Francisco Javier Gómez Izquierdo
Hace justo un mes salí renegando de El Arcángel tras la visita de un Éibar desesperante, quizás condenado a ser rácano por torpeza manifiesta. Por entonces Magunazelaia ya había dejado de ser referencia en el once ("si el mejor es Magunazelaia, no se salva el Éibar", pensaba servidor) y había pasado al banquillo, pero el partido me supo al corte de leña con tronzador, y no sé por qué me volvió a venir el rrrasssrrrrassss de mi infancia de "la Corta en la Demanda" ayer en El Plantío cuando aún tengo cercana la imagen de una muchachada de aizkolaris que Mendilíbar hizo simpática. El Éibar parece que sale al campo con un cargamento de melaza que va derramando para que el contrario se enrede y no llegue al área. De atacar no se ocupa. Parece que el míster Beñat Sanjosé fía el gol a un chispazo de inspiración de Guruzeta, que éste sí que es el bueno. Y si no lo es en demasía, por lo menos lo parece. Como decía el gran Luis Aragonés, "tiene andares de buen pelotero". El Burgos-Éibar no dio de sí y eso que a los doce segundos Íñigo Córdoba marcó un gol que anuló el VAR por un fuera de juego de escasos centímetros (hay que reconocer que era órsay); un gol que con el Reglamento en la mano es válido porque así les pareció al árbitro y al linier. No dio de sí porque el Éibar contagia errores, malas colocaciones y fatigas. Arambarri, que jugó en vez del sancionado Arbilla, a la hora propició una confusión de la que se aprovechó Íñigo Córdoba, que jugó como servidor espera de él, para cruzar el 1-0 ante Magunagoitia. Durante esa hora de fútbol mediocre, servidor se fijó en Guruzeta, que lleva el 10, un número que antaño estaba reservado a los talentosos y que hogaño -reconozco que no me gusta nada- lo lleva cualquiera. El hermano de este Jon Guruzeta es el delantero centro del Athletic Gorka, y ambos son hijos de Xabier Guruzeta, un defensa más bien leñero que jugó muchos años en la Real antes de peregrinar un poco y acabar precisamente en el Éibar.
Viejuno que ya es uno, me puse a recordar cuándo acabó lo de añadir a los nombres familiares el primero y el segundo, una circunstancia muy del Athletic. Arieta, Rojo, Uriarte, I y II, aunque también recuerdo a los Claramunt del Valencia, los Gilberto del Tenerife o los Gonzalvo que salían en las historias en blanco y negro del AS Color, donde por cierto se elogiaba mucho a Luis Regueiro al que se distinguía con el hermano Pedro Regueiro así, por el nombre. No lo sé, ya conocen que escribo de corrido y tengo días con poco juicio, pero creo que a los Salinas, Julio y Pachi, ya se les distinguía también por el nombre como a los Regueiro de antes de la guerra y no por los palotes. Con los Salinas o por ahí fue cuando se perdió la costumbre de poner números romanos como a los Papas, pero este Guruzeta sería el III de la saga, como los Gento que también hubo un I, II y III.. y ¡pues eso! que en estas "tontás" pensaba servidor apoltronado en el sofá mientras miraba un partido sin sal.
Sal que no faltó junto al Mar, en El Sardinero donde el Zaragoza metió tres goles al Rácing, líder que ya ha encajado ¡¡¡31 goles!!!. Las Palmas, segundo, sólo 13. Aplaudimos aquí la disposición atacante cántabra, ayer el partido acabó 2-3, pero es evidente que no se puede descuidar tanto la trasera porque hay médicos que dicen que muchos catarros vienen por dormir con el culo al aire y muchas pulmonías y hasta neumonías se complican por catarros mal curados. Las Palmas y Deportivo empataron a uno. El Almería, el día de la vuelta del Mirandés a Anduva también lo hizo (2-2) y en fin... la segunda vuelta en Segunda va a resultar peligrosa para los cardíacos.
Dato curioso. El Rácing supera el récord del Betis de jornadas seguidas marcando gol. Ha marcado en las 21 que se han disputado en la Primera Vuelta

