lunes, 11 de enero de 2010

LUNES, 11 DE ENERO




LA NEVADA DE KAKÁ

En Madrid reapareció Kaká, que es un predicador bueno, y cayó la gran nevada, la que nunca se había visto, la que tiene a los malos predicadores del Cambio Climático, que ha llegado incluso a Córdoba (¡ah, el invierno omeya!), urdiendo nuevas teorías para seguir ordeñando a la vaca. Nevaba sobre el lomo de Kaká en el Bernabéu, y en la calle el Marca ofrecía... la sudadera de Kaká.

En la lírica del sudor, lo más curioso que uno recuerda es un poema que Iñaqui Perurena recitó en un programa de Hermida a base de la palabra sudor. Y es que, además de levantador de piedras (harrijasotzaile), Perurena es poeta del cuerpo, como García Montero, es decir, bertsolari (yo me quedo con Perurena). Pero ¿cómo asociar el sudor con Kaká? De sudar, Kaká sudaría el sudor de los ruiseñores, que suena a película con Chigrinsky y Pep Guardiola.

Ignacio Ruiz Quintano