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viernes, 3 de abril de 2015

Semana Santa en Córdoba. Legionarios y/o Esparraguero

 Cruz de Guía

Francisco Javier Gómez Izquierdo

Los penitentes del Cristo de la Caridad no sufrieron apreturas en este Jueves Santo. No hubo desfallecimientos entre el público y la procesión discurrió con silenciosa solemnidad. El Cristo de la Caridad es el Cristo de los legionarios, pero el Tercio avisó con tiempo de que tenía compromiso en Málaga con el Cristo de Mena, al que venera como protector, y los legionarios no vinieron. En la calle la Feria, otros años de imposible acceso si no se acercaba uno dos horas antes, reinaba una paz de agradecer porque los hermanos decidieron no poner música a su Señor y por fin pudieron salir en penitencia sin que el público los agobiara  como solía en las tardenoches de la Legión.
       
Las muchedumbres estaban con el Esparraguero, el Crucificado que vive en la misma casa que el Rescatao. ¡¡Cuánto personal en su salida!! El Esparraguero, mejor el Cristo de Gracia, que es su verdadero nombre, no hizo más que salir de la parroquia trinitaria y desde esa  étnica devoción que nace, crece y se multiplica en la plaza del Alpargate, le lanzaron tres saetas enganchadas a tres corazones desgarrados. En la trasera del paso, llamativos y hermosotes,  los trigueros ofrecidos entre otros,  por el marido de mi amiga Beni, buscador impenitente de la especie.
       
Y es que el espectáculo de Jueves Santo en  Córdoba está en los legionarios y en el Esparraguero, con el permiso de la Virgen de las Angustias, que ha vuelto a San Agustín, su casa de siempre.
       
Mi doña estuvo el Jueves Santo muy contenta porque nuestro chico de 21 años, alumno trinitario, decidió salir con nosotros de procesiones. Nuestro chico, desde un espontáneo aprendizaje, a mí me parece que va vigilando las estaciones de penitencia y escuchándole, no sé si enfadarme por su ortodoxia o reírme ante tanta pamplina. No consiente que nos movamos del lugar del que esperamos hasta que no pase el último nazareno y el recorrido que nos tiene programado acaba de nuevo en el Alpargate dos horas antes de que se encierre el Esparraguero. Dice que  para coger buen sitio y tener el privilegio de asistir al improvisado y extraordinario concurso de saetas que cada Jueves Santo emociona a los cordobeses más fanáticos. Dejo a los dos sentados en el bordillo de la acera de los Padres de Gracia con dos chocolates con churros, y me voy a dormir.
 

 Costaleros

 Incienso

 Salida de la Plaza del Alpargate

 El Cristo de Gracia con los espárragos detrás

El Cristo de la Caridad, sin legionarios