jueves, 17 de septiembre de 2026

Los Oriundos *


Selección española



Málaga CF: Deusto, Irles, Martínez, Monreal, VIBERTI, Macías, Álvarez, Migueli, Bustillo, VILLANOVA y Galindo




Francisco Javier Gómez Izquierdo


     Tengo una edad y ya ningún afán, pero me resisto a admitir que la casta de los políticos nos tomen por tontos de baba, por tontos seniles. No a servidor, que nada espera, sino a tantos españoles más jóvenes, abducidos por los guirigays televiseros. Ahora está en danza una cosa que llaman impropiamente "ley de nietos" y que los aficionados al fútbol conocimos en tiempos de Franco como "escándalo de los oriundos". El síntoma evidente de las malas intenciones de esta "ley de nietos" es la ferocidad con la que la defienden las parcialidades que mandan en España ahora, del mismo modo que la defendía el franquismo y todos los clubes, periodistas y barandas de finales de los 60 y principios de los 70, hasta 1973, cuando los perversos consiguieron lo que perseguían, que no era otra cosa que se pudiera fichar directamente futbolistas extranjeros. Las autoridades franquistas lo que querían era talento para la selección.


    En aquel tiempo, servidor estaba en pleno auge de drogadicción futbolística, con el corazón limpio y el ánimo beligerante contra las injusticias. Me hice de la Real Sociedad porque junto al Athletic batallaban como Don Quijote contra los molinos. Leía todo lo que salía de un fraude a ojos vistas al que nadie ponía remedio. Del señor Revuelta, un bilbaíno que estaba a pupilo en mi casa, me llegó una fotografía que he traspapelado de "El Correo Español, el pueblo vasco", de Roberto Martínez con la camiseta de una Argentina sub-21 y cuando Kubala lo llamaba, yo pasaba miedo por si los otros países impugnaban sus alineaciones. En aquella foto salía también Wolff y cuando vino a Las Palmas como extranjero me dije: "Éste lo delata". Roberto Martínez... o Valdez, otro que no tenía nada de español y que llevó el once de España. Los equipos vascos denunciaban los partidos con alineaciones que se sospechaban -plena certeza- fraudulentas, pero como los tribunales daban por buenos vergonzosos papeles que los cancilleres y cónsules sellaban y cobraban a mil dólares la unidad, conforme palabras de implicados en la época confesadas muchos años después, las ligas discurrían con el abrasivo picante de los oriundos. Los aficionados veteranos veíamos que aquéllo tenía que explotar porque había oriundos que decían que su padre "era de Celta de Vigo" (Adorno) o que "de Navarra no, desciendo de Pamplona"  (Aguirre Suárez). Este Aguirre Suárez, que en paz descanse, y al que están tardando en hacer un peliculón, nunca tuvo claro en que lado del río de la Plata nació. Si en el argentino o el uruguayo.


    Junto a los clubes vascos y con "monumental indignación", se puso a indagar el Barcelona porque no le dejaron inscribir al Milonguita Heredia. Sí a Cos, que siendo de la Córdoba argentina, venía como nacido en el Paraguay como Bernardo Patricio Fernández Cos. Este papel me llegó por un conocido argentino que también me ha hecho llegar entrevistas de Cos, al que seguí siempre por haber jugado en el Burgos. Tengo leído de Cos que cuando iba a los juzgados por denuncias del Athletic y la Real siempre le acompañaba Minguella que le decía lo que tenía que decir, siempre lo mismo y que los papeles se los arreglaron en Burgos en el 73, que le llevó, creo que Preciado a Madrid y juró la Ley de Principios del Movimiento. "Dejé de tener problemas y pusieron bien mi nombre. Bernardo Patricio Cos Luján. De Córdoba. Argentina". El Barcelona contrató a Miquel Roca, que luego sería político de fama, pero este abogado no buscó en Argentina la ascendencia de sus "amañados" Cos o Heredia, si no la de Anzarda, Roberto Martínez, Touriño... que eran del Real Madrid y unos cuantos más por disimular tal que Becerra, Orife, Viberti, Villanova..., quebrantos estos dos últimos del bueno de Zárraga, gerente del Málaga de reconocida integridad que requería por escrito al cónsul de Argentina para que certificara la ascendencia de aquellos dos melenudos. El "informe Roca" era demoledor. Casi todos los de la lista tenían falsificados los papeles, por lo que la FEF negoció con el Barça, que ya trasteaba a Cruyff, la autorización de extranjeros. Dos por club. Lo de los oriundos se resolvió creo que nacionalizando "del tirón" a los granujas. Al Burgos vinieron Kresic y Adzic con los que coincidieron Cos, ya legalizado y Néstor Rodríguez, un defensa que era descendiente de españoles de verdad. Los señalados y algunos condenados por el gigantesco chanchulismo fueron amnistiados en el 77... y todo siguió igual. Con los oriundos españolizados.


    Supongo que si queda dignidad en el periodismo español habrá investigadores que indagarán sobre muestras esclarecedoras de los nuevos oriundos y rastrearán la persecución que padecieron sus ancestros. Si aparecieran fraudes y se descubriera a los rufianes que han tramitado y dado por buenos los papeles, tal que los cónsules y cancilleres de los 60 y 70 ¿cómo se resolverá el "injusto"? ¿Y si dicho fraude resultara descomunal conforme... pongamos una muchacha inglesa que dentro de diez años base su tesis doctoral investigando esta "ley de nietos" para exponer una de las más graves degradaciones de la democracia? ¿Quién pagaría y cómo? ¿Y esos nietos pueden votar presidente para el Paraguay y para España? ¿Cos, al que hicieron español y sus hijos y nietos pueden votar en España? Y en justa correspondencia... ¿harán una ley donde servidor que está censado y vive en Córdoba pueda votar también en Burgos donde nací y tengo casa para elegir alcalde en las dos ciudades o presidente en dos mesas electorales?

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    *Puede que lo expuesto sea producto de mente calenturienta y no tenga ni pies ni cabeza. Será entonces que estoy más tonto de lo que los barandas que mandan estiman, pero hay leyes que a mí me parecen, con perdón, refugio de rufianes.