sábado, 17 de enero de 2026

Campeones


Émerson Ferreira da Rosa


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Anda que ha tardado el “As”, brazo intelectual del régimen de los Calderones, en echarle en cara al alcalde su tardanza en recibir al senador de Massachussets (Palencia) que preside al Madrid porque sí. Aviso al alcalde –cuyo jefe, Rajoy, lee el “Marca”– y leña a los náufragos del florentinato que, al parecer, tocan la cazuela de la derrota cuando lo que ha vuelto al Madrid es la victoria. ¡Hummm! ¡Me gustan los torreznos por la mañana! ¡Huelen a victoria! En baloncesto, creo, pero victoria al fin y al cabo, cosa que hay que aplaudir sin esperar a cambio dinero, entradas o señoritas. Ya lo dijo Calderón (“me llamo Calderón y doy suerte”): “Con Gago nos ha tocado la lotería.” Y aquí está el primer título. ¿Que el baloncesto no es fútbol? Tampoco Emerson es Kaká, y ahí lo tenemos cada domingo, llenando el Bernabéu. El mundo moderno es complejo. Sólo vale ganar. Esto lo saben muy bien en Barcelona, donde disponen de treinta o cuarenta secciones deportivas para tener todos los años, incluso con aquel personaje tan amanoletado que era Gaspart, algo que cantar. Y el Madrid es más importante que el Barcelona. El Madrid levanta una copa y sube el jamón en Rumanía, cuyos ministros reciben al presidente del Madrid para platicar de los cerdos gadarenos. ¿Y el alcalde de Madrid? ¿A qué ha esperado para recibirlo, y con él, una lección de cómo ganar unas elecciones contra la oligarquía financiera sin contar los votos? ¿Le van a afear al apuesto sucesor de Bernabéu (el que se pagaba los periódicos de su bolsillo) que venda cochinillos cuando nadie le afeó a Florentino Pérez que vendiera camisetas? El senador de Massachussets (Palencia) domina las sinergias: yo he visto en los toros a un pollero defender fanáticamente al jefazo del Madrid. Por eso Gallardón haría bien en subirse al carro de los Calderones, ahora que todavía está a tiempo. Ese carro está lleno de proyectos para la capital: globos cautivos para quitar el sol en los toros, planes de jubilación para Kaká, Robben y Cesc, media docena de manifestaciones primaverales en la Cibeles... Y Gallardón podría sonsacarle a Calderón unos vídeos de los partidos de Capello para regalar a sus votantes.