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martes, 23 de octubre de 2018

Los “boquis” en danza

El nuevo Secretario General de II PP


Francisco Javier Gómez Izquierdo

       Me empuja el fiel amigo a que haga saber a quien leyere que “los boquis” andan revolucionados a costa del baranda que el nuevo Gobierno ha puesto a gestionar sus asuntos. Los “boquis” ya no son “boquis”, sino funcionarios de prisiones, y los “cacos”, que ya no son “cacos” sino internos, les dicen “Don” a secas porque la farlopa y las “rulas” les impide razonar con claridad y distinguir los Josés de los Jesuses. Sólo los que sobrevivieron a la heroína -muy pocos- ponen nombre al “jefe de módulo” del día: Don Esteban, Don Rafael, Don Miguel... Para ser precisos, los que sobrevivieron a la heroína y los presos y penados por las nuevas categorías delincuenciales. Ya conocen ustedes el refinado pedigrí de muchos de ellos.
      
El caso es que mañana, día 24, el viernes 26 durante el Consejo de Ministros, el 6, 8, 13, 15 de noviembre... y mientras el cerrilismo gubernamental siga faltando a la palabra dada, los funcionarios de todas las cárceles van a recordar a su Ministro Grande Marlaska y a su Secretario General Ángel Luis Ortiz que la discreción y confidencialidad que se exige al colectivo no lleva aparejada una multiplicación de tareas sin derecho a queja, el aparcamiento en el rincón de los trastos del ministerio ni padecer monumentales desprecios de dos señores que consta que han sido jueces.
     
Porque quiero y respeto al amigo, le he vuelto a recordar lo que a mí me parecen sus cuitas, que serían menos si alguien, por supuesto con talento y sobre todo con mesura y conocimiento, las aireara por las teles y las radios, porque a mí me parece que ni siquiera su Ministro y su Secretario General saben del extraordinario aumento de orates de nacimiento y a los que las pastillas les han quemado sesos y neuronas -“loquitos”, les dicen ellos-, que cometen delitos muy graves y que es a ellos, a los funcionarios de prisiones, a quien corresponde vigilar que se tomen el tratamiento y detectar el mínimo asomo de un brote -psicótico o esquizofrénico- que puede ser, de nuevo, asesino. ¡Ay del funcionario que llega tarde a separar a un “loquito” de otro! ¿Y si un interno se ahorca a las cuatro de la mañana porque le ha dejado la mujer? Un inspector llegará a descartar la femenil responsabilidad e intentará adjudicársela al imprudente sujeto que cabeceó durante la guardia. El preso suicida es un quebradero -¡no está pagado!, dicen los que se lo encuentran en el recuento, y me acuerdo de un tal Manolo de Priego- del que no se sale en dos o tres años hasta que la Inspección cierra el expediente.
     
Los funcionarios de prisiones en los 80  estaban encuadrados en el Ministerio de Justicia y allí se les tenía como una estirpe de mártires a los que se pagaba un poco más por tener que tratar con etarras, el sida de los yonquis, los motines de los FIES, etc. A un lumbreras se le ocurrió trasladarlos a Interior con las Fuerzas de Seguridad, siendo el arma del  funcionario un bolígrafo en un patio con 150 internos como poco, a los que controla desde un temple y una profesionalidad pagada como si fuera el bedel del cuartel de la Policía Municipal de la ciudad en que vive. 
      
En la negociación de este punto, el del sueldo a percibir, andaban mis amigos con Ángel Yuste, el eterno responsable de prisiones con PP y PSOE, excepto el período de doña Gallizo, una excéntrica salvedad de la que no se puede hacer comentarios de acuerdo con la corrección política. Comparados los sueldos de Interior con los de la Generalidad de Cataluña, a todos los españoles les pareció justo un desagravio y el Gobierno se dispuso “a desfacer el injusto”, pero “héte aquí” que de los “boquis”, aparcados como digo en el cuarto de los trastos, no se “fizo asunto”, cosa que al gremio incomodó como podemos imaginar.

     Tras varias peripecias, el señor Ángel Luis Ortiz, Secretario General de II PP, reunió hace unos días y casi por sorpresa a los sindicatos de prisiones y les ofreció una subida de unos trescientos euros en tres años, siendo la del primer año de ciento y poco. Cuando a las pocas horas las distintas secciones empezaron a digerir la propuesta y a sacar pecho ante los afiliados, resultó que no. Que de lo dicho, nada. Que ese dinero está para otras cosas. Para la reproducción de la víbora de cuernitos, la enseñanza del español en el cuerno de África o la construcción de no sé cuántos pasadizos para que los linces no crucen la carretera en la sierra Madrona.

      “Es lo que hay”, dicen los sindicalistas que les dijeron.
       
A partir de mañana van a salir en la tele y les juro que tienen razón en lo que dicen. 

Fatuas

Andréi Vishinski

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Cuando los ayatolás comunistas dictan una fatua, el gobierno que sostienen obedece.
Un juez llamado Grande que es ministro de un gobierno que nadie ha votado anuncia, como un Vishinski comprado en los chinos, un “texto normativo” para retirar a un policía jubilado la medalla que le concediera el Pigmalión de la democracia a la española, Adolfo Suárez, el del aeropuerto, por la liberación de dos secuestrados (“aprehendidos”, en la nueva jerga académica). Dado que ningún pequeño juez, fiscal o leguleyo, ni siquiera después del escarmiento de la doctrina Parot, ha movido una ceja ante el anuncio ministerial que supone un redescubrimiento del franquismo (la ley Aranda, y tal y tal y tal), daremos por hecho que nos asomamos ya a la gran pesadilla del estalinismo treintañón del que nos da trágico testimonio Dombrovski en “La facultad de las cosas inútiles”.
El derecho (“¡que es el derecho, imbéciles!”) es la facultad de las cosas inútiles.
El camarada Vishinski llegó y lo puso todo en orden. No tengan miedo del derecho, dijo, nos llevaremos bien con él. Lo amputaremos sólo un poco. Y así lo hizo, con la satisfacción general. Mientras tanto, diez años atrás, en la década de 1920, los profesores lanzaban el eslogan “Abajo el derecho” desde sus cátedras universitarias. Así decían: ¡El derecho es una de las cadenas con las que la burguesía esclavizó al proletariado!
Una medida “ad hominem” contra “el policía franquista” (¡una dictadura sostenida por un solo policía!) abre la vía a una medida “ad hominem” contra Lopetegui, que no mete goles, o contra Bono, el del banderazo, porque no cae simpático.
Hasta donde uno alcanza con la razón, la ley ordinaria es la garantía del derecho de todos contra uno, pero la Constitución es la garantía del derecho de uno contra todos, y cuando esto no es así, no hay Constitución.

