miércoles, 28 de enero de 2026

Virgen de Valvanera

Virgen de Valvanera en su Monasterio.S. XI


Virgen de Valvanera en S. Benito

Sevilla. S. XVII



Francisco Javier Gómez Izquierdo


        En estos días que todas las venas y venillas de la España van a reventar de agua me he acordado del Vallis Venaria, el valle riojano que dio nombre a la Virgen de Valvanera en Los Cameros de la sierra de la Demanda. Por los pasados Reyes me acerqué, como suelo hacer siempre que voy a Sevilla, a San Benito, donde un joven padre con sus dos hijos al verme con boina me relacionó sin dudarlo a la Virgen de Valvanera que se venera allí.


-Yo soy nazareno de la Sagrada Presentación de Jesús al Pueblo. ¿Ha visto usted nuestro Pilatos? -me aclaró el joven padre-. Me hice de la Cofradía porque mi madre era de la Hermandad de Gloria de la Virgen de Valvanera y me traía de chiquitito a ver al Niño "revirao" que parece que va a escapar de los brazos.


 "¿Acaso es tu madre riojana?" le pregunté. Me dijo que no, pero que sabía que el culto lo habían traído castellanos con Fernando III el Santo y que era una de las Hermandades más antiguas y que en Sevilla era Hermandad de mujeres donde se admiten hombres. Cogimos hebra y le apunté que cuando yo tenía la edad de sus hijos, Logroño era Castilla y que siendo la Virgen patrona de la Rioja, en la Demanda burgalesa se la tiene mucha devoción. Como no podía ser de otro modo le conté el porqué  del imposible escorzo del Jesús en la talla original románica del Monasterio, atribuido a un milagro cuando una pareja que fue a casar e hizo noche en el Santuario se acurrucó y emocionó en demasía fruto de su juventud y naturaleza hasta el punto de escandalizar al Niño, que volvió la cabeza que miraba inclinado a la derecha, hacia la izquierda para no ver sacrilegio en recinto sagrado. Los pocos fieles gritaron "milagro, milagro";  la pareja huyó asustada, pero volvió a los nueve meses con la criatura nacida de la incontinencia en busca del perdón de la Virgen, que por supuesto concedió.


      Las imágenes que he visto de otros lugares que representan la Virgen que tanta devoción atrajo desde tiempo medieval, todas tienen al Niño como inquieto, pero lo que más me ha llamado siempre la atención es la difusión que tuvo partiendo de lugar tan escondido y sin casi población. Hay historias que no admiten discusión que dicen que castellanos (Rioja era Castilla) que embarcaron con Colón llevaron el culto de su Virgen y lo extendieron por las Américas: México, el Perú, Venezuela, El Salvador, Ecuador, Guatemala, Puerto Rico.., pero sobre todo en Colombia, y puestos en Colombia, en el Departamento de Antioquia, de donde servidor ha conocido varios  presos con la misma estampa en la que el Niño mira a la derecha, a la gente y no a su Madre. En España hay altares en Madrid y Extremadura,  Asturias, Galicia... En Sevilla tiene gran arraigo y lejos de San Benito, cerca de la Alameda de Hércules he visto una calle Virgen de Valvanera, lo que me hace pensar, puede que no tenga base ninguna, que los burgalese y riojanos que se asentaron en Sevilla no fueron pocos y sí pocos muy inclinados a su Virgen. Dice la Leyenda traducida de un texto atribuido a Gonzalo de Berceo que la imagen fue encontrada en el hueco de un roble por Nuño, un criminal arrepentido al que acompañaba Domingo, el cura de Brieva de Cameros y así como Nuño dejó la mala vida los emigrantes de la Demanda también se apartaron de un terreno tan infecundo pero sin olvidar Su Refugio.


    En Los Cameros se dice que Colón llevaba una imagen de la patrona de la Rioja en su camarote de la Santa María. Que la Santa María se apellidaba de Valvanera (mucho decir es ésto, pero ¿quién sabe?) y que en una réplica de la nao capitana que se hizo en los 60 y que llegó a Nueva York, la Santa María era de Valvanera.


      Con la que está cayendo, pudiera ser que sea tiempo de encomendarnos a la Virgen del Vallis Venaria. A la Virgen de Valvanera. Servidor está obligado por nacencia y por tener a la descendencia avecindada en Sevilla con tan Gran Señora.