron los fantasmas de Schwarzenbech y Sergio Ramos para hundir toda ilusión en forma de coronavirus, ese veneno chino que se ha quedado a vivir entre nosotros para amargarnos la existencia.

      Si el Atlético jugara contra el Leipzig y ganara, la semifinal más que probable sería contra el PSG donde juegan Neymar y Mbappé. En principio una batalla incierta como contó Esquilo de la de Salamina, entre las saetas voladoras parisinas y las robustas lanzas de punta de hierro madrileñas. Los que saben nos tienen dicho que la base de un equipo se construye en la defensa. Si nos guiamos por este principio, el Atlético es equipo más compacto y fiable que el PSG, pero también sabemos del peligro que llevan los artistas. Si no asoman agravantes, estando por medio el Atleti, cosa difícil, sigo apostando por el Atleti en la final.

      El favorito más favorito es el Bayern. Tiene la papeleta de sacudirse al Barça en el duelo más atractivo de cuartos. Cuartos a los que ambos llegan con muy distintas sensaciones. Dominador, resolutivo y poderoso el campeón alemán; decadente, triste e inseguro el español. Incluso el triunfo por 3/1 ante el Nápoles de Gatusso pareció una victoria de equipo con fiebre salvado como siempre por ese remedio casi infalible que se llama Messi. El parecer de un servidor y el de los aficionados que ven el decepcionante final de temporada culé no significa nada, pues el fútbol es el espectáculo más extraordinario que existe por, entre otras cosas, no atenerse a la lógica, y no podemos olvidar que de azulgrana visten muy buenos peloteros. Griezzman, por ejemplo, que lleva sin rascar bola todo el año. ¡Hombre! No soy capaz de imaginar una final Lyon-Atalanta, ¡¡el contagioso Atalanta!!, pero nada sorprende ya en año tan nefasto.

       ¿Y lo de la Segunda? No creo que haya fútbol el año que viene, pero lo del play off, aún no empezado, promete convertirse en serial -lo es ya-  digno de ser recopilado en sus más esperpénticos detalles. Que dice el Zaragoza que le falta su Messi (Luis Suárez ha vuelto al Watford) y que exige que no se juegue play off y suba el tercer clasificado.

        De verdad, que pienso muchas veces que “algo agoniza”.

sábado, 8 de agosto de 2020

Sin Sergio Ramos y sin Baraka

 


Francisco Javier Gómez Izquierdo


          Se presentó el Madrid en Inglaterra con el trofeo de la Liga colocado en las vitrinas del Bernabéu, la maleta repleta de elogios y la sensación de que ganar al City sería como ganar al Valencia o al Leganés. Uno más de los trabajitos de ese Hércules al que habían convertido al equipo blanco tras el confinamiento por la peste china los aduladores de rigor.

         Contra la opinión de la mayoría de los amigos, personalmente no he visto tan suelto al equipo en el final de Liga. La ha ganado sin contestación. Con todo merecimiento, quizás también ayudado por la depresión del Barça, pero creo que sin brillantez y ¡eso sí! con la poderosa presencia cuasilegionaria de Sergio Ramos. La ausencia de éste, anoche, no creo que se haya echado tanto en falta como la tradicional baraka de Zidane. ¿Quién iba a imaginar que uno de sus hombres iba a ser entontecido por ese aire malsano que aparecía de vez en cuando, siempre a favor, en noches tan señaladas? Varane no llegó al espantoso ridículo de Loris Karius hace dos años, pero así como aquella final no se explicó igual en Liverpool que en Madrid, esta vuelta de octavos queda marcada en Manchester por la excelente presión de Gabriel Jesús, Sterling y Foden a la defensa madrileña, mientras en Madrid todo se va en culpas a Ramos por su ausencia y a Varane por su inquietante presencia.

      Guardiola, el individuo, cae mal a casi todo el mundo. Incluso a muchos catalanes. Los aficionados madridistas no aciertan a separarlo del F.C. Barcelona por lo que la inquina de éstos es superlativa cada vez que se cruza en su camino. Guardiola es entrenador que se vende caro y al que le gustan los peloteros también caros y consagrados. Por eso se va a equipos que pueden pagarle a él y sus exigencias. Semejantes ventajas no significan que no sepa mucho de fútbol y sea uno de los mejores entrenadores del mundo. Significan que nunca entrenará por ejemplo al Logroñés o al Deportivo porque él nació para vivir en un sibaritismo inalcanzable para el resto de los mortales.

      Guardiola ha cambiando de libreto y ahora trabaja más y mejor el contraataque que la posesión. Ha renegado un tanto del estilo y ha recurrido a lo práctico en vista de que no hay más Messis en Europa. Anoche planteó muy bien el partido. Sigue sin gustarle el delantero centro nato y obliga a los puntas que pone a bailar danzas letales en los aledaños del área. Creo que la presión de anoche hubiese descompuesto también a Sergio Ramos. Si no lo ven así, admítanme al menos que esa presión necesitó ser contrarrestada. Balón largo, un poner, en busca de Modric o Hazard como hace Ederson con Foden y De Bruyne, el belga bueno, bueno de verdad.... pero los pensamientos del Zidane entrenador son inescrutables. Los cambios, insospechados. Y el momento, más bien tardío. 

