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lunes, 2 de diciembre de 2024

Hughes. Real Madrid, 2 - Getafe, 0. Un psicólogo para Endrick


@realmadrid

Hughes

Pura Golosina Deportiva


Ancelotti acabará la temporada y es bastante probable que lo haga ganando algo. Él lo sabe y se siente fuerte para seguir con su pulso a las partes recalcitrantes de la afición, que ya no están en el estadio aunque vayan al estadio.


Es poco entendible que con 2-0, aunque no con un control total del juego (el partido era incontrolable de puro malo) no diera descanso a Valverde y que Modric jugara arriba, donde podría haber estado Endrick.


Brahim volvió a salir de titular, y luego Güler, ¡pero es al revés!


En fin, las cosas de los entrenadores.


Hay avances claros y parece que ya asegurados. Asencio es uno más, también Ceballos, que debió salir de titular en Liverpool. En el medio le ganó en personalidad y mando a Valverde, que es un jugador mucho más importante pero menos central. Donde Kroos, Ceballos. Ya está. No era lo que pensábamos, pero no está mal.



@realmadrid

Bellingham hizo lo mejor que han hecho por Mbappé con su pase al hueco. Lo vio muy fácil y le extendió una alfombra de rojo estelar... él se libró del fuera de juego, controló y ajustó al palo; la pelota entró con suspense, que es una palabra francesa pero en realidad inglesa.


Mbappé pudo luego marcar un par más, claras, pero en una tiró al muñeco y en otra pagó la falta de confianza complicando la definición con un intento de carambola. Mbappé parece Moraté, pero lo importante es que aparece, que raro es el día en que no tiene dos mano a mano.


Su partido fue, en realidad, como los demás. Siempre mete la primera y se la anulan por un fuera de juego de cinco centímetros. Esta vez tuvo más suerte.


Vi el partido en condiciones no óptimas, pero entre unas personas que dejaban comentarios muy valiosos. En una de las ocasiones de Mbappé, alguien, ya con cierta edad, exclamó: "¡Ésa, Raúl la hubiese metido!". Disfruté el comentario tanto que por poco no cierro los ojos allí mismo. Había tanto ahí... Raúl empezó fallando y así aprendimos que el gol llega antes. El gol ya estaba. Y en Mbappé el gol ya está. De todos modos, lleva ocho y todo apunta a que será Pichichi. Todo tiene que ajustarse. Primero, el contraste entre los años de ansiedad y chiringuitismo y lo que en realidad es Mbappé, un ser humano; también entre la capacidad del propio Mbappé y su neto, sus definiciones. Mbappé es menos que el ruido provocado estos años, pero más de lo que estamos viendo. Vivimos así un momento confuso donde se juntan la miopía y la presbicia y en unas semanas veremos claro. Nos harán las gafas de ver de lejos y las de ver de cerca y habrá, a la vez, un instante de decepción y otro de reconocimiento. A mí me recuerda, en sano y más ético, al Ronaldo Nazario que fichó el Madrid. Mbappé tiene un repertorio más reducido que Vini, que Cristiano o que Benzema, igual que el Ronaldo poslesión tenía su arrancada, el desmarque, la bicicleta y el tiro. Pero es que con eso ya es mucho, ya da para un gol por partido.


El Geta es un equipo de autor. Bordalás cae bien porque su manía futbolística no la gesticula mucho. Mantiene una frialdad, una desesperanza muda, casi un flemático estoicismo. Con su gorra, sus gafas y su barba parece el retrato robot de un asesino que no te esperarías.


El Getafe pudo marcar en una segunda parte muy mala del Madrid con Lucas, con FranGªcon Modric de palomero senil...


Bastante hicieron todos.


Lo positivo: Asencio y Ceballos, y es impresionante pensar que el primero juega porque no había ya más remedio. Por eso Asencio, en el fondo, es una acusación viva a Ancelotti. Cada alineación suya lleva dentro un reproche que ya se mantendrá hasta el final. Tanto cuerpo técnico y no veían lo que la grada sí... El populismo futbolístico es necesario.



