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sábado, 6 de febrero de 2016

Cisco

Tom Paine


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Todas las encuestas del Cis son un cisco, y según el último cisco del Cis un tercio de los votantes, sobrexcitados por el subidón de checa que produce aplicar a los muertos “la gandula” de la Memoria Histórica, votan comunista.

¡Paremos a Le Pen!

Ese tercio (¡el tercio!) da por sentadas dos cosas: que convivimos con un montón de españoles encabronados por la envidia (la señora del vecino, que llama la atención; la suerte del cuñado, que tiene catorce pagas; la alegría del “jonles”, que se lo gasta en vino) y que en España, hoy, hay los mismos demócratas que con Franco, es decir, ninguno.

Nunca di con nadie, ni en la enseñanza ni en la política ni en el periodismo, que conociera (o le interesara) la democracia representativa, quitando, en los 70, algún librillo de Fraga en Grijalbo, hecho para arrimar el ascua a su sardina, que era un arenque alemán. Todo el mundo, en cualquier caso, era comunista, socialista o falangista, energúmenos totalitarios haciendo, eso sí, como si (todo en España ha sido siempre “como si”) fueran demócratas, pues ya dice Pablemos que democracia es una palabra que se vende sola, pero que dictadura, “aunque sea la del proletariado”, no hay quien la venda.

Si todos los que se dicen demócratas en España  supieran lo que están diciendo, no lo dirían, pues se darían cuenta de que, si fueran, en efecto, demócratas, estarían haciendo del franquismo la mayor cultura democrática que haya existido desde los gloriosos días de la ilustración escocesa.

Sin embargo, aquí estamos, en un país con su Estadito de partiditos, por decirlo como Pablemos dice “barrita” para proveer a su desayuno, donde hasta los Carnavales son “de Estado” y donde Cotarelo, nuestro Sartre comprado en los chinos, doctor de doctores de Podemos, se enteró en 1989 por la prensa de que Tom Paine ya no estaba vivo. Desde 1809, para ser exactos.

Tampoco ninguna democracia llevaría nunca al poder a Mussolini. O a Hitler. O a Franco. O a Pablemos.


Cotarelo