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lunes, 20 de agosto de 2018

La Liga de Mr. Marshall

General Vernon A. Walters

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Se ha citado muchas veces lo que Vernon Walters, militar y diplomático estadounidense, declaró en ABC, el 15 de agosto de 2000, sobre su visita a El Pardo en el 73 por encargo de Nixon, que quería saber qué planes tenía Franco para un franquismo sin Franco:

    –Franco me recibió en pie. Me dijo: “Lo que interesa realmente a su presidente es lo que acontecerá en España después de mi muerte, ¿no? Siéntese, se lo voy a decir. Yo he creado instituciones y nadie piensa que funcionarán. Están equivocados. El Príncipe será Rey, porque no hay alternativa. España irá lejos en el camino que desean ustedes, los ingleses y los franceses: democracia, pornografía, droga y qué sé yo. Habrá grandes locuras, pero ninguna de ellas será fatal para España.” Yo le dije: “Pero, mi general, ¿cómo puede estar usted seguro?” “Porque yo voy a dejar algo que no encontré hace cuarenta años.” Yo pensé que iba a decir las Fuerzas Armadas, pero dijo: “La clase media española.” Se levantó, me dio la mano y ya había terminado la entrevista.
    
¿Qué va a ser del Real sin Cristiano? Seguramente, una ciclotimia total (los mejores en la victoria y los peores en la derrota), una locura ambiental de chismes y cominerías hasta que llegue la primavera y, como decía Bernabéu, el Madrid vuelva a ganar, pues al final tampoco pasará nada, ya que Cristiano nos dejó, además de los goles, una clase media, el piperío, que es muy fácil de contentar. Si no hubiera goles de Benzemá en el campo, los habrá en el Youtbube de Mbappé, que no deja de ser un poco nuestro, con Flóper haciendo montoncitos de monedas, como los niños, hasta llegar a la cifra que le permita comprarlo. El tabarrón mediático llevará el nombre de Messi, centrado en hacer las cabriolas de la cabra gitana contra el Alavés con la tranquilidad que le dan la ausencia de Cristiano en el tatami y saber que hasta dentro de cuatro años no hay otro Mundial.
    
El panorama liguero para Lopetegui se presenta como el reinado visigodo de Witiza. Despedido del Combinado Autonómico por el Macho Rubiales previa consulta con Barack Obama, Lopetegui debe gestionar algo peor que los egos, que con la marcha de Cristiano ya no quedan. Debe gestionar los huérfanos.

    –Jesús, ¿no tenemos padre? –preguntan los niños muertos a Cristo en el “Sueño” de Jean-Paul Richter, cuando ya no se escucha sino la lluvia que cae en el precipicio (¡aquellos cuatro goles en “Le Coq Arena” de Tallin!) y la eternidad reposa sobre el caos y lo roe, y al roerlo, ella misma se devora lentamente, con lo que todo el edificio del mundo va a derrumbarse ante nosotros.

    –Todos somos huérfanos –responde él.
    
Para redondear la metáfora contamos con las gafas negras de Lopetegui, a lo James Franciscus de detective ciego en “Longstreet”. ¿Y quién puede pegar a un “ciego”? Pues el periodismo deportivo, si lo manda Obama, el asesor de Rubiales (según Rubiales):

    –Tuve una conversación con Obama y él mencionó la destitución de Lopetegui. Me dijo que en ocasiones hay que actuar, y que ellos estaban en la línea de la decisión que habíamos tomado.
    
¡Ellos! ¿Quiénes son “ellos”? ¿Los Obama? ¿Los Clinton? ¿Alexandria Cortez, la Rommy Arce de Nueva York, y Maxime Waters, la Pilar Bardem de California?
    
La pregunta es fundamental, ahora que Tebas, el jefe del fútbol profesional, quiere colocar la Liga en los Estados Unidos (¡aunque tenga que fletar el “Aquarius” para los abonados!), y Rubiales no lo ve claro. O no tan claro como lo de Lopetegui. (Hay una foto de este verano con más matices que “Las Puertas del Paraíso” de Ghiberti: Rubiales y Molina en la toma de posesión de Luis Enrique. El único con corbata, el trabajador: Luis Enrique).

    Tebas se ha sacudido de un manotazo tuitero la mosca de Errejón (el becario black que al oír el nombre de los Estados Unidos, que tampoco es lo que se dice un nombre, de internacionalista venezolano pasa a defensor de las raíces y la pertenencia nacionalistas de Messi, que sería Kunta Kinte), pero, con Obama del brazo de Rubiales, no sabemos cómo va a sacar adelante su Liga de Mr. Marshall, que es la nuestra.

James Franciscus en Longstreet

KLOPP Y MOURINHO

    Klopp, quién lo iba a decir, se ha revelado como el fariseo de san Lucas, 18, espejo del socialdemócrata de nuestro tiempo que presume de ayunar dos veces por semana, de dar el diezmo de todo lo que gana… Klopp defendió después de Kiev a Karius, pero se ha gastado una fortuna en Alisson y un fortunón en… Virgil van Dijk, siendo el mismo Klopp que, cuando el United soltó cien millones por Pogba, dejó escapar esta majadería de fariseo comprado en los chinos: “El día que el fútbol se gaste cien millones en un jugador, yo me retiro. Yo quiero hacer las cosas de modo diferente. Las haría de modo diferente aunque pudiera gastar ese dineral”. Ni retirada ni diferencia. Mourinho, que dirige la plantilla más sobrevalorada de Inglaterra, sólo ha tenido que esperarlo sentado en el camino y decir: “Es divertido ver cómo la gente cambia”.