Follow by Email

lunes, 23 de noviembre de 2020

A la guerra


Nick Carter


Ignacio Ruiz Quintano

Abc

Nick Carter, jefe del Ejército británico, avisa de lo cerca que andamos de una nueva guerra mundial por causa de la crisis económica provocada por “la Coviz”, y Sergio Ramos sin renovar.

El británico no es un ejército cualquiera. El británico es el único ejército serio del mundo, al decir de Poli Maza, ex criador de los “condesos”, unos toros con barba. (En Sevilla, en las corridas de Miura, el sobrero siempre era un “condeso”, hasta el día que se anunció Julián López con Miura, que el sobrero fue un “juampedro”, corrida que nunca se celebró).

Vamos a liberar, no a conquistar… Iraq es el emplazamiento del Jardín del Edén, del Diluvio Universal, y es el lugar de nacimiento de Abraham. Aquí tenéis que andaros con pies de plomo… Y el enemigo no deberá abrigar duda alguna de que nosotros somos su némesis...

He aquí la arenga del teniente coronel Tim Collins a la infantería británica en la frontera iraquí en la primavera de 2003, cuando el Movimiento Nueva Moderación de Blair, atacando por el Éufrates, y de Aznar, atacando por el Tigris, llevó la democracia de los Bush a Mesopotomia, que quiere decir Zentralidad, es decir, Papeo Entre Dos Ríos.

¿Qué será antes, la tercera guerra mundial o la cuarta renovación (2008, 2011, 2015) de Sergio Ramos? La tercera guerra mundial vendría por la crisis económica y la crisis económica inspira la renovación de Sergio Ramos.

Una persona cínica bien puede llegar a la conclusión de que el funcionamiento económico en los países occidentales ha sido inversamente proporcional al número y preminencia de los economistas al servicio del gobierno, y que cuanto más grande sea el número de economistas y mayor la atención que se les preste peor será el funcionamiento de la economía –escribe el vienés Peter F. Drucker, alumno, ay, de John Maynard Keynes.

Estamos ante ese caso, con el resultado de acercarnos a la tercera guerra mundial y de alejarnos de la renovación de Sergio Ramos.

Con vistas a la situación, ciertamente histórica, de crisis económica, el Madrid puede presentar al mundo el símbolo del nuevo Bernabéu envuelto en aluminio que estéticamente se nos aparece como la representación de “un bocata en albal”. Si la mitad de la filosofía y la literatura del mundo está influida por el hambre, ¿por qué no iba a estarlo la arquitectura?

Mira, ese estadio se concibió en el primer año del hambre –dirán las generaciones futuras al pasar por el Bernabéu “guggenheimizado”.

Y sólo la “guggenheimización” del Bernabéu hará tolerable socialmente el gasto de la obra en una época de crisis económica total.

Otra cosa será el fichaje de Mbappé, calculado en trescientos millones de euros. Con colas para la sopa de los conventos que parecen las colas para los abonos de San Isidro en los días de vacas gordas, que el club de tus amores se deje trescientos millones en un Garrincha que mete los mismos goles que Benzemá no tendrá buena prensa. ¡Trescientos millones! Ni Lalo Azcona y Alfredo Amestoy juntos, que fueron presentadores de los “Trescientos Millones” de Pérez Puig, conseguirían “vender” la noticia.

Para la travesía de la crisis económica sólo hay una estrella, y es Sergio Ramos, que el sábado falló dos penaltis contra el reloj de cuco suizo para compensar las ristras de sus records que se publican para presionar al club en esta fase contractual. El futbolista siempre ha dicho que el jugaría gratis en el Real, pero el Real, por lo que se ve en las discusiones, no consiente, y la negociación, millón arriba, millón abajo, se estanca.

–¿A que no saben ustedes escribir un millón con nueves? –preguntó en “Pombo”, el café de Ramón Gómez de la Serna, un tío de la generación del 88.

Y escribía: “999.999 9/9” (¡qué buen número-homenaje para la camiseta del renovado!).

Que no se diga que no aportamos ideas a Florentino Pérez para tratar con René, el economista de los de Drucker que representa al defensa central que para el Sabio de Hortaleza siempre fue lateral derecho. Y si fuera cierto que el PSG ofrece un “cheque en blanco” al “cortihero” de Camas, tampoco sería el final de Madrid, que superó la no renovación de Di Stéfano.

Me imagino a Canelita en París con Talavante como a Bonafoux con su paraguas verde y aquel negro de charlestón, contratado para que gritara a los transeúntes: “¡Ése que va ahí, el del paraguas verde, es Bonafoux, el gran Bonafoux...!”


Peter F. Drucker

SOBRE LOTERÍAS

El fútbol contemporáneo secuenciado por Hughes hasta “la Coviz”: Gol, Posesión, Espacios, y ahora, Reparto de Minutos (“Los místeres lo cantan a los jugadores como la canción de Ella Baila Sola: Cómo repartimos los minutos...”). Una luz al final del túnel: Joao Félix despega (incluso con la rémora de Simeone). ¿Le ha tocado la lotería a Cerezo con Joao Félix? “Con Gago nos ha tocado la lotería”, repetía Ramón Calderón cuando un “devoracocochas” le vendió la burra. ¡La lotería! “Compartir como siempre, compartir como nunca”, es el eslogan para los décimos de la Navidad de “la Coviz”, una mezcla perfecta del cilicio y el Rémy Martin, según la definición que hiciera el hermano de Juan Guerra de una famosa Prelatura de la Iglesia. 

 [Lunes, 16 de Noviembre]