jueves, 22 de enero de 2026

Capellada



Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Al Madrid le han repasado el lomo en Europa, y eso tiene mustia a la capital. Capello, el entrenador castrense, pide tiempo. Calderón, el presidente judicial, también. De hecho, ya se dice que el club va a enredar más, si cabe, en los Juzgados para que las sacas del voto por correo acaben en el mar. Dónde están las llaves, matarile-rile,-rile, dónde están las llaves, matarile-rile-rón. En Lyon, Kaká, Robben y Cesc brillaron por su ausencia. Brillar, brillar, en este Madrid sólo brilla la gomina de Mijatovic, director deportivo de una empresa cuando su única relación en una empresa ha sido siempre con la parte de los que cobran las nóminas, nunca con la de los que las pagan. O sea, que es el único que al Madrid ha venido a aprender. Los demás han venido todos a enseñar. No hay más que mirarles la edad. Sí, Kaká, dice Calderón, acabará viniendo algún día, y tiene razón: Kaká vendrá cuando tenga la edad de Cannavaro o Emerson. Por cierto, ¿qué tal Cannavaro y Emerson en Europa? El mejor Madrid de Calderón es como el peor Madrid de Florentino Pérez, un equipo colgado de Casillas y de Ronaldo, sólo que en el peor Madrid de Pérez siempre estaba Zidane y en el mejor Madrid de Calderón siempre estará Emerson, capitán de ese fútbol fascistoide, mitad monje, mitad soldado, que promueve Capello, el hombre del proyecto a corto plazo. ¿Corto plazo? Si el tesón de Villar Mir no lo remedia, hay Calderón al menos para un año, y en un año Calderón puede dejar el Bernabéu como dejó la plaza de las Ventas, donde se perdió dinero hasta en la Corrida de la Prensa, que ya es perder. Él, sin embargo, es un hombre de fe: “Hola, me llamo Calderón y doy suerte”, repite a quien quiera oírle, como convencido de que, a base de repetirlo, alguien acabará creyéndolo. Suerte, desde luego, hubo en Lyon: un 6-0 en el descanso hubiera sido el resultado más justo. “Sé muchas cosas que no puedo contar”, ha dicho también Calderón. ¿Qué cosas? ¿Las cosas por las cuales todavía estamos esperando a Kaká, Robben y Cesc? Lo que este hombre ha debido de sufrir en la directiva del florentinato no está en los escritos. Y el domingo, otra vez partido: no se lo pierdan ustedes, que vuelve Michel Salgado.