sábado 28 de noviembre de 2009
SÁBADO, 28 DE NOVIEMBRE
JUGARSE LA VIDA
Escribe Jean Cocteau:
La muerte (la Dama Blanca), siempre presente, sean cuales sean las costumbres que reinen alrededor del ruedo y en el ruedo, sean cuales sean los intereses del manager, la raza de los toros o la forma de los pitones, es el centro del espectáculo.
Declara Hugh Hefner:
Estaba teniendo sexo con cuatro playmates y casi me asfixio con una bola de Ben Wa. Eso ha sido lo más cerca que he estado de la muerte.
Ignacio Ruiz Quintano
Escribe Jean Cocteau:
La muerte (la Dama Blanca), siempre presente, sean cuales sean las costumbres que reinen alrededor del ruedo y en el ruedo, sean cuales sean los intereses del manager, la raza de los toros o la forma de los pitones, es el centro del espectáculo.
Declara Hugh Hefner:
Estaba teniendo sexo con cuatro playmates y casi me asfixio con una bola de Ben Wa. Eso ha sido lo más cerca que he estado de la muerte.
Ignacio Ruiz Quintano
BRINDEMOS POR BIBENDUM CON UNOS MINUTEJOS
José Ramón MárquezGracias, Bibendum. Muchas gracias de nuevo. Con sus estrellas, Bibendum y su empresa de neumáticos nos iluminan. Una estrella, ve con mucho cuidado, que a la primera de cambio te echan un maridaje. Dos estrellas, ojito, ojito, que a la vuelta de la esquina salta el nitrógeno. Tres estrellas, huye porque te van a echar más foie del que tu hígado podrá soportar.
Una, dos o tres, da igual en algo: se esforzarán porque tu Visa quede exhausta.
La novedad de este año es que el simpático Bibendum le ha dado una de sus estrellitas a un artista que lleva toda la pinta de los antisistema, con pendientes de esos negros y gordos incluidos. ¿Aceptará la American Express en su casa el artista u obligará a su delicada clientela a llevar carretillas llenas de asquerosos billetes capitalistas para pagar sus facturas?
¿Se imaginan que uno de estos artistas hubiese inventado los Minutejos? Sería gracioso el nombre que le habrían puesto. Vayamos prestos a Antonio Leyva, pidamos seis delicados Minutejos con una caña de cerveza y brindemos por Bibendum.
viernes 27 de noviembre de 2009
FAMOSFERA DE MENORES
Ignacio Ruiz Quintano
ABC, 27 de Noviembre
La pepera Celia Villalobos (Hipatia de Málaga) pronunció el martes en el Congreso una verdad en números redondos: «Moved el culo, que hay que ver al Barça». Se votaba el nombramiento para la RTVE de Alberto Oliart, que, como todos los que presumen de estar en la pomada saben, es octogenario.
La España posmoderna reserva sus respetos para los menores. Ahí está el escándalo desatado por el asalto en una Red Social a los perfiles de las hijas de Zetapé, que ingresaron en la famosfera el día de la foto con los Obama. Y es que la discreción hay que currársela. Felipe González podía haber llevado a su hija vestida de Alaska o de Ana Curra para ver a Reagan en la Casa Blanca, pero no lo hizo, y la libró de una buena, es decir, de ser famosa. Lo de Zetapé con las chiquillas únicamente sería comparable, si medimos el impacto mediático, con lo de Malcon McLaren con los Sex Pistols. Ahora esas niñas padecen, como Joselito o Marisol, el «mal del famoso», que consiste en la pérdida de contacto entre uno y su circunstancia. Y cuanto más famoso se es, a más famosos se conoce.
¿Qué van a hacer ahora? ¿Quedarse en casa viendo «Bambi», con papá? Como tiene dicho Cacho, son «dos antisistema, pero con cuatro coches de policía por escolta». Los chavales que guardaban disciplinadamente cola -la juventud actual es la más disciplinada que se recuerda- para ver en Madrid a Rammstein (en Wikipedia vendrá cómo diablos se pronuncia en alemán) se quejaban del aparato de las muchachas para acceder al Palacio de los Deportes. «¡Envidia!», protestarán los chuchos de Roures, acostumbrados a morder las canillas a todo aquél que, ante el nombre de Zetapé, no se ponga en primer tiempo de saludo. Sí, pero la envidia es el fundamento de la democracia, y esto lo aduce Bertrand Russell, no el subteniente Remón, el mítico legionario que no quiere recortarse la barba para dejársela como Cebrián. Vivimos en una sociedad de mirones cuya disculpa es la distracción.
CLIMAQUIDDICK
José M. Guardia
barcepundit.blogspot.com
EL VERDADERO PROBLEMA del Climaquiddick (me gusta más inspirarme en el mote que le ha puesto Rand Simberg que llamarlo Climagate; al fin y al cabo en el Watergate la prensa estaba interesada en destapar todo al máximo, mientras en en Chappaquiddick hicieron todos los esfuerzos posibles por taparlo, como ahora) es, más que los emails incriminatorios, lo que trasluce el código Fortran del servidor de la CRU de la universidad de East Anglia:
As the leaked messages, and especially the HARRY_READ_ME.txt file, found their way around technical circles, two things happened: first, programmers unaffiliated with East Anglia started taking a close look at the quality of the CRU's code, and second, they began to feel sympathetic for anyone who had to spend three years (including working weekends) trying to make sense of code that appeared to be undocumented and buggy, while representing the core of CRU's climate model...
barcepundit.blogspot.com
EL VERDADERO PROBLEMA del Climaquiddick (me gusta más inspirarme en el mote que le ha puesto Rand Simberg que llamarlo Climagate; al fin y al cabo en el Watergate la prensa estaba interesada en destapar todo al máximo, mientras en en Chappaquiddick hicieron todos los esfuerzos posibles por taparlo, como ahora) es, más que los emails incriminatorios, lo que trasluce el código Fortran del servidor de la CRU de la universidad de East Anglia:
As the leaked messages, and especially the HARRY_READ_ME.txt file, found their way around technical circles, two things happened: first, programmers unaffiliated with East Anglia started taking a close look at the quality of the CRU's code, and second, they began to feel sympathetic for anyone who had to spend three years (including working weekends) trying to make sense of code that appeared to be undocumented and buggy, while representing the core of CRU's climate model...
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