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lunes, 15 de mayo de 2017

Zidane, Mourinho y Fake News

Cazarrata, de Moreno Silva

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Con la cosa de que el Celta de Berizzo le pegó un susto al United de Mourinho en Manchester, que jugará contra el Ajax la final de la Europa League, los Fake News se han puesto a tirar líneas “con” sentido “sin” el menor sentido, derechazo va, derechazo viene, como hacen los profesionales del toreo moderno, que son todos, en la Feria de San Isidro. Así, de los productores de “¿A quién le ha empatado Zidane como entrenador?” llega ahora a nuestras pantallas el “¡Zidane sí que juega al fútbol, y no Mourinho!”

    El Celta, en efecto, estuvo a un toque de espinillera de eliminar de la Europa League, en el último segundo, al United, pero es el mismo Celta que este año eliminó de la Copa del Rey… al Madrid de Zidane, el nuevo Nabucodonosor de los Fake News.
    
El estilo de Zidane garantiza goles. Su equipo lleva sesenta partidos seguidos marcando.
    
Que el estilo de Zidane sea garantía de goles no quita que la última Liga del Madrid, 2011-2012, sigue siendo la Liga de los records de puntos… ¡y de goles! contra el Mejor Equipo de la Historia del Fútbol, como decían los Fake News, es decir, el Barcelona de Pepe Guardiola. Pero a aquel Madrid lo entrenaba Mourinho, y sus goles eran producto del contrataque (probablemente el contrataque más veloz del fútbol moderno), no del tiquitaca, y con Higuaín y Callejón, que no eran los Bale y Ribèry que había pedido. Claro que, con el United, Mourinho ha llegado a una final de la Uefa con los goles de Fellaini, ausentes Ibrahimovic, por edad, y Rooney, por peso. ¿Estaría Zidane en la final de Cardiff si hubiera dependido de los goles de Fellaini? Fellaini, para quien no siga el fútbol de medio pelo, sería una mezcla para pobres de Casemiro y Modric “salpicada” por Jackson Pollock. Como se recordará, Casemiro fue un conejo que se sacó Mourinho de la chistera de Mendes para quitar el puesto a canteranos castizos en el Castilla; y Modric, un vulgar agiotaje de Mourinho, quien, pudiendo traer a Cazorlita, el Paquirrín de los piperos, escogió al Crispín croata.
    
Zidane es un entrenador bendecido por los dioses con la flor de Monod y un oído de tísico para oír voces.

    –Vuelve a la selección, Zizou –oyó Zidane que le decía una voz misteriosa, cuando ya se había retirado.

    Y no es ninguna cosa de locos. Zidane oía voces (¿Juana de Arco?) cuando no jugaba con Francia y Enrique Ponce, raulista de toda la vida, confiesa oír el “Nessun Dorma” cuando torea, vicio adquirido seguramente en el Bernabéu, donde se acostumbra amenizar la soñarra del piperío con Puccini, que le daba igual de bien a la ópera que al papeo. También con el Barcelona de Guardiola los lectores de Carlin, el hispanista colorado, creían oír “La Santa Espina”. Hoy, en el fútbol y en los toros, la falta de emoción hace que los actores oigan música y los espectadores coman pipas. Ponce oye el “Nessum Dorma” porque está con los juampedros, pues si estuviera con “Cazarrata”, el inolvidable toro saltillo de Moreno Silva en Madrid, lo único que iba a oír es su propio corazón sonando como Kraftwerk en el bombo de Manolo el del Bombo.
    
Ahora sólo falta ganarle al Celta de Iago Aspas y Pione Sisto.


HUEVOS BLANCOS

    El “merchandising” madridista tendría que estar trabajando en unos huevos kínder que incluirían fogonazos del Madrid posmoderno con el gol de Butragueño al Cádiz, la chilena de Hugo Sánchez en el Bernabéu, el taconazo de Redondo en Manchester, el aguanís de Raúl en Tokio, las bicicletas debutantes de Robinho en Cádiz, la volea de Zidane en la Novena, los manotazos de Casillas en Glasgow, el cabezazo copero de Cristiano al Barcelona en Valencia, el morterazo de Ramos en Lisboa (con el penalti al cielo del Bayern) y, por supuesto, la maromería de Benzemá (¡el equilibrista en el alambre!) en el Calderón, cayendo, como las tostadas, por la parte untada de mantequilla.