        No sé a ustedes, pero a mí no me parece serio plantarse en un campo de fútbol inglés, país que lo inventó, vestido tan de cualquier manera. El color de la vestimenta madrileña será un guiño a lo que sea. No sé si a la homosexualidad o al feminismo. Me da igual, pero es un traje horroroso para jugar al fútbol. Es propio de Cádiz en Carnaval. Propio de una chirigota o de un equipo de la China. Me atrevo a decir que se pierde prestancia y respeto vestido como ayer vistió al Madrid. Lógico que se perdiera con jugadas de chiste.

     ¡¡Ah!! Lo del Fuenlabrada lo arregló el VAR, con un penalty en el minuto 95 que como dice Sandoval y nos pareció a todos los que lo vimos en el descanso de la Champions, se pitó desde Madrid. O arreglan lo del VAR, en España porque en los partidos de UEFA no se cometen tantas barbaridades, o lo vamos a ir dejando hasta los más irreductibles. Vean por favor, si no lo han visto, el penalty que se pitó ayer en Riazor y comparen...

viernes, 7 de agosto de 2020

Vuelven los partidos ueferos

Francisco Javier Gómez Izquierdo
 
            El fútbol más cotizado, el que organiza la Uefa y que a tantos ha hecho ricos, volvió el miércoles con la Europa League. Vuelve desangelado, decadente y como huérfano. Lo que se había convertido en espectáculo televisivo casi imprescindible, la peste china lo está transformando en monería para escaparate y los fanáticos del asunto vemos pasar los partidos a la espera de noventa minutos que nos alteren el bajón en el que languidecemos.

Temía un servidor que los nuestros pagaran un tributo demasiado caro por llevar tanto tiempo parados y entrenando “raro” mientras los gallitos del resto de ligas, salvo la francesa, enganchaban el final de las suyas con las eliminatorias a vida o muerte que tanto nos gustan a todos. Para el Getafe podría parecer coartada exculpatoria, pero a los madrileños ya les partió el sensacional ritmo que llevaban el maldito confinamiento. Bordalás es un extraordinario entrenador que seguro tenía programados hasta los picos de forma de una temporada normal pero para esta anormalidad nadie estudió y tras la eliminación ante el Inter resumió perfectamente la realidad a la que hay que descender cuando se vive con pocos euros entre sibaritas: “...Lukaku, el que nos ha marcado el primer gol, vale más que toda la plantilla del Getafe”. Tendría que haber añadido, “y Erikssen, el que coló el segundo y además es reserva, estuvo pretendido antier por todos los grandes de Europa”. Aún así, creo que a la sensacional valentía getafense le ha faltado una “miaja” de suerte. Sus errores ante el penalty no es más que eso: mala suerte. Mala suerte ante el Levante -partido inolvidable del que la hinchada azulona sospecha vudús, males de ojo y la inquietante participación del VAR- y mala suerte ante todo un Inter de Milán con Lukaku y Lautaro que pudo descarrilar si Jaime Molina llega a acertar con el penalty que hubiera supuesto el 1/1. También es verdad que el equipo planta siempre cara a los grandes pero al final sucumbe. A veces injustamente, pero sucumbe siempre. Creo, con perdón, que la debilidad azulona vive atrás. En la defensa. El miércoles especialmente en los dominios de Etxeita. Bordalás seguro ya que tiene entre ceja y ceja a dos o tres tipos duros  para la temporada próxima.

El achaque del estado de forma lo desterró el Sevilla, poderosísimo en todas las facetas del juego ante la Roma: correr (En Nesyri, Ocampos, Jesusito Navas...), saltar (En Nesyri, Diego Carlos, Koundé...) , chocar (En Nesiry, Fernando, Jordán..) y colocación de los once.  Del acierto de Monchi con Ocampos, con la asentada pareja Diego Carlos-Koundé, con De Jong, Fernando...  no es necesario extenderse pues Monchi es el acierto seguro, por mucho que le pese precisamente a la Roma. 

Particularmente me parece que el “pelotazo” del futuro, el que puede llegar a pisar el área y sus aledaños con la autoridad de un Kíe dominador es En Nesiry. Un Benzemá más eléctrico que técnico, más listo que inteligente y ¡eso sí! es posible que más acelerado de lo conveniente. El último defecto se puede corregir entrenando. Me gustaría que a este chico que uno vigila desde que apareció por Málaga desde Marruecos le reventaran las tripas de potencia y calidad que creo guarda aún y que lo haga, por ejemplo, en la final de esta Europa League. 

