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jueves, 26 de enero de 2017

"¡Carajo!"

Politología krauzista

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Sus melindres (asco) al populismo son su asco (melindres) a la democracia, palabra que en ellos nada significa, pero con ella se han montado una religión (civil, no vaya nadie a creer) que les permite acercarse periódicamente a un chiringuito electoral donde fingir (y que los vean), como las beatas en misa de los domingos, que creen que los pobres heredarán un día la tierra.

La democracia representativa sólo es una forma de gobierno que exige la representación del elector y la separación (en origen) de poderes. Todo lo demás es literatura (muy mala).
En cuarenta años nadie ha visto a ninguno de estos melindrosos pedir representación y (o) separación en España, pero luego marchan a Roma a preguntar por la democracia al Santo Padre argentino, que les (ben)dice:

Hitler no robó el poder, fue votado por su pueblo.

Al quite, en la Academia, ese “cuerpo muerto” (Marquina), un pocero del idioma que tiene que definir palabras escabrosas levanta el meñique por su “asco” y “pena” por los votantes de Trump:

También Hitler tomó el poder gracias a los votos de los demócratas alemanes.
John Stuart Mill fue más señorito y antidemócrata que estos rastacueros del antipopulismo, pero sabía de política. Estos hablan por lo que han visto en la portada de la revista del heredero (Dios nos asista) de Octavio Paz: aquélla de un Hitler transformado en Trump, quien ha jurado la única Constitución democrática del mundo, ninguno de cuyos artículos, por cierto, puede cambiar porque le llame frau Merkel de madrugada.

¡Carajo! –escribe Frida Kahlo en el París del 39–. Valió la pena venir sólo para ver por qué Europa se está pudriendo y cómo toda esta gente, que no sirve para nada, provoca el surgimiento de los Hitler y los Mussolini.

A Hitler (como a Mussolini) lo lleva al poder la Constitución de Weimar: una partidocracia de listas con un sistema proporcional que da alas al separatismo prusiano.

¿Qué tiene que ver eso con la democracia representativa?

Bergoglio