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lunes, 25 de junio de 2018

A la espera del desenlace

 Kroos
Un artista que la lió

Musa
Otro que puede liarla


Francisco Javier Gómez Izquierdo

          Escribo sin datos delante, pero juraría que éste es el Mundial de más emoción en la primer fase. La inquietud de las selecciones más débiles, los cálculos de las medianas y el caminar sobrado en los tres primeros partidos de las naciones más poderosas en asuntos balompédicos se ha trastocado en Rusia. Imagino que por culpa de Puttin, el gobernante capaz de tergiversar cualquier realidad del mundo.

         Entenderíamos que Brasil, Argentina y Alemania, una de las tres, se jugara el pase en el último partido, pero que exista la posibilidad de que todas se queden fuera no cabe en cabeza de aficionado cabal. Fuera estarían, si un mínimo de fortuna hubiera acompañado a Costa Rica y Suecia y veremos aún qué pasa con la anárquica Nigeria cuando se le ponga delante Messi. Si sucumbe ante la lógica de la Historia o Musa, Etebo y Kelechi Iheanacho nos alegran con el majestuoso vuelo de las águilas que son. Es el partido por venir, mañana martes a las ocho.
      
El Partido con mayúscula a mi parecer, lo jugaron el sábado Alemania y Suecia. Cuando acabó me quedé pegado y sin hablar en el sillón durante unos minutos, emocionado ante tanto derroche de casta y fe de una Alemania a la que veíamos  descabalgada -“México y Suecia empatan el último partido”, pensábamos- y a la que salvó el talento y determinación de un futbolista que tenemos por fiable e inteligente en el campo, pero del que desconocíamos esos arrebatos genialoides como el que nos regaló en el minuto 95. Kroos sólo ha marcado un gol, pero es el Futbolista de la primera fase, y que me perdonen el imponente Lukaku y los bendecidos Cristiano y Kane.
      
Es posible que Alemania se haya complicado sola la clasificación, pero ha parecido evidente que ,salvo Kimmich, la defensa está lejos de ser solvente y al centro del campo sólo Kroos parece querer sacudirle un aire afuncionariado que pide relevo en el banquillo ó quizás en los peones. 

Interesantísima la última jornada del Grupo F, donde México, acaparador de todos los parabienes, puede quedar fuera y pasar Suecia, que aún estará preguntándose por qué no buscaron el gol, si Alemania jugaba sin defensas. Yo, que debía ser agorero escarmentado, dije a falta de cinco minutos: “..la va a coger el 10, Forsberg, y se la va a mandar a Guidetti y adiós a Alemania.”
       
Brasil pasará, porque a pesar de no jugar bien, sus futbolistas son excelentes y con mucha capacidad resolutiva. Desequilibrar es su señal de identidad y en ello está Neymar, un tipo al que el día que se encuentre con un árbitro como Dios manda, le van a durar las tonterías lo justo... con el riesgo de hacer descarrilar yo creo que a un buen equipo.  
      
Argentina anda mal. Muy mal. El martes, en tarde-noche tragicómica, veremos cómo escucha Messi el himno. Dicen los argentinos que de esos detalles depende toda la nación. ¡Joé!
      
El resto de los buenos, Uruguay, Francia, Inglaterra, Bélgica España y Portugal salvarán la clasificación desde sus grupos, pongamos que poco complicados, aunque ni los nuestros, ni Portugal podrán descuidarse. Los grupos A y G están resueltos y el B y C  casi, casi. 
     
Por último decir que me gustó anoche Colombia, con el sobresaliente medio Quintero (¡lástima sus limitados pulmones!), el correr atlético del irregular Cuadrado y ¡cómo no! el poderío físico de Yerry Mina, al que Valverde en el Barça no le encuentra virtudes. Personalmente quedo a la espera del posible enfrentamiento Yerry Mina-Lukaku. Uno de los duelos más interesantes que puede presenciar el aficionado. ¡Ojalá que llegue a la altura del Suecia-Alemania!