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miércoles, 21 de diciembre de 2016

La Frau

Botho Strauss


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Un político socialdemócrata es la mezcla perfecta de los dos personajes de san Lucas en la parábola del fariseo y el publicano: lloriqueos e impuestos.

La jefa de la socialdemocracia continental es frau Merkel, a quien Zapatero llamó “lúser”, un acierto final que anima al socialismo botejara a la rehabilitación política del orate de León.
Keyserling, un extravagante conde báltico que anduvo por España, veía el genio alemán como un huevo de cáscara dura y sustancia tierna, que es lo que a todos parecía frau Merkel, quien luego ha roto en Carmena, ese personaje absurdo como un zapato impar puesto por el Ayuntamiento con un sueldazo para que se hable de él y no de lo que importa.

El islam es parte de Alemania –dijo un día la frau, que es lo más parecido a plantar una huerta en el techo de un bus urbano.

Ahora, mientras en España buscamos infiltrados que le ratonean a Rivera el pan del partido, en Alemania buscan infiltrados islamistas, aunque no se sabe en qué, pues para el ministro del Interior del país de Nietzsche “atentado es una palabra fuerte”.
Ya no es su incapacidad para la distinción política (schmittiana) entre amigo y enemigo. (“En la pugna milenaria entre el cristianismo y el islam jamás se le ocurrió a cristiano alguno entregar Europa al islam en vez de defenderla de él por amor a los sarracenos”.)

Es su incapacidad (moderna) de vivir la experiencia de lo trágico, “el inhibido odio que los alemanes sienten hacia sí mismos”, sacado a colación en 1993 por Botho Strauss en “El canto creciente del macho cabrío”.

Extraviada por las chácharas del buhonero Habermas (patriotismo constitucional, democracia deliberativa), frau Merkel flipa como aquel barón (“alemán sin límite”) amigo de Santayana que, ya en la cama, pasaba media noche arreglando las sábanas, y la otra media, bajando para cerciorarse de haber cerrado el piano porque, de lo contrario, podía entrar un ladrón y despertarlo al sentarse a tocarlo.

Bendito Brexit.

El canto creciente del macho cabrío