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martes, 8 de marzo de 2016

Las minicasas

 Casablanca

Casals


Hughes
Abc

Hace unos años estuvieron de moda los programas sobre casas. La Sexta era especialista, luego se pasó a los desahucios.

Ahora el mejor canal para esto es Divinity. Tiene un lado cursi, con «Anatomía de Grey» y los cupcakes, pero también muchos programas sobre casas que siempre hacen una concesión al bricolaje y la reforma.

Aún sigue habiendo algún programa de opulencia, como el maravilloso «Millones, mansiones y casoplones», pero hay dos recientes que son, digamos, postcrisis. Recogen un nuevo sentir, nuevas preocupaciones inmobiliarias.

Por algo Richard Ford convirtió a su personaje Bascombe, vendedor de casas, en una de las voces del presente. En las casas está todo. La economía, las instituciones, y el cuartel general del yo (¡más cursi todavía!: los dominios del corazón).

Ahora Divinitiy emite dos programas sobre el tema. «Los invendibles» va de casas a la venta que no encuentran comprador. Una gurú inmobiliaria da pistas para hacerlas atractivas con poco dinero. Hay que estimular al que compra, urge vender y nadie quiere bajar el precio (es como frenar, hay quien prefiere morir). Son esas casas que encontramos en las webs al buscar piso, que mezclan caoba, escai, ganchillo, loros, puf y bambú. En lugar de fantasma quedará allí el Mal Gusto del dueño. El problema decorativo es que acumulamos; el piso se nos llena de cosas como a Sara Montiel. Pasa el tiempo ,pero nuestros muebles permanecen, y las casas acaban conservando, como un olor, el año en que fueron montadas. Abres una puerta: Hola, 1987. Nadie quiere irse a vivir a otro año.

Si «Los Invendibles» enseña a vender, «Minicasas» es un programón de nuevo espíritu: la renuncia a las cosas, incluso el estrechamiento existencial. Nacemos en un vientre, morimos en un nicho… ¿por qué ocupar 100 metros cuadrados? ¿Qué somos, el sha de Persia? Salen americanos que por dinero o nomadismo desean vivir en minicasas sobre ruedas. Ya no son americanos del gigantismo, sino minimalistas como japoneses (Make America Great Again). Hay soluciones habitacionales de diez metros. Mezcla de casa de muñecas, autocaravana y casa prefabricada. Sin IBI, ni hipoteca. Las minicasas pueden ser la solución. Total, encogidos ya estamos.