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domingo, 15 de mayo de 2016

Felisuco


Felisuco contra el Ave
 

Hughes
Abc

Al conocer que el cómico y/o actor Felisuco será cabeza de lista por Ciudadanos en Cantabria, y no conociendo nada de su pensamiento político, me fui a su blog, pues era de suponer que como español dotado de facundia dispondría de uno. Efectivamente, lo tenía. Había cosas hasta el 2012 y desde ahí se extendía un silencio civil roto sólo en 2015 por una larguísimo y razonado texto sobre el AVE.
 
Felisuco era muy contrario. Partidario más bien de la mejora del Alvia o de alternativas ferroviarias más modestas. En el apasionado texto mezclaba el análisis coste-beneficio con el informe Pisa, la fuga de cerebros, la sanidad y el estado de la Justicia. Era una baticao de ideas populares. Como una vuelta de campana dentro de un taxi.

Pero ahí estaba, ahora se ve, su descapullamiento político. Ahí había un político en ciernes y ya se adivinaba que Ciudadanos sería su partido porque la gran pasión de Felisuco, su gran encorajinamiento, fue el AVE. No era difícil descifrar, de fondo, la influencia de Garicano.
Quizás haya sido el AVE o lo Anti AVE la gran ideología de Ciudadanos. Es un partido neotransitivo, minipopulista, cuasirreformista, ultracentrista, pero sobre todo es un partido de gente que no soporta el AVE. El AVE es la reacción paisana al déficit, la globalización y al Estado de las Autonomías. Todo junto. Pero esbozada, apenas articulada.

Ahora C’s, tras la yenka del pacto, relanza su campaña con una gran L ajedrecística de caballo jerezano: en Valencia, Toni Cantó; en la cornisa cantábrica, Felisuco; y en Madrid, aunque sólo de simpatizante, Arbeloa el Espartano. ¡Gente constitucional! ¡Españoles-Suárez!

Felisuco empezó en la tele como ganador de un concurso de chistes, como Paz Padilla. El chiste hizo todo el daño que pudo en España hasta que empezó Twitter. Después trabajó con Arévalo, y esto no es poca cosa. Arévalo, se ha dicho ya, es intelectualmente clave, es fundamental. El Bertín actual que entrevista a políticos es Arévalo, y Felisuco es Arévalo también. La ideología se mide según se esté a un lado de Arévalo, o a otro lado de Arévalo.

Que Ciudadanos cuente con Felisuco tampoco puede sorprendernos mucho desde que conocemos que Rivera prepara sus debates oyendo monólogos de Leo Harlem.