Eva Nasarre

El final del partido, del que poco se podía sacar, como del sobrante del sobrante del sobrante de la casquería, sebo y poco más, llevaba la sensibilidad, que no la vista, a Endrick calentando el abductor. El chico venía como Pelé y parece Eva Nasarre en la banda. No dudamos de las buenas intenciones de Ancelotti, ni de sus razones, seguro que justificadas, pero desde fuera parece un bullying. Si fuera hijo nuestro, hace mucho que hubiéramos ido al colegio a hablar con el profesor.


Tampoco se entiende que Valverde, que lo ha jugado casi todo, no sea retirado alguna vez aunque sólo sea por no tentar a la suerte. Pintus verá estas cosas cagándose en la santa madonna porque luego todos le mirarán a él.



@realmadrid

miércoles, 1 de noviembre de 2023

El Espíritu Constitucional penetra en Leonor


La Princesa

Hughes


Camino de las Cortes, las infantas iban solas en el Rolls-Royce real. Movían las manos con el giro de muñeca monárquico y espolvoreaban así su saludo indiscriminadamente a todos los presentes. Ser real es no poder negar el saludo a nadie. Era un público de Doña Manolita, grandes crédulos. Como son aún niñas, la muñeca se les cansaba y cada poco tiempo tenían que cambiar de mano. Leonor era paseada por Madrid como una Copa de Europa, aunque el fervor popular era menor. En ese coche, Leonor, bellísima y de blanco, parecía Lady Di camino del matadero y algo tenía de esponsales el evento: la princesa se casaba con… ¿con quién? ¿con qué? ¡Con el terrible Consenso!


A su lado, Sofía hacía de hermana consorte. Zapato plano para no destacar. Mirada de solidaridad y regocijo auxiliar. Un gesto congelado de «qué mona es». Hará de consorte hasta que llegue el príncipe.


Al llegar sonó el himno. Pero sonaba a charanga. Había algo apagado, como llovido, un exceso de percusión. Es una marcha que escuchamos quietos.


Eran unas esponsales y también una puesta de largo. La princesa ya puede ser reina porque jura la Constitución. La Princesa ya es mujer porque penetra en ella el Espíritu Constitucional. La ceremonia era también una comunión, una aceptación, en su ser, de los principios del 78, para nada inmutables.


La presidenta del Congreso, Armengol, lo dijo en su discurso. Un discurso que empezó con saludos en cuatro idiomas y dos géneros. «Nuestras instituciones se tienen que ir adaptando a las transformaciones». Y Leonor es presentada como transformadora, ella también joven-de-su-tiempo, incorporadora del zeitgeist de derechos humanos sucesivos, ecoambientalismo o ideología de género, todo lo que exija «un España plural, diversa y europea; moderna y en transformación».


La aceptación del Espíritu Constitucional por parte de Leonor se convierte en una ceremonia del mayor boato. Hay alabarderos, caballos, militares y un gran baldaquino que hacía de la entrada al Congreso una especie de altar. ¿Qué podía haber de sagrado ahí?


La ceremonia de Leonor servía a dos causas gubernamentales: la distracción (la exageración de normalidad con ‘vivas a España’ de opereta) y la idea de transformación. Vemos que Don Felipe va a ser un Rey de generación X. Una generación de paso, sin mucho significado, sin mucha personalidad, entre los tiburones boomer y los androides zeta. El 78 entiende la monarquía no tanto como continuidad histórica y tradición, sino como ocasión para la mutación. Es una monarquía para la Transición constante, inacabada e inacabable, en la aceptación cada cierto tiempo del Espíritu Constitucional que no es tanto el de la Ley como el de la Ley a la Ley. Por eso este acto quizás sea el fundamental del mundo institucional español, inaugurado por el abuelo de Leonor cuando juró los principios del Movimiento. Los principios son mutables, en constate transformación, y han de ser jurados en ceremonia espiritual por cada heredero, rey generacional o joven-de-su-tiempo.


