lunes, 19 de enero de 2026

Goles y muertos


Francisco Javier Gómez Izquierdo

  

Ya había marcado Larrubia el 0-1 para el Málaga en El Arcángel. De hecho, pillé al talentudo 10 corriendo por la derecha hacia la portería de Iker.


  "Dos muertos" me decía Jesús cuando el gol entraba... Un descarrilamiento de trenes de alta velocidad en Adamuz".


   Por Adamuz la sierra es cerrada. Terreno de venados y guarros. "Chungo", pensé para mí. Al poco ya iban siete muertos y en el estadio por megafonía pedían a los aficionados que no salieran con los coches a la autovía -El Arcángel está pegado a ella - por el trasiego de ambulancias y vehículos diversos entre Córdoba y Adamuz que queda a 35 kilómetros.


   Los médicos que asistían al partido abandonaban el estadio camino del hospital Reina Sofía. Cuando el árbitro pitó el final con el 0-1 para el Málaga, en los móviles contaban diez muertos.


   De camino a casa me preguntaba cómo sacarían los más de mil malagueños muchos de ellos en coches particulares, pero me reñí a mí mismo por anteponer los hinchas a las víctimas. Al entrar en casa van veintiún fallecidos y numerosos heridos, muchos de ellos graves.


   No sé... pero pienso que pasan demasiadas cosas malas. Que cada vez hay mayor descontrol con lo importante y que prolifera demasiado charlatán que toma por tontos a los contribuyentes.


   Suelo ir y venir de Sevilla a Córdoba en un Alvia como el descarrilado y es rara la vez que no haya alguna incidencia. Reconozco que es cómodo pero es evidente que cada vez se estaba poniendo más peligroso coger el tren.

 

    Iba a hablar de la gozosa juventud del Málaga, del triunfo en bloque bajo del Burgos y de lo que ha mejorado el Rácing de Santander, pero no tengo ánimo. ¡Qué poco me gusta enero!