Jeanne Tripplehorn
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Madrid, en agosto y con dinero, Baden Baden, dijo el marqués de la Valdavia. Pero, hoy, aquí, en agosto, sólo se quedan los sin dinero, con lo que Madrid es el “Hotel California” de los pobres, igual que el estrecho de Ormuz es el “Hotel California” de los ricos.
Del “Hotel California” no puede salir uno, cantaba Don Henley (“We are all just prisoners here”), mientras tocaba la batería. A mí los “Eagles” de agosto me han pillado en la barra de la tortilla del Mercado de la Paz, donde una camarera pregunta a su compañera: “Oye, Carmen, ¿cómo se llama la actriz americana que estaba comiendo aquí?” “¡Yin Tipleton!” (Jeanne Tripplehorn), le contesta. La camarera, a un parroquiano: “¿Tú la conoces?” El parroquiano: “Yo soy de Vallecas”. Y la camarera: “¿Y qué? Yo soy de Aluche, y bien contenta. Al menos allí no hay degollaciones. ¿No fue aquí donde encontraron a un ‘degolláo” en un contenedor?” Una voz del fondo de la barra: “¡La de ‘Instinto básico’!” Y así se pasa el rato en este “Hotel California” de los pobres que es Madrid.
En cuanto al “Hotel California” de los ricos, ese estrecho de Ormuz donde Trump bracea atrapado, ¿qué podemos decir que no sepan? Quéjase Trump de que la Otan no lo ayuda a salir. La Otan, según el comodoro británico Steve Jermy, sólo existe para encarar amenazas creadas por su propia existencia, pero sin poder para encararlas. Lawrence Wilkerson ha descrito su creación y dirección: “Creamos la Europa que estamos viendo a propósito.” La de Merkel: “El Islam es la base de la cultura europea”. La de Ursula: “Los valores de Europa son los del Talmud”. Todavía no ha salido, ni saldrá, nadie a decir que los valores de Europa (antes, “la Cristiandad”) son los del Evangelio. Eso sólo lo dice Tucker Carlson, y en América. Tucker devolvió a Trump a la Casa Blanca, y ahora Trump llama “lúser” a Tucker, y se burla de su CI. Popper pronosticó que América perdería la tercera guerra mundial, en la que ya nos ha metido, porque elige a sus generales por su CI, que es una medida unidimensional de la inteligencia, y por tanto, falsa. Por eso Trump no tiene un general capaz de sacarlo de Ormuz, pero en la Fox sacan a Victoria Coates radiante de felicidad porque van a reducir al hambre a un país de noventa millones de habitantes.
–Pasé –dice TC– treinta y cinco años en los medios tradicionales preguntándome dónde estaba la gente lista, y cuando pasé a los medios independientes, pensé: “Aquí es donde está esa gente”.
Los medios tradicionales son esos fetichistas del “Artículo Cinco”, el burladero desde donde los liberalios le tiran pellizcos de monja al oso de Moscú con el artículo de Werner Berthold (“Schopenhauer, die Nato und die Atombombe”) que tanto intrigara a Fueyo bajo el brazo. Hemos llegado al final: un mundo de anormales que no apartan la vista del móvil desde que se levantan hasta que se acuestan.
[Martes, 25 de Agosto]


