Follow by Email

viernes, 23 de octubre de 2020

Deudas


 La señora marquesa (Mary Carrillo) en Los Santos Inocentes

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Al presentar la moción de censura, Garriga (“el negro de Vox”, para la izquierdona) hizo la secuencia de las mociones y los porcentajes de deuda pública. A cada moción, su deuda, desde el 17 por 100 (amenaza de ruina) que había cuando la de González a Suárez hasta el 120 por 100 (quiebra técnica) que debe de haber ahora, con la de Abascal a Sánchez. Era como leer la tabla de crecimiento que las madres llevan a lapicero en la puerta del cuarto del niño, un retrato del Régimen.
    

¿Qué es un Régimen? Lo que sale en la tele. Garriga leía porcentajes, pero en TVE no salía Garriga, sino unos tertulianos que traducían a progre paladino lo de Garriga, que en el relato liberalio hace de cuñado de Abascal, es decir, de facha, por la “gracia” francesa de Cabu (asesinado en lo de “Charlie Hebdo”), que convirtió en “Mon Beauf” (paleto apegado a su familia, a su piso y a sus pequeños placeres) a su cuñado, objeto del odio de la elite progre al “pueblo traidor”.
    

Lo tiene explicado Chantal Delsol: esa elite se separó del marxismo, pero conserva sus esquemas. El pueblo ya no es aliado, sino adversario al que despreciar como extrema derecha. ¡Populismo! ¡Fascismo! Y quien no lo vea así, es “Mon Beauf” (“xenófobo, violento, machista, cazador, homófobo y de derechas”). ¡Un cuñado! Y no sale en la tele.
   

 –El que se mueve no sale en la foto –decretó Guerra, que en la tele tenía a Calviño, papá de Nadia.
    

En la tele salen los “telepollas” (Cela) oficiales, y los “Mon Beauf” salen sólo si dicen “Jehová” y procede una lapidación. Jehová, hoy, es Merkel, esa señora marquesa (Mary Carrillo) de “Los santos inocentes” de cuya caridad dependemos. No es la libertad, como dicen los liberalios (los ingleses, que de eso conocen, salieron corriendo), sino el subsidio. No es la justicia (alemán es el juez que amparó a Puigdemont), sino la servidumbre.


    –Muchos españoles entendemos con dificultad el “pacto por la justicia” firmado por Pp y Psoe –se quejaba un lector aquí en junio... de 2001.