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martes, 16 de marzo de 2010

LA DEMOCRACIA QUE NOS TRAEMOS

Los Lumière, censurados por un ex de Vichy
que los acusaba de simpatía con Vichy



Visto y no visto

LA POLICÍA DE LAS SEGUNDAS INTENCIONES



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Zapatero presume de presidir la España de los Derechos Humanos, esa “estupidez sobre zancos”, que dijo Jeremías Bentham; “el non plus ultra de la metafísica”, cuyos artículos son de tres clases: los ininteligibles, los falsos y los que son ambas cosas. Para custodiarlos, está la policía de las segundas intenciones:

-Un hombre no es lo que hace, sino lo que esconde.

Propio de los regímenes de progreso -Cuba, Venezuela, Cataluña- son los apagones... y la policía de las segundas intenciones, encargada de localizar y eliminar a tibios y recalcitrantes, erigidos en aguafiestas de la orgía progre: algo así como Lopera cuando se presentó en el guateque de Benjamín, pero en serio, porque aquí se muere de verdad.

-Luchar en nombre de la humanidad lleva a colocar a los adversarios fuera de la humanidad, es decir, a practicar la negación de la humanidad. Así, la apología del asesinato y el llamamiento al linchamiento se encuentran también justificados.

Lo dice Alain de Benoist más allá de la derecha y de la izquierda -una antología de Áltera-, mientras agita el sonajero que tocaba la pobre Marguerite Duras: “Cada mañana, en mi mente, mato a Le Pen con todas mis fuerzas. Desde que me levanto, empiezo a matarlo. Nunca he mirado a Le Pen sin tener la muerte en los ojos.” Qué tía.

Esta afición a la eliminación -académicamente, lucha de clases- que caracteriza a la izquierda va del lepenicidio al burguesicidio pasando por el feticidio, de moda entre los cómicos de gargajo (un gargajo es una tormenta al revés: primero el trueno; el relámpago viene después) que hacen cola para escupir al muerto de hambre cubano. “¿Qué verán de extraordinario en morir de hambre en Cuba?”, se pregunta, escamada, la policía de las segundas intenciones.

Y de pronto, en el periódico global en español, este titular: “El PSOE rechaza que se obligue a enseñar los crímenes de Stalin”. ¿Crímenes? Siete millones de muertos por la hambruna provocada en Ucrania. Pero se ve que el zapaterismo no quiere líos con los cómicos del gargajo, que abrevan en Francia, de cuyas bibliotecas municipales son retirados por “nocivos” los libros de A. Soljénitsin, al que aquel Willy Toledo “avant la lettre” que era Benet dedicó este párrafo:

-Nada me parece más higiénico que las entidades soviéticas, cuyos gustos y criterios respecto de los escritores rusos subversivos comparto con frecuencia, busquen el modo de sacudirse semejante peste.

Por eso China pide a su prensa un examen de marxismo para ejercer, y Sean Penn, cárcel a los periodistas que llamen “dictador” a Chávez.

-¿No hemos visto -insiste De Benoist- al Banco de Francia negar un billete a los hermanos Lumière, inventores del cine, aduciendo que habían apoyado al gobierno de Vichy, mientras en ese mismo momento residía en el Elíseo un antiguo titular del mismo?


Procesión en Sevilla y escenas de corridas de toro, de los Lumière
en Sevilla, 1898-99.- BIBLIOTECA DIGITAL MUNDIAL