Quizás tengáis razón –dijo Saint-Just a sus propias víctimas–, pero cuando el ciego busca una aguja en un pajar, toma todo el montón de paja.

Martes, 23 de Octubre

Valle de Esteban

Los cristales esquivan la magia del reflejo

lunes, 22 de octubre de 2018

Equinoccio de Lopetegui

Klaus Kinski

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    La aventura equinoccial de Lope de Aguirre, llamó Sender a la nefasta expedición española al Amazonas.

    Sobre esa literatura de supermercado (muy superior, en cualquier caso, a la que hoy firma Paul Auster), el cinero alemán Werner Herzog montó en los 70 su “Aguirre, la cólera de Dios”, a la mayor gloria gestual de Klaus Kinski, una caricatura de Paco García Lozano, el feo de los Hermanos Calatrava, pero con una hija, Nastassia, que en los 80 nos tenía a todos en cola para convertirnos, a través de ella, en yernos de aquel egregio loco con síndrome de Tourette.
    
Tres lustros después, Saura reunió en España un capital de mil millones de pesetas del 88 (¡mil millones del 88!) para un “remake” que tituló “El Dorado”, con Omero Antonutti haciendo de Klaus Kinski, con lo cual la comedia no levanta vuelo ni cuando se ve en las empuñadoras de las espadas la leyenda “Recuerdo de Toledo”, que en ese cutrerío se fueron los mil millones de pesetas del 88. Bueno, en eso… y en los gastos de los extras, entre los que figuraba el fotógrafo Alberto García-Alix, que para viajar a Costa Rica, en cuyas selvas se localizaron los escenarios de rodaje, adquirió ropa militar en el Rastro madrileño, y al aterrizar en San José se hizo sospechoso, por el uniforme, de pertenecer a la “contra” nicaragüense: todos los trámites policiales hubo de pasarlos sin beber (en los 80 beber era muy importante), porque en la barra de la cantina atendía un negro imponente, y Alberto, que sólo bebía “Ron Negrita”, no sabía (no osaba) pedirlo.
    
La aventura equinoccial de Lope de Aguirre es hambre, sed y flechazos al azar.
    
El Madrid de Lopetegui (hambre de balón, sed de goles y flechazos de fantasmas) es el barco de Lope de Aguirre a la deriva por el Amazonas, con Mariano y Lucas Vázquez, el Colibrí de Curtis, como vanguardia marañona. Enfrente, el Levante de Morales.
    
Si en Sevilla, con el Combinado Autonómico de Luis Enrique, Harry Kane quitó a Ramos el cinturón con mañas de David Copperfield, en el Bernabéu, Morales, con el Levante de Paco López, le bajó los pantalones en una sacudida de calamar que hizo decir a Valdano que si Morales, que es de Getafe, no está con Luis Enrique es porque en el fútbol la estética es muy importante (¡recuerden a Isaac Cuenca!), pero que todas las demás condiciones las cumple Morales (¡Morales Nogales!) con creces.

    ¿Cómo puede ser que un tío de Getafe poco agraciado (si lo comparamos, por ejemplo, con Beckham) que se llama Morales tenga en jaque permanente en el Bernabéu a la defensa con el mejor portero del mundo (Lopetegui con sus dudas ha metido una serpiente en el jardín del pobre Courtois), del lateral derecho más prometedor del mundo, del mejor central del mundo, del mejor defensa (así, en general) del mundo y del mejor lateral izquierdo del mundo?
    
El mejor lateral izquierdo del mundo volvió al equipo más chevre que nunca: no vio a Morales en ningún momento, pero limitó los daños del Madrid en el Guinnes con un gol que deja los registros de la sequía de goles al alcance de cualquier cenizo. Se alejan, pues, la Liga y el récord de goles (la mayor parte ilegales, al ser producto del contrataque) de Mourinho, que ayer volvió a perder, y ante el Chelsea, en el último minuto. Ahora nos damos cuenta de que el desencuentro del Madrid y Mourinho consistió en que Mourinho es un perdedor de último minuto y el Madrid es un ganador de último minuto. Zidane supuso la exacerbación de ese último minuto, la flor del desierto, la baraka mora. Lopetegui es la negación de la mala suerte de Mourinho, pues llega al último minuto con todo perdido, y de la buena suerte de Zidane, pues, con él en el banquillo, y con la ley de Murphy por testigo, si algo malo puede pasar, pasará.
    
La única atenuante de Lopetegui es que la Mejor Liga del Mundo es la más agarrada en goles de los últimos doce años. En la Liga del sanchismo rampante, el Gol es fascista. Y Vinicius en la estantería, como un Oscar a la aventura equinoccial de Lopetegui. Los fans del doctor Esquerdo se frotan las manos pensando en Guti.


LA ONU CULÉ

    Y en una semana, el Barça de Vázquez Montalbán (¡aquel gagman obrero!), que, como se sabe, es más que un club. Es la Onu culé. Una Onu como de Roures, nuestros Soros comprado en los chinos, que un día ampara la secesión de Cataluña, hecho por el que el club debió ser expulsado de la competición nacional, y otro día afea a Ronaldinho su apoyo a la candidatura electoral de Bolsonaro en Brasil, “por homófobo, racista, machista” (?) y toda esa letanía progre de la socialdemocracia mundial. “Desde el Barcelona defendemos valores civiles y democráticos”, remacha su portavoz. ¿Qué son valores civiles y democráticos? Quien entienda estos solecismos de derecho constitucional, entenderá también los números del fichaje de Neymar.

