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viernes, 20 de noviembre de 2020

Lo obligatorio

 


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    En España, el fascismo (técnicamente, el legislativo sometido al ejecutivo), cuando no está prohibido, es obligatorio, igual que la mascarilla o bozal chino de “la Coviz”. A la espera de la vacuna, que también será obligatoria (“¡Os inoculo la locura!”, gritaba Zaratustra, el Fernando Simón de Nietzsche), el Estado obliga al bozal y lo carga con el impuesto máximo, requisa prohibida constitucionalmente con la misma solemnidad y éxito que el mandato imperativo.


    Misterios de la soberanía individual (la colectiva es metafísica), determinada no por lo tolerado al sujeto, sino por lo prohibido a su prójimo, y ya avisaban los clásicos que lo que distingue a una sociedad evolucionada de otra primitiva es el número muy superior de prohibiciones que caracteriza a la primera.
    

La obligatoriedad es antiliberal y humillante –decía el padrino del consenso, Fernández de la Mora, a propósito del voto obligatorio, que está al caer.


    Y en Europa ¿qué dicen?


    En Europa, ahora, sólo hay una voz, que es la de Pons, el novelista, que ha rescatado el programa de los “levellers” ingleses, que pedían “libertad de servicio militar obligatorio” (¿qué quieren que hiciera con ellos Cromwell?), y cuyo líder, Lilburne, proponía, liberalio él, que sólo tuvieran derecho al sufragio los bien intencionados (“the well-affected people”), y no los famosos “deplorables” trumpianos, palurdos que sólo sirven para vestirlos de marines y llevarlos a imponer la democracia de la moderación en Mesopotamia, entre el Éufrates, o río de Blair, y el Tigris, o río de Aznar. La UE sube los aranceles a los USA, pero Pons exige sanciones porque Trump, en vez de aceptar la certificación electoral de la CNN, se atiene a la certificación electoral que haga, cuando se termine de contar, la GSA, y llegado el caso, la Justicia, lo cual resulta de un fascismo abrumador.
    

La verdad es que en el ticket Biden-Harris hay algo del ticket Gallardón-Botella, seguramente ese arte de birlibirloque, que pierde al liberalio batueco.

[Viernes, 13 de Noviembre]