Juró Leonor, y la-que-entre-todos-nos-dimos penetró en su ser velando de ligera tristeza sus bellos ojos azules.


Mientras, Pedro Sánchez luchaba contra el protocolo, que siempre es un traje que le estira. En el acto del Congreso se fue a sentar en una silla de la familia real y alguien se lo tuvo que impedir con una mirada. Esa mirada del encargado de protocolo ha sido quizás la gran resistencia institucional que ha encontrado estos meses.


En otro instante, cuando el Rey adelantó su paso para protagonizar el acto, Sánchez formó junto a la reina y las hijas como un padrastro, ¡siempre con ese aire de usurpador!


Después, en el Palacio Real, al recibir la enésima distinción, la heredera quedó en un salón lleno de retratos y pinturas, rodeada por su familia nuclear (tensa y organizativa la mirada de la Reina) y el cogollo del mundo institucional: Conde Pumpido, Herrero de Miñón, Bolaños, los expresidentes… Algo muy puro, muy blanco y muy rubio era rodeado por los vampiros rechonchos del Consenso bajo la mirada guasona de Carlos III.



El Espíritu Constitucional del 78


Leer en La Gaceta de la Iberosfera 

miércoles, 26 de julio de 2023

Y de repente aquí

 


Hughes

 

Las reacciones al 23J tienen su guasa. Unos han pedido la concentración PP-PSOE, que los empresarios, atentos al coste de las cosas, refinan proponiendo que la presida una figura no política porque la política… ¿para qué?

Otros han pedido la vuelta de un partido centrista. Volver al ciclo UPyD, Ciudadanos, etcétera… El único problema que la política española resuelve es la colocación de los centristas. Por ahí se van muchas energías. El centro es como un local de esos que hay en todos los barrios en los que se montan negocios que fracasan siempre. Pero pasan unos meses y llega uno a abrir una tienda de vapeo.

Lo más divertido es ver cómo los mismos que se equivocaron clamorosamente ya estaban pontificando el lunes 24. Tienen los medios. Sólo les falta controlar las hemerotecas (siempre lo he pensado: si lo tienes todo, ¿por qué no tener eso, que es fundamental?).


(...)

Pero hasta Michavila peligra y puestos a echar lastre cualquier día dirán que su protagonismo no respondía a fuerzas peperas sino a Putin (hay que culpar a Vox de todo hasta que se pueda culpar a Putin).


En Vox ha habido un trasvase de votos al PP, pero también, y es importante, un movimiento serio de ruptura con los medios de comunicación. La deslosantización puede ser revolucionaria porque Losantos, con su labia extraordinaria y su liberalismo baturro (González Cuevas), ha sido el flautista de Hamelín de la derecha y el máximo difusor del mito de «la derecha tonta», por el que el PP no sería malo ni traidor ni corrupto, sino tonto, tontito, tontuelo, uno al que engaña siempre el primo PSOE. Pero ¿pueden ser Feijoo y sus asesores tan tontos como parecen?


(...)


Sumar sirve a la causa PSOE, y a más gente. ¿Por qué en las teles o en la Kultura no se dispara ninguna alerta con la aparición de Puigdemont? Nos salvaron del fascismo y se fueron de vacaciones.


(...)


Que pocos años después quienes gritaban «Puigdemont a prisión» sean arrinconados como ultraderechistas, y Puigdemont sea clave de gobierno con Conde-Pumpido esperando en el Constitucional es como poco curioso. Hay mucho caos, sí, pero de repente estamos aquí, en este punto exacto. Y esto lo permiten el PSOE y las televisiones, es decir, los jefes del PSOE y los dueños de las televisiones. El capitalazo empresarial. Organizan griterío para unos, silencio para otros. Y el PP colabora de tonta del bote, con Semper haciendo el cruce de piernas de Lina Morgan, un birlibirloque de tobillines.

