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sábado, 25 de mayo de 2019

Municipales

Esa Lamaña que hoy preside el Congreso


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Unas elecciones municipales aún tienen por ahí el encanto mitomotriz de “lo republicano”, sinónimo, entre nosotros, de “la ilegalidad”, cuya fiesta mayor fue aquella República que advino tras unas municipales ganadas por los monárquicos (22.150 por 5.875) en abril del 31, razón por la cual (“de la ley a la ley”) don Niceto, El Botas, conminó al Rey a abandonar Madrid “antes de que se ponga el sol”, cosa que hizo.

Se lo había dicho Miguelito Maura al cuñado de Azaña: dile que quiero verlo, que el tiempo urge, que el 12 son las elecciones y el lunes 13 se va el Rey y es menester que esté todo dispuesto. Pero Azaña, el sabio más tonto que la España moderna ha conocido, sólo veía en Maura a “un fuguillas”:

¡Qué disparate! ¡Y lo dice como lo cree! Además, estoy seguro, se lo dirá a todo el mundo. ¡Conque el Rey se va al día siguiente de las elecciones…! En primer lugar, las elecciones que estos gobiernos de generales y de paisanos tontos han convertido en políticas se ganan en las capitales, pero se pierden en los pueblos.
Al ver, el lunes, la bandera republicana ondeando en Cibeles, el trufero Rivas-Xérif corrió a casa de su cuñado para llevarlo ya a la de Maura, donde se reunía el comité de lo que Sénder llamó la “gran verbena popular”.
Un mes más de encierro y terminaba la novela –protestó Azaña con sincero fastidio, recogiendo las cuartillas de “Predesval”.

A este estadista del “no soporto la estupidez” le dijeron que era el amo de la República y él se lo creyó. En las municipales (complementarias) de abril del 33, organizadas ya por él, los suyos perdieron 5.048 por 10.983, pero su rasero del “voto de calidad” era otro.
–“¡España ha hablado!”, dicen enfáticamente en el Congreso. ¿España? No. En estos pueblecitos nunca ha habido verdaderos partidos políticos. De modo que no han ganado terreno las derechas, sino que lo han perdido.

Esa Batet Lamaña que hoy preside el Congreso no tiene en la cabeza más que barreduras de esta Ilegalidad hispánica.