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domingo, 14 de mayo de 2017

Un respiro ante el Reus

Edgar Badía con la sub-19 entre Muniesa y Morata

Francisco Javier Gómez Izquierdo

          Edgar Badía fue portero de mucha proyección hasta que los técnicos del Español le ningunearon, se supone que más por flaco que por falta de reflejos. Se le veía muy suelto con la sub-19 y de pronto me sorprendió verlo en la lista del Granada B que se jugó el ascenso a 2ªB con el Córdoba chico. En Granada tampoco jugaba. Lo hacía Dimitrevski, ahora en el Nástic, y pensé que era otro de los que se perdía, hasta que explotó en un extraño Reus dirigido por personas discretas que saben mucho de fútbol. ¡No es nadie el vasco González, uno de esos entrenadores duchos en revalorizar canteras!

       Edgar Badía y Kieszeck, nuestro portero polaco, quizás sean los dos mejores guardametas de 2ª . En partido tan angustioso para el Córdoba, como era el de esta tarde, ni Edgar estuvo exigido en la primera hora, ni Pavel Kieszeck tuvo mayores sobresaltos hasta el minuto 90. Sin embargo, al final, ambos porteros fueron determinantes en el resultado y en el discurrir de un partido tan tedioso y desesperante como suele ser costumbre en El Arcángel.
      
En el minuto 70, Javi Lara, nuestro futbolista más talentoso, sacó una falta con mucha categoría y cuando todos cantábamos gol, apareció Edgar Badía en vuelo  impredecible y rosado (viste siempre de rosa o blanco) y con el guante derecho nos mandó al ¡¡¡uuuuy!!! preceptivo. La palomita desató a los blanquiverdes, que de repente -bueno, mejor cuando el míster Carrión sentó a Edu Ramos y Aguza bajó al medio centro- se acercaban al área rival si no con inteligencia, al menos con asiduidad. Fue un cuarto de hora en el que por fin nuestros jugadores nos animaban y el público cordobés respondió como lo que es. Fanático en su “para bien o para mal..” que dice el himno. En esta comunión de almas llegó el gol. Un córner extraño -creo que no lo fue- que cabecea  un Rodri recién salido al que el lunes le pedíamos una buena racha en Salmonetes... Permitan que opine que Rodri, con todos los defectos que ustedes quieran, ha de jugar siempre, y no creo que sean necesarias más explicaciones. En el marcador se leía el minuto 87 y lo suyo es que los nuestros jugaran “el otro partido”. Pero los nuestros no saben y ya no van a aprender. En el minuto 90, Rodrigo Vaz, un  joven portugués de Alcabideche que se está formando en el Reus, remata apuntando a la cepa del poste. Se envenena el balón con un bote traidor, pero nuestro portero polaco, en inhumano reflejo, saca también el guante derecho y nos salva de uno de esos disgustos que no se sabe cómo somos capaces de soportar.
      
Seguimos en el grupo de los menesterosos, pues, aunque el Elche parece determinado al suicidio y ha perdido con el moribundo Mirandés, Alcorcón y Almería han ganado sus partidos y sólo el Nástic, 2-2 ante el Oviedo en Tarragona,  parece renquear y se apunta al compás de Mirandés, Mallorca y el sorprendente Elche.