Francisco Javier Gómez Izquierdo
"Del Atlético eran tres, Capón, Benegas y Jacquet". Esta letanía suele soltar servidor cada vez que cuento la batallita de la primera temporada del Burgos en Primera División, que fue la 71/72. Capón y Benegas volvieron al Atleti de Madrid ya fogueados para ser titulares junto a Luis, Irureta, Ufarte... durante unas cuantas temporadas. Jacquet nunca jugó con los colchoneros. Del Burgos pasó al Oviedo, luego al Valladolid y ya mayorcete al Elche para acabar en el Orihuela con muchos años. Su edad fue al parecer un misterio, pues aunque consta nacido en el 46, en una entrevista que cayó en mis manos hace tiempo, se reía junto a los pucelanos Minguella, Gail, Jorge... de su edad y del contundente apodo que lució en el Oviedo sobre todo: "Indio". Un "Indio" del Paraguay al que se miraba con prevención porque había una estirpe, por Granada sobre todo, que imponían un respeto imponente. Pero no como el del Piyayo, al que le tomaban a chufla.
Fue en el Burgos donde empezó a jugar en Europa -el Atlético lo trajo de Cerro Porteño- y fue en el Burgos donde sumó seriedad y disciplina a la contundencia que traía del Paraguay. Junto a Benegas y el navarro Ederra, guardó las espaldas de los Requejo, Olalde, Angelín, Aitor Aguirre... pero es de justicia señalar que fue en el Oviedo donde adquirió el rango de comandante de contención en el centro del campo junto a los Iriarte, Tensi, Javi... para que Ortuondo, Galán y Marianín lucieran sus virguerías.
Los recuerdos son cada vez más vagos, pero permanece en la magín su careto negruzco como de malo de película que volví a ver no hace mucho en uno de esos vídeos que manda la gente en la que se quejaba de la poca profesionalidad de los futbolistas, no sé si paraguayos, peruanos o ecuatorianos. En los tres países entrenó y se ve que en el vídeo estaba caliente con sus jugadores. Discotecas, tardanza en asistir a las sesiones de entrenamiento, descuido alimentario... Remarcaba que en España se comía bien y en condiciones y es cosa que me alegró oír.
Leí que tenía hijos por Alicante y que incluso estuvo llevando algún tiempo la cantera del Elche. Un hijo salió también futbolista... pero no prosperó... Me ha sorprendido su fallecimiento y eso que tengo pánico a los eneros, Desde aquí mando un abrazo a su familia, porque fue cuando él llegó a Burgos cuando me até al vicio que no me veo capaz de soltar. De los tres, Capón, Benegas y Jacquet, sólo queda Domingo Benegas, el que marcó el gol del primer triunfo en Primera que fue precisamente ante el Córdoba, donde jugaba un portero que también se llamaba Benegas, y del que tengo un llavero conmemorativo que le hicieron sus amigos futbolistas. Ya digo, batallitas que a los nostálgicos no les cuesta escuchar. José Luis Capón murió con 72 años, Mario Jacquet con 79.
Descanse en paz.


