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lunes, 29 de octubre de 2018

La mala decisión de Lopetegui

"Donde se esté bien, mucho rato"
Logroñés 93/94: De pie: Nelson Gutiérrez, Lopetegui, Martín, Moreno, Cleber y Poyatos
 Agachados: Iturrino, Abadía, García Pitarch, Dulce y Linde


Francisco Javier Gómez Izquierdo

        Este fin de semana ha tocado guardia en la mina y no ha habido tiempo para poner en marcha el ordenador y escribir las impresiones que uno acostumbra de los rivales del Córdoba y como quiera que el partido contra el Spórting es ya prehistoria -se jugó el viernes- y no pasó nada -acabó 0-0-, a pesar de Cámara, uno de los mejores centrocampistas de Segunda, me voy a atrever a dar mi parecer sobre la agonía de Julen Lopetegui en el Real Madrid.

       Admitamos, por evidente, que entrenar al en teoría mejor equipo del mundo fuera el sueño de Lopetegui y que tuviese el firme propósito de alcanzarlo en el momento que se viera más capaz de su carrera. Admitamos que él mismo se considerara ya ¿? uno de los entrenadores “top” como se dice ahora y admitamos que se sintiera casi campeón del mundo al frente de la selección española -era una de las favoritas- y que su prestigio y “autoritas” iban a prevalecer por encima del sindicalista-presidente Rubiales cuando don Florentino le propuso dirigir el Real Madrid. Admitido queda.
     Ahora admítase el reproche que le hicimos en su día porque uno, antiguo que es, cree que los compromisos importantes están para cumplirlos y si no es así, el que falta a su palabra por primera vez se convierte en un tipo, o tipa, perdón por olvidar a veces lo que se tiene hoy por correcto, del que no se puede uno fiar.  Estoy convencido de que Lopetegui entró con mal pie en el Madrid no por superstición sino por no estar suficientemente preparado. Tendría que haber analizado las últimas temporadas de Zidane, el entrenador más amado por la Fortuna (el mismo Lopetegui no era precisamente un malquerido si tenemos en cuenta sus rentas y sus aportaciones a la historia del fútbol), y comprender lo imposible que le iba a resultar hacerse entender por una plantilla “acomodada”, como dice el periodismo capitalino, que impone criterios propios en dietas (al loro con Conte, mucho menos científico y bastante más arisco que Benítez), entrenamientos y concentraciones. Uno de los retos más difíciles para el entrenador del Madrid o Barça y para el que hay que tener mucha fortaleza mental es el periodismo y sus críticas. Sobre todo con sus críticos estrella. Pocos hay que lo resuelvan bien y demasiados los que pierden los papeles en las ruedas de prensa, pero lo que desdice y empequeñece mucho al titular del banquillo es perder también la sensatez con la táctica y colocación de los jugadores en las grandes ocasiones. Analistas hay que se han atrevido a decir que algún futbolista va por libre en el campo y hace lo que le da la gana; otros que Julen no se hace respetar y un servidor que se atreve a opinar como están opinando hoy todos los aficionados de España y el mundo entero, cree que Lopetegui -el entrenador y el hombre- está bloqueado mental y anímicamente. El miércoles puse en Salmonetes... que la banda derecha era una insólita invitación para que el contrario haga todo el mal que quiera. Yo no sabría proponer, por falta de conocimiento, la mejor solución para portillo tan desbaratado, pero Lopetegui, el responsable, tampoco. Escandalosa la exhibición de Jordi Alba e inexplicable la ausencia de Odriozola, bien sea sólo o en compañía de otros, pues no en vano es lateral que él mismo llevó a la Selección. No creo necesario ahondar en la forma de Kroos, Modric y sobre todo Sergio Ramos y Varane así como en factores negativos varios para constatar una imagen de equipo adocenado, adjetivo que imagino obsoleto, que no me extraña encorajine a sus aficionados dolidos por ver a los suyos por debajo del Getafe o el Valladolid. Mal los jugadores y muy mal Lopetegui por precipitarse a emprender tareas para las que estaba incapacitado. No era cuestión de entrenamiento. Era mas gestión de egos que otra cosa como le enseñara David Vidal en Logroño, su mejor época, cuando le corrigió su procedencia con aquel decir que tanto daño le hizo en el Canal Más: “No, Julen, no. Usted no viene del Real Madrid. Usted viene del Castilla y aquí le vamos a hacer importante”.

      Mi equipo, el Córdoba, ha descendido peldaños hasta llegar al último en la clasificación de 2ª... pero ante el Spórting volvimos a tener buenas sensaciones y los cordobesistas somos optimistas porque empatar en El Molinón, con lo que es El Molinón, podría ser hasta aceptable para el Real Madrid de Lopetegui. Allí, un gol de Zamora valió una Liga.... y a Juanito una llorera en Pucela.