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lunes, 20 de mayo de 2019

Subir y bajar

 ¡Qué cosas dicen algunos!

Protestas de la hinchada

Francisco Javier Gómez Izquierdo

 Esta noche se enfrentan Granada y Albacete en duelo tan emocionante que seguro paralizará la ciudad que hace 30 años el entrenador Benito Floro descubrió para el fútbol. Aquel hombre y aquel equipo a los que vi pasar por el todavía viejo Arcángel, ¡¡¡en 2ªB!!!, me dejaron maravillado. Es de los pocos recuerdos agradables de aquel tiempo cuando aún el sentimiento por mi nuevo equipo empezaba a vestirse. De central en el Córdoba jugaba Paco Jémez y de medio centro Miguel Ángel Portugal, paisano y conocido con el que coincidí en Castellón además de en las fiestas de Quintanilla de las Viñas. No recuerdo lo que comí ayer, pero aún no se me ha olvidado la sensación de equipazo que experimenté cuando vi jugar a Catali, Corbalán y Menéndez, un trío que condujo hasta Primera al equipo que se conocería como “Queso mecánico”. Es cierto que uno andaba avisado de los revolucionarios métodos del míster asturiano, pero les aseguro que era insólito aquel fútbol en un grupo de 2ªB donde había históricos como el mismo Granada con el que se las tendrá hoy... y típicos peñazos como Tomelloso, Estepona o Balompédica Linense.
    
Albacete y Granada, con dos entrenadores del tipo que yo llamo laboriosos, por lo que cierran y concentran a sus onces, pujan por la Primera con plantillas creo que modestas y lejos de la calidad que se estilaba en la Segunda hace cuatro años. Hace cuatro años años ambos equipos estarían luchando por no descender, pero este 19 uno de los dos -el Granada, supongo- va a acompañar al Osasuna en el AVE directo. Pudiera ser que el otro salga vencedor de la liguilla, pero para un servidor ni siquiera Osasuna, otro de los equipos de los que fui abonado, tiene el nivel de aquel Albacete de 1990 en ¡¡¡2ªB!!!

      Hoy, la 2ªB es una pesadilla para el aficionado que necesita el fútbol en vivo y al que el equipo de su ciudad condena a ser un maldito por lo menos una temporada. El calendario enfrentó ayer a Córdoba y Gimnástico de Tarragona en un duelo sin chicha ni limoná que a falta de cuatro partidos ¡válgame el Señor! o sea doce puntos, tiene a los dos hundidos no sólo en la clasificación sino, al parecer, también en la miseria. Se liaron a goles sin conocimiento en un 4-3 a favor de los nuestros que si llega a durar cinco minutos más el partido troca en en un 4-6 o un 6-4, vaya usted a saber. El presidente León tuvo que escuchar a la entrada la inútil y merecida protesta de los contados que fuimos y que tenemos la mosca tras la oreja por lo que pueda ocurrir con el club. Hay consenso en estar conformes con el descenso a 2ªB. Un servidor teme descalabro mayor por cuestiones económicas, pero de éstas de verdad que no entiendo nada. 
      
Del Gimnástico de Tarragona, decir que mostró las mismas penosas trazas que el Córdoba donde el inquieto Quique Martín se movía en la banda como un cartujo en meditación con un ir y venir cabizbajo y pausado aceptando un triste sino que seguro adivinó al cuarto día de su incorporación. Del  calamitoso despropósito de nuestra defensa da atinada idea la escandalosa comparación que sale de los goles encajados por los dos equipos, Albacete y Granada, que se juegan esta noche el ascenso. El Alba lleva 32 goles en contra mientras el Granada tan sólo 25. Sumadas las dos cifras da un total de 57 goles entre los dos, lejísimo de los 74 que nos han colado a nosotros. ¡¡74 goles en contra!! En algo teníamos que ser campeones.