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lunes, 28 de marzo de 2016

Peloteros en el Córdoba, 1; Alavés, 2

Triunfo del Alavés en la Aberri Eguna

Francisco Javier Gómez Izquierdo

  No creo que  Cruyff necesite falsedades y medias verdades para apuntalar su grandeza inimitable.  Luchó por sus derechos. Por los que le correspondían, considerándose el mejor del mundo. Fue valiente arriesgando de cadete un futuro que al poco llegó, porque se las tuvo tiesas con los directivos del Ajax, con los del Barça y con todo quisque, pero no le conviertan en generoso sindicalista sin haber preguntado antes a los jugadores de aquel Levante en el que sólo cobraba él. Tampoco le hagan luchador izquierdista contra las dictaduras por no jugar el Mundial de Argentina y no le colme de bendiciones esta directiva del Barça a la que tanto despreció.
      
Cruyff fue un genio que transformó el fútbol europeo para bien y ya  antes de su muerte ídolo y mito  para un servidor. Tanto le admiraba que hasta sufría con alguno de sus arrebatos de entrenador que yo tenía por disparatados, como los episodios de Danny Muller, el novio de una de sus hijas, las extravagantes contrataciones de Romeritos, José Maris ú Onésimos, la promoción de porteros plurifuncionales como Angoy, o aquel capricho repentino por un tal Lucendo, del que ni los mejores aficionados tienen el mínimo recuerdo. Ya como jugador en la final del Mundial del 74, con una Holanda maravillosa, a mí me parece que Cruyff se equivocó al bajar a defender el 1-0 y luego, con los hielos de El Plantío, pude ver que era capaz de plantarse en una banda con tal de no arriesgar el físico. Las protestas, los manoteos, los desplantes iban con su naturaleza, y bien que se lo reprochaban los que hoy le ensalzan sin condiciones...
    
...Pero Cruyff, el personaje más inteligente que ha parido el fútbol y seguro que el mayor visionario de un negocio que él lo disfrutó como un juego, hubiera considerado irrelevantes los peloteros de ayer en El Arcángel. ¿Peloteros? Si acaso Fidel,con su zurda amodorrada  y el saber estar de Bernardello por el Alavés. Como es costumbre arraigada, el entrenador Oltra planteó el partido sin tener en cuenta las debilidades ajenas, y conforme avanzaba el reloj volvió a ofuscarse sin siquiera sospechar lo evidente. Cómo será la cosa que, pidiendo Nando el cambio por lesión después de un rato largo tendido en el suelo con el marcador en contra, nuestro entrenador quitó a Stankevicius y metió en el campo al “pajarito” López Silva, inédito en la temporada.  López Silva se acercó al cojo Nando y le dijo que se encargara de toda la banda. A defender y a atacar. En mi zona del campo se lo querían comer y es que a este Oltra no es que yo le tenga manía. Es que veo que plantea rematadamente mal los partidos de casa. Cruyff también asustaba en sus planteamientos, pero al final se quedaba con la razón,  porque hasta de las derrotas contundentes sacaba sus conclusiones. “Nos viene bien perder por 6-0” dijo una vez en La Romareda.  El Córdoba perdió 1-2 ante un Alavés  que es hasta posible que ascienda. Pelegrín, Manu y Toquero son los tres veteranos que forman la columna vertebral de un equipo muy mejorable técnicamente, al que le bastó  un poquito de pundonor, y sólo pundonor, para llevarse tres puntos que a estas alturas son oro puro.