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miércoles, 7 de junio de 2017

El Barrio y la Calle de Fray Albino

Lo que encontró y combatió  Fray Albino en Córdoba 



Francisco Javier Gómez Izquierdo

        Dice el Diario que los comunistas y podemitas de las Andalucías se han escandalizado por la pretensión de doña Susana Díaz de colocar “por la cara” a uno que fue de los suyos, Diego Valderas, en el negocio (a mí ya nadie me quita que esto es un negocio montado con la desfachatez de aquellos que se reparten sueldazos de las administraciones con el desvergonzado aval de ser de los buenos) de la Memoria Histórica, que en San Telmo tiene hasta un Instituto, para dar gusto a un profesor de Córdoba.

       Ando muy perdido y no sabía de la caída en desgracia del eterno parlamentario Valderas, al que ahora que recuerdo le acusaban de apropiarse en subasta pública de la casa de un vecino en Bollullos, pero sí me llama la atención la ocurrencia de doña Susana y lo fácil que es dar un puesto -de comisario creo que he leído- y un sueldo a dedo por estas tierras a los amigos e incluso conocidos.
     
La cuadrilla que se encarga de memorizar la Historia en Andalucía con sus correspondientes despachos, sueldos, dietas y etcéteras de los cuarenta años de Franco -no hay más historia que valga- van empachados de odios africanos y muy poco conocimiento de la resistencia andaluza hacia el dictador, pero si hemos de dejar por imposible a semejante tropa no podemos perdonar la absoluta ignorancia de los concejales del Ayuntamiento de Córdoba en la materia, más que nada por el daño que hacen al prójimo entre chistes y mojitos.

     Quieren quitar la calle a Fray Albino porque hay fotografías culpables que enseñan al obispo con Franco. Doce años (otra vez el 12) estuvo fray Albino en la diócesis de Córdoba. Del 46 al 58. Cuando llegó,y es historia que me han contado personas mayores, no había más que miseria. La mitad de la población casi totalmente indigente, viviendo en chabolas y sin la más mínima instrucción. Incluso sindicalistas veteranos hablan de la importancia del fraile dominico a la hora de enumerar las conquistas sociales en Córdoba. Convenció a ciudadanos, empresarios, ayuntamiento, ministros -está escrito que Girón, a la sazón de Trabajo,  aportó 500.000 pesetas de la época-  para levantar un barrio al otro lado del río. En la margen izquierda. En el Campo de la Verdad. 3.000 “casitas bajas” para 3.000 familias con rentas baratísimas que se iban acumulando para la posterior adjudicación definitiva. También puso una Iglesia, la del Cerro, un mercado, cine, un colegio, el estadio de San Eulogio... Hoy, los descendientes de aquellos pobres tienen una casa que da envidia, en uno de los rincones más agradables de Córdoba y todos saben que fue gracias a fray Albino.
   
No se quedó ahí el hombre. Al rejoneador  Cañero, otro franquista del que ya hablamos en su día por culpa de tontería parecida a la que nos ocupa, le convenció para que cediera unos miles de metros cuadrados de su finca para hacer otro barrio, el de Cañero, éste para 2.000 familias con las mismas condiciones y servicios que el del Campo de la Verdad.
     
Si estará reconocido el personaje que a propuesta de los colectivos sociales del barrio y con motivo de los 50 años del colegio Fray Albino, se pidió en 1998 al Ayuntamiento de Córdoba, por entonces alcaldesa doña Rosa Joaquina Aguilar, que la calle de la ribera que va desde la Calahorra hasta el puente de S. Rafael llevara el nombre de quien tanto hizo por los pobres de Córdoba. La propuesta se admitió, yo diría que hasta con alborozo en el consistorio y doña Rosa, en el año 2.000, veinticinco años después de morir Franco, inauguró la merecida calle.
      
Hasta hoy. En asamblea de botarates y llevando a la práctica su más conocido habilidad, unos cuantos de entre los más necios van a cambiar de nombre otra calle. Por franquista.