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miércoles, 27 de julio de 2016

Echenique

Cánovas y Sagasta


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Lo de Echenique con su sirviente me ha llevado a lo de Larra con el suyo en la Nochebuena de 1836: un español faltón y las verdades del barquero.

La verdad del faltón de Echenique era la lucha contra el fraude, mientras en casa tenía a su sirviente (o a su “scout” de Oxford) sin contrato y al margen de la Seguridad Social.
Tener sirviente, aunque haga al hombre amo, no lo hace caballero. Porque ¿qué es un caballero?

En la Inglaterra de Santayana un caballero era un hombre que tenía criado. Bueno, y una espada, aunque en la época de Santayana la espada no la usaban, y su lugar podía ocuparlo una cuenta bancaria. Claro que para ser un cumplido caballero debía tener también un caballo y montarlo con gallardía. Es decir, un gentleman (a Marx le denegaron la nacionalidad británica por no parecerlo).

Echenique, pues, no es ningún caballero, aunque él culpa de no serlo al sistema, que convierte, por echeniquesca lógica infernal, a los humildes en golfos.

Echenique y su penique son hoy políticamente irrelevantes porque el sistema está centrado en determinar los límites de la libertad de expresión en el asalto a capillas católicas (Rita Maestre copa las cenas de la “Coffee Society” madrileña), pero en la otra Restauración un caso semejante puso en jaque al partido conservador: una duquesa fue acusada de malos tratos a una sirvienta, a cuya defensa se lanzó el periodismo de mayor progreso.

La duquesa fue detenida y procesada, acompañándola en la cárcel tres de sus hijos, niños de corta edad.
Romero Robledo, el Alfonso Guerra de Cánovas, llevó el asunto al Congreso, abogando por la duquesa, víctima de la demagogia periodística. Y contra Romero Robledo se levantó Silvela, que redondeó una crisis ya desatada con la dimisión del ministro de Marina para batirse en duelo a pistola con un director de periódico. En medio (de la crisis, no del duelo), Cánovas, que suspiraba por la vuelta de Romero Robledo al hogar.

Otras gentes, misma España.