Lunes, 22 de Octubre


El Gobierno ha cerrado las tiendas de perfume

domingo, 21 de octubre de 2018

Un empate convincente ante el Dépor


Palacio de Orive

Posada del Potro

Palacio de la Merced



Francisco Javier Gómez Izquierdo

       El partido de ayer del Córdoba contra el Deportivo es el primero de Liga en el que hasta los aficionados rigurosos guardan sus exigencias para tardes mas nefastas. Estuvo bien el equipo, creó ocasiones, jugó con sentido, apretó como procede en Segunda División y lo que es más importante, mereció la victoria. Se empató. Nada que reprochar. Al contrario. Sólo cabe aplaudir la entrega y actitud de unos jugadores que se emplearon al límite de sus posibilidades. Yo diría que hasta por encima. Tablas contra el aspirante quizás con más argumentos para el ascenso ni ha de sorprendernos ni hemos de tomarlo a mal. Lo que nos preocupa, ya saben, es el paso de las jornadas y la falta de puntos. Jugando como ayer y como el martes en la Copa contra el Elche (1-4 en Altabix) nos salvamos, seguro.
     
Confiamos en lo que quiso significar aquella frase desafortunada de “los brotes verdes en la Economía” y en que las buenas sensaciones no desaparezcan a partir de noviembre como esos alardes de jardineros artistas que se pueden ver estos días en la ciudad. Los he fotografiado esta mañana en mi paseo para que ustedes se hicieran una idea de las ocurrencias escultóricas de japoneses, eslovenos, chinos... con vidas tan efímeras como las de las plantas.
     
El Deportivo tiene buena plantilla y un excelente entrenador, Nacho González, al que tengo entre mis preferidos de 2ª desde que ascendiera y mantuviera al Reus. Da mucha importancia a los laterales y la movilidad de los delanteros -suele salir con dos y ninguno estático- propicia muchas oportunidades que ayer se echaron en falta por la excelente actitud del Córdoba. Dani Giménez, el portero, estuvo sublime. Salvó un punto y casi tres, pues no fue batido hasta el minuto 94. Es portero de Primera y así lo creyó el Betis cuando lo fichó del Alcorcón, pero cuatro años sin jugar en Sevilla le empujaron a la otra punta de la península para disfrutar bajo un larguero. David Simón es lateral cumplidor sin más, mientras que de Saúl, el zurdo, se espera que explote como prometía hace dos años. A los dos minutos de juego puso el gol deportivista para hacernos a todos nadar contra corriente. Caballos es otro joven lateral al que Nacho González está dispuesto a dar confianza. Los centrales no me convencieron. El portugués Domingos subterráneo y Pablo Marí escandaloso en las entradas. Éste fue expulsado a falta de 10 minutos. La media es la que llevará desde su experiencia al equipo a Primera si persevera en el conocimiento del oficio. De  Bergantiños todos los años hablo bien y me extrañó el exilio del año pasado al Spórting. Manda, corrige, se duele cuando hay que dolerse.. El amo. Vicente Gómez, otro medio centro harto de ser titular en Las Palmas es complemento ideal de Bergantiños y dejan para Krohm Dehelli  los mejores pases. Carles Gil es un 10 que prometía en el Valencia y tras su paso por Inglaterra -Aston Vila- intenta hacerse valer en Galicia. Clase tiene, pero adolece de intermitencia. A mí, lo que más me gusta del Dépor es su delantera con un Quique González empeñado en renovar la capacidad goleadora que demostrara en Almería desde la inteligencia de sus movimientos y bruscas apariciones en el área y con el joven Carlos Fernández, sevillano y sevillista de 22 años al que uno le ve además de muy alto muy buenas trazas  técnicas.  Borja Valle, otro punta con movilidad siempre ha sido un poco repentino en el carácter y ayer se enredó a gritos con el árbitro al poco de salir, a costa de una pérdida de tiempo despatarrado en el césped como si nuestro Jaime le hubieran intentado asesinar. Tomó el camino del vestuario cuando quedaban cinco minutos.También el entrenador fue expulsado por defender lo que no tenía defensa y ver  que se quedaba con nueve. Creo que se buscaba perder tiempo y a fe que lo consiguieron, pero mira por dónde, en el tiempo añadido empató el niño Andrés. Ya saben, no podemos fichar y debemos hacer de la necesidad virtud. Es decir, cantera por imperativo legal. Por Dios, que lo de esta semana sea lo que nos espere. Que nos dure más que los escorzos florales por los que hemos pasado esta mañana.

Chinchón'18. ¡Qué bien Cortés! ¡Qué envidia Caballero!


 Realeza

 Cartel

 Banda

Chacón

 Batman Tejero

 ¡Qué hombre Mora!

 ¡Qué bien Cortés!

 Niños de los Ajos

 Gordo

 Rehilete

 La Dama

¡Qué envidia de Caballero!

 Por la calleja vienen
extraños unicornios

 Privilegio Real

Final

Domingo, 21 de Octubre

Valle de Esteban

Toma este vals con la boca cerrada

"¿Qué queréis que haga por vosotros?"

DOMINGO, 21 DE OCTUBRE
 
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.» Les preguntó:
 
-¿Qué queréis que haga por vosotros?

Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.»
Jesús replicó:
 
-No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?

Contestaron: «Lo somos.» Jesús les dijo:
 
-El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado.
 
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo:
 
 -Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.

Marcos 10,35-45

sábado, 20 de octubre de 2018

¿Revolución?


Hombres de Estado


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Con motivo de la charlotada criminal de la Bastilla (la visión de la cabeza del gobernador Launay ensartada en una pica estremeció a Saint-Just, un asesino exquisito), el duque de La Rochefoucauld despertó en Versalles a Luis XVI:
    
¿Es una revuelta? –quiso saber el rey.

    –No, sire. Es una revolución.
    
Un jefe comunista y un jefe separatista deciden hoy los impuestos de España en una cárcel… española. ¿Es la Revolución? No, es “la conquista del Estado”, y sin pegar un solo tiro. Lo de Carrillo pasando por la ventanilla (“concordia y café para todos”) de Suárez es lo de Pablemos pasando por el top manta (“fuerza intrínseca”, “granito engrasado”) de Sánchez: “paz social” a cambio de prebendas estatales, pues en el Estado de Partidos, donde todo es mentira menos lo malo, los comunistas son un partido tan estatal y prebendario como el de los liberales, con los contribuyentes liberales obligados a pagar el momio de los comunistas y los contribuyentes comunistas obligados a pagar el momio de los liberales, quienes, por cierto, nunca dicen “comunistas”, por parecerles cosa de fachas, sino “populistas”: si van de malotes, critican el “populismo”, y si van de buenotes, elogian el “Estado de Derecho”, tautología que nada significa.
    
