Ricardo en Huesca, anoche
Francisco Javier Gómez Izquierdo
El Alcoraz de Huesca es plaza importante para el cordobesismo del siglo, pues allí en el 2007 se ascendió a Segunda División desde el pozo de 2ªB y hasta tan lejano lugar subieron entonces -"los valientes de Huesca", los llamaron- dos centenares de aficionados a acompañar y dar ánimos a un equipo mucho más barato que los que habían aspirado a lo mismo, con el célebre Sandokán mediante, varias temporadas anteriores. A Huesca subió entonces el gran Ricardo, el de mi peña, al que aquí he sacado a veces yendo a Ucrania a la final de la Eurocopa, o el último mayo de collera en Burgos con servidor comiendo en el Azofra y durmiendo en mi casa de Gamonal. Ricardo se quita de otras cosas para dárselo al Córdoba y en invierno, en lunes laborable, ayer, vuelve a subir a Huesca tras de su Córdoba y con la mesura que le da su veteranía de aficionado sesentón dice en las teles que le ven por las calles oscenses que firma el empate "...y si el domingo se gana al Málaga se puede empezar a pensar en cosas grandes". Ricardo Casado es ·"El Aficionado". El auténtico. El que le cuesta el dinero en viajes para ir a Don Benito en Tercera y a Barcelona en Primera. El que ha caído en pueblo y club un tanto limosnero, y mantiene la fe en su equipo como una madre mantiene la fe en el hijo por muy calavera que le haya salido. A mí, Ricardo me parece que quiere al Córdoba así. Como si fuera un hijo y le perdona las malas tardes, y se cabrea con él, y le riñe, y le aconseja... pero sabe que le va a ser difícil sujetar lo salvaje de este Córdoba, al que no obstante sabe, no sólo desea, que lo va a volver a ver en Primera.
El nivel de Ricardo lo tiene el tocayo Javi de Cordobamanía, el que subió a Oviedo con el equipo descendido ante el asombro del Movistar, el Marca y el As, al que he visto en cien lugares y con el que tengo el gusto de hablar de nuestras cosas. A Javi Jiménez lo presenté a la cuadrilla de Burgos en El Plantío con la satisfacción de presentar a un tipo de ley. Sé que hay muchos así en cada equipo, pero con la sensatez y nobleza de estos dos he visto pocos porque por lo general semejante devoción lleva al fanatismo y aquí no hay tales.
El Huesca- Córdoba de anoche me pareció inclinado a los de Iván Ania. Se salió mandando y a pesar del contratiempo del 1-0, un gol que los árbitros modernos y muchos antiguos anulan por falta al portero y en el que entra siempre el VAR, a mí me pareció más pusilanimidad de nuestro portero Iker Álvarez -¡¡ejem, ejem!!, con los balones altos de este chico-, qué error de Cid Camacho, un buen árbitro que deja jugar y no pita las personales del baloncesto. No estuvo mal el Córdoba. Mereció encarrilar antes el partido que en el 89, cuando Carlos Isaac marcó el 1-2, desnivelando el empate que había logrado Jacobo con un golazo de Primera división. Primera División a la que lo quiere llevar el Oviedo, porque se han enterado en las Asturias que tiene mucha clase. La tiene en verdad, pero es guadianesco superlativo... y sé lo que me digo. Yo nunca lo ficharía por lo que dice su representante que vale. Eso sí, no es delito aprovechar la racha.
Espero que Burgos y Córdoba, uncidos en esperanzadora yunta, ambos con 32 puntos ataquen la segunda vuelta con tres o cuatro puntos más que en la primera. El Huesca, chunguillo. Pulido es su peligro y el córner su arma favorita. Kortajarena da sentido a un equipo al que veo con muchas carencias. Jon Pérez Bolo no lo va a tener fácil para mantenerlo y el domingo va a El Plantío, donde tuvo el último tajo.
En día de sobresalto de entrenadores, no sólo se va Xabi Alonso. También el Mirandés echó a Galván ayer y tanto Huesca como Mirandés... Bueno, tienen tiempo.