Gran partido del Sevilla ante una Roma que aún espera ser salvada  por el tino milagroso de  Dzeko y la terrorífica guadaña de Kolarov. Dicen que Zaniolo, otro que como Cucurella gasta llamativa melena  para que sepamos por dónde anda en todo momento, es el futuro de la Roma y de Italia.  ¿Ven ustedes? Hay augures mucho más arriesgados y disparatados que un servidor. Además, exigen y cobran dinero por sus desvaríos. Lo mío no deja de ser más que opinión de humilde aficionado. A un joven del Elche que aquí mentamos cuando hace un año compareció en 2ª, Gonzalo Villar, y del que nos atrevimos a decir que ganaría dinero en el fútbol, lo sacó al final el entrenador Fonseca para arreglar lo que no tenía solución.

lunes, 5 de febrero de 2018

¿Inasequibles al desaliento a pesar del 1-2?

 La última que pasó fue con el Madrid de Ancelotti 

Esta afición no merece la Segunda B

Francisco Javier Gómez Izquierdo

     Los propósitos de enmienda y el mantenimiento en el esfuerzo suelen ser proverbiales tras la vorágine anual del mercado de invierno futbolístico. Las buenas intenciones tienen la misma categoría tanto en 1ª División como en 2ª, y como creo que para reparar las grietas de los equipos es menester conocimiento, tiempo, disponibilidad pecuniaria y sobre todo suerte, no tengo argumentos, después del partido de ayer ante el Barcelona B, para valorar con objetividad el esfuerzo de los nuevos propietarios del Córdoba CF.

      En principio, y si tenemos en cuenta que en cinco días hubo de hacerse todo -encontrar retales interesantes, ficharlos, entrenarlos, acoplarlos...- creo que harto se ha hecho. El presidente Jesús León invitó a Córdoba y su provincia al fútbol y llenó El Arcángel con una ilusión que podríamos considerar tangible enardeciendo el sentimiento con el Bienvenidos de Miguel Ríos y el Libre de Nino Bravo, más recurso de exorcista contra el nefasto Carlos González que himno de gesta deportiva. Ocurre que luego el desarrollo de un partido se te pone puñetero y aparecen impedimentos que no se controlan. Por ejemplo, el árbitro. Ayer, el señor Moreno Aragón, en la tradición de los colegiados amarillos amigos del aquí mando yo. “Yo o mi colega el línea que a veces ve mejor que yo”. No suelo cebarme con los trencillas, pero ayer con el partido de cara el señor Moreno se quiso poner interesante. Ganábamos 1-0 con gol de Narváez, joven colombiano que coincidió con James en el Madrid y que nos ha dejado el Betis, cuando a falta de 10 minutos Nahuel, jugadorazo de Primera también cedido por el Betis al Barcelona, se cae en el área cordobesa. El señor Moreno gesticula enérgico como reprochando al argentino el piscinazo, pero el linier algo le dice por el “pinganillo” y con insólito escorzo, de repente señala el punto de penalty. He visto las imágenes y es descorazonador porque el árbitro acertó en su primera apreciación por lo que no entiendo su cambio de opinión sin cambiar al menos impresiones con su ayudante. Gol de Aleñá, un centrocampista al que nuestro entrenador, el sabrá por qué, le quitó la incómoda vigilancia de Edu Ramos. Volcados a por el triunfo, Aguza roba un balón al aturullado Hongla que le llega a Reyes y cuando éste, con artístico amague, tenía derribado al guardameta, piiiii, falta de Aguza que el otro línea no vio, y eso que estaba muy cerquita de la acción. Bronca del público, jugadores descentrados y ganancia de pescadores. En el minuto 93 Aleñá, un futbolista entero y verdadero, conduce un balón en una contra ante la que no quedan pulmones que obstaculicen o al menos molesten un poco. Lo pasa al extremo derecho que parte en fuera de juego y éste envía un cheque al portador al inquieto Nahuel, al que auguro una primavera gloriosa. ¡Qué bueno es el tío! No entiendo su ostracismo de los últimos meses tanto en Villarreal como en Sevilla.
     
Si nos ponemos objetivos, el Barça B juega mejor que nosotros. Mucho mejor. Mejor que nosotros y casi todos los equipos de Segunda. Si acaso libra el Huesca, que se lo tiene creído, y hace bien. No veo equipos con más argumentos que esta gavilla de promesas jóvenes que los equipos de Primera dejan al Barça en el mercado de invierno: el Celta al central Costas, contundente e inteligente, el Éibar al mediocentro Rivera, un semáforo en la circulación junto al crecidito juvenil Oriol Busquets, éste sí de la cantera; el extraordinario Nahuel, al que creo recordar se hizo internacional para adelantarnos a la llamada de Argentina, su país y en fin... ese poso que consiguen los filiales con jugadores de calidad cuando consiguen domesticar la imprudencia de la edad. Va a perder pocos partidos este equipo y creo que se va a salvar.
    
Al Barça le sobran técnicos, tiene dinero, tiempo, no necesita suerte y los imponderables casi siempre le son beneficiosos por lo que hemos de borrar la aciaga noche y pensar en Tenerife, donde, por cierto, va a estrenarse de entrenador “el Gallo” Joseba Etxeberría, aquel extremo  que siendo pollo cambió San Sebastián por Bilbao.
      
Lo sé, sigo siendo un iluso. Como toda la vida. Espero a Reyes, en quien tanto creí desde su advenimiento.