Este supremacismo del Estado lo predicó mucho y bien Ramiro Ledesma, a quien todos parecen acogerse:
    
–Corresponde al Estado la realización de todos los valores de índole política, cultural y económica que dentro de este pueblo haya. Defendemos, por tanto, un panestatismo, un Estado que consiga todas las eficacias. Al hablar de supremacía del Estado se quiere decir que el Estado es el máximo valor político.
    
¿Algún chirrido, al contrastar esta ideología con la realidad que tenemos delante? Oirán que, aquí, todos los pactos son “de Estado”. Y los desayunos, almuerzos, cenas, bodas, funerales… ¡Hasta el hampa es de Estado! Y los abogados, claro, que en vez de abrir un bufete en la calle sientan plaza… en el Consejo de Estado.

Sábado, 20 de Octubre

Valle de Esteban

Para pasear el monte
la tarde pinta su boca

viernes, 19 de octubre de 2018

Otamendi

Miguel Otamendi

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Un siglo después, el Rey vuelve al Metro de Madrid, aquella “locura” de Miguel Otamendi, ingeniero donostiarra que deambuló por la capital con su proyecto como un vendedor de alfombras hasta que el Rey decidió invertir en él su dinero de bolsillo. Suyo fue el primer billete expedido.
    
Ayer –declaró, orgulloso, Otamendi a propósito de la inauguración–, antes de marcharse a París, me envió su importe, de quince céntimos, cuyas monedas las pondré en un cuadro, como primer ingreso que tuvo la Compañía.
    
En París, capital de una República que es una monarquía de paisano, el Metro es una maldición política desde que preguntaron a Giscard el precio del billete… y no acertó a responder. Giscard vivió de decirle a De Gaulle “Oui, mais” hasta que a De Gaulle se le escapó un “Oui, mais a Giscard le falta el pueblo”, y Giscard quiso arreglarlo bajando al metro sin chaqueta, pero con corbata y fotógrafos. Después vendría Chirac, un alcalde saltándose el torno porque iba a una exposición de arte. Los españoles tenemos el Salto de Alvarado en la Noche Triste y los franceses tienen el Salto de Chirac en la estación de Auber.
    
Un millón de volquetes de tierra (“la tierra de Madrid es arenosa y amortigua los ruidos”) sacó Otamendi, al mando de tres mil obreros, del tramo Cuatro Caminos-Sol (veinte metros de profundidad en la Gran Vía y uno en Chamberí), cuyo sueño fue unir el ferrocarril metropolitano de Madrid con el ferrocarril electrificado a Segovia y Ávila, Guadarrama, la sierra donde el fin de semana se proveían de aire los krausistas para luego poder dar la brasa en la capital.
    
El epígono de Otamendi en Madrid es Manuel Melis, un ingeniero con dos debilidades, Benet y Gallardón. Suyos son los túneles de la M30, coronados por los diseñadores de jardines, que horadaron las bóvedas para plantar sus jacintos.
    
Me fui del Ayuntamiento porque lo que me ofreció me hubiera parecido bien cuando acabé la carrera y estaba trabajando en el Cargadero de Aaiún.

El alcalde de París

Viernes, 19 de Octubre

Valle de Esteban

Una ausencia de bosques, biombos y entrecejos

jueves, 18 de octubre de 2018

La visita



Francisco Javier Gómez Izquierdo

          En no se cuántas ocasiones un servidor ha cogido en Salmonetes... la Ley Orgánica General Penitenciaria y su Reglamento para intentar dar luz a lo que todo el mundo en la nación está obsesionado en oscurecer. Comprendo que a muy pocos interese lo que pongo, que el que lo lea no quiera entenderlo y que aquél que lo entienda le incomode por no gustarle, no tanto lo que escribe un servidor como  lo que dice la ley. De aquel Art. 51.2 
 
“... las comunicaciones de los internos con abogados y procuradores no podrán ser intervenidas, salvo en caso de terrorismo y autorizadas por el Juez de Vigilancia en los penados y la autoridad judicial en los preventivos”. “De tal intervención será informado el interno”...
 
se hicieron interpretaciones en su día que escapan al mínimo de sensatez que se supone a las variopintas tribus de las tertulias y.. ¡ay, ay, ay!, lo que es peor al gremio de los distintos estamentos judiciales: abogados, fiscales, jueces... Curiosos argumentos los de antaño y mucho más curiosos los de hogaño al intentar buscar o sacudirse ilegalidades, dependiendo si eres progresista o “fascista”, una categoría ésta última que adjudica Doña Calvo y el señor Iglesias nada más que les lleves un poquinín la contraria.
      
Casi toda la prensa informa, y vamos a creerla, que el antifascista señor Iglesias va a ir a la cárcel a entrevistarse con el interno Oriol Junqueras para que los diputados de Esquerra Republicana voten sí a los presupuestos generales. Se habla de visitar al interno como quien va a ver a un primo de Soria o a contratar un viaje en El Corte Inglés y nadie repara en lo que dice el Reglamento para aprobar las visitas de “amigos”, ya que no consta que pueda ser considerado familiar. No. No es preciso echar mano al supuesto de amigo que recoge el Reglamento y que obligaría al señor Junqueras a solicitar la comunicación con el DNI del señor Iglesias escrito en la instancia para que el Director del Centro o la Dirección General la autorizara. Es cierto que cabría en el supuesto del art. 89: “Los internos estarán autorizados a comunicar.con familiares y amigos.....y con representantes acreditados de organismos e instituciones...”.  pero aquí, si hemos de hacer caso a los informes de funcionarios de prisiones en Lledoners y en mi modesta opinión, tendría que intervenir la Administración Penitenciaria para que el interno Oriol Junqueras no pierda la condición de lo que es, un interno,.. y no el jefe del Director de su propia Prisión,  el profeta de la República catalana ó la muleta milagrosa para la renca presidencia del Gobierno de España.
 
La visita tiene más legalidad que aquéllas conversaciones que ordenara grabar un juez que presumía de antifascismo redomado, pero, no sabría decir por qué, es de una indignidad que parece ser que sólo avergonzará a los funcionarios de prisiones, esas criaturas a las que ningunean los políticos con olímpica desfachatez. Hace unos días y por la mañana, el nuevo Secretario General les prometió unas mejoras de las que se desdijo ese mismo día por la tarde. Los hombres están intentando mediante huelgas presionar a la Dirección General y al Ministro del Interior para ser tratados con la debida consideración, pero ¡claro está! con infinitamente menos argumentos que el preso Oriol Junqueras que sólo precisa enarcar las cejas para ser atendido.
       
