Follow by Email

martes, 20 de octubre de 2020

Oportunidades


 Johnny Rotten

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Llegan las elecciones americanas y todos los pajaritos progres salen a piar a la cola del de Twitter, que es el pollo sagrado de esta época.


    En Roma, para obtener el auspicio favorable o adverso para la guerra, los generales empleaban como signo el “tripudium”, es decir, la manera, según nos explica Ihering, como comían los pollos sagrados.
    

–Si el general quería obtener signos favorables, empleaba pollos en ayunas, y en el caso contrario, pollos ahítos.
   

 Es lo que vimos cuando Bush nos apuntó a la invasión de Iraq con el visto bueno de Blair y Aznar, que nos prometió pingües beneficios, en cualquier caso menores que los que vamos a obtener con la reelección de Trump.
    

Segovianos, segovianos, somos gente comunera, y españoles, españoles, somos grandes oportunistas. El Brexit fue sólo un anticipo: los ingleses de Boris huyeron de Uropa y la Autonomía de Cifuentes aprovechó el vacío de poder en Londres para traerse la City a Madrid, que la capital parece una plantación de obeliscos capitalistas como los de las viñetas de Máximo San Juan. Villacís, la jurista (“entonces ¿Obama no era pobre?”), puso la guinda prometiendo una London Eye aún más grande que la London Eye para que los madrileños, acomodados en sus canjilones, puedan tomar los aires durante el confinamiento que demandan los liberalios de Ciudadanos.
    

Tenemos, pues, la City, y ahora hay que llenarla de cerebros, que son los que nos van a venir con el exilio trumpiano del “si gana Trump, me voy del país”. James Woods (180 IQ) y Johnny Rotten, líder de los Pistols, no vendrán, porque votarán por Trump, “por supuesto”, pero a cambio tendremos por aquí a Bruce Springsteen, el ruiseñor de las gasolineras, y a Judith Butler, la Derrida del sexo con su teoría “queer” según la cual el género no es cosa de la naturaleza, sino de la educación, de donde deduce que si Trump ganara las elecciones, “acabaría con la democracia”. Iba a hacerlo en 2016, pero Twitter se lo impidió, así que lo hará en 2020.