Ignacio Ruiz Quintano
Abc
De la Luz de Trento de Menéndez Pelayo (“Luz de Trento, martillo de herejes, espada de Roma…”) al destello de la baliza de Perico Navarro, director general de Tráfico, que parece haberse inspirado en la luz del venado.
–De todos los animales sale una luz rojiza. De todos, menos del venado: iluminas, apuntas y… ¡zas! De los ojos absortos del venado brota una luz muy blanca; tan blanca que casi te hipnotiza, te hace dudar, ponerte de su parte.
Esto le contaba Abiel a José-Miguel Ullán en Zihuatanejo, Méjico. Para Abiel, protestante y boxeador “hasta que dejó de verlo claro”, no había nada tan hermoso como la luz blanquísima del venado. Y suspiraba: “Es una lástima que el hombre sea el único animal sin luz propia, ni rojiza, ni blanca, ni nada. ¿Se dio usted cuenta antes?”
El españolejo se debe al rebaño (por cuya moral, como saben los nietzscheanos, se caracteriza el mundo moderno), y a su proverbial mansedumbre (otro logro del franquismo) se encomienda Perico Navarro para colocarle una baliza que por cuarenta “leures” (ganga, ganga, ganga) le dotará de una luz propia que en caso de control o de accidente brotará de su aparejo como de los ojos de un venado. De llevar razón Abiel, será la luz que hará a los guardias y a los seguros ponerse de nuestra parte, y por eso el españolejo, ese balizante de botellín en terracita, comienza tan contento el año, indiferente a las vueltas que el mundo va a dar.
–El poder político sigue una fórmula simple: e = mc² –propone Curtis Yarvin–. La energía es la masa (número de simpatizantes), multiplicada por el compromiso (lo que están dispuestos a hacer: ¿votarán?, ¿donarán?, ¿se armarán?, ¿se pondrán un chaleco suicida?), multiplicada por la cohesión (su nivel de organización). Necesitamos maximizar este número, E.
La baliza es la boina del pobre y el marcapasos del Consenso, razón por la cual sólo nos la ponen en España, que tampoco es mal lugar para presenciar la “Decline and Fall” del Imperio más endeudado de la Historia, que anda por el mundo rompiendo las huchas-cerdito de los niños para atender a los recibos de los intereses. Lo que Gibbon hubo de estudiar en los libros, nosotros podemos seguirlo “en vivo” por “X”, con Maduro haciendo de Vercingetórix, el cautivo de César, en una furgoneta con baliza por las calles de Nueva York, la Roma/Scorsese de Trump. ¿Gibbon? ¿Qué político del Consenso oyó nunca el nombre de Gibbon?
–Acaso su señoría no pase por ningún Gibbon a la posteridad, y si ciertamente el sujeto es más pequeño que la “Historia de la Decadencia de Roma”, también fuera muy fácil que fuese más pequeño el historiador.
Esta fue, en la sesión parlamentaria “del sombrerazo”, la contestación de Cánovas a Linares Rivas, que lo había acusado de hallarse en decadencia.
Visto el circo de Maduro, todo sugiere que “detrás va Pedro Domecq / con tres sultanes de Persia”… Por cierto, ¿será fiable la radiación de la baliza?
[Martes, 6 de Enero]

