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lunes, 18 de enero de 2021

A los pies de Filomena

 


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El Madrid se deja otro par de puntos en la gatera de Pamplona, y Zidane, para excusarse, se agarra a la borrasca Filomena, que es la sexta, no de Ferreras, sino de López, el biólogo con máster en psicofarmacología que preside la Agencia Estatal de Meteorología, adscrita al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a través de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, lo que explica que uno se pueda tirar parado veinticuatro horas, bajo la cellisca, entre Pinto y Valdemoro, en la autovía de Andalucía, sin ver una mínima señal del “Estao” que te inspire un pensamiento positivo del tipo “Sí que es caro, pero cuando lo necesitas, ¡ea!”
    

Tú, pipero, a los pies de Filomena, que es nombre de mujer empoderada y de cumplida sororidad, en la autovía de Andalucía, y Lucas Vázquez a los pies de la misma Filomena en Pamplona, como hemos visto en las portadas de los periódicos, con el Colibrí de Curtis yacente, bajo copos como castoreños (sombreros de picador, para el vulgo) en el césped de El Sadar como Don Juan de Austria en el mármol de El Escorial. Ahora el Atlético es líder… ¡con tres partidos menos!, y eso permite a Simeone administrar los puntos en la Liga como Sleepy Joe los votos en Georgia, de modo que, si el Atlético continúa aplazando partidos, nos veríamos al final de la competición con un mes por delante, el Mes Simeone, dedicado a dar salida a todo género atrasado.
    

¡Cuántos recuerdos, Pamplona! Odiseas de Buyo, ilíadas de Pachi Rípodas (compañero de pupitre, por cierto, en los frailes amigonianos de Mutilva), anábasis de Pablo García, aquel medio centro que Butragueño se trajo para hacer circular el “cuadrado mágico” de Vanderlei Luxemburgo.
    

Mientras los jugadores madridistas se hacían amarrar, como Ulises, al avión en Barajas para no ser atraídos por los cantos de Filomena, que bombeaba copos de nieve como lardos Iván Helguera en todos sus primeros planos, el pipero atrapado entre Pinto y Valdemoro, sabedor de que El Sadar no es grato al madridismo (nadie espera que la pareja Lucas Vázquez-Benzemá vaya a repetir allí el gol de voleiplaya que nos dejaron Laudrup-Romario), tarareaba la hermosa canción de Agustín García Calvo que nos metiera en la mollera Chicho Sánchez Ferlosio: “Carabelas de Colón, / Todavía estáis a tiempo: / Antes que el día os coja, / Virad en redondo presto, / Presto… / Tirad de escotas y velas, / pegadle al timón un vuelco, / y de cara a la mañana / desandad el derrotero, / atrás, a contratiempo. / Mirad que ya os lo aviso, / Mirad que os lo prevengo, / Que vais a dar con un mundo / Que se llama el Mundo Nuevo, / Nuevo. (…) Con rumbo al sol que os nace, / Id el mapa recogiendo; / Por el Mar de los Sargazos / Tornad a Palos, el puerto, / Atrás, a contratiempo! / Monjitas arrepentidas, / Entrad en el astillero; / Os desguacen armadores, / Os coman salitre y muergos, / Muergos.”
    

El partido no debió jugarse. Esto no fue un partido de fútbol –dijo a toro pasado Zidane, que no ha leído a García Calvo.


    Desde luego, no fue un partido de fútbol, pero lo mismo dijimos los demás los días del Valencia, Elche, Alavés, Cádiz…
    

En Pamplona, ante el carácter de Filomena, Hazard el “Duke” volvió a ser “Duck” (pato), como le ocurría al English Bob (Richard Harris) de “Sin perdón”.
    

En la plantilla la pelea por el título no resta tiempo a la pelea por las renovaciones: Modric tiene cuerda para otra década, Lucas Vázquez no se contenta con un trienio y Ramos, que “jugaría gratis en el Madrid”, tiene en contra la legislación laboral, que le impide hacerlo, razón por la cual todos los medios se desviven por dar con la fórmula que resuelva el “salsipuedes”. Lo natural es que el club aproveche la cola atlética de la Liga (ese mes o mes y medio que necesitará Simeone para cumplir con todos sus partidos aplazados) para ventilar el reajuste de personal, a sabiendas de la llegada de Mbappé, Haaland, Pogba, Camavinga, Foden…, incorporados para meter presión a la línea Modric-Casemiro-Kroos, esa “hegemonía que se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales” del pipero Errejón.
   

 –Volved en Sierra de Gata / A crecer pinos y abetos, / Criar hojas y resina / Y hacerles burla a los vientos, / Vientos

 

A contratiempo


RED DE HOMBRES


    Si el fútbol son goles (la verdad en números redondos), Cristiano acaba de superar a Pelé en goles, que sería como decir en fútbol. Dos décadas y 758 goles entre Sporting (5), Manchester United (118), Real Madrid (450), Juventus (83) y Portugal (102). A la edad de don Pedro Escartín, Cristiano todavía seguirá goleando, porque nació con ese instinto y entrena esa habilidad. El golero que viene se llama Haaland, un portento de la naturaleza nórdica que sólo cabe en la metáfora escandinava que encandilaba a Borges para designar la batalla: “Red de hombres”. La idea de una red brinda al sabio ciego el modelo de una batalla medieval: “Tenemos las espadas, los escudos, el chocar de las armas. Y también tenemos el matiz de pesadilla de una red entretejida por seres vivos”.

[Lunes, 11 de Enero]