domingo, 18 de enero de 2026

Cangrejos de río


Cangrejo de Herrera de Pisuerga


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


En moto o en bici, el tonto rodado avanza sobre las aceras de la capital como la carpa por los pantanos o los cangrejos de río americanos por nuestros ríos. Dragó se queja, y hace bien, de que para pescar cangrejos hay que poner el carné de identidad en el retel, y ni siquiera son cangrejos autóctonos, engallados como los atanasios de Dolores Aguirre, sino febles cangrejos yanquis, incoloros, inodoros e insípidos, aunque que todo lo devoren a su paso. Como ocurre con el tonto rodado que ha invadido nuestras aceras. Sin dinero para echarle gasolina al Ferrari que anuncia Lobato los domingos en las carreras de chóferes, nuestros oficinistas se han entregado a los medios de locomoción promocionados por los poderes públicos: la bicicleta y la motoneta. La pregunta es: ¿vamos hacia adelante o hacia atrás? Del cangrejo se dijo siempre que andaba para atrás, aunque Camba demostró que eso era una calumnia, porque, para empezar, ¿quién ha visto el universo con los ojos de un cangrejo? “Se va hacia un punto, y hasta que se le ha traspuesto, aquel punto está por delante de uno. Si se va en dirección contraria, el punto se queda atrás; pero como se va en dirección contraria, no se puede afirmar que se va hacia atrás. Es decir, que nunca se va hacia atrás”. La objeción de un amigo: “El término de comparación han de ser los ojos. El que va hacia un sitio dirige los ojos a él y va hacia delante. Pero supóngase que de pronto, sin dar vuelta, se pone a dar pasos en sentido contrario. Entonces va hacia atrás.” El problema, entonces, son los ciegos. ¿Es que los ciegos andan para atrás? Éstas son las líneas del debate económico desatado entre las brujas de Macbeth que rodean a Zapatero. ¡Ah, la economía! ¡Qué diferencia entre aquella tómbola de carne de Celia Villalobos echando un hueso de vaca al puchero y esta yogui de Elena Salgado que, de consumida, lleva los juanetes en la cara, mitad lord Palpatine y mitad Domine Cabra de la hambre y la necesidad.