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jueves, 27 de agosto de 2009

LA PAJA Y LA VIGA

Por José Miguel Guardia
http://barcepundit.blogspot.com

APARTE DE BEBER COMO UN COSACO y de episodios como el de Chappaquidick (leed esto), hay algo que ningún medio de comunicación ha osado explicar sobre Ted Kennedy y que es políticamente mucho más grave. Infinitamente más grave.

Ted Kennedy se ofreció a la Unión Soviética para hacer fracasar a Reagan, presidente de su propio país, en sus planes para construir un escudo nuclear disuasorio. Cuando se abrieron los archivos de la KGB se encontraron con esto que podéis leer literalmente.

Kennedy sólo puede ser esa figura histórica que todos los medios presentan gracias a que la gran prensa le perdonó a él y a su familia todos los "pecados" que los habrían hundido si el público hubiese sabido de ellos. Imaginad que los hubiesen sometido al mismo escrutino al que sometieron a Clinton en relación con el sexo, o a Bush en relación con las juergas juveniles y el aprovechamiento del apellido familiar. Es curioso: Bush es todavía descrito como un ex-alcohólico porque en su juventud hacía lo que ahora hace el 90% de jóvenes, que era pillar unos buenos pedos cuando se iba de juerga. Pero a Kennedy, que no sólo los pillaba entre semana, sino que montaba espectáculos, se ahostiaba con el coche y dejaba que se ahogara una chica de 29 años, es un león, una figura fundamental de la política yanqui. A diferencia de Bush, él se había redimido. Siendo Demócrata y no Republicano, claro.