Uno cree tener clara la idea de lo que supone un golpe de Estado... pero al parecer hay cosas en los códigos y reglamentos que se nos escapan a los legos. ¡Ah! y de la palabra de los políticos ¡líbranos señor!

Protocolos

Howard Hawks


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Habla Peter Bogdanovich de “Tener y no tener” con su director, Howard Hawks, y le comenta, siguiendo el protocolo progre, que la película es “implícitamente antifascista” porque Bogart bla, bla, bla. Hawks, uno de los tres genios que dio el cine, corta el rollo:
No sé qué quiere decir la palabra “antifascista”, o sea, que no puedo contestarle.
En España hay un gobierno que no ha votado nadie pero que se dice “antifascista”, y lo es en el sentido de que, a quien se queja de él, lo declara “fascista”, siguiendo un protocolo que tiene el “toque Redondo”, o “toque Lubitsch” de la politología andante.

El “toque Redondo” es el toque a rebato (“tocsin”) de Iván Redondo, el Moragas de Sánchez, quien lo ha nombrado ganso capitolino mayor para dar la alarma de la Seguridad Nacional con dos tipos de alertas, según explicó al Parlamento, la “alerta Bauman”, que avisa de amenazas líquidas, y la “alerta Wittgenstein”, que avisa de amenazas sólidas, y todos los escolares recordarán la anécdota del atizador con que Wittgenstein amenazó a Popper por una discusión filosófica en Cambridge la tarde del viernes 25 de octubre de 1946.
Redondo sabe de Wittgenstein lo mismo que Sánchez de economía, pero tira de él para que la famélica legión “atice” a Casado, que viene de Palencia (nació el día de mi santo) y, para parecer de capital, sólo habla de Popper.

El “toque Redondo” se basa en la imagen, y por eso uno vio cierto “toque Redondo” en la patanería de Sánchez en Palacio, cuyos protocolos tampoco son las miniaturas bizantinas, modelos, en su día, para los diseños cortesanos de los chambelanes. Sánchez ganó una moción de censura, y quiere probar qué se siente en la carlinga de un caza o en el palé de la Jefatura del Estado, imagen que le hubiera salido “redonda” de no mediar el quite de un funcionario.
Unos republicanos ganaron unas municipales en Madrid y un ateneísta se cogió del brazo de Miguelito Maura, fueron a Gobernación y les dieron una República.

Jueves, 18 de Octubre

Valle de Esteban


Qué llegar al rincón último

miércoles, 17 de octubre de 2018

Raku

Raku


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Quienes no sepan cómo acabará el duelo Sánchez-Pablemos han de saber la historia de Raku.

Raku (“pequeñito, cetrino, amarillento, escuálido, de ojos oblicuos”) es el primer profesor de jiu-jitsu (especie de judo “suaviter”, ideal para liberalios) que viene de Japón a Madrid. Se coloca en el Price. Viste de frac, y en la pista se queda en calzones. Pesa 52 kilos, pero se declara invencible y ofrece un premio de ¡cinco mil pesetas! a quien sea capaz, no importa cómo, de resistirle durante dieciséis minutos.

En el periodismo está empezando Carretero, el Caballero Audaz, un ciprés de dos metros, un gigantón que pasa hambre.

Yo digo que si trinco por las canillas y el pescuezo a ese Raku lo hago un sacacorchos.

Noche de gala. La Pardo Bazán, Bombita y el decadentista marqués de Vinent en los palcos. Carretero se quita la americana y desafía a Raku, que se quita el frac. Tanteo expectante.

Por fin lo alcancé y como a un pelele lo lancé al aire con tal ímpetu que el profesor Raku fue a parar al palco que ocupaba Bombita.

Carretero lo da por acabado, pero Raku, sonriente, agarrado a la barandilla como gato a una celosía, vuelve.

Ya no pude lanzarlo otra vez a los palcos. Cuando Raku quiso, de verdad, vencerme, me sentí inmovilizado. Se me plegó con todo su cuerpo a mi muslo derecho, y allí aferrado, me retorcía la rodilla para romperla. Con la mano golpeé el tapiz. Había resistido a Raku catorce minutos.

Raku padece úlcera de estómago y se alimenta sólo de leche. Pelea en ayunas, pues para el jiu-jitsu no hacen falta fuerzas. Con agilidad y dotes de observador, va uno que chuta.

Nadie –dice Raku– ejecuta ningún movimiento sin que a la acción preceda su mirada. La observación es la mejor llave. Observando los ojos del adversario se sabe lo que va a hacer. Y, como los tigres, sé aferrarme a cualquier parte.

Mientras los liberalios juegan a galgos o podencos (llaman populismo a la democracia y democracia a la partidocracia), Pablemos observa a Sánchez.


El Caballero Audaz

Miércoles, 17 de Octubre

Valle de Esteban

Y su agonía se curvaba

martes, 16 de octubre de 2018

Aprender de la derrota

Real Zaragoza 94
De pie: Cáceres,  Gustavo Poyet, Cedrún, Solana, Nayim, Aguado 
Agachados: Esnáider, Higuera, Belsúe,Aragón y Pardeza


Francisco Javier Gómez Izquierdo

          Johan Cruyff, que cuando hablaba parecía soltar sermones con palabras atravesadas, a mí me tenía ganado con sus “¿lógico no?” y su “siempre es así” de profesor enfadado por la impericia del periodista al preguntar. Creo que no ha habido entrenador más indiscutible (ni Dios le llevaba la contraria) ni mayor personalidad en un vestuario. Aquellas ocurrencias con Lucendo o Romerito no se le perdonaban por su supuesta genialidad sino porque imponía desde su delgadez de profeta con una capacidad de respuesta, como se decía entonces, sin parangón. Una de las frases que se me quedó hasta la presente me ha ayudado en mis menesteres durante muchos años y se la escuché después de un partido en La Romareda en la que el Zaragoza vapuleó a su dream team como si el equipo hubiera caído en la más terrible pesadilla. “Me alegro...” dijo el tío después de un 6-3 con el Paquete Higuera y Juan Eduardo Esnáider de maestros de ceremonias “...esto nos va a servir para descubrir nuestras debilidades”. Sé que fueron estas palabras porque desde entonces -ocurrió cuando Djukic falló el penalty que valía una Liga- las he tenido de muletilla. ¡Qué diría a los Zubizarreta, Guardiola, Laudrup, Romario, Stoichkov, Koeman... para que el Barça ya no perdiera más partidos y consiguiera el título! En realidad la Liga la perdió el Deportivo de Arsenio, pero la realidad es que tras el 6-3 de Zaragoza los culés  no volvieron a doblar la rodilla.
     
