martes, 8 de septiembre de 2026

El Ceuta también está abandonado


Marcos en el Ceuta


 Francisco Javier Gómez Izquierdo


           Los dos nueves del Español se apellidan Fernández. No son familia. El titular es Roberto y el reserva Marcos. Marcos marcó su primer gol en Primera División el domingo y se lo hizo al Sevilla en el minuto 98. Significó el empate a uno, pero lo más llamativo tras sus dos cabezazos seguidos fue celebrar el gol acordándose de Ceuta, donde la temporada pasada fue su goleador. Catorce coló. Marcos, que ha llegado a Primera por insistente aplicación, está agradecido al entrenador J. J. Romero por haberle mejorado sus capacidades y a Ceuta por el excelente trato de la población que dicen caballa. Marcos es un  buen tipo y lo sabe bien J. J. Romero, que le llama "Don Marcos" acordándose mucho de él porque varios peloteros que andaban en tratos se echaron para atrás cuando "la invasión marroquí". Los que tienen hijos porque primero es la familia que el fútbol y los solteros por "¿qué pinto yo rodeado de mierda?" Total que J .J. Romero, un buen entrenador, no tiene mimbres para su cesto. A Sergio Francisco, entrenador del Burgos, también le privaron de nueve solvente, Fer Niño, en pleno agosto. Los amos argentinos de mi equipo se lo vendieron al Elche y ya ha colado dos golitos. El Burgos ha marcado goles al Córdoba, pero al Córdoba se los marca hasta un cojo, y al Sanse en dos partidos raros, pero en ninguna de sus dos visitas a las Asturias ha mojado. Contra el Oviedo, que pronto quedó con diez por expulsión de Aldasoro, cero-cero. Vi la segunda parte que resultó penosa, aburrida, insulsa, cobarde...  particularidades que amenazan convertirse en señal de identidad.


       Uno de los detalles que muestran la confusión de un entrenador es cuando cambia, así sin más, de portero. J.J. Romero, y volvemos al Ceuta, quitó a Guille Vallejo, burgalés al que oí que cuando acabó no sé si con el Numancia o el Valladolid B pensó en repartir con un camioncillo en Burgos, pero la Cultural se quedó sin porteros y lo llamó. Luego al Ceuta de Romero, y el último junio ídolo en la ciudad. El 30 de julio todo se vino abajo y hoy el Ceuta está rodeado de una fantasmagoría inquietante que le pone en tremenda desventaja ante el resto de la liga. Romero sentó a Vallejo esta cuarta jornada y puso a Pedro López ante el Celta Fortuna, pero el Ceuta volvió a perder y llenar de dudas a los dos porteros. Iván Ania, se ve que dolido por tanto gol en contra, sentó ante el Sabadell a Iker Álvarez en favor de Guilherme, un portugués que me malicio se pidió al Valladolid por "su buen juego de pies". Esto de los porteros jugones era una manía de Cruyff, que no creía en ellos y llegó a poner en el Barça a su yerno Angoy por sus precisos pases y bonito gambeteo después de prescindir de Zubizarreta, al que yo creo que despreciaba. Cruyff era un genio y los genios tienen genialidades. Iván Ania es un acérrimo seguidor de las teorías de Cruyff, pero ni él se parece al holandés ni a los jugadores del Córdoba se les puede exigir lo que eran capaces de dar los del Barcelona. A los cinco minutos, jaimitada en un pase del nuevo portero que servidor esperaba y así se lo dije a los de mi peña y 1-0 de un tal Gioacchini, americano. Al poco y con la defensa en un puro flan, otro gol del nueve americano. Un 2-0 en Segunda es difícil de remontar pero con un punto de suerte se consiguió el 2-2 tras un penalty claro marcado por Carracedo y un disparo lejano de Enol. Ya casi en el 90, mano clara de nuestro Carracedo que el árbitro, pésimo por cierto, no vio pero sí el VAR, que llamó como llamó para que expulsara a Edgar, aquel desgarbado central que fuera del Betis, pero tras cinco minutos de muele que muele en la sesera, el señor Gallardo dijo que no, que no era el último defensor. Urri, el capitán, marcó el 3-2 final. Me gustaron en el Sabadell Quadri, un negrito que parece al Kanté bajito de Francia, y el otro medio centro y capitán, Urri. Mucha personalidad la de este chico con moño, uno de esos jugadores del gusto de Romero para el Ceuta.