Un sistema y régimen donde esto sucede ha de ser cuestionado con todas las fuerzas morales, intelectuales y espirituales posibles.

 

Leer en La Gaceta de la Iberosfera 

martes, 13 de noviembre de 2012

Cuajo

 
Morris Jones encontró en África algo fascinante: frente a la inmensa diversidad lingüística, existía una compatibilidad rítmica entre los africanos. Una trama rítmica común. Y eso, que África lo tiene, ¿lo puede tener Europa? Un ritmo, un tamtam, una mismo meneo de la cadera, porque la Unión Europa no debió empezar por la economía, pero quizás tampoco por la política, sino por el ritmo, por encontrar un chachachá que pueda bailar Mas

Hughes

Las elecciones catalanas parece que las dirige Mel Brooks. Comenzaron con Ciu poniendo un vídeo de la caída del Muro de Berlín, que es la imagen con la que Mas quiere asociar su proceso. España sería el comunismo y la independencia un desparrame de riqueza y Europa. No, si la cosa está bien tirada. A Mas, que sonríe con la satisfacción del dependiente que enseña un buen paño, le respondió Rajoy con algo asombroso: a usted le falta cuajo. El cuajo es en realidad algo totalmente rajoyesco, que pasó del cojonudismo al cuajonudismo. Ahora que cambian de presidente en la China, donde todos los presidentes son más o menos iguales y donde de todos se viene a decir lo mismo, que si el cambio gradual, que si la lenta transición, uno repara en que Rajoy en realidad, además de tener un cuajo bismarckiano, es que es un poco político chino. Rajoy decide como quien hace un vino.

El presidente tuvo este finde la ayuda de las fuerzas más o menos vivas, las Furias Ibéricas, la Duquesa de Alba (el pasado) y Pitita Riduejo (lo oracular), y además salió Marcelino Iglesias, al que en el PSC llevaron a hacer de maño bruto, para comparar lo del nacionalismo de Mas con los cien millones de muertos del nazismo, porque el nazismo para los políticos y algunos comentaristas es como la rosa para los poetas. Cuando no se sabe con qué comparar algo, hala, con el nazismo: ojo que así empezó Hitler, mira que vas derechito a Auschwitz...

Al final, la tranquilidad de todos está en Europa y Bruselas va a acabar siendo el rompeolas de las Españas. Rosell salió ayer pidiendo unos EEUU de Europa, y esto conviene explicarlo: Europa sí, Cataluña por supuesto y España ya veremos. Se trata de la vieja idea de la Europa de las regiones y ya se escucha la funesta frase:

-Hay que encajar Cataluña en Europa.

No saben en Europa la que se les viene encima. Tras décadas encajando sin éxito Cataluña en España, ahora le toca a Europa. Como no salga bien me imagino a Cataluña suelta como una pieza de puzzle buscando encaje en el Hemisferio Norte y a los catalanes convertidos en el nuevo pueblo judío, sólo que en lugar de Woody Allen con Buenafuente, que ha dicho que “le pese a quien le pese, a España hay que alicatarla”, acercándonos a una comprensión del Federalismo como un reformismo de ñapa. Se ha hecho tanto énfasis en la identidad que cada catalán tiene su propia idea de encaje, como si el Estado fuese una alineación de Tito Vilanova, pero resulta un alivio que la discusión se empiece a trasladar a Europa, para tortura de los muy tranquilos burócratas escandinavos.

Morris Jones encontró en África algo fascinante: frente a la inmensa diversidad lingüística, existía una compatibilidad rítmica entre los africanos. Una trama rítmica común. Y eso, que África lo tiene, ¿lo puede tener Europa? Un ritmo, un tamtam, una mismo meneo de la cadera, porque la Unión Europa no debió empezar por la economía, pero quizás tampoco por la política, sino por el ritmo, por encontrar un chachachá que pueda bailar Mas.