Luis Enrique no es Cruyff -nadie es ni ha sido como Cruyff- pero el partido de ayer contra Inglaterra seguro que le ha enseñado las debilidades de las que hablaba el difunto holandés. Mayormente en la defensa y particularmente en ciertos detalles displicentes. En todo equipo hay dos o tres jugadores titularísimos. Juegan siempre estén como estén, salvo que su entrenador sea Cruyff. Los entrenadores del común no se atreven a sentarlos cuando los ven, pongamos dubitativos, y si lo hacen -casos rarísimos-, rápidamente les pasan la factura: las vacas sagradas del vestuario y los patronos de los clubes. El periodismo denuncia el ambiente raro y “crispado” y al poco se agradecen los servicios prestados. 
    
No es éste el caso de Luis Enrique, pues sus dos indiscutibles e incuestionables -sí, Ramos y Busquets- lo son por méritos adquiridos en gloriosas batallas y de verdad creo que no los hay mejores, pero ayer se les detectó mucha debilidad. Subsanable, ¡éso si!, pero debilidad que no es preciso detallar, pues hasta el menos avisado de los aficionados notó fragilidad y ausencia de concentración. El resto del equipo, sobre todo en la primera parte, tampoco estuvo fino, ni rápido, ni se movió con inteligencia... pero la desastrosa actuación de los centrales -Nacho parecía desquiciado- arrastrados por el inteligente Kane a terrenos nada propicios, facilitó la llegada en velocidad de Rashford y Sterling, dos liebres alucinadas ante la ausencia de galgos, y con tan poca cosa, pero muy bien elaborada, bastó para que Inglaterra se llevara el gato al agua. 
     
Creo que  Luis Enrique no esperaba una presión tan asfixiante y ante la novedad de un rival que no se encierra en su área, el mayor sorprendido haya sido él. No pasa nada, que diría Cruyff. Toca imaginar todo tipo de variantes tácticas propias y del adversario y quizás también analizar sin complejos nuestras debilidades: concentración, velocidad y "compaginarse mejor". ¡Ah! creo, con perdón, que Jonny no es jugador de selección. Ni siquiera de equipo de mitad de la tabla. A Jonny lo he reñido varias veces en Salmonetes... jugando en el Celta. Me sabría mal que se convirtiera en el Romerito o el Lucendo del míster, un lateral que nunca ha parecido comprender hasta dónde, cómo y cuándo puede subir. Simeone sin ir más lejos, prefiere a Juanfran
     
Confiamos en Luis Enrique, un entrenador con soluciones, como demostró tras el desaguisado de la primera parte.

¿Elecciones?

Cardenal Segura


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Sabemos que Pablemos dice “democracia” por no decir “dictadura”, palabra con mala prensa (lo dice él en un youtube), pero como buen farsante habla de Felipe VI como de Pío XII hablaba el cardenal Segura (por cierto, el único opositor serio que tuvo Franco en vida), pero con coleta, “estrepitoso por sus firmezas y sus inconformismos”, que en sus sabatinas citaba al Papa puntualizando:

Nuestro papa, Pío XII, felizmente reinante, y al cual yo no voté
El muñeco de Pablemos es Sánchez, que tampoco es de mucho votar y a quien el otro día, en el Desfile, una pobre gente pedía… “elecciones”.

Las costuras del sistema europeo se rompen como consecuencia de la falta de representación de los Estados de Partidos, donde el voto en la urna es como la moneda en la máquina expendedora: quieres un sándwich de pollo y un marlboro y te sale un sándwich de atún y un celtas corto. Es la “magia” del sistema proporcional, que, dicho por Leibholz, su ideólogo, elimina cualquier atisbo de representación y, “superando a Rousseau”, conlleva la integración de las masas ciudadanas del partido en el Estado, al sustituir el principio de representación con el de identidad. Por eso la propaganda socialdemócrata llama populismo a la representación y se despliega con furor contra Trump y el Brexit, fenómenos sólo al alcance de los dos sistemas representativos, americano e inglés, que conocemos.
Estas cosas debían sonarle incluso a Felipe González, siquiera por amistad con Manuel García Pelayo, autor de “El Estado de Partidos”, después, ay Saulo, de lo de Rumasa. Pero no le suenan, y este domingo se pasó por el asilo, creyéndose Arístides Briand, a presumir de lo que carece, llamando “democracias iliberales” (?) a Polonia y Hungría porque no respetan los fundamentos… “¡de la democracia representativa!”, o sea: principio representativo en la sociedad, principio electivo en el gobierno y principio divisorio del poder en el Estado. Morro es poco.
Y los liberalios, mientras, de copas con Pinker.

La lección de Harry Kane en Sevilla



Hughes
Abc

Siendo uno de los mejores goleadores del mundo, Kane arruinó el optimismo de Luis Enrique lejos del área y sin marcar. No es que Harry Kane se haya convertido de repente en un «falso nueve» ni en un «nueve falso». Fue otra cosa. Un nueve falso es uno que debería hacer de nueve pero no lo hace. Alguien que se escaquea del gol con el argumento de la calidad. Kane hace de nueve y además hace de diez. Lo hace todo, y no se sabe si es mejor dentro o fuera del área. Fue la diferencia fundamental entre España e Inglaterra. España es una mesocracia, todos son más o menos parecidos, y no tiene un jugador de esa categoría. Apunta Asensio, apunta Saúl, pero a mucha distancia.

