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jueves, 21 de agosto de 2014

Islamistas


 Rincón cordobés

Pase sin calzado


Francisco Javier Gómez Izquierdo

        Un islamista, palabra que viene de Islam, ha degollado a un hombre amarrado como cordero bíblico a la vista de todo el mundo. Otros islamistas asesinaron a discreción en Nueva York, en Londres, en Madrid... y asesinan todos los días sin conmover lo mas mínimo a esas gentes que siempre llevan razón en Occidente.

        España, a la que unos mozos bocones dividen en castas, tiene sus particulares intocables  dueños de la verdad e incapaces de equivocarse. A esta categoría de elegidos pertenece por ejemplo un autoproclamado Doctor en Derecho que lleva tiempo cimitarreando con sandeces para ofrecer la Mezquita de Córdoba al credo islamista. Bueno, mejor pongamos a la fe musulmana. La contumacia de este Doctor es jaleada con entusiasmo cerril por el señor Diego Valderas, eterno mantenido de los presupuestos; el poeta Antonio Gala, que no desfallece en el odio al catolicismo; Mansur Escudero, que ya tenía emperejilada su nación andaluza e intentaba explicarla cada vez que se le ocurría entrar a rezar a la Mezquita con su kilim y su turbante.... Y todos los gritones de la tele que creen que los americanos, eternos villanos de su cómic imaginario, abusan de los pobrecitos musulmanes. Una señora, a la que los islamistas mataron un hijo y que está convencida de que los asesinos fueron Bush y Aznar, no le importa pecar de racista y odiar al negro Obama porque se siente admitida en una casta sin mácula.
      El negro Obama se debe a un país orgulloso de sus ciudadanos que nunca permitirá la desidia y la cobardía cuando los terroristas asesinan a sus compatriotas. Por eso al negro Obama no le queda mas remedio que perseguir a los sádicos como el carnicero degollador que se luce en los telediarios ante un periodista indefenso; a los terroristas  del Oriente que matan por gusto y afición a los que no dicen amén; a los enemigos de toda civilización y convivencia que desde un racismo irredento degüellan a las víctimas atadas a las que primero atan las manos.

   Dicen que el verdugo podría ser inglés. Que abrazaría el Islam en alguna mezquita londinense. Que se fanatizaría poco a poco...

  Un servidor lleva tiempo diciendo que el Islam crece en Europa arropado por simples que creen que sólo pueden ser racistas los hombres blancos. Por insensatos que creen hacer el bien facilitando el riguroso culto dirigido por hombres de ojos fieros y barbas de profeta. Por semiorates que añoran lo que nunca han conocido. Iluminados como el doctor en Derecho Antonio Manuel que prefiere no hacer declaraciones tras la infamia televisada. El Doctor sólo conoce moritos güenos que son los que tomarían posesión de la Mezquita de Córdoba. El doctor en Derecho no ha caído que los Abderramanes llegaron de Damasco, que casualmente es capital de Siria. ¡Es lo que tienen los modernos profesores de Universidad...!