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domingo, 30 de abril de 2017

Empate a uno ante el Mirandés

Urko Vera ficha en enero del año por Osasuna

Francisco Javier Gómez Izquierdo

       Paco Jémez y M. Ángel Portugal nos acostumbraron a perder en el minuto 93 y hasta en el 98 por la manía que tenían a los defensas propios, a los que desprotegían como si quisieran desheredarlos. Los cordobesistas aprendimos a temer los últimos minutos con la  misma intensidad con la que los bendice el madridismo a pesar del último quebranto y hoy ante el Mirandés añadimos otra estación dolorosa a nuestro particular calvario.

      A diferencia de los tiempos de Paco sobre todo, la angustia de los finales de partido no nos invade porque el equipo deje abandonado a nuestro portero y los defensas quieran marcar goles. Ahora todo el equipo se mete en el área y deja venir al rival sin el mínimo estorbo hasta el borde del área donde se hacen faltas innecesarias como si fuéramos reclutas y donde  nuestros jugadores cometen despropósito tras despropósito en forma de despejes al tuntún o ataques de inmovilidad. El empate del Mirandés en el minuto 94 no sirve de nada a mis paisanos, sentenciados desde el día que se despidió a Terrazas más que por la escandalosa falta de calidad de sus futbolistas, y al Córdoba, mi equipo, le puede -nos puede- hundir en la miseria de  2ªB.
    
Lo veíamos todos. Con el 1-0, marcado a la hora justa de Caro en un rebote sin querer y sin ver al balón, el equipo se echó atrás. El entrenador Carrión quitó a los tres mejores del partido: Ríos cansado, Aguza por amenaza de expulsión y Markovic también por físico. Más cansado que Ríos y Markovic estaba Javi Lara; Rodri estropeaba todas las jugada de ataque en un día ridículo y... me molesta reconocer que Aguza es imprescindible. Se fue el mediocentro y se acabó el Córdoba. Pablo Alfaro, 4º entrenador del Mirandés en la temporada y que recordarán como central repartidor de cera como si fuera nazareno en Semana Santa, sacó a Urko Vera, un delantero con aspecto de leñador y al que los mirandeses idolatran. Tuvo un gol a un metro de la portería, pero su torpeza natural mandó el balón a no sé dónde porque ya todos nos tapábamos los ojos; al minuto Guarrotxena lanzó un balón al palo y por fín, en el minuto 94, Edu Ramos puso las manos en posición jotera al borde del área y el árbitro no tuvo mas remedio que pitar. Urko Vera, al que se le quiere por ser capaz de rematar con la cabeza un yunque, le vino un regalo a la frente y absolutamente solo empujó el empate a la red de fondo norte.  Se sacó de centro con  los “rojillos” en posición de esprintar hacia nuestro portero polaco, pero el árbitro no dejó tocar al Córdoba más que una vez. Final y contemplar cómo queda el panorama.
     
Para mí que el Almería se salva. Tiene el calendario  muy favorable. Creo que Mirandés, Alcorcón y Mallorca (estoy viendo el partido y ¡madre mía! gana 1-3 en Sevilla, seguro que espoleado con nuestro empate) son los favoritos al descenso. El cuarto va a estar entre Elche, al equipo que veo más nervioso e inseguro, el Nástic al que le falta calidad y orden defensivo, la UCAM, un milagro trabajado con mucho sudor y compromiso, el Reus que le puede venir larga la Liga y nosotros. Si hubiéramos ganado al Mirandés, se habría aclarado el futuro y nos hubiéramos inyectado confianza, pero el empate, empatar hoy es perder, nos va a hacer muchísimo daño. Esperemos que se quede en un susto y no nos condene al infierno.