Dio los tres goles, es más, los creó. Dos se originaron en su portero Pickford. Lejísimos. Un pase saliendo de la presión y un saque de puerta. Kane hizo lo demás. Convirtió en oro dos balones insustanciales. Transformó dos balones rutinarios en puro peligro. ¿Cómo se hace eso? Creando el espacio, ganando el lugar, y buscando a los rapidísimos puntas. Kane va al centro del campo y deja tras de si kilómetros de espacio. No es que deje un hueco, es que deja océanos, desiertos (¡Lawrence de Arabia de los espacios entre líneas!) donde llegan como flechas Sterling y Rashford.

Después, lucha, cuerpea, gana. Ayer destrozó la reputación de Ramos, Nacho y Busquets. Cargado de espaldas, se lleva las virtudes del 9 físico a otros lugares del campo. Es un nueve clásico jugando en otro lugar, un nueve clásico actualizado. Esto es muy curioso, porque no supone la despedida de un tipo tradicional de jugador, sino su enriquecimiento. Imaginen un Shearer que hubiera estudiado. O un Rooney de mayor precisión.

A la vez, él solo moderniza el antiguo juego directo inglés. Lo que España sufrió fue lo de siempre británico pero de otra manera, y no es tanto por Southgate o la influencia de Pochettino o Guardiola como por este portentoso Kane que parece otro súper héroe anglosajón a lo Jack Ryan o un delantero Windsor que olvida de repente la zona de conflicto para ir a hacer altruismo lejísimos del área.

Kane monta lejos del área esas tiendas de campaña neocoloniales en las que Harry se le declaró a Megahn Markle bajo un cielo de estrellas. Es absurdamente correcto y considerado con sus compañeros. Aun no es sir pero ya juega como si lo fuera.

Inglaterra demostró también ser muy superior físicamente a España. Hemos vuelto a lo del español bajito, pero ya sin el dominio absoluto del juego.

Después de todo, cuando Kane ya ha creado el espacio y ha ganado el balón, le aparece una sabiduría de veterano, de jugador cerebral que parece monitorizado por el entrenador. Busca al compañero con un toque perfecto de balón. Aparece la desconcertante claridad de un centrocampista.

Igual que un niño con cosas de viejo, el delantero en Kane se hace un director de juego. Es un "9" que asiste a los extremos. Le da la vuelta al calcetín táctico y el 4-3-3 lo hace 4-4-2 , invierte entero el ataque.

Destrozó así a España y la modernización de Luis Enrique quedó desfasada de repente ante la dos veces nueva Inglatera de Southgate (nueva en verano y nueva en octubre), que nos dijeron llegaba a Sevilla a llevarse el toque español como si fuera un importador de jerez.

Es preocupante que España fracasara en la salida de la pelota, lo que era un punto fuerte. Porque antes de que Kane apareciera con su repertorio de boxeador intacto y superdotado, la Selección lo hizo rematadamente mal en cosas muy importantes. No salió de la presión inglesa y Ramos perdió unos balones que parecían pecios de un naufragio.

España maquilló el resultado después con coraje y palmas, pero lo importante había pasado al principio. La lección de Kane en Sevilla.

Martes, 16 de Octubre

Valle de Esteban

Se riza el aire gris

lunes, 15 de octubre de 2018

3-1 en Pamplona

Cuando fui abonado de Osasuna
 De pie: Martín González, Vicuña, Castañeda, Ciganda, De Luis y Merino.
 Agachados: Morón, Roberto Elvira, Sammy Lee, Pizo Gómez y Patxi Rípodas.


Francisco Javier Gómez Izquierdo

No vi el partido del Córdoba contra Osasuna, con lo que son ya cuatro de nueve en una relajación de costumbres que intento disimular a costa de compromisos varios mientras pajaritos y pajarracos me lo achacan a la edad, ahora que ando preparando mi mas que pronta jubilación.
      
La verdad es que me he ahorrado muy malos ratos, pues no es lo mismo conocer el resultado una hora después de celebrado el partido que sufrir los latigazos minuto a minuto como al parecer estamos condenados la presente temporada. En la cadena Gol vi el resumen de El Sadar, campo que hace 33 años fue mi casa, y en el pispás de las imágenes quedó patente la debilidad defensiva del Córdoba, no sabría decir si por ingenua, pusilánime o somnolienta. Falta de atención, colocación y contundencia dicen las crónicas, pero para mí que ¡¡¡veintiún goles en contra en nueve partidos!!! tiene más que ver con la calidad necesaria para la Segunda división que todas las gaitas que se soplan cuando las cosas no van bien.
      
No es extraño perder en Pamplona, pero sí es exigible vestir con decoro en la derrota y el Córdoba airea en demasía sus vergüenzas escarneciendo a sus aficionados un domingo sí y otro también. Se puede perder la cabeza en Pamplona, porque Osasuna se ha empeñado en reconstruirse con aplicación y fundamento tras las extrañas directivas que sucedieron al gran Fermín Ezcurra y regresar a Primera con un equipo de Garcías que renueven las glorias de los Sola, Rípodas, Pizo, Goico, Martín...., pero ¡por Dios! no pongamos además la guillotina.
    
A Osasuna lo vi empatar hace unos días en Zaragoza un partido que mereció ganar y en el que Rubén García, chiquitín cedido por el Levante, se hartó de hacer diabluras sólo posibles entre futbolistas bajitos. El García no es broma en el equipo de Arrasate, pues García son sus centrales Unai y David, altos y recios navarros los dos a los que les pisa el puesto Aridane, ese canario del que llama más la atención por  su melena que por sus marcajes. Clerc es lateral (zurdo) de Primera. Quizás más extremo que defensor, cosa rara para la sobriedad que se prefiere entre los aficionados del Norte, pero a mí, como al míster, me encanta. Lillo, el lateral derecho, es mejorable y para meter presión llegó cedido del Valencia Nacho Vidal, uno que venía para El Arcángel. No ha de sorprenderme la inclinación del aficionado osasunista por el mediocentro estellés Oier, todo pundonor y coraje en vez de preferir el talento de un jugadorazo como Roberto Torres, diez años en Osasuna y al que todos los veranos le salen novias de Primera..., pero  no acaba de cuadrarme que Jagoba Arrasate no ponga de titular al fino centrocampista y tenga que echar mano de su talento para que arregle los partidos en la última media hora. Arregló el de La Romareda y remató al Córdoba con una de esas faltas directas que tanto se ponderan cuando son ejecutadas con la exquisita técnica exigida para la ocasión. Roberto Torres está entre los tocados por la varita y ¡de verdad! no me explico su permanencia en Pamplona. Otro medio con talento, éste por episodios,  es Fran Mérida, un catalán viajero que se ha asentado con los rojillos. Y otro García, Imanol, juega poco porque Íñigo Pérez, un cachorro ya crecido de Lezama es expresa petición del míster, pues fue su hombre de confianza en el Numancia. Juan Villar es goleador. No acaba de cuajar allá donde va pero es goleador y al Córdoba siempre le marca. Osasuna ha confiado el arte de atinar con las porterías a dos honderos baleares como Xisco, nuestro Xisco, al que el amo del Córdoba bautizara como  Jotabé, y Brandon, todo tatuajes y juventud que persigue escaparate de Primera, pero la esperanza osasunista está en Kike Barja, un pamplonés de 21 años, zurdo y valiente que  trae por la calle de la amargura a todo lateral derecho que se le pone por delante. Laterales... y centrales. A nosotros nos coló el segundo sacudiéndose a Quintanilla y Luis Muñoz, ¡eso sí!, como inofensivas moscas y no como los tábanos que suponíamos.

     En fin, 3-1 y a esperar al Deportivo, otro que busca el ascenso.

Goles, ¿para qué?

Bárbara Rey


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

No dirán que no se veía venir. La ejemplaridad tiene estas cosas. Cuatro volúmenes dedicó a propagar los beneficios de la ejemplaridad el filósofo Gomá, de quien ya se puede decir lo que se decía del predicador Bernardino Ochino (“hacía llorar a las piedras”), en vista del resultado de su predicación en un ambiente tan cerrado como el del fútbol: el Racing Club de Ferrol oculta el marcador de los partidos en categorías con jugadores menores de doce años (sólo aparece el 1, X, 2, como en las quinielas). La obscenidad del gol, que debe ser ocultado a la vista.
Esto, si vamos al grano, sólo es posible por el ejemplo del Real Madrid, que, calculado por Hughes, lleva lo menos dos “Ben-Hur” sin hacer un gol, y no ha perdido un solo abonado. Al contrario: en los ambientes piperos, el comentario más repetido es que así, sin goles, “podemos disfrutar más del juego”.
En el fútbol base, lo que tienen que hacer los jugadores es jugar, disfrutar y aprender valores –explican los arbitristas ferrolanos.
Al infante se le aparta de la competencia del gol y se le inculca el simbolismo del juego, la quiniela. Menos Cristianos, el de los pichichis, y más Gabinos, el de los catorce. También en la Fifa de Infantino cuidan mucho los valores, pero toda la publicidad del fútbol profesional gira alrededor de las casas de apuestas. ¿Qué buscamos, entonces, jugadores o ludópatas?
Yo no soy ludópata, soy jugadora –explicó un día, aquí, en ABC, Bárbara Rey, por cierto, a Hughes–. Los casinos de ahora me quitaron el vicio. Antes aún ganabas alguna vez; el crupier tenía un tacto fantástico y tiraba la bola al sector o barajaba de modo que al cortar podía salirte un buen sabor. Pero ahora son máquinas. Las cartas salen agrupadas y en la ruleta la bola cae donde les da.
Como el Madrid de Lopetegui, que también sale agrupado, pero el balón cae donde le da a Benzemá, que es la personificación del azar, o más bien, como aclara Tocqueville (autor poco frecuentado por el delantero centro del Madrid), ese entrelazamiento de causas segundas al que llamamos azar (“llevamos quince días de infortunio”, en palabras de Lopetegui) porque no sabemos desenredarlo, aunque Tocqueville creía firmemente (como nosotros) que el azar no hace nada que no esté preparado de antemano.

Los hechos anteriores, la naturaleza de las instituciones, el giro de los espíritus, el estado de las costumbres son los materiales con los que el azar compone esas improvisaciones que nos asombran y que nos aterran.
Asombra que el Madrid no haga goles, pero aterra que a los niños ferrolanos les cohíban la competencia con ideas como las que exponía el Séneca para entretener a la audiencia. Él se situaba en el hipódromo: con lo que corren veinte caballos, en Madrid, todos juntos, para ganar un Gran Premio, dando vueltas a una misma pista, yo creo, decía, que podría llegarse hasta Bilbao o hasta Córdoba, si, en vez, corrieran unos detrás de otros en línea recta.
Eso mismo pasaría en el mundo si los hombres, en vez de pensar tanto en la competencia, se pusieran en fila.
Café sin cafeína, leche sin lactosa, cerveza sin alcohol, libros sin lectores, milicia sin militares, casas sin puertas, cuentas sin pin, Estados sin fronteras, tauromaquia sin toros, y ahora, fútbol sin goles, para anular el instinto de competencia.
¿Qué competencia hace Mariano a Benzemá?
En “El sistema Pelegrín”, de Wenceslao Fernández Flórez (inventor del vicegol como forma de conceptuar en una sola voz esos balones que pasan lamiendo la cepa del poste), todavía podían leerse cosas como ésta:
La verdad es que los alumnos llegaban muy contentos a sus casas con notas de fin de semana, en las que hacía constar: “Conducta: buena. Geometría: seis puntos. Goles: tres”. Y los padres enternecidos solían darles una peseta.
Cosas que, ahora que a los niños les quitan los goles como a los mayores nos quitaron la bebida y el tabaco, vienen a dar la razón a Eduardo Torres, protagonista de “Lo demás es silencio”, de Monterroso, y autor de este aforismo maravilloso: “La nostalgia está a la vuelta de la esquina”.

¡Qué no daríamos hoy por un gol de Spasic!

Pelegrín, el del sistema

FIDELIDADES

La fidelidad, nos dicen los filósofos, es una virtud enraizada a la inercia de la vida animal, la cual se desbocaría sin aliados leales e indicaciones familiares. Y, según la última observación del Observatorio Internacional del Fútbol, los futbolistas más fieles a su club son los del Real Madrid. Esta fidelidad, medida por el tiempo de permanencia, convierte al club de Florentino Pérez en el Estado del Bienestar del futbolista, con casi seis años de estancia por término medio. Cinco años era para Cruyff el ciclo más indicado para sacarle el jugo futbolístico a una vaca sagrada del balón. A partir de ahí, todo es gasto.

Lunes, 15 de Octubre

Valle de Esteban

Es Tierra ¡Dios mío! Tierra